Pasos a seguir para hacer esta receta:
Lo primero que deberás hacer para limpiar un pulpo antes de prepararlo será lavarlo bajo el grifo
de agua fría. Será importante hacer hincapié en los tentáculos y demás huecos para evitar que
quede cualquier tipo de suciedad o residuo.
A continuación, deberás dar la vuelta a la cabeza del pulpo para poder limpiarla por dentro.
Deberás hacerlo en la pila o fregadero, ya que es posible que salga tinta y manche.
En caso de que no te hayan eviscerado el pulpo en la pescadería, será momento de hacerlo. D este
modo, deberás sacarle la bolsa de tinta, el pico o boca y los ojos con la ayuda de un cuchillo o unas
tijeras.
Vuelve a pasar el pulpo por agua fría y ya lo tendrás listo para cocinarlo o congelarlo, y es que el
proceso de congelación ayudará a que las fibras de la carne del pulpo se rompan y quede más
tierno. Te recomendamos consultar nuestro artículo cómo cocer el pulpo para descubrir más
información sobre la preparación del pulpo.
Pasos a seguir para hacer esta receta:
En primer lugar, queremos explicaros un truco genial que os ayudará muchísimo a la hora de cocer
el pulpo y os facilitará trabajo, se trata pues de congelar el pulpo fresco o comprarlo directamente
congelado. De esta forma, se romperán las fibras de su carne y conseguiremos que no quede duro
después de hervirlo. En caso de que compres el pulpo fresco, será necesario que sepas cómo
limpiar el pulpo para guardarlo ya limpio.
2
Con congelarlo dos días antes de prepararlo será suficiente y, un día antes de hervirlo, deberás
sacarlo para que se descongele totalmente. Para ello, ponlo en un recipiente grande para recoger
toda el agua que soltará el pulpo y déjalo en la nevera.
En caso de que ya no estés a tiempo de congelar el pulpo antes de cocerlo o no quieras hacerlo,
deberás mazar el pulpo, es decir, golpearlo para conseguir que se rompa su tejido fibroso.
Antes de cocer el pulpo, será importante que lo laves bien con agua fría para retirar cualquier tipo
de suciedad o impureza y, en caso de que no lo esté, eviscerarlo. Para retirarle todas las vísceras,
deberás darle la vuelta y vaciar por completo la cabeza.
Pon una olla grande con agua al fuego sin añadirle sal y, una vez que hierva, cogemos el pulpo por
la cabeza y “lo asustamos”: lo meteremos y sacaremos 3 veces de la cazuela para conseguir que el
pulpo se quede tieso y no se le caiga la piel durante la cocción.
Cómo cocer el pulpo - Paso 5
Una vez asustado el pulpo, lo dejaremos cocer dentro del agua, con la tapa de la cazuela puesta.
Cabe destacar que el tiempo de cocción del pulpo dependerá de su tamaño, así como de otros
factores como el tipo de agua, de olla... por lo que será necesario ir pinchando el pulpo para ver si
todavía sigue duro.