LINEA DE TIEMPO DE BMW
Bayerische Flugzeug-Werke (BFW) se funda el 7 de marzo de 1916 e incorpora
la planta de Otto-Werke. Un año después, Max Friz asume el cargo de
ingeniero jefe en la factoría de motores de Rapp-Motorenwerke. Su reto es
diseñar un propulsor que permita a los aviones volar a mayor altura. El
resultado es una mecánica de seis cilindros en línea en el que la culata y los
cilindros forman un bloque indivisible. Aunque no tiene terminados los planos
técnicos, una delegación de la Aviación Nacional se interesa por el proyecto y
le encarga 600 motores. El éxito de la empresa motiva su reorganización. El
fundador, Kart Rapp, se marcha.
1921-1930
Comienza la producción de motocicletas
El Tratado de Versalles (1919) prohibe la fabricación de motores para aviones,
por lo que la exitosa actividad de BMW se interrumpe drásticamente.
Como alternativa, la compañía, prueba suerte en el mercado de las
motocicletas: primero construye propulsores y después, sus propios
modelos de dos ruedas. El 28 de septiembre de 1923 se presenta el primero
de ellos. Pese a que la competencia en ese momento es brutal, la R32, con un
motor de 8,5 caballos y un precio básico de 2.200 Reichsmark -una de las más
caras del mercado-, tiene mucho éxito.
1931-1940
Llegan los automóviles
BMW adquiere en 1928 la factoría de vehículos de Eisenach e inicia una
tercera actividad empresarial: la fabricación de automóviles. En esta planta
se produce con éxito el Austin Seven bajo la denominación "Dixi 3/15 PS". La
marca alemana continúa desarrollando este coche, que en 1929 sale a la
venta con distintas carrocerías y el nombre de BMW 3/15 PS DA 2. Su
popularidad ayuda a la empresa a sobrevivir durante los difíciles años de la
Depresión. Corre el año 1932 cuando las instalaciones de Eisenach crean el
primer BMW, el 3/20 PS. El "3" hace referencia a la carga fiscal, mientras que
el "20" refleja su mayor robustez mecánica (su motor de 782 cc está basado
en el cuatro cilindros del Austin Seven). En dos años se fabrican 7.215
vehículos. En 1933, BMW presenta el 303 bajo el eslogan "El más perfecto
utilitario alemán de altas prestaciones". Su propulsor, el bastidor monoviga y
la doble rejilla de aire del frontal son las claves del rumbo que tomará la
marca. Un año más tarde aparece el 315/1, un deportivo biplaza de alumino
que arrasa en las carreras y marca el comienzo de la imagen deportiva de
BMW. En 1936 se presenta el 326: con su carrocería soldada al bastidor,
puertas con bisagras delante, sistema hidráulico de frenos y rueda de
repuesto oculta, está considerado uno de los modelos producidos en serie
más modernos de la época. Por su parte, el BMW 328 celebra su lanzamiento
de un modo único: Ernst Henne gana la medalla de oro en Nürburgring
con él. Finalmente, en 1939 se crea el 335 en versiones berlina y cabrio, un
coche potente y cómodo para largas distancias.
1941-1950
Una moto para el ejército
El ejército alemán demanda una moto todoterreno con sidecar que cuente
con rueda motriz, reductora y marcha atrás. La respuesta de BMW es la R75,
una motocicleta completamente nueva de la que se manufacturan 18.000
unidades en sólo tres años. Mientras, la marca continúa su labor como
fabricante de motores para aviones. En 1942 diseña una mecánica de 2.500
caballos con sistema de regulación de válvulas: es el origen del sistema
VANOS que se utiliza en los propulsores actuales. Las incursiones aéreas
destruyen la planta de Munich en 1944, pero la de Allach queda prácticamente
intacta cuando concluye la guerra. A mediados de 1945, BMW recibe
autorización para reparar automóviles del ejército norteamericano en esta
fábrica. Este permiso afecta también a las motocicletas, aunque la marca no
está inicialmente en situación de poder hacerlo.
1951-1960
Nacen el “Ángel Barroco” y el Isetta
Finalizado el conflicto bélico, BMW ha perdido la planta de Eisenach: reiniciar
las labores de producción es complicado y no se consigue hasta 1951. Ese
año se presenta el 501, más conocido como “Ángel Barroco” por su exterior
clásico e interior plagado de innovaciones técnicas (dirección de
cremallera, cambio en el volante…). Es el primer BMW que se fabrica
íntegramente en Munich. En 1954 se le suma el 502, que monta el primer
motor V8 de aleación ligera del mundo. Mención aparte merece la llegada del
Isetta. Aunque a mediados de los 50 los críticos se han dejado seducir por las
berlinas V8 y los deportivos de BMW, el pequeño modelo alemán (2,29
metros) propulsado por un motor de motocicleta es el que se gana el corazón
del público. Durante los años cincuenta, más de 160.000 personas se compran
uno, convirtiéndolo en el BMW más vendido de la década y en un símbolo
del desarrollo posterior a la guerra. En 1956 aparece el BMW 507, un
deportivo singular diseñado en menos de un año por Albrecht Goertz: sólo se
fabrican 252 unidades, y la mayor parte del trabajo se realiza
manualmente para satisfacer los deseos de cada comprador. A finales de
la década, el pequeño BMW 700 es el primer vehículo con construcción
unitaria (el suelo, las paredes laterales y el techo van soldados al habitáculo).
Este "ratón con corazón de león” adquiere una enorme popularidad entre el
público y en las carreras. Gracias a él, BMW recobra su legítima posición y se
embarca en nuevos proyectos con fe renovada.
1961-1970
La nueva clase
El público demanda un coche de tamaño medio y la respuesta llega en el
Salón de Frankfurt de 1961 con la presentación del BMW 1500. Este automóvil
compacto y dinámico, el primero de “la nueva clase”, ofrece un elegante
diseño, una suspensión deportiva y un potente motor capaz de alcanzar los
150 km/h. Le siguen el BMW 1800 (1963), el 1800 TI (1964) y el 1600 (1966).
Este último modelo se lanza con motivo del cincuenta cumpleaños de BMW,
y presenta una estética en la que destacan las ventanillas sin marco, dos
puertas y superficies lisas sin adornos. El BMW 1600 se convierte en el
primero de una larga serie de éxitos. Las nuevas berlinas 2500 y 2800
establecen en 1968 nuevos niveles en el segmento de lujo. El año siguiente, la
marca alemana da continuidad a los 1600 TI y 2002 TI con el 2002 tii. La
segunda "i" significa inyección: más gasolina y, por tanto, más potencia. El
mercado de las dos ruedas también experimenta cambios: a mediados de la
década, la moto deja de ser un medio de transporte y se convierte sobre todo
en un vehículo para el ocio y el deporte. BMW presenta una gama de modelos
completamente renovada, en la que sólo se mantiene fiel al motor bóxer de
dos cilindros; a las versiones de 500 y 600 cc se suma una de 750 que monta
el buque insignia, la R 75/5.
1971-1980
Tres nuevas series y un pura sangre
Nace la Serie 5 (1972), con modelos que van desde el económico 518i al
potente M5. La nueva berlina demuestra sus cualidades como vehículo para
todos los públicos, tal y como dejan ver las cifras de ventas. Un año más tarde
se inicia la producción del BMW 2002 turbo, el primer automóvil europeo
con turbocompresor fabricado en serie. En 1975 sale al mercado una
generación de coches que se convertirá en una de las más representativas de
la marca: la Serie 3. En un principio sólo se lanzan tres modelos, aunque con el
tiempo rondarán la treintena, desde el 316 hasta el M3. Su éxito es total: la
marca vende siete millones de automóviles en 25 años. BMW vuelve a la carga
un año más tarde con la Serie 6, un exclusivo coupé del que vende 86.000
unidades hasta 1989. Estas cifras lo convierten en el modelo de mayor
vigencia de la historia de la empresa. Por su parte, la Serie 7, la berlina tope
de gama, llega en 1977. Un año después aparece la primera creación de M
GmbH, el BMW M1. Este coupé de motor central, diseñado por Giorgetto
Giugiaro y desarrollado junto a Lamborghini, está destinado inicialmente a
los circuitos: con un precio de unos 100.000 marcos, el M1 alcanza los 260
km/h y es un pura sangre del selecto club de los deportivos de altas
prestaciones.
1981-1990
Llega la gran berlina
La década de los 80 está marcada por la entrada de BMW en el segmento de
los motores de gasóleo. En 1983 lanza la mecánica 524td, que intenta
conjugar las ventajas de la tecnología diésel y el dinamismo y la suavidad
típicos de los propulsores de gasolina. Como alternativa, ese mismo año saca
al mercado el motor 525e. Esta mecánica de gasolina bautizada con la “e”
arroja 122 CV y apenas consume 8,4 litros/100 km. Otra novedad destacada
se produce en 1985 con la aparición del 325iX, el primer BMW con tracción
integral. La Serie 5 sigue pronto el ejemplo con el 525iX berlina y touring. No
obstante, la sensación del decenio llega con la aparición del 750i/iL,
la primera berlina alemana con motor doce cilindros de la posguerra.
Bajo su capó esconde una de las mejores mecánicas del mundo, con 300 CV y
sólo 240 kilos de peso. Exteriormente, este modelo se distingue de sus
hermanos por su parrilla ovoide doble algo más ancha, un abombamiento
ligeramente mayor del capó y las salidas de escape rectangulares. En 1988,
BMW Technik GmbH presenta su primera creación: el BMW Z1, un
roadster descubierto con chasis monocasco de acero y unas puertas que, al
abrirlas, se hunden en el suelo. En 1991 se han vendido ya 8.000 unidades.
1991-2000
Una moto con techo
El crecimiento y el deseo de ampliar mercado motivan la compra del grupo
británico Rover en 1994. BMW necesita modernizar los productos y las
plantas por igual, un factor que mantiene el coste de la adquisición en un nivel
relativamente bajo: 800 millones de libras. Un año más tarde ve la luz el Z3,
roadster que protagoniza una conocida película de espías. Corre 1998
cuando BMW adquiere los derechos del nombre de Rolls-Royce. Aunque el
fabricante alemán se compromete a no utilizar la marca para sí misma hasta
2003, pone en marcha sus planes para producir nuevos modelos y construir
una nueva fábrica de Rolls-Royce en Goodwood. También es lanzado en esta
década el BMW X5, que introduce a la firma en el mercado de los Sports
Activity Vehicles, automóviles que pueden circular sobre cualquier superficie
pero que también se muestran ágiles en asfalto. La marca demuestra
asimismo su evolución con las Series 3, 5 y 7, además de con los modelos Z
(destaca sobre todo el Z8) y X. Finalmente, el último año de milenio llega
acompañado de un concepto inimaginable hasta ese momento: un vehículo
que combina las ventajas de una moto (maniobrabilidad, tamaño reducido,
etc.) con la seguridad de un coche (estructura de deformación programada,
protectores a la altura de los hombros, cinturón de seguridad...). Es el C1, una
motocicleta con techo que se puede conducir sin casco, ni ropa protectora.
2001-2010
Hacia la movilidad sostenible
El programa EfficientDynamics desarrollado por BMW conjuga dos
criterios: máxima potencia y mínimo consumo. Bajo esta doble seña, la
marca ha creado tecnologías como el “Brake Energy Regeneration” (sistema
de recuperación de la energía de frenado), el “Auto Start/Stop” (dispositivo
que apaga el motor en paradas cortas y lo pone de nuevo en funcionamiento
con sólo pisar el embrague), nuevos propulsores de cuatro cilindros;
mecánicas con inyección directa de gasolina... Asimismo, BMW ha sido el
primer fabricante del mundo que, con su modelo Hydrogen 7, ha puesto a la
venta una berlina de lujo con motor de hidrógeno producida en serie.
En 2014 se ha producido el lanzamiento de dos modelos muy importantes de
la firma: el monovolumen i3 y el deportivo i8. Dos coches con un
funcionamiento totalmente eléctrico.