Tema 3, Los Costes de Almacén
Tema 3, Los Costes de Almacén
Serie de factores que nos obligan a analizar y mejorar las operaciones para reducir los costes:
-La situación del mercado es cambiante y no es posible contar con una estructura de costes estable: los costes de
transporte pueden verse alterados por los combustibles, o un nuevo competidor puede ofertar el producto a precios
inferiores.
-En muchos casos es muy difícil reducir los costes de fabricación, por lo que la reducción en el precio se debe obtener
en la cadena logística, con los plazos de entrega de proveedores o en la distribución.
-Para el fabricante puede ser más ventajoso dejar las actividades de almacenaje y distribución en manos de operadores
logísticos.
Es preciso, poder medir todos los costes que intervienen en la función de almacenamiento y gestionarlos de manera
adecuada para mejorar el servicio. En algunos casos, es más sencillo: sabemos lo que cuesta cada caja de cartón en la
que embalamos los productos, y podemos repartir el salario del empleado entre el número de cajas embaladas para
saber el coste por caja. Pero no es tan sencillo, por ejemplo, distribuir entre las cajas o palets almacenadas los costes del
equipamiento informático. Lo que no se mide, no se conoce, no se controla y nunca se podrá mejorar.
Es preciso contar con otros costes que influyen en la valoración final del almacén:
-Coste de los stocks. El valor de la mercancía almacenada. Después de todo el proceso de compra y transporte al
almacén, podemos determinar cuánto ha costado cada unidad almacenada. Pero además, es preciso contar con el coste
financiero: el dinero que hemos gastado en esas mercancías no se recuperará hasta la venta y, en ese tiempo, podríamos
haber empleado ese importe en inversiones que nos dieran cierta rentabilidad.
-Costes ocultos. Existen ciertas circunstancias (deterioros, pérdidas) que hacen que el valor final de la mercancía sea
inferior al que se refleja en la contabilidad.
La situación ideal se daría, al conocer todos estos costes y poder definir exactamente cuánto cuesta finalmente cada
unidad de producto que sale del almacén. Inductores e indicadores o unidades de medida.
Llamamos inductores a las variables o sucesos que provocan costes por usar los recursos o realización de actividades.
Por ejemplo: el número de referencias almacenadas es un inductor (mayor número de referencias supone mayor coste).
Los indicadores o unidades de medida, son las ratios entre los costes producidos y las unidades físicas relacionadas con
éstos. Permiten conocer la evolución de la eficiencia en costes y definir objetivos de mejora.
Para realizar el cálculo del coste de almacenamiento, debes partir de los datos contables y la facturación que recoja los
siguientes elementos:
Alquileres y amortizaciones de inmuebles.
-Alquiler. Partiendo de las cantidades pagadas, consideramos una cantidad fija por unidad de tiempo, que normalmente
será el mes y por unidad de superficie, que normalmente será el metro cuadrado.
-Amortización. Cuando el almacén es propio, en la contabilidad se destina una cantidad anual a recuperar las cantidades
que se invirtieron en la compra. Las amortizaciones habituales son la amortización del edificio, de los terrenos y de otras
instalaciones: conducciones de agua, instalaciones eléctricas, etc.
Amortización de instalaciones fijas. Las estanterías y equipos fijos del almacén también se amortizan, por lo que las
cantidades destinadas a este fin se consideran un gasto.
Gastos de reparación y mantenimiento anuales. Aquí incluimos conceptos como pintura, reparación del pavimento (con
el uso de las carretillas suele tener un desgaste considerable), etc.
Seguros. Tendremos en cuenta las primas de seguro relacionadas con el edificio e instalaciones fijas, principalmente el
seguro contra incendios y contra robo.
Impuestos. Consideramos los impuestos que recaen sobre el edificio e instalaciones fijas. Por ejemplo, la licencia de
actividad.
Financiación. Si la compra se ha hecho recurriendo a crédito, los intereses anuales se consideran un coste más. Si no es
así, debemos considerar el coste de oportunidad, es decir, la rentabilidad que podríamos haber obtenido si, en lugar de
comprar el edificio, por ejemplo, hubiéramos dedicado el dinero a otra inversión (unos bonos del estado).
Consumo energético, con conceptos como la iluminación, ventilación o refrigeración y congelación, que en el caso de
almacén de alimentos, esta partida puede ser especialmente importante.
Factores que influyen en los costes de almacenamiento. Hay algunos elementos que debemos considerar en los costes
de almacén:
-Número de referencias en stock. Un alto número de referencias obliga a tener unas cantidades mínimas en stock para
cada una, lo que condiciona el espacio disponible.
-Stock por referencias. El coste por cada palet o caja disminuye cuando tenemos muchas unidades almacenadas y el
espacio disponible se aprovecha al máximo.
-Dimensiones de la mercancía almacenada. Las necesidades de espacio y tipos de estantería a utilizar, variarán según se
trate de mercancía voluminosa o pesada.
-Caducidad. En el caso de productos perecederos, es preciso ser muy cuidadosos con el orden de entrada y salida y con
la cantidad de mercancía a almacenar, lo que influye, por ejemplo, en el tipo de estantería a emplear y su coste.
-Estacionalidad. El espacio disponible ha de ser mucho mayor si se dan picos de consumo, ya que es preciso almacenar
mucha mercancía para su salida en periodos muy cortos. Por ejemplo, el consumo de cava o turrón es mucho más
elevado en el periodo navideño.
En este caso es preciso conocer los metros cuadrados que son necesarios para cada unidad de carga.
Ejercicio resuelto: Debemos definir el coste de almacenamiento por palet almacenado en una instalación con las
siguientes características y precios:
-Superficie del edificio: 1.000 m2.
-Alquiler del edificio: 5 €/ m2 al mes.
-Consumo eléctrico anual: 1.250.000 Kwh A 0,08 €/Kwh.
-Estanterías para paletización convencional, con capacidad para 1.200 palés y una vida útil de 20 años. Adquiridas hace 5
años por 45.000 €.
-Seguros: 3.500 € anuales.
-Impuestos: 500 € anuales.
-Al año se almacenan y mueven 132.000 palés.
De éstos, el valor más significativo es el último. Si un palet tiene, por ejemplo, 48 unidades de un producto, podemos
sumar al precio de adquisición de cada unidad 1,26 / 48 = 0,03 € en concepto de coste de almacenamiento.
-Personal. Incluye todos los costes empresariales correspondientes al grupo de operarios destinados a la tarea de
manipular la mercancía, como carretilleros o cargadores de almacén. Los componentes que se deben tener en cuenta
son: salarios, Seguridad Social a cargo de la empresa y otros gastos de personal: traslados, comida, vestuario, etc.
-Amortización o alquiler de la maquinaria. El tratamiento es similar al de los inmuebles: la maquinaria en propiedad se
puede amortizar a lo largo de su vida útil. En el caso del alquiler tendríamos en cuenta los importes pagados en el año.
-Financiación. En el caso de que la adquisición se hiciera a crédito, tendríamos en cuenta los intereses pagados en la
compra de la maquinaria.
-Reparaciones y mantenimiento. En los casos de leasing de maquinaria, el mantenimiento está incluido en la cuota a
pagar.
-Consumo de energía. Dependiendo de la máquina, tendremos consumo eléctrico o de combustible (gas o diesel).
Factores que influyen en los costes de manutención.
2. Determinamos los costes por segundo dividiendo los costes totales entre el tiempo total ocupado en el año:
Coste por segundo = 22.060 = 0,005106481 € por segundo.
(3.600 x 1.200)
3. Fijamos el coste por operación multiplicando el tiempo de cada operación en segundos por el coste por segundos:
COSTE POR OPERACIÓN.
Descarga de camión = 12 x 0,005106481 = 0,061277778 €.
Traslados = 25 x 0,005106481 = 0,127662037 €.
Descarga de estantería = 15 x 0,005106481 = 0,076597222 €.
En los sistemas operador a producto, cada operario compone el pedido directamente en la zona de reserva. Para agilizar
estas operaciones, recibe las instrucciones de un ordenador con terminales en pantalla o por voz, indicando la ubicación
y referencias a retirar, de manera que se reducen los tiempos. El cálculo de costes totales no es muy diferente al de los
costes de manutención. Las máquinas de manutención están diseñadas para las operaciones de picking o preparación de
pedidos.
En los sistemas producto a operador, con un preparador fijo, nos encontramos con instalaciones más complejas, tanto
en la organización como en relación con los medios mecánicos empleados. Es preciso que el operador disponga en su
zona de preparación de todas las mercancías que necesite. En este caso, los sistemas automatizados facilitan el proceso.
Sin embargo su coste es mucho más elevado y sólo se justificaría cuando se realizan diariamente muchos pedidos con
muchas líneas de pedido.
Los conceptos que podemos considerar dentro de los costes de preparación de pedidos serían:
-Personal.
-Amortización o alquiler de la maquinaria. En el caso de sistemas automatizados sería preciso la compra, que se podría
amortizar anualmente. Las máquinas preparadoras de pedido se pueden comprar o alquilar.
-Financiación. En el caso de que la adquisición de equipamiento se hiciera a crédito, tendríamos en cuenta los intereses
pagados.
-Reparaciones y mantenimiento. En los casos de leasing de maquinaria el mantenimiento está incluido en la cuota a
pagar. Los sistemas automatizados exigen mayor dedicación y personal al mantenimiento, al ser instalaciones muy
complejas.
-Consumo de energía. Dependiendo de la máquina, tendremos consumo eléctrico o de combustible (gas o diesel).
-Equipamiento informático. Para trabajar con muchos pedidos complejos, es imprescindible un software que gestione el
proceso.
3.6.- Factores que influyen en los costes de preparación de pedidos.
-El producto. La variedad o número de referencias es cada vez mayor. Y para cada producto hay un número mayor de
envases y combinaciones de embalajes. Las distintas formas, tamaños y agrupaciones complican su manipulación.
-Las unidades de manipulación empleadas. Mientras la mercancía entra en palets al almacén, sale de éste en palets
completos, en palets combinados con otros productos, en cajas, en cajas combinados con otros productos o incluso en
unidades sueltas. A efectos de costes, puede ser interesante ofertar un precio inferior por unidad de producto si se
adquieren cajas o palets completos, por el ahorro en los costes de manipulación del pedido.
-Los pedidos. Si la mercancía sale a delegaciones y distribuidores, se envía carga completa con pocos pedidos de mucha
mercancía (muchas líneas de pedidos y muchas unidades por línea). Cuando se envía a cliente final, nos encontramos
con muchos pedidos de pocas líneas de pedidos y pocas unidades por línea. Este segundo supuesto exige más
automatización para agilizar el proceso.
-El diseño del almacén. Cuanto mayor es el almacén más aumentan las distancias a recorrer y si las estanterías son altas
se ralentiza más el proceso.
-La zonificación. Siempre es conveniente estudiar y desarrollar criterios de zonificación ABC de manera que, aunque
para una mercancía se tengan varios palets en altura y alejados, se disponga de algunos en zonas accesibles para la
preparación de pedidos, como puede ser en la cota 0 (a nivel del suelo) y cerca de los pasillos principales.
-Niveles de stock. Si se dispone de muchas unidades de cada artículo las distancias a recorrer también aumentan.
Diferenciar entre almacén de reserva (con los palets) y almacén de picking (con cajas y unidades sueltas) puede facilitar
la labor.
-Maquinaria y tecnología empleada. Los sistemas automatizados producto a operador suelen dar un rendimiento
mucho mayor en líneas de pedido, a un coste más elevado.
Para valorar la productividad, la ratio más clara es el número de líneas de pedido por hora, es decir la cantidad de
referencias distintas preparadas en una unidad de tiempo. Combinando la productividad en líneas de pedido por hora
con el coste (personal, maquinaria y otros), se obtiene el coste por línea de pedidos.
La importancia de este dato estriba en que podemos añadirlo al resto de costes y tenerlo en cuenta a la hora de fijar las
ventas. Ejemplo, podemos definir un número mínimo de pedido o marcar descuentos para pedidos por cajas o palets.
En el caso de los embalajes no es tan sencillo, disponemos de distintas alternativas de utilización, materiales, propiedad,
etc. Todas estas posibilidades deben garantizar las siguientes funciones:
-Proteger la mercancía en todo el proceso de almacenaje y transporte.
-Permitir minimizar las manipulaciones individuales, reduciendo tiempos al trabajar con unidades de carga de mayor
capacidad.
-Aprovechar mejor la capacidad de los vehículos, al favorecer el apilamiento.
El copacking como alternativa, permite a la empresa centrarse en la actividad principal del negocio, recurriendo a una
empresa que desarrolla las actividades de preparación del pedido, empaquetado, etiquetado o embalaje de acuerdo con
las condiciones marcadas por el fabricante y adaptándose a las cadenas de distribución. Puede suponer un ahorro en
costes del proceso de costes de envase, etiquetado y embalaje en maquinaria y personal y proporcionar más flexibilidad
al adaptarse el copacker al volumen que se precise en cada momento.
La empresa fabricante diseña un número de embalajes de distintos tamaño, en materiales como plástico o metal. Los
proveedores deben utilizar obligatoriamente estos bags. El movimiento de las cajas es gestionado por una empresa
asociada al propietario.
El proveedor solicita al gestor de embalajes los que necesite, en cantidades altas. Los bacs se llenan con los
componentes que se transportan al propietario para el proceso productivo. Cuando esta empresa tiene una cifra elevada
de embalajes vacíos, avisa al gestor de cajas para que los recoja.
Todo el proceso está diseñado y ajustado por el fabricante, por lo que este sistema supone un ahorro importante en
embalajes, además de poder aprovechar el espacio disponible en el transporte empleado, almacenaje y fabricación. De
este modo, simplifica las operaciones de manipulación.
Circuito abierto.
En el circuito abierto una empresa especializada (gestor), alquila a distintos clientes los embalajes requeridos. La
empresa adherida al pool alquila un número de embalajes (una cifra alta). Cuando los embalajes salen cargados, la
empresa comunica al gestor del pool la salida. Si el destinatario no es una empresa adherida al pool, el gestor pasará a
recogerlos. Si es una empresa adherida al pool, el proceso continúa.
No todas las empresas operan de la misma forma. En un caso, el gestor cobra por el tiempo de alquiler, de manera que
el precio es mayor cuanto más tiempo estén los embalajes en la empresa adherida al pool. Este precio depende, por
tanto, de la rotación o frecuencia con la que la mercancía sale del almacén. A mayor movimiento, precio más bajo.
En otro caso, el gestor vende los embalajes a un precio y cuando salen del almacén del cliente, se lo recompran a un
precio inferior y encargándose de la recogida del mismo.
La decisión entre las opciones posibles, incluyendo la gestión en propiedad dependerá de varios factores:
-Nivel de rotación de nuestros productos.
-Tipo de almacén: los sistemas automatizados exigen tamaños estandarizados, no muy variables y de buena calidad.
-Exigencias de nuestros clientes y calidad que se quiere proporcionar.
-Destino de los envíos y volumen de tráfico. Más volumen y más variado pueden hacer más rentable los sistemas pool
de alquiler.
Suponemos que nuestra empresa tiene que realizar 30.000 movimientos de mercancía paletizada al año. La mitad son
palets comprados a un precio de 8,5 €. Se pueden usar hasta 3 veces, aunque su recuperación supone que el transporte
de vuelta de 400 palés, tenga un coste de 400 €.
8,50 € 3 2,83 €
Coste de transpote Unidades transportadas Nº de retornos Coste transporte Coste por uso
Cada palet cuesta 8,5 €. Como se pueden usar 3 veces, el coste por uso será el resultado de dividir el precio entre el
número de usos.
Como son palets comprados, es preciso recuperarlos. Recuperar 400 palets en un camión cuesta 400 €, lo que supone 1
€ por palet. Como se usan 3 veces, es preciso recuperarlos 2 veces (a la tercera el destinatario debe desecharlos), es
decir, 2 € por palet. Como cada palet se usa 3 veces el coste de transporte por uso es de 0,67 €.
El coste total por uso sería la suma de ambas cantidades. Como son 15.000 usos, debemos multiplicar por esta cantidad
el coste unitario por uso.
En estos cálculos estamos suponiendo que se recupera el 100 % de los palés, lo que no siempre es posible. Es normal
que se produzcan deterioros o pérdidas.
La empresa gestora recogerá los palés al final del circuito y los entregará de nuevo al principio, a 400 € por cada 400
palets incluyendo la última recogida para su retirada.
Obtenemos el siguiente cuadro de costes, bastante más económico: Desglose de costes en un pool de circuito abierto
Precio 8,60 €
Operaciones 12 Debemos dividir el precio de coste de cada palé entre el número de usos
que se le podrá dar.
Precio por operación 0,72 €
Costes entregas 1€
Número de entregas 3
400 € para 400 palés, lo que supone 1 € por palet. Debe hacer 3 entregas, es
decir, 3 € por palet. Como cada palé se usará en 12 operaciones debemos
Coste total entregas 3,00 € dividir entre 12.
Coste recogida 1€
Número de recogidas 3
400 € para 400 palés, lo que supone 1 € por palet. Debe hacer 3 recogidas
(incluyendo la final), es decir, 3 € por palé. Como cada palet se usará en 12
Coste total entregas 3,00 € operaciones debemos dividir entre 12.
Coste total por operación 1,22 € Precio + costes por entrega + recogida.
Usos 15.000
En algunos sistemas, además, el hecho de que los palé contratados se transfieran a clientes asociados al pool nos
permite obtener una bonificación. También al aceptar palés de proveedores asociados se pueden obtener rebajas en el
precio. Otro coste a tener en cuenta es el de mantenimiento y reparación de palés, que aquí no hemos incluido.
3.12.- Costes de transporte.
El movimiento de las mercancías constituye uno de los elementos más importantes del coste. Cada vez salen más
pedidos de menos unidades por pedido a más clientes, lo que obliga a optimizar la red y los servicios de distribución y
transporte. En los transportes de larga distancia los costes están ligados al peso, volumen y distancia a recorrer. En la
importación de componentes o productos manufacturados a nivel internacional, el transporte marítimo o multimodal
tiene mayor importancia mientras que en el transporte en España y en Europa, el modo más usado es el transporte por
carretera. La tendencia general es la subcontratación o externalización del transporte, aunque en algunos casos
combinan los medios propios y ajenos (por ejemplo, para asegurar el servicio en situaciones de urgencia o con
variaciones estacionales de la demanda).
El cálculo del coste es, por tanto, bastante sencillo si la actividad está externalizada. La facturación constituye el coste
real de la empresa por este servicio. Esta facturación puede incrementarse si se contratan otros servicios:
-Carga o descarga en camión.
-Gestión de reembolsos.
-Almacenaje temporal.
-Entregas urgentes o servicio 24 horas.
-Unidad de coste.
Partiendo de los datos de las facturas y la carga transportada, algunos de las medidas de coste que podemos fijar son el
coste por kilómetro, el coste por kilo o el coste por kilo y kilómetro. Otros datos que pueden ser significativos son el
coste por cliente y el coste por metro cúbico.
Ejercicio resuelto: La empresa debe enviar los productos 1, 2 y 3 a las empresas A, B y C, respectivamente (todas en la
misma ciudad). Las cantidades son las siguientes:
Reparto de la carga por clientes
Cliente A B C
Producto 1 2 3
El coste total del transporte es de 850 €. ¿Cuál es el coste por kilo para cada cliente? ¿Cuál sería el coste por unidad?
El peso total de la mercancía es de 25.000 kgs, por lo que el coste por kg será el resultado de dividir el coste de
transporte, 850 entre 25.000, esto supone 0,0034 €/Kg.
El coste para cada cliente se obtiene multiplicando la cifra anterior por los kgs. transportados.
El coste por unidad se obtiene dividiendo el coste por cliente entre las unidades. El resultado será el siguiente:
Desglose de costes
Cliente A B C Total
Producto 1 2 3
Pero existen otros costes, en los que la identificación y evaluación es más complicada, ya que depende de los diferentes
criterios organizativos de la empresa y el tratamiento contable que se den a estos costes. El procedimiento habitual, es
considerar la parte proporcional que le corresponde al área de logística de los gastos generales, como pueden ser:
Personal administrativo.
Personal indirecto ligado a la empresa.
Dirección.
Servicios generales: -Limpieza. -Climatización.
-Vigilancia. -Agua.
Existen además otros servicios externos contratados que tendrán que asignarse, en la parte que corresponda, a los
costes logísticos:
-Asesoría jurídica.
-Agentes de aduanas.
-Consultores.
Cálculo del coste. Tenemos dos métodos para evaluar estos costes una vez identificados:
1. Por imputación directa. Si el servicio es prestado por una empresa externa, tomamos como base los datos de su
facturación, sin impuestos. Cuando es realizado por personal de la empresa, es preciso conocer las horas trabajadas en
esos servicios. Por ejemplo: el personal de limpieza está contratado para realizar las tareas 8 horas al día, de las que
dedica 2 horas a la limpieza de almacenes e instalaciones logísticas. Sabiendo el coste por hora del personal y materiales
empleados se puede imputar el coste al almacén.
2. Imputación a través de coeficiente. En otros casos, no podemos determinar con exactitud qué parte del tiempo
desarrollado por personal de la empresa (o externo), corresponde al departamento de logística. Es habitual en estos
casos, determinar los costes anuales y aplicar un coeficiente previamente acordado, que sea proporcional al coste de las
actividades logísticas en relación con el resto.
Por el hecho de poseer en nuestros almacenes unas mercancías, tenemos dos tipos de costes: todos los importes
pagados hasta que llega al almacén (no sólo el precio) y el coste de oportunidad. Al comprar o fabricar estos productos
ha invertido un dinero que no recuperará hasta que la mercancía salga del almacén. Ese dinero invertido se podría haber
destinado a otra inversión que hubiera dado una rentabilidad financiera determinada. A esta rentabilidad perdida se la
conoce como coste de oportunidad.
Los costes de oportunidad, se entienden como coste del capital inmovilizado (gastos financieros de crédito, coste de la
ausencia de inversión del capital, seguros sobre la mercancía almacenada). Estos últimos se determinan sobre el stock
medio, que se puede calcular de la siguiente manera:
Stock medio = (Stock de seguridad + stock activo) / 2.
Donde el stock de seguridad, es la cantidad de mercancía almacenada sólo para atender picos de demanda o
imprevistos y el stock activo, la cantidad máxima que se puede almacenar de un producto para atender la demanda
habitual.
Ejercicio resuelto: Supongamos que un mayorista de componentes electrónicos compra placas para montaje en las
siguientes condiciones:
-Cada pedido llega en un camión con 66 palets (remontados, apilados dos a dos) y 20 unidades por palet. El precio de
compra es de 220 € por unidad, a lo que hay que sumar el 0,5 % de seguro de transporte. El coste del transporte es de
700 €.
-Los gastos de gestión del pedido, tanto directos como indirectos (documentación, personal, comunicaciones…)
suponen 248 €.
-Consideramos unos costes financieros (de crédito de compra más seguro en el almacén) del 6 %, que si no se hiciera la
compra se podría dedicar a otra inversión.
-La mercancía se suministra a un fabricante a razón de 2 palets diarios.
Calcula el coste unitario de adquisición y los costes financieros.
Diferencias de inventario. Es muy difícil que coincidan exactamente las cantidades registradas con las realmente
almacenadas. Errores en el registro, pérdidas o hurtos, provocan estas diferencias. El objetivo a perseguir es,
minimizarlas con un adecuado control de inventario.
Obsolescencia. La pérdida de valor de mercado de un producto, hace que este no se pueda vender o se venda a bajo
precio.
En unos casos es consecuencia de los cambios en la moda o hábitos de consumo, como ocurre con el sector textil, de
manera que se deben vender a menos precios y a través de otros canales.
En otros casos los avances tecnológicos hacen que de forma gradual o repentina un producto deje de comercializarse.
Por ejemplo, la aparición de las pantallas planas de televisión, hizo que poco a poco dejaran de venderse los televisores
de tubo de rayos catódicos. Pero el cambio fue más brusco, en el momento en el que se implantó la televisión digital
terrestre o TDT, de modo que sólo se vendían televisores con receptor TDT integrado.
Incorrecta gestión de pedidos. Una mala planificación de los pedidos, puede dar lugar a errores que incrementan el
coste de la operación para el vendedor. Algunos de éstos pueden ser:
-Devoluciones por envíos incorrectos.
-Devoluciones de mercancía defectuosa. Al coste de esta hay que sumar el coste de la preparación del nuevo envío.
-Pérdidas por retrasos en los envíos.
En algunos casos los costes no son fáciles de detectar y van más allá del coste del producto. Un retraso en el envío que
suponga un incumplimiento de los plazos pactados, supone una devolución con el coste correspondiente. Pero es muy
probable que hayamos perdido un cliente y el coste en este caso es mucho mayor.
Ejercicio resuelto: En una empresa nos encontramos con los siguientes costes en el año anterior: Desglose de costes por
actividades de almacén.
Alquileres 110.000,00 €
Estanterías 3.200,00 €
Mantenimiento 25.000,00 €
Servicios externo 10.000,00 €
Se han movido al año 284.480 palés, correspondientes a los siguientes artículos: Desglose del movimiento de almacén por productos
Los palés se adquieren a una empresa pool. Nos cobran 8 € y se puede utilizar hasta 10 veces entre las cinco empresas del circuito, de
manera que los palets dan 2 vueltas completas. Todos los costes se reparten entre las empresas, en función del coste por operación.
La empresa gestora recogerá los palets al final del circuito y los entregará de nuevo al principio, a 400 € por cada 400 palés incluyendo
la última recogida para su retirada. ¿Cuál es el coste total de almacén por palet? ¿Cuál es el coste por cada unidad de producto?
En este tipo de asignación no se distingue entre los costes de instalaciones, manipulación o picking asociándolos a los
productos según su rotación. Para optimizar los costes logísticos, la nueva contabilidad distingue y relaciona cada
actividad dentro del almacén y la vincula con los artículos por la rotación, o con los clientes según cómo realizan los
pedidos y la forma de envío y distancia. De este modo, se pueden ajustar mejor los costes e incidir sobre ellos.
El mayor coste en la inversión está en el suelo y el edificio, por ello suele rentabilizarse edificando en altura. Además, se
puede aumentar la capacidad en palets reduciendo la anchura de los pasillos. Si las necesidades de velocidad y el
volumen de almacenamiento son altos, se ganará operatividad con equipos más complejos como los transelevadores,
tanto de paletas como de cajas. Se puede considerar la posibilidad de ganar espacio con estanterías ajustadas a sistemas
compactos, pero debemos tener en cuenta algunas cuestiones:
-Número de referencias y palets por referencia, así como el ritmo de entradas y, sobre todo, de salidas. A mayor
volumen mayor necesidad de inversión en sistemas más complejos.
-Las necesidades de seguir un sistema FIFO de gestión de la mercancía. En esos casos el sistema drive in, no es
recomendable y el sistema dinámico es el más acertado.
-Los costes. Las limitaciones presupuestarias inciden en el sistema a elegir.
-La organización previa del almacén. Las instalaciones y estructuras previas afectan a la forma en la que se pueden
realizar los cambios. Por ejemplo, las modificaciones en altura son complejas.
Tanto en el transporte nacional como internacional, se pueden optimizar los transportes contratando cargas de retorno.
Si no es posible encontrar carga de retorno puede ser necesario para el cargador contratar ida y vuelta. Analizadas las
rutas, se deben plantear distintas alternativas a las rutas menos rentables. Por ejemplo, un transporte desde Barcelona a
Extremadura y reparto en distintas poblaciones en Extremadura, puede ser sustituido por el transporte directamente a
un distribuidor que se encargue de los repartos. El ahorro en los tiempos puede permitir incluso hacer otras rutas a la
semana.
Tarifas.
Caben distintas posibilidades para operar. Para un volumen alto, nos centramos en 2:
-Agencias de transporte. Ofrecen garantía de servicio, precios estables y variedad de vehículos que se adaptan a las
particularidades de algunas cargas.
-Empresas de transporte. Suelen disponer de un parque de vehículos amplio. En muchos casos contratan a autónomos
para completar el servicio. Los precios que ofertan suelen ser más bajos y proporcionan mayor flexibilidad. Sin embargo,
no todas las empresas de transporte pueden ofertar garantía en el servicio para un volumen y frecuencia elevados.
Nivel de ocupación.
Puede haber ciertos condicionantes en la mercancía que impidan el aprovechamiento de toda la capacidad del vehículo.
Es preciso estudiar factores como la altura de los palés, si la carga es remontable o el volumen de la mercancía para
conseguir un mayor aprovechamiento.
Por ejemplo, puede ser útil aumentar la altura del palé para conseguir un mayor aprovechamiento en el transporte,
aunque suponga que se deban hacer modificaciones en las alturas de las estanterías. Aunque la altura normal puede ser
de 1,5 metros, subir la carga hasta 2 metros puede resultar rentable, siempre y cuando el embalaje y la mercancía lo
soporten sin deformarse.
Ejercicio resuelto: Partiendo de que el coste por kilómetro que soporta el cargador es de 1,05 € más los peajes para un
camión de 25 toneladas de carga útil, más 60 € por cada reparto adicional.
Define la ruta más corta para el recorrido Gijón – Castellón de la Plana.
Define el coste por Tn. para los siguientes casos:
Camión ocupado al 100 % y una sola entrega.
Camión ocupado al 70 %.
Camión ocupado al 100 % y que realiza tres repartos.
En el supuesto c) Podemos contratar un distribuidor que realice los repartos, a un coste de 5 € por Tn. Si realizamos tres
envíos a la semana. ¿Cuánto nos ahorramos al mes?
Respuesta:
Partiendo de que el coste por kilómetro que soporta el cargador es de 1,05 € más los peajes para un camión de 25
toneladas de carga útil, más 60 € por cada reparto adicional. Define:
1. Ruta más corta para el recorrido Gijón – Castellón de la Plana .
2. Define el coste por Tonelada para los siguientes casos:
-Camión ocupado al 100 % y una sola entrega.
-Camión ocupado al 70 %.
-Camión ocupado al 100 % y que realiza tres repartos.
En el supuesto c) podemos contratar un distribuidor que realice los repartos, a un coste de 5 € por Tonelada. Si
realizamos tres envíos a la semana. ¿Cuánto nos ahorramos al mes?
En la tercera la solución a la primera pregunta: Entramos en una web que nos indique rutas. Por ejemplo: Guía Repsol y
los pasos para conseguir la ruta. Aparece una imagen con la ruta por carretera.
En la cuarta aparecen los cálculos para determinar los costes en cada uno de los supuestos.
En la quinta se determinan los costes mensuales en cada caso propuesto, con reparto y contratando un distribuidor.
Costes directos:
-Costes de compra de envases y embalajes.
-Gestión de sus residuos.
Indirectos:
-Costes de envasado y embalado.
-Costes de distribución física.
-Costes de reclamaciones y roturas.
A la hora de seleccionar los envases y embalajes, se, piensa muchas veces desde el punto de vista comercial sin tener en
cuenta el impacto en el almacenaje y distribución. Por ejemplo, la decisión de modificar el tamaño de un producto para
acompañarlo de un regalo, o un porcentaje más de cantidad al mismo precio, puede afectar negativamente al
almacenaje.
Algunas actuaciones que pueden realizarse para reducir los costes logísticos de envase y embalaje son:
-El rediseño del producto. Por ejemplo, la multinacional sueca IKEA diseña todos sus productos planteándose
inicialmente cómo va a conseguir que no sólo permita una mayor eficiencia logística en sus procesos de
almacenamiento y transporte sino que, también, facilite la manipulación al usuario final.
-El redimensionamiento de los envases y embalajes. Es recomendable ajustar las medidas a las unidades de carga a
usar. La Asociación Española de Codificación Comercial recomienda, que las medidas sean módulos cercanos a los 600 x
400 x 400 mm (o múltiplos de éstos) para aprovechar mejor el palé.
-El cambio en las agrupaciones (número de envases por embalaje). Es recomendable que se ajusten a las medidas
anteriores por el mismo motivo. Para facilitar su manipulación, no se recomiendan alturas superiores a 1,45 metros por
palet, aunque en la práctica dependerá de otras variables como el medio de transporte empleado o los materiales de
embalaje usados.
-La estandarización de formatos (reducción del número de referencias de envases y embalajes). Pequeñas variaciones
(reducción de un 1,5 % en la base y un 16 % en la altura) en las dimensiones de un estuche de cartoncillo de pescado
congelado, agrupado en packs retráctiles de diez unidades, permite lograr una reducción de costes de manipulación,
almacenamiento y transporte, al lograrse mejoras en la paletización de un 16 %.
-El cambio del material empleado (tipología o calidades). Por ejemplo, con la reducción en los materiales empleados en
los embalajes en un 10 % y el aumento de materiales reciclables, la multinacional informática Dell, espera conseguir un
ahorro de 8 millones de dólares.
-La automatización del proceso de envasado y/o embalado.
-La reutilización de envases y embalajes. Por ejemplo, el uso de cajas de plástico en lugar de cartón para determinados
sectores como la automoción .