Axiología y Valores en el Derecho
Axiología y Valores en el Derecho
SUMARIO: El conocimiento axiológico. Los valores. Concepto. Naturaleza de los valores. El valor ético moral.
¿De qué forma estos elementos tributan a la dignidad humana o a la satisfacción de necesidades normales de
nuestra especie? ¿Cómo cumplen la función orientadora? La exigencia de autorregulación ético moral o ley Prof.
moral. Las categorías sujeto y objeto. Las categorías actividad, conciencia y voluntad. La objetivación y la
desobjetivación. ¿De qué criterio se parte para catalogar a los valores de una u otra forma? Análisis de la
Abg. Merlys Leal
naturaleza de los valores ético moral. ¿Determina la conciencia valorativa a los valores ético-morales? La
posición objetivista. La posición objetivo-subjetivista. Clases de valor. Juicios de valor. El derecho como valor.
El problema de los valores en el derecho. El relativismo de Gustavo Radbruch. La justicia como valor.
1
EL CONOCIMIENTO AXIOLÓGICO
La Axiología: Los valores son una creación de la vida. La
libertad y la dignidad han constituido para la
La axiología, o filosofía historia del hombre la razón de constantes luchas,
de los valores, es la rama revoluciones y reivindicaciones, cuyo principal
de la filosofía que estudia fin ha sido la emancipación humana sobre la
la naturaleza de los opresión. Estos principios axiológicos
valores y juicios constituyen máximas de trascendencia histórica,
valorativos. El término fue que marcan las bases teóricas y normativas de las
empleado por primera vez culturas jurídico-políticas de las modernas
por Paul Lapie en 1.902 y democracias constitucionales; siendo los valores
posteriormente por Eduard von Hartmann en la condensación de los más caros ideales de la
1.908. Aparece como una parte de la Ética cultura de cada pueblo, ellos permean, no sólo el
Jurídica, libertad, e igualdad; da una orientación derecho o la política, sino cada manifestación de
de los valores que harán completo un modelo de la vida social2.
derecho o que primarán a la hora de elaborar o
aplicar el derecho. Podemos decir que Los valores requieren siempre de una
la axiología es una técnica formal para identificar realidad, es decir, de un objeto o ser en el cual
y medir los valores, no habla de que es encarnarse, así como de un contenido estimable
el derecho. que los haga palpables. Esta obra estudia los
valores, su pragmatismo judicial y su función
como fundamentos axiológicos de los derechos
o Los Valores
La etimología de la voz valor es un
sustantivo derivado del latín valere, que significa
ser fuerte, robusto, valer. La distinción
valoración, es la acción y efecto de valorar y este,
a su vez, derivado de valor. El término parece
haber sido introducido en la teoría de los valores
contemporánea por Lotze. Entre sus obras
pueden citarse Metaphysik (1.841) y
1
Mikrokosmos (1.856-1.864) . F. Nietzsche, a
quien se atribuye también la prioridad en la
utilización del término y en el análisis tematizado
de su problemática, la emplea probablemente
hacia 1.875 después de la lectura del libro de
Düring Der Wert des Lebens (1.865). El uso del
término y el análisis axiológico, tal como lo
entendemos hoy, se consolida con F. Brentano,
Ch. von Ehrenfels, A. Meinong, W. Dilthey, y
se introduce en psicología con W. Stern y E.
Spranger.
2
Ríos Álvarez, 2009. Defensa de los Derechos Humanos en los estados de
excepción. En la Revista Estudios Constitucionales, Año 7, N° 1. pp. 277-
296, ISSN 0718-0195 Centro de Estudios Constitucionales de Chile,
1
Lotze, R. H. La obra se pública en tres tomos, en la ciudad de Leipzig. Universidad de Talca.
2
otros, desempeñan un papel trascendental en la
tutela y garantía de los derechos humanos. La
ausencia de una categorización homogénea de los
derechos humanos, en un mundo jurídicamente
globalizado, hace necesario el estudio de los
fundamentos axiológicos de estas prerrogativas
fundamentales que constituyen el eje rector en
cualquier Estado constitucional de derecho.
Luis Lavelle ha dicho que la distinción más radical que puede establecerse entre la filosofía clásica y
la nuestra consiste en que la primera se funda sobre la oposición entre el ser y la apariencia, mientras que
la segunda se funda sobre la oposición entre el ser y el valor. Tal diferencia no es, según Lavelle apunta,
tan decisiva como parece, pues, por una parte, ser y bien fueron considerados idénticos en Platón y la
escolástica, y por otra el ser que se opone al valor en el pensamiento actual es más bien la apariencia o
fenómeno, de modo que el valor, en tanto y en cuanto irreal respecto del mundo dado, es, sin embargo, la
instancia capaz de transformarlo y de realizarse en él. La problemática del valor es planteada en la
filosofía desde Nietzsche como una auténtica filosofía de la praxis, es decir, como una reflexión sobre el
sentido de la vida y el mundo, en orden a rebasarlos y transformarlos, esto es, tendiente a una
transvaloración de todos los valores.
El aporte de Nietzsche no siempre ha sido bien comprendido, quizá, entre otras cosas, porque
Nietzsche al darse cuenta de que la praxis filosófica exige un discurso que eluda el cerco que el lenguaje
filosófico clásico tiende al ejercicio de dicha praxis, se alejó deliberadamente del uso de las categorías
metafísicas tradicionales. Hartmann resume la axiología nietzscheana en tres tesis principales, a saber: el
hombre es un animal que promete, que valora y que ama al más lejano 3. Al discutir estas tesis, Nietzsche
plantea la oposición valor/verdad y termina atribuyendo al valor la primacía, pues la verdad es una especie
de medida trascendente a la voluntad de poder. Nietzsche desconoce, por tanto, el carácter limitado de esta
3
Hartmann, N. (1964) Introducción a la filosofía. UNLP. FAHCE. La Plata. pp. 150, 152, 153)
3
voluntad de poder y, por el contrario, erige a ésta en árbitro de la verdad, justamente en la medida en que
el sentido y el cambio del estado del mundo dependen de la acción humana.
Se comprende por esto la cesura que la filosofía nietzscheana causa en la cultura occidental hasta tal
punto que Nietzsche termina por devenir el anti-Sócrates y el anticristo, negador de todo límite externo a
la vida y fiel al a subordinación de todo objeto de afirmación a la actividad que la enuncia, como es lo
propio del pensamiento moderno. Por esta vía, la filosofía termina siendo, como dice Lavelle, una
interrogación ansiosa sobre el valor que posee la vida y sobre el sentido que podemos o debemos atribuirle.
CONCEPTO DE VALOR
Tanto los valores como los principios resumen conceptos ideales, intangibles, que tienen una estrecha
relación con la forma en la que nos sentimos y actuamos. Todos albergamos en nuestro foro interno un
sistema ético a partir del cual desarrollamos las conductas intra e interpersonales, siendo fundamentales
para la comprensión de las metas que forjamos como adecuadas y aunque pueda parecer que guardan
relación de una equivalencia, lo cierto es que son claramente distintos.
La sociedad define lo que está bien del mal, lo que es bello o feo, honorable o vergonzoso, agradable o
desagradable y empleando un lenguaje heroico, aquello por lo cual vale la pena vivir y eventualmente
morir. Cada uno debe “sentir” lo que está bien y lo que está mal. Kant oponía la facultad de presentarse lo
verdadero, que es el conocimiento y la percepción del bien, que es el sentimiento. Los valores se imponen
al individuo desde muy temprana edad como evidente y absoluta, llevan implícitos una trascendencia y
superioridad que normalmente no se cuestiona4.
Los valores tienen una honda carga subjetiva y delimitan la importancia que cada persona otorga a
aspectos concretos de la vida y/o de sus relaciones con los demás. Son por ésta razón, únicos para cada
cual. Cuando lleva a cabo una conducta coherente con ellos, la persona se siente satisfecha; pero cuando
no se actúa según lo que proponen, experimenta una desazón afectiva. Son elementos generalmente
abstractos y modificarse al largo de los años. Los principios conectan directamente con los valores,
aunque generalmente se traducen en términos mucho más operativos a partir de los cuales podemos
evaluar las consecuencias de nuestros propios actos.
4
Mendras, H. (2004). Elementos de la sociología. En el libro: Sociología Jurídica. 1ª rei. Universidad Central de Venezuela. Facultad de Ciencias Jurídicas y
Políticas. p. 31.
4
Por ejemplo, si uno de los valores sobre los que
sustentamos nuestra vida es el respeto, forjaremos
principios que se alineen con él, como “tratar a las
personas de manera amable y honrada”; mientras que Riskert sigue la línea trazada por
si es la dedicación la que tiene reservada una posición Windelband: el valor no pertenece a la
central, consideraremos como válido “no ejercer sobre esfera del sujeto, sino a la del objeto.
los demás ninguna forma de violencia”. Ahora bien, este objeto no tiene realidad,
como la tiene el objeto de una
experiencia sensible, sino que constituye
o Axiología contemporánea un "tercer reino". Es decir, entre el reino
El desarrollo de la axiología contemporánea de la realidad y el de los valores no es
comienza en la segunda mitad del siglo XIX en el seno posible una relación si no es a través de
del neokantismo con Rudolf Hermann Lotze, el cual una esfera diferente de ambas. Ese
declara que los valores no pertenecen a la esfera del ser, "tercer reino" está constituido por
sino a la del valer, por lo que no son entes, sino relaciones llamadas "formaciones de
valentes. Según Lotze los valores se manifiestan en la sentido". La cultura, según él, es el reino
falta de indiferencia y en la ausencia de independencia de las formaciones de sentido.
ante los objetos y entre ellos existe un orden jerárquico
y esa jerarquía permite clasificarlos. Para este pensador Para Max Scheler los valores son
a los valores se le contraponen los contravalores y esta objetivos y universales, y son los
polaridad se encuentra en la esencia de los mimos. fundamentos del aprecio o de la
desaprobación que producen en nosotros.
Para Windelband valor es Están ordenados jerárquicamente: desde
todo aquello que suscita lo agradable-desagradable, lo noble-
interés en el plano afectivo vulgar, y los valores espirituales (bello-
estético, moral, social o feo, justo-injusto, verdadero-falso), hasta
religioso y que hacen al lo sagrado-profano. En esta tabla no
mundo posible. Este incluye los valores morales porque,
pensador distingue entre según él, "lo bueno" y "lo malo" no
ser y deber ser, y plantea poseen una materia específica, como los
que los valores demás valores, sino que consisten en la
pertenecen al orden del realización de todos los demás según su
deber ser. Para él los jerarquía axiológica. La tabla de valores
valores figuran como el que él propone es inmutable y absoluta
fundamento del ser y son independientes de la razón y por lo que no puede ser alterada por la
de la conciencia: se imponen. Por eso, los valores no experiencia. A todo valor acompaña un
son relativos, puesto que su validez es absoluta. Los contravalor (polaridad de los valores) y
valores no son colecciones de hechos empíricos ni su objetividad no depende de las
preferencias arbitrarias subjetivas, sino normativas preferencias del individuo. La
ideales, a las que se acomodan las conciencias, tanto en independencia de los valores frente a sus
su ser como en su conocer5. respectivos depositarios es uno de los
El psicólogo y filósofo idealista alemán Franz supuestos de la axiología scheleriana.
Brentano es considerado como uno de los fundadores Para este pensador los valores son
de la teoría de los valores. Para Brentano el valor se independientes de los bienes y de los
refiere al sentimiento del mismo modo que la verdad al fines.
5
Windelband W. (1995). Preludios filosóficos. Universidad Nacional de Rosario. Argentina. p. 161.
5
juicio. Los valores se fundan solo en el acto valorativo; el cual no es un proceso racional sino emocional.
El amor posee una peculiar inmediatez de evidencia como criterio acertado. Brentano fue el punto de
partida del subjetivismo que desarrollaron Meinong y Ehrenfels, aunque el objetivismo encontró en él un
apoyo firme. Alexius von Meinong y Christian von Ehrenfels, discípulos de Brentano, son
considerados los primeros subjetivistas sistemáticos en axiología. Estos pensadores sostuvieron una
polémica en la última década del siglo XIX, en la que la discrepancia fundamental radicaba en el aspecto
de subjetividad que le da validez al valor; para Meinong el placer o el agrado, para Ehrenfels el deseo.
Las concepciones axiológicas de los filósofos posmodernistas por lo general se caracterizan por ser
relativistas y subjetivistas. Nada hay absoluto, todo vale o es posible que valga, puesto que el valor es
considerado circunstancial. Emile Durkheim, Lucien Lévy-Brühl y Célestin Bouglé promovieron lo que
se ha denominado sociologismo axiológico. Según estos pensadores es valioso lo que la sociedad aprueba
como tal. Los valores son el resultado de ciertas convenciones sociales que presuponen el apoyo de la
mayoría y se promueven y reproducen a través de la cultura y las tradiciones. El mexicano Antonio Caso
concibe los valores no como entes, sino como valencias sociales, ideales colectivos necesarios. Respuestas
orgánicas de todos a una misma causa interior o exterior.
Para el objetivismo tradicional los valores dependen por completo del objeto y existen
independientemente de la voluntad y la conciencia valorativa del sujeto. Consideran que la fuente de los
mismos se encuentra en un mundo trascendental, suprahumano, eterno e invariable, por lo que consideran
a los valores como inmutables a pesar de los cambios evolutivos de la sociedad. Desde estas posiciones
resulta imposible explicar de manera convincente las diferencias culturales que existen entre distintos
pueblos. Para las concepciones subjetivistas los valores dependen por completo de la subjetividad,
individual o colectiva, independientemente de las características del objeto. La debilidad de estas
concepciones estriba en que la subjetividad individual o colectiva puede estar errada.
6
o Naturaleza de los valores
Los valores ético-morales existen, no por el deseo o la valoración de algún sujeto, sino porque algún
sujeto es portador de determinadas características de su personalidad que hacen posible toma de
decisiones valiosas desde el punto de vista ético-moral. El tema de la naturaleza objetiva, subjetiva u
objetiva-subjetiva del valor constituye un importante tema de debate entre los axiólogos. Sin duda alguna
se trata de un problema complejo, de muy difícil solución, por lo que dar una respuesta precipitada sería
dar muestras de facilísimo y falta de comprensión de lo que se está analizando. Es importante señalar que
existen muchos tipos de valores con características diferentes, por lo que el análisis que se realizará en
este estudio pudiera no ser efectivo para todos, por lo que se hará referencia solamente a los ético morales 6.
6
Considero que debemos hacer el análisis en razón del tiempo que llevará explicarlos todos, la materia en particular no lo exige, y además, porque desde esta
visión es que están incorporados a la Constitución de la República de Venezuela e importa que su aprendizaje se haga desde esta concepción.
7
concretos que los portan a través de elementos del psiquismo. El valor ético moral existe como convicción,
y para que los elementos de la conciencia moral alcancen esta categoría tienen que haber sido asimilados
por el individuo.
Para un buen funcionamiento social resultan importante las dos formas de regulación, aunque desde el
punto de vista ético moral reviste mayor importancia la interna ya que solo podemos decir que un
individuo es portador de determinado valor de este dominio axiológico cuando las normas y principios
sociales relacionados con él, alcanzan la categoría de una convicción porque han sido profundamente
asimilados, y la conducta que tipifica el valor es efectuada por presión interna aunque la externa no esté
presente. Cuando esas normas y principios morales solo forman parte de la conciencia social y no están
presentes en un individuo o solo funcionan a nivel cognoscitivo; no se expresarán conductualmente o solo
se pondrán de manifiesto a través de la actividad en las condiciones de presión social ya señaladas.
8
¿Cómo cumplen la función orientadora?
En nuestra vida cotidiana interactuamos con un sinnúmero de objetos,
procesos o fenómenos portadores de propiedades con significación
positiva o negativa para la satisfacción de necesidades normales de
nuestra especie y para la actividad practica con ellas relacionadas, por lo
que estos objetos son portadores de valores o antivalores de diferentes
zonas o dominios axiológicos: artísticos estéticos, científico tecnológicos,
históricos, terapéuticos, pedagógicos, etc. Los valores ético-morales se
ponen de manifiesto en la orientación del ser humano con relación a estas
propiedades y en su interacción con ellas, y es en esa orientación e
interacción que nuestra conducta adquiere una connotación ética.
Pudiera decirse que los valores ético morales son la significación positiva de propiedades de elementos
de la conciencia social previamente internalizados, así como de la conciencia individual y del
subconsciente, para la dignidad humana, en el sentido de que contribuyen a la adaptación social de agentes
sociales por medio de una orientación con relación al mundo de los valores, y una influencia directa en la
autorregulación de la conducta. Ellos existen como potencialidades a través de elementos del psiquismo
del individuo como son: la jerarquía de motivos y las actitudes, los cuales tienen grandes probabilidades
de expresarse conductualmente en determinadas circunstancias y ante determinados objetos7.
La exigencia de autorregulación ético moral o ley moral no es otra cosa que las exigencias de
autorregulación de la conducta en función de la adaptación social de los diferentes agentes sociales. Ella
implica no solo una exigencia de hacer o no hacer, sino de formar determinadas características en la
propia persona. Estas exigencias de autorregulación de la conducta están determinadas por características
de los objetos con los cuales interactúa el individuo o agente social en calidad de sujeto, por características
del contexto socio histórico y de las circunstancias específicas que rodean el actuar del sujeto.
7
Villoro, L. (2001). El poder y el valor fundamentos de una ética política. FCE. México.
9
- Las categorías actividad, conciencia y voluntad
Actividad es el concepto que caracteriza la
función del sujeto en el proceso de interacción
con el objeto. Tiene un componente externo o
conductual y un componente interno o
intrapsíquico. La primera se compone de actos
específicos que el hombre realiza con los objetos
reales valiéndose de movimientos de brazos,
piernas, dedos, etc. La segunda se produce "en la
mente" por medio de las acciones intelectivas, en
este caso, el hombre no opera con los objetos ni
efectúa movimientos auténticos, sino que se vale
- Las categorías sujeto y objeto de las imágenes de unos y otros. No existe
Por sujeto se entiende al ser humano portador de actividad externa sin la interna, y la actividad
voluntad y conciencia, que interactúa interna se expresa de una u otra forma, aunque
activamente con el objeto a través de su actividad, sea apenas perceptible, a través de la externa.
ya sea esta cognoscitiva, comunicativa, Existen valores ético morales que se tipifican
valorativa, lúdica, practico transformadora, etc. fundamentalmente a través de actos u omisiones
Por objeto se entiende aquello hacia lo que se concretos, como es el caso de la valentía;
orienta la actividad del sujeto. Estas categorías mientras que otros se tipifican con mayor peso a
tienen un carácter relacional, el sujeto en una través de la actividad interna como son el
relación puede ser objeto en otra. El objeto puede optimismo y la ecuanimidad.
ser una relación sujeto objeto, por ejemplo, un
niño que juega con un carrito es sujeto de Podemos llegar a conocer si un individuo
actividad lúdica orientada al carrito que es el es portador o no de determinado valor o antivalor
objeto, pero si ese niño juega en la consulta de un ético moral a través de su actividad externa, ya
psicólogo que lo está observando, su relación con sea esta física o verbal, sin lo cual no tendríamos
el juguete será objeto de la actividad valorativa ningún elemento para realizar tal valoración;
del psicólogo, y si este último está siendo pero en el componente conductual o externo de la
inspeccionado, su relación con el niño jugando actividad está la manifestación del valor ético
será objeto de la actividad valorativa del moral y no su esencia. Diferentes individuos
inspector. pueden realizar actos similares, y estos responder
a motivaciones y actitudes completamente
La relación sujeto objeto tiene un carácter diferentes, y en unos casos tipificar valor ético
historio concreto, la relación que establecemos moral y en otros antivalores. Un acto
hoy en día con un hacha de piedra como objeto aparentemente valiente pudo haberse realizado
museable no es la misma que establecían los por equivocación, desconocimiento o cobardía,
hombres primitivos con ella como medio así como un acto aparentemente altruista pudo
importante de subsistencia. El sujeto puede haberse ejecutado por simulación y con las
orientar su actividad hacia él mismo, y en ese peores intenciones. Cuando intentamos formar
caso es objeto de su propia actividad, por un valor, por ejemplo, la valentía, no formamos
ejemplo, la autovaloración y cualquier tipo de directamente actos valientes, sino que
actividad orientada al auto-perfeccionamiento conformamos elementos del psiquismo que le
como es hacer ejercicios físicos. permita al individuo, ante determinados objetos y
en determinadas circunstancias, actuar
valientemente.
10
o La objetivación y la desobjetivación:
En relación a la conciencia,
propiedad de la materia altamente
organizada que consiste en el reflejo La objetivación es el proceso en virtud del
subjetivo del mundo objetivo. El término cual el mundo intrapsíquico del ser humano se
conciencia hace referencia a la función materializa en objetos, procesos o fenómenos a través
de conocer, el conocimiento es el medio de la actividad. El proceso contrario es la
por el cual ella existe y con el cual existe desobjetivación, la cual consiste en la asimilación
algo para ella. La conciencia necesita del subjetiva del mundo objetivo.
lenguaje para que se formen y se
expresen sus cualidades. o ¿De qué criterio se parte para
catalogar a los valores de una u otra
La voluntad, (del latín "voluntas", forma?
derivado de "volo", "yo quiero") deseo
consciente que lleva al hombre a realizar Serán subjetivos si deben su existencia
determinadas acciones. El carácter únicamente a la subjetividad del individuo que actúa
volitivo de una acción o de un acto de en calidad de sujeto, independientemente de las
conducta aparece con máxima claridad características del objeto. Dentro de los elementos de
en los casos en que el hombre para la subjetividad que hay que incluir en este análisis
alcanzar un objetivo, ha de vencer tenemos: la voluntad o deseo y el reflejo valorativo
obstáculos exteriores e interiores. El del sujeto, y dentro del reflejo valorativo, sus
eslabón inicial del acto volitivo consiste componentes cognitivos y afectivo.
en el establecimiento y en la
comprensión del fin; luego, en tener la Es importante señalar que serán subjetivos si
decisión de actuar, en elegir los dependen para su existencia de la voluntad y
procedimientos más adecuados para dar conciencia valorativa del individuo que actúa en
cumplimiento a la acción. Lo decisivo calidad de sujeto valorante y no del que actúa como
para caracterizar como volitiva una objeto valorado. Incluso en el caso de la
acción dada es que la decisión tomada se autovaloración en que el individuo es al mismo
haya cumplido. Uno de los requisitos que tiempo sujeto valorante y objeto autovalorado, se ha
debe cumplir la actividad humana para de tomar en cuenta sólo la valoración como sujeto.
que tenga implicación ético-moral es que Serán objetivos si dependen únicamente de las
haya sido el fruto del libre ejercicio de la características del objeto independientemente de la
voluntad del individuo. voluntad y la conciencia valorativa del sujeto
valorante.
11
- Análisis de la naturaleza de los suponiendo que el individuo nunca haya
realizado tal conducta, se ha identificado con ella,
valores ético morales: y esto la hace potencialmente realizable. Por otro
lado, tenemos que la valoración hacia sí mismo
Desde la corriente subjetivista, el dominio (autovaloración) constituye un componente
de los valores ético-morales, como en ningún esencial en el dominio de los valores ético-
otro, la voluntad y la conciencia valorativa morales, a través de su contribución a la
juegan un importante papel, que es necesario autorregulación de la conducta.
precisar para acercarnos a la solución del
problema que se analiza. Un acto que no ha sido - ¿Determina la conciencia
el fruto del libre ejercicio de la voluntad no le es
imputable moralmente al individuo que lo realizó valorativa a los valores ético-
y por lo tanto no tipifica valores ni antivalores morales?
ético-morales. La voluntad también juega un
La valoración y los sentimientos y
importante papel en la predisposición del
emociones que de ella se deriven no pueden
individuo a asimilar determinados valores. El
tomarse como criterio axiológico, ya que puedo
deseo de ser portador de una determinada
valorar positivamente algo que tiene una
cualidad ético-moral es sumamente importante.
significación negativa para la dignidad humana,
Si un individuo no se identifica con un valor no
y valorar positivamente una conducta que tipifica
se orienta a la formación del mismo en su
antivalores no le confiere valor. El hecho de que
persona.
la prostituta valore positivamente la prostitución
no convierte a esa práctica en valiosa o
Hasta aquí hemos visto que el papel de la
positivamente significativa para el ser humano y
voluntad es realmente grande, pero ¿determina
su dignidad.
ella a los valores ético-morales? Nadie es
portador de determinado valor ético-moral por el
Los valores ético-morales existen, no por el
sólo hecho de desearlo. De ser así la formación deseo o la valoración de algún sujeto, sino porque
de valores de esta zona axiológica se reduciría a algún sujeto es portador de determinadas
la formación del deseo de portarlo. Tampoco un características de su personalidad que hacen posible
individuo es portador de un determinado valor toma de decisiones valiosas desde el punto de vista
ético-moral porque otro lo desee. De ser así la ético-moral. Alguien es valiente, no por el hecho de
formación de valores se reduciría a que el que otro sujeto o él mismo piense o que lo es o desee
educador o terapeuta desee que el educando o serlo, sino por el hecho de que sea portador de
paciente sea portador de los valores que desea motivos organizados en una determinada jerarquía, y
formar. Aunque en los valores ético-morales la de actitudes ante elementos de la realidad y de él
voluntad juega un papel importantísimo no los mismo, de las cuales se derivan, con un alto grado de
probabilidades, actos u omisiones que tipifiquen a
determina. ¿Qué papel juega la valoración en el
este valor en un determinado contexto. Hasta aquí
dominio axiológico analizado? existen elementos para plantear que los valores ético-
morales no son subjetivos, al menos de manera
La valoración positiva de actos absoluta. Tanto la voluntad como la conciencia
incorrectos desde el punto de vista ético-moral, si valorativa constituyen elementos de los valores ético-
es que hay compromiso afectivo con esa morales, pero no los determinan. Nos queda por
valoración, es expresión de que el individuo es analizar las posiciones objetivistas y objetivo
portador o potencialmente portador de los subjetivistas.
antivalores que tipifican esos actos. Aun
12
o La posición objetivista:
Estos valores se dan en una relación sujeto - objeto - contexto
social, y en una relación de este tipo no es posible, sin caer en error,
obviar la subjetividad del sujeto, por lo que puede decirse que los
valores ético - morales no son objetivos, al menos de manera absoluta.
o La posición objetivo-subjetivista:
Los valores ético morales se manifiestan en la actividad y en esta
siempre participa un sujeto que interactúa a través de ella con el objeto.
En toda relación sujeto objeto participan tanto la subjetividad del
agente social que actúa en calidad de sujeto como características del objeto, del propio contexto socio
histórico y de las circunstancias en que esta relación se da. Y dado que en este tipo de relación participan
factores tanto subjetivos como objetivos, los valores ético morales tendrán una naturaleza objetivo
subjetiva.
Estos valores se dan en una relación constante entre la psiquis del individuo y la realidad objetiva a
través de los procesos de objetivación y desobjetivación. Ellos existen como potencialidades a través de
elementos del psiquismo y se objetivan por medio de la actividad, siempre en relación con determinadas
exigencias de autorregulación ético moral, y si bien en la conformación de esta exigencia de
autorregulación participan, además de elementos objetivos ya analizados, factores subjetivos como son los
propios deseos, intereses, conocimientos y afectividad del individuo; ésta se le presenta al propio
individuo como algo objetivo cuya presencia en el momento actual no depende de su voluntad o
conciencia valorativa.
13
CLASES DE VALORES
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AXIOLOGÍA JURÍDICA
La Axiología Jurídica, conocida también como Teoría del Derecho Justo, es una parte de la
Filosofía Jurídica que procura descubrir los valores en los cuales se debe inspirar el Orden Jurídico
Positivo, dilucidando un modelo que primará, una lisa Teoría de la Justicia. En este sentido, la Axiología
es la ciencia que trata de los valores. La Filosofía del Derecho, como fundamento de su existencia, tiene
una doble finalidad: indagar sobre los orígenes del derecho en búsqueda del concepto más adecuado,
como también en lo relativo a sus valores, esto último comprende la Axiología Jurídica, dedicada a tratar
los fines valorativos del derecho, encontrarlos, analizarlos, calificarlos y hasta jerarquizarlos. Por otra
parte, nos recuerda Luis María Olaso que algunos autores, ante el concepto de “Fines del Derecho”,
prefieren el enunciado “Valoración Jurídica”, separando los conceptos de valor y bien. Se puede incluir
entonces los conceptos: justicia, bien común y seguridad jurídica como Fines del Derecho o como
Valoración Jurídica.
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El Relativismo de Gustavo Radbruch:
La filosofía de Gustavo Radbruch nos dice, que la
experiencia permite considerar tres clases de objetos susceptibles de
medirse con valores absolutos: Las personalidades humanas, las
personalidades totales, que constituyen los órganos del Estado, y las
obras humanas, que es el producto de la cultura. De acuerdo con las
tendencias de los hombre s, al valorar encontramos contradicciones
en cuanto al rango de valor. De aquí que surjan las diversas teorías
valorativas entre las individualidades y el bien común. Surgiendo
así: La teoría individualista, con la tesis de que el valor colectivista
y el valor cultural deben estar al servicio del individuo. La teoría
supra-individualista o colectivista, con el planteamiento de que los
valores de la personalidad y la cultura están al servicio del colectivo,
del Estado. A las tesis de Radbruch se agrega, la teoría
comunitaria-personalista; esta considera que el hombre es portador
de valores eternos e inmutables, como la moral, la religión, el honor;
el bien común debe subordinarse ante estos valores, en otros valores
el individuo debe ceder ante el bien común, en mutua
subordinación.
Radbruch, niega la posibilidad de distinguir conceptualmente las Normas Jurídicas y las reglas del
trato social. Todos los productos de la Cultura se caracterizan por constituir una congerie de obras
orientadas hacia la consecución de lo valioso. El Derecho, la Moral, la Religión, la Palabra o todas las
formas de Cultura, poseen una Orientación Análoga y tienden siempre al logro de valores, como la
Justicia, el Orden o Santidad. Pero si inquirimos cuales sirven de metas a los Convencionalismos, no
lograremos descubrirlos, ya que sencillamente porque no existen. Un ejemplo clásico es, el anhelo que
tiene un país de alcanzar una meta, aunque muchas de ellas representen intentos fracasados o realizaciones
imperfectas.
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La problemática gnoseológica de la justicia obliga a cuestionarse: ¿es la justicia cognoscible y, si
lo es, cabe un conocimiento pleno e integral o se trata de un conocimiento incompleto condicionado
espacio y temporalmente?; ¿qué tipo de conocimiento nos permite acceder a la justicia, el racional-
deductivo o el emocional-intuitivo?
La preocupación metafísica sobre la justicia busca determinar si vale por sí o tiene en sí su propio
fundamento y si, en caso de no tenerlo, este fundamento puede ser antropológico, social, cósmico,
metafísico o divino. La diversidad de respuestas que se han ido dando a todas estas cuestiones alumbra
una variedad de teorías sobre la justicia 10 que de manera genérica y atendiendo a un punto de vista
tipológico y no de sucesión cronológica o histórica, permiten distinguir entre las que afirman la realidad
de la justicia como valor, principio, idea o ideal y aquellas otras que la entienden como mera convención o
creación humana. La reflexión sobre la justicia en el pensamiento contemporáneo podría agruparse en
cinco grandes corrientes: emotivistas, formalistas, teleológicas, deontológicas e historicistas11. Dado que
la preocupación sobre la justicia tiene como referencia las instituciones políticas y sociales que articulan la
sociedad 12 , cabe aludir también a esta cuestión adoptando una perspectiva liberal, republicana o
comunitarista13.
Anticipar que Reale consideraría a la justicia como un valor, su reflexión sobre la justicia encajaría
en las doctrinas historicistas y se trata, según veremos, de una comprensión liberal de las estructuras
políticas y sociales. Reale, conocido por su Teoría Tridimensional del Derecho 14 , y que continuó
perfilando hasta desembocar en lo que denominó, más tarde, “visión integral del derecho”15.
10
La clasificación de las teorías de la justicia varía en función de cada autor, así, y a modo de ejemplo, ATEINZA, M., Introducción al Derecho, Barcanova,
Barcelona, 1985, Cap. 3, «Los valores jurídicos», realiza la clasificación desde la filosofía analítica, destaca la p. 96 en la que recoge la clasificación de Rabossi;
una clasificación más simple y genérica es la de MARTÍNEZ ROLDÁN, L. y FERNÁNDEZ SUÁREZ, J. A., en Curso de teoría del derecho y metodología
jurídica, Barcelona, Ariel, 1994, p. 218; VAN, PARIJS, P., también realiza una clasificación de las teorías de la justicia en ¿Qué es una sociedad justa?,
Barcelona, Ariel, 1993, Cap. 10, p. 195. V. tb. MONCHO PASCUAL, J. R. «Teorías contemporáneas de la justicia» en CSF, 28, 2001, p. 387.
11
Emotivistas (Ross, o en cierto sentido Kelsen); formalistas (Del Vecchio, Perelman); teleológicas (Tammelo, Brunner o Sergio Cotta); deontológicas, (Rawls,
Habermas o Paul Ricoeur); historicistas (Reale, versión culturalista).
12
AAVV., Teoría política: poder, moral, democracia, Madrid, Alianza, 2003, Cap. 6 «Teorías de la justicia» (por Ricard Zapata-Barrero), p. 138.
13
GARGARELLA,, R., Las teorías de la justicia después de Rawls, Barcelona, Paidós, 1999.
14
Muchos autores asumen esta teoría para ayudar a los alumnos a realizar el primer acercamiento al derecho, por ejemplo, AAVV., Lecciones de Teoría del
Derecho, Madrid, McGraw-Hill, 1997, p. 7.
15
Denominación que utilizó en el prólogo de mi libro Teoría Integral del Derecho, Valladolid, Grapheus, 1995 y con la que subtitula la edición que de la Teoría
Tridimensional del Derecho realizó la editorial Tecnos en 1997.
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