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miércoles, 25 de abril de 2018

Guiora Fisher / Plegaria


























Ojalá
que cuando llegue a viejo
y chochee,
si llegara a preguntar:
“¿por qué no vino a visitarme?”,
no me digan
“es que cayó en combate
hace ya mucho tiempo...

Díganme:
“estuvo ayer y dijo
que volverá
mañana”.





Traducción: Gerardo Lewin



lunes, 19 de junio de 2017

Gilad Meiri / Ejecución






















En un patrullaje rutinario vimos un movimiento
sospechoso en una casa abandonada
lo (la, habría que decir) sorprendimos
y atrapamos tras un breve interrogatorio
comprendimos que se trataba de alguien buscado
o buscada (hoy es difícil precisarlo) por lo que
nos vimos obligados a ejecutarlo o
ejecutarla y hay que entender que
no podíamos tomar prisioneros pero
por esa historia de lorca y todo lo demás
nos ordenaron esperar hasta que llegara
la confirmación del comando y créanlo
o no al final lo (o la) fusilamos
con confirmación y todo pero
después surgió que había habido un error
de la computadora
o de alguna persona
y le disparamos al movimiento
sospechoso sin ninguna razón pero
dado que se trató de un error él
o ella no está muerto
o muerta ha estado vivo o viva
hasta el día de hoy
oficialmente cosas como esas
pasaban entonces todos los días
en los diarios y sólo ahora
se puede hablar de eso.




Traducción: Gerardo Lewin


viernes, 20 de enero de 2017

Shimon Riklin / Partisano

























Combatiste en Ramat Rachel (*),
tus camaradas mueren
a tu lado; tú marchas
por los prados
y disparas, caminas
y matas.

Combatiste en Ramat Rachel;
que combatió contra ti;
que te golpea
una y otra vez,
te asesina desde adentro,
rompe
la poca ternura
que te queda,
niño huérfano.

Luego de ayeres
sombríos,
tras días cuyas luces
no alumbraron,
ocultas por nublados cielos –
te fuiste, solo,
por tu camino último,
partisano,
hacia el corazón del bosque
de la vida.



* Ramat Rachel es un kibutz ubicado al sur de Jerusalén, escenario de intensos combates en la guerra de 1948.



Traducción: Gerardo Lewin

viernes, 24 de junio de 2016

Diti Ronen / Así ocurrió


















Así ocurrió: / al principio hubo una guerra. / 
Después vino el amor. / Nuevas vidas fueron engendradas / en celeste
y blanco. / La gente creía en la unión, el renacer / la gente
creía: familia / embarazo y parto. // Después llegó
la rutina. / Uno podía pensar / que el mundo se calmó. /
Que la paz llegaría / que no habría más guerras. / Hombre
vuelve abatido / mujer busca ternura. / Hombre cansado /
mujer desesperada. // Después hubo otra guerra. /
Hombre parte hacia el frente / la mujer permanece. / Luego volvió
el amor / entre hombre distinto y mujer / la vida es
otra vez deseable / tiene otra vez un porqué. / Lo que antes
sucedió, borrado fue. // Después llegó la rutina / Uno
podía pensar / que el mundo se calmó. // Después hubo
otra guerra. / Hombre ya no parte hacia el frente / mujer
ya no permanece / amor no hay, ya desde hace mucho. //

Después hubo otra guerra.



Traducción: Gerardo Lewin



Diti (Judith) Ronen nació en 1952 en Tel Aviv. Es profesora y disertante en temas culturales y políticos y se especializa en Teatro y Literatura. Es egresada (cum laude) de la facultad de teatro de la Universidad de Tel Aviv y posee un título de enseñanza en educación especial. Su tesis doctoral  versa acerca de "cambios en el yo infantil de niños con dificultades de aprendizaje tras la experiencia de teatro de títeres". Ha publicado tres poemarios.

domingo, 5 de junio de 2016

Shajar Mario Mordejai / Historia del porvenir




















Ya terminaron esos sufrimientos.
No más llantos. En un antiguo álbum
ves el rostro de un niño judío
quince minutos antes de morir.
Tus ojos están secos.
Calientas la tetera,
tomas té, comes una manzana.
Vivirás.
    
«Sentencia de vida», Adam Zagajewski,
traducido del polaco por Renata Gorczynska





Prometen, otra vez, la nueva era.
Ya puedes verla: en posición fetal,
su nacimiento está cercano. Dicen:
“será un mundo nuevo”, pero ésta
es la historia del porvenir:

En algún sitio, en un punto de la línea del tiempo,
se solicitarán acreditación y documentos.
Será un empleado de una oficina pública
o un oficial de aduanas en un aeropuerto,
aunque en cualquier edad del mundo podrá
un gendarme requerir tu identificación.

Vale decir: en algún lugar alguien habrá que falsifique pasaportes

y en algún momento se dispondrá un ejército a invadir una ciudad.
Llámense Praga, Bagdad o Nueva York. Cualquier nombre es posible.
Cosas - muchas - ocurrirán al amparo de la noche.
Golpes en la puerta, arrestos rutinarios.
Un padre a quien arrancarán de brazos de su hija.
Su desaparición.
Mucho sucederá, también, a plena luz del día.
Robos.
Violaciones.
Matanzas.
En el mercado del pueblo y en la bolsa de valores, 
actividad normal,
al igual que el pogrom.

Pronto se sumará la muchedumbre:
escribirán grafiti contra esta o aquella minoría
en tal o cual contexto. Exigirán se dicte
la prohibición de entrar al continente, 
al país o al supermercado.
En la puerta habrá un cachorro aguardando a su dueño,
alguien dejará atrás sus libros y sus fotografías,
sus viejas mantas, el lujoso sillón en el que fue feliz
y a su amante,
pero no olvidará llevarse un sobretodo
con bolsillos. Eso, mientras pueda fugarse
con su propio rostro, con algo de efectivo.
Muchos escaparán a pie
y otros huirán en el ferrocarril.

No hay fugitivo sin su perseguidor.
Para cada refugio hay una tormenta.
El mundo es la culata de un revólver
y la noche, el centelleo de la luz policial.

Un hombre al menos - ¿acaso tú? - vagará
por la ruta, ansiando llegue ya el final. 
Allí está, vedlo,
recostado contra la muralla de sombras;
los botes que navegan la corriente del río
y las patrullas que recorren el puente
lo atrapan
por un breve segundo.
Salta.
O se queda, pero logra desaparecer,
como un paisaje entrevisto a través de la ventana.

¿Eres tú aquél que está mirando? 



Traducción: Gerardo Lewin



Shajar Mario Mordejai nació en 1975 en Haifa. Actualmente reside en Tel Aviv. El nombre "Mario" es en recuerdo de un abuelo italiano. Es egresado de la Facultad de comunicación y Ciencias Políticas de la Universidad de Haifa. Ha escrito tres poemarios y en la actualidad se dedica a la docencia. En 2010 ganó el concurso de poesía de la Municipalidad de Tel Aviv, "Poesía en las calles". 

lunes, 8 de febrero de 2016

Eli Eliahu / Memento






























Llegará un día en el que esta guerra
se sumará a otras, en los libros de historia.

Alumnos habrá memorizando fechas,
nombres de batallas y países.
Alumnas que, por divertirse, dibujarán
corazoncitos en sus cuadernos.
Alguien bostezará, otro pedirá que lo dejen salir

y el maestro, frente al pizarrón,
amonestará al alumno que se equivocó

al citar el número de los caídos.



Traducción: Gerardo Lewin


sábado, 7 de febrero de 2015

Shlomi Hatuka / Carta a un joven de la periferia



















No te enlistes:
ésa es la revuelta.

No te servirá de nada,
todas las promesas son para los blancos
todos los descuentos son para sus hijos
y aún así lo que puedas lograr
vale menos que las lágrimas
de tu madre
o de su madre.

Para qué necesitas
que tus manos se acostumbren al metal
o que tus ojos apunten a tu amigo
a través de la mirilla.
Para qué escuchar
los ladridos del sargento.
Mejor oír
los requiebros de amor
de una muchacha.

Ve con el oficial
y cuéntale
tus sueños.
Creerá que estás loco.
Ve con el médico,
pregúntale
por qué te declaran sano
antes de enviarte a morir.

Toma esos tres años (*)
y dedícalos a tu corazón,
esa parcela
de buen fuego,
el sitio
donde se confunden las fronteras.

O por lo menos
aprovéchalos en tu mente,
usa esos tres años
para pensar
investigar
saber
pues si te piden matar y combatir
deberás descubrir antes
quién es, exactamente,
tu enemigo.



(*) Se refiere a los tres años del servicio militar obligatorio



Traducción: Gerardo Lewin 


Shlomi Hatuka es un poeta, músico y activista. Fundó la Asociación Amram y es co-fundador de la editorial Tangier. 






sábado, 18 de agosto de 2012

Meir Wieseltier / Soneto contra los que hablan en nombre de la sangre derramada



















Si algún día muriera por la bala asesina de un joven palestino
que cruzó la frontera norte o por la onda expansiva de una granada
o por la explosión de una bomba en el momento en que miraba vagamente
el precio del pepino en algún tenderete del mercado,

no os atreváis a decir que hallaréis en mi sangre razón alguna
para vuestros errores; que mis desencajados ojos os fortalecen
en vuestra ceguera; que mis desperdigados órganos confirman 
que con ellos es imposible dialogar con palabras o aspirar a un acuerdo;

que sólo es posible exterminarlos por las armas, 
en los sótanos de la tortura, sitiándolos, encarcelándolos, expulsándolos,
confiscando sus tierras, engañándolos, tratándolos con mano dura,
con la determinación que destruyó Gomorra y con la que combatimos a Amalec.

Ya fue absorbida la sangre en tierra derramada. La sangre es sangre, 
no palabras. Terrible – la ilusión del Reino en los obtusos corazones.



Traducción: Gerardo Lewin


martes, 24 de mayo de 2011

Jaim Guri / Nocturno



retrato: morag kligvasser




























Ya se ocultará, tras los montes, la luna.
Silencioso, un hombre anda en la oscuridad.

Se alzarán grises canes de orejas recortadas, lentamente:
un sonido de púas que en el ocaso se quebraran.

Aullarán grises canes de orejas recortadas, a las sombras-
no será un amigo quien llegue en el crepúsculo.

Ya caerá la piedra y emergerá de ella el ave enloquecida.
Lejanas carcajadas de sabios trasnochados.

Ni biblia, ni trabajo ni piedad de los justos: (*)
un hombre morirá, prematuro, esta noche.


(*) "En tres cosas se sostiene el mundo: en la biblia, en el trabajo y en la piedad de los justos". Pirkei Abot, 81-42.



Traducción: Gerardo Lewin

Jaim Guri nació en Tel Aviv en 1923. Después de la segunda guerra mundial se unió al Palmach y combatió en la guerra por la independencia de Israel en 1948. Estudió literatura y filosofía en la Universidad Hebrea de Jerusalén y literatura francesa en la Universidad de Sorbona. Trabajó por muchos años como periodista. Más conocido como poeta, Guri publicó más de 20 libros entre los que se hallan 12 poemarios, novelas y varios libros de ensayos. Supoética se ocupa de una vasta gama de temas, algunos intensamente personales, otros como reflejo de las experiencias vividas en las guerras. Guri recibió diversos premios, entre ellos el premio Ussishkin (1961), el premio Sokolov (1962), el premio Bialik (1975), el premio nacional israelí de poesía (1988) y el premio Uri Zvi Grinberg (1998). Poemas suyos han sido publicados en 25 idiomas.

sábado, 5 de febrero de 2011

Shai Dotan / Hagamos de cuenta que la guerra















Poema Litúrgico
"Amor, Yo canto, Yo digo amor"
Meir Wieseltier

Hagamos de cuenta que la guerra, acá, fue hecha por amor.
Un enemigo oprimido, expulsado por amor.
Una mutua ocupación unilateral por amor.
Asentamientos populosos que musitan amor.
Los ojos de los predicadores en las mezquitas vociferando amor.
En campos de refugiados muros manchados con consignas de amor
y en los noticieros, hora a hora, dulces nuevas que chorrean amor.
Las barreras los alambres de púas lacerando de amor,
terrorista encubierto en los colmados shoppings del amor
y la coexistencia la vacía palabra abandonado tanque de amor.




Traducción: Gerardo Lewin


Shai Dotan nació en Eilat, la ciudad turística al sur de Israel, en una familia francófona de inmigrantes de Marruecos. Vive en Jerusalén, donde trabaja como economista en el sector público. Coordina talleres de poesía para niños y adultos. Su primer poemario En el límite ganó el premio del Ministerio de Educación para autores primerizos. Su último libro, Poemas que no escribí, acaba de ser publicado.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Yona Wallach / Qué crueldad

















En el gran patio cuadriculado
peleaban los ejércitos
simbólicas batallas
(eso lo entendí después)
Yo estaba preocupada
no veía sangre
pero sabía
que estaba en lo cierto
Largas horas
combatieron los guerreros
el motivo
lo olvidaron hace tiempo

La gran campana de oro
le llevé a mi madre
En el patio el cerezo florecía
y entre las flores tejían las arañas.

Qué belleza dijo mi madre
Qué crueldad
dije yo.



Traducción: Gerardo Lewin

Fuente: Tat Hakará niftajat kmo menifá (El inconciente se abre como un abanico). Poemas escogidos 1985-1963. Editorial HaKibutz HaMehujad. 1992

sábado, 14 de marzo de 2009

Maya Bejarano / Situaciones bélicas













La estructura personal
la geología humana
incluye una llama interior permanente
allí burbujea la guerra sempiterna
la guerra como disposición constante
a la fatiga de los materiales.

Bajo la marea colorida,
la rueda del placer
de las cafeterías transparentes y sombrías
donde manos sostienen objetos bellos
un gusto embriagador
o incluso hasta un bebé;
por debajo de los escenarios, de las salas,
los pupitres o los pizarrones,
bajo las almohadas
las calles claras
los relojes.

Bajo la vida
se oye constantemente
la fatiga del material
que combate su propia persistencia,
bajo los montes agresores del olvido,
bajo la gran ciudad revestida de mapas
qué orgullo o desvergüenza
la dieron vuelta, le ofrecieron
ancha vía de escape
para salir y ver, para ser escuchada.

Se distingue en toda su ruindad
el deseo del hombre-bala:
ostentar armas letales
criaturas de significado único
armamento para las fronteras
que no respeta límites.
Nos agitan sensaciones
hombrecitos en la barriga
faltos de calidad o títulos
hombres de la retaguardia,
de uniformes desteñidos
en intentos de huída
que es el instinto de preservar
el rostro primigenio
destinado al fracaso.

La guerra se mete en cada agujero
la guerra está en el aire
y la boca herida la canta
a cualquier precio.



Traducción: Gerardo Lewin


Maya Bejarano (Israel, 1949) Obtuvo en 1988 el premio Berstein, y en 1994 el Prime Minister’s Price y el Premio Literatura Israelí. Trabaja como consultora bibliotecaria. Publicó: Poemas en Continuado, Procesamiento de Datos y otros Poemas (1987); Voz (1987); Leviatán (1990); Las Canciones de Job (1993); Trataré de Tocarme el Ombligo (1998).

domingo, 18 de enero de 2009

Tze'ela Katz / Una serie de cuentas infinita



Cuenta los cohetes y los soldados,
vehículos, uniformes, cubiertos.
Ten en cuenta los nuestros,
los del enemigo,
los transeúntes
y a los de la ONU.

Cuenta los muertos
y a aquellos que sobrevivieron,
distingue entre terroristas
y los que sólo prestaron apoyo logístico.

Cuenta cuánto disparamos
y cuánto dispararon sobre nosotros.
Descuenta nuestros muertos
por errores de nuestra artillería.

Calcula cuántos muertos
justifican más refuerzos,
haz una evaluación con los datos
que salieron al aire.

Cuenta a los izquierdistas que se niegan por motivos de conciencia,
descuenta a los de los asentamientos que hayan desertado,
duplica por el promedio de víctimas anuales
sin tomar en cuenta los desastres en helicópteros caídos.

Cuenta a los inocentes sin incluir libaneses,
no es algo que nos incumba
y con respecto a los árabes israelíes
¿incluirlos? Nadie lo sabe.

Cuenta en voz alta
y entonación monótona, animada...
Y si te confundes, empieza de nuevo
a partir de cero.




Traducción: Gerardo Lewin

Shimon Adaf / Sofonías explica este futuro













Y desperté temprano ayer en mi dolor
con Sofonías en los labios:
"Pues a Gaza abandonaré
y Sderot será asaltada,
Ashkelon reducida a silencio,
Ashdod exiliada en pleno día
y Akron arrancada de raíz."

Quién me mandó leer
a los profetas menores
a una edad demasiado temprana

como para oponerme.


Traducción: Gerardo Lewin


Fuente: LAT´ZET!