Plan de Acción Tutorial Primaria
Plan de Acción Tutorial Primaria
EDUCACIÓN
Tema 3
Índice
3.2. Programación.
3.3. Implementación.
3.4. Evaluación.
7. Referencias bibliográficas.
Para elaborarlo es necesario que el equipo docente establezca cuáles son los objetivos
prioritarios de la acción tutorial y proponga una serie de estrategias, técnicas y actividades que
favorezcan su consecución. Cuanto más concreto y amplio sea el proyecto de acción tutorial,
más posibilidades tiene de ser un documento - guía de las sesiones de tutoría y de las
intervenciones de cada tutor con sus alumnos, considerados individualmente y como grupo.
Por otra parte, debemos considerar el PAT como un documento abierto y flexible que permita,
a lo largo de su implementación, introducir cambios y modificaciones en función de las
observaciones, opiniones, propuestas… del equipo docente del centro durante su aplicación.
Pero pasemos a ver más de cerca sus características y diseño, así como a concretar algunos
de los aspectos que deben ser considerados en su elaboración.
El PAT es el documento marco que recoge la organización y funcionamiento de las tutorías que
se van a realizar en un centro educativo. Por tanto, es una tarea compartida por todos los
profesionales de ese centro y se lleva a cabo utilizando estrategias que orientan su diseño,
elaboración y secuenciación, bajo una imprescindible coordinación educativa.
La finalidad de la planificación tutorial es contribuir al desarrollo integral del alumno para que
alcance un nivel de madurez que le permita incorporarse de forma activa, creativa y
responsable a la sociedad. De ahí que el PAT integre las actividades tutoriales que serán
realizadas de forma regular y programada para que los alumnos alcancen experiencias y
competencias previamente especificadas.
Las características que debe reunir todo PAT se podrían concretar en las siguientes:
- Estar planificado, es decir, planteado de acuerdo a unos criterios previamente
establecidos por los órganos pertinentes del centro (Consejo Escolar, Comisión
de Coordinación Pedagógica, coordinación de tutores…).
- Ser continuo, es decir, debe tratarse de un plan que se desarrolle a lo largo de
toda la etapa. Este proceso debe ser gradual y graduado en función de cada
etapa y de cada uno de sus niveles, así como en función de la formación y
experiencia de los tutores en este campo.
- Estar coordinado, es decir, su elaboración, implementación y evaluación debe
asumirse como un elemento de la función docente y como un trabajo en equipo,
y no sólo del maestro-tutor al que se le asigna la tutorización de un grupo-clase.
Un mayor nivel de coordinación implica que los objetivos y actividades
propuestas puedan alcanzar una mayor eficacia.
- Tener carácter preventivo, es decir, debe anticiparse a las necesidades y/o a los
problemas que puedan surgir en el contexto educativo. Su eficacia será mayor
que si se actúa de forma correctiva.
- Contemplar la diversidad del alumnado, es decir, debe tratar de dar respuesta a
las características y necesidades del alumnado en las respectivas dimensiones
educativas.
- Potenciar la toma de decisiones, es decir, debe facilitar el proceso de decisión
por parte de los alumnos, según proceda en cada etapa.
- Ser flexible, es decir, que permita la incorporación de objetivos, contenidos,
actividades… sobre la marcha, que permanezca abierto a la posibilidad de
incorporar elementos que no estaban contenidos en el plan de actuación inicial.
Como fase previa a la realización de un PAT se debe tener muy en cuenta la sensibilización
de los profesionales de un centro educativo. Esta condición necesaria en el proceso de
implantación de este plan, o cualquier programa, significa que debe ser comprendido, discutido
y aceptado en líneas generales no sólo por el claustro de profesores, sino también por el resto
de la comunidad educativa.
Esta fase de sensibilización es imprescindible para una mayor aceptación, si no se quiere que
las actividades de orientación se vean como impuestas desde fuera: llegar a ser conscientes de
la orientación es un logro que requiere tiempo, reflexión, intercambio de ideas y maduración de
actitudes. Por tanto, en su diseño se requiere una etapa de motivación, concienciación y
comprensión de los problemas y necesidades.
De la misma manera, al diseñar cualquier plan de intervención contextualizado, es preciso
adoptar un enfoque global y sistémico del mismo, de forma que todos sus elementos sean
interdependientes y guarden la necesaria coherencia entre los factores de eficacia,
funcionalidad y eficiencia.
Justificación del PAT en función del análisis de las necesidades y prioridades del
centro. A partir de lo establecido en el Proyecto Educativo de Centro, en el
Proyecto Curricular de Etapa y en la Programación General Anual, se establecen
los campos de atención tutorial preferente para un curso escolar.
Objetivos, tanto generales como específicos, en relación a los alumnos
(individualmente y en grupo), al profesorado y a las familias.
Contenidos, acordes al diseño curricular de la etapa (conceptos, procedimientos,
actitudes, valores y normas).
Actividades, temporalización y asignación de responsabilidades en función de los
distintos niveles de concreción del plan y de los distintos agentes de intervención.
Las actividades que se realicen deben ser realistas y ajustadas a las posibilidades
reales de los tutores.
Previsión de los recursos materiales y humanos necesarios para acometer el
plan.
Seguimiento y evaluación de la acción tutorial. La evaluación debe realizarse de
forma integral al final de cada trimestre para actualizar en qué consistirán las
sesiones del segundo y tercer trimestre.
EVALUACIÓN
Esta fase determina las acciones necesarias para conseguir un propósito o una meta. Para
esto es necesario una correcta planificación a través de:
- Análisis del contexto: Estudio de la realidad socioambiental y educativa de la
comunidad en la que se inserta el centro escolar. Va a permitir adaptar el PAT al
máximo a ese contexto y lograr así resultados más eficaces.
- Determinación de necesidades: Se trata de un análisis formal que muestra y
documenta lagunas o diferencias existentes entre los resultados actuales (lo
real) y los resultados que se desean alcanzar (lo ideal). En este momento será
preciso dilucidar o identificar esas lagunas o necesidades.
- Priorización de necesidades: Una vez identificadas éstas, es preciso ordenarlas
y seleccionarlas teniendo en cuenta su importancia para el contexto educativo
del que se trate. Se hace necesario por tanto graduar la intervención para que la
planificación sea satisfactoria.
3.2. Programación
Una vez priorizadas las necesidades, en esta fase se deben dejar claros los objetivos,
destinatarios, metodología, recursos, temporalización; en definitiva, especificar todas aquellas
acciones encaminadas a prevenir, solucionar, evitar… las necesidades detectadas.
- Qué se pretende: detallar los objetivos que se persiguen con el desarrollo del PAT.
- Sobre qué: concretar los ejes en los que se centrará la acción tutorial y los bloques
temáticos o temas que será preciso desarrollar, así como los contenidos
específicos.
- Cómo: describir las actividades que se pondrán en marcha y la metodología o
principios metodológicos en los que se basará.
- Con quién y con qué: especificar los agentes implicados en el desarrollo de las
actividades planteadas y los recursos materiales necesarios.
- A quién: determinar los destinatarios de dichas actividades.
- Cuándo: concretar la temporalización de las actividades (número de sesiones a
desarrollar, tiempo invertido en cada una de ellas…).
De forma gráfica, todos estos aspectos de la programación del PAT, se pueden resumir y
concretar en la siguiente tabla:
3.3. Implementación
Una vez aprobado el PAT por los responsables competentes, la implementación supone la
puesta en marcha del plan planificado mediante la realización práctica de tareas concretas
3.4. Evaluación
Por tanto, la evaluación no debe ser vista como una acción realizada al término del desarrollo
del PAT, sino como un proceso dinámico que puede introducir cambios en el programa.
Existen diversos medios para llevar a cabo la evaluación (entrevistas, informes, registros de
observación…), pero ha de tenerse en cuenta que estos instrumentos sean viables, abordables
y poco costosos, en términos generales, no sólo económicos, para los agentes educativos que
participan en el proceso de evaluación del PAT.
El currículo de las diferentes áreas cubre un amplio espectro de los contenidos que se han de
trabajar en Educación Primaria, pero debemos asegurarnos de que dentro de la oferta
curricular del centro se desarrollen temas tan relevantes para el logro de una educación integral
como la educación en valores, aprender a aprender, el autoconocimiento y el autocontrol, la
La acción tutorial, por tanto, tiene como finalidad propiciar el desarrollo integral del alumno,
facilitar su integración en la sociedad actual de una forma activa y consciente y ayudarle a ser
un miembro activo de la comunidad educativa. El PAT, por su parte, intenta ordenar las
acciones que se van a desarrollar en la tutoría, aunque debemos tener en cuenta que algunas
de ellas son difíciles de planificar porque pueden surgir de manera inesperada en el día a día
del centro educativo, por lo que se deben incorporar o integrar sobre la marcha. De ahí que
debamos considerar el PAT como un documento provisional, caracterizado sobre todo por la
flexibilidad.
Como ya hemos mencionado, el profesional responsable más directo para llevar a cabo la labor
tutorial va a ser el maestro-tutor de cada grupo-clase, cuya mediación entre el alumnado, el
equipo docente y las familias puede asegurar el logro de los aspectos señalados en el PAT.
Pero la elaboración de este documento es responsabilidad de todos los profesionales del
centro que contarán con el soporte técnico de los Equipos de Orientación Educativa y
Psicopedagógica (EOEPS, en adelante). De esta manera, el Claustro de Profesores debe fijar
los criterios para la orientación y tutoría de los alumnos; bajo dichos criterios, la Comisión de
Coordinación Pedagógica elabora el PAT y coordina las actividades que en él se reflejen, y, por
su parte, el Equipo de Tramo será el encargado de materializar las distintas acciones
contempladas en el PAT.
Como se puede observar, todo maestro está implicado en la acción tutorial sea o no tutor. La
designación de esta figura para un determinado grupo-clase responde a la intención de
personalizar y sistematizar el proceso educativo, por lo que el maestro-tutor debe conocer la
dimensión personal del alumno y el contexto en el que se desenvuelve, ya que tiene la
responsabilidad de orientar al alumno para un mejor desarrollo de sus potencialidades.
Como ya vimos en el tema anterior, cuando hablamos de líneas de actuación comunes o ejes
de intervención vertebradores de la tutoría, nos referimos a las líneas o ejes propuestos por el
MEC (1992) y que tratan de responder a las siguientes cuestiones:
Por otra parte, el PAT es un proyecto de trabajo colectivo que pretende dar respuesta a la
acción tutorial de forma amplia y global, superando así la idea reduccionista de una
intervención limitada a las sesiones de tutoría llevadas a cabo por los tutores en sus
respectivas clases, dirigidas en exclusiva al alumnado. Para evitar esta centralización, además
de las líneas de trabajo común comentadas anteriormente, en el PAT se proponen una serie de
ámbitos de intervención que deben acoger propuestas concretas y viables. Se trata de
actividades y recursos que permiten atender los distintos sectores de la comunidad educativa,
aprovechando diversas posibilidades para conseguir el desarrollo integral de cada uno de los
alumnos. Estos ámbitos de intervención son el alumno (considerado individualmente), el grupo-
clase, las familias, el equipo docente, el centro y otros agentes educativos externos.
Para cada una de estas líneas y ámbitos de intervención se suelen llevar a cabo una serie de
actuaciones diferenciadas que podemos considerar como núcleos de actividades de la acción
tutorial. Así nos encontramos con los propuestos por Angulo (2009) y que concreta en los
siguientes:
I. Acogida e integración del alumnado.
La primera toma de contacto con los alumnos, propiciada por el inicio de una etapa o de un
tramo, por un cambio de tutor o por una incorporación de algún niño nuevo al grupo, es un
aspecto importante que se debe cuidar, ya que pueden cambiar muchas cosas en las
relaciones establecidas o aún por establecer.
Este contacto inicial nos va a proporcionar mucha información respecto al grupo de alumnos,
además de ser un momento excelente para establecer la dinámica de interacción de nuestro
grupo-clase. Por tanto las actividades que podrían desarrollarse en este apartado se relacionan
También debemos tener en cuenta a los padres como destinatarios de las acciones planteadas
dentro de este núcleo de actividades, pues la primera toma de contacto con ellos, del mismo
modo que pasa con los alumnos, es muy importante, ya que nos va a permitir obtener
información sobre los miembros de nuestro grupo-clase y de su contexto familiar y social,
además de permitirnos involucrar a las familias en la dinámica del centro y en el proceso
educativo de sus hijos, con el consecuente efecto positivo sobre los alumnos. Por ello, las
actividades que podemos llevar a cabo con los padres se relacionan con reuniones grupales
con las familias y entrevistas individuales.
En este núcleo de actividades se engloban todos los aspectos relacionados con la recogida de
información de cada uno de los miembros del grupo-clase (a través de la consulta de sus
expedientes, la carpeta del grupo, sociogramas o cualquier otro tipo de información
En el caso de que nos encontremos con un grupo nuevo o en el que ha habido muchos
cambios es conveniente introducir dinámicas para procurar la cohesión del grupo y su buen
funcionamiento desde el principio. También conviene procurar la adquisición de ciertas
habilidades en los alumnos que propicien la relación con sus iguales.
Como propuesta de actividades a incluir en este núcleo tenemos: La labor de los responsables
de clase, Trabajamos en equipo, Elaboramos las normas de clase, Vamos a compartir,
Aprendemos a hablar en grupo, Elegimos responsable de tarea o El grupo se organiza.
Con este apartado se busca potenciar aquellos hábitos individuales de trabajo tanto en el aula
como en casa que posibiliten al alumno enfrentar las tareas escolares con orden, autonomía y
eficacia.
Puesto que se trata de enseñar a pensar y a estudiar es importante coordinar con el resto de
profesorado aquellas normas, estrategias, técnicas o criterios que se consideren fundamentales
para cada tramo en las distintas áreas curriculares. Algunas de las actividades que se podrían
realizar en este apartado son Cuido mi cuerpo, Soy imaginativo, ¿Cómo está mi creatividad?,
La agenda y los deberes, Organizamos nuestro tiempo libre, Cuídate a ti mismo, ¿Qué tal
estudiante soy?, La memoria o ¿Cómo leo?.
alumnos desarrollarán mejor sus potencialidades si, como personas individuales y en relación
con los demás, se sienten seguros de sí mismos, a partir del refuerzo positivo transmitido tanto
por el profesorado como por sus padres, del conocimiento de sus capacidades y limitaciones,
etc.
En este proceso pueden surgir conflictos y hay que buscarles una salida integradora y que
responda a la diversidad del alumnado. Algunas de las actividades que podemos desarrollar
referidas a este apartado son Eres importante, Aprendemos a controlar nuestras conductas,
Relaciona oficios y personas, Conozcamos nuestro cuerpo, Soy especial – soy diferente,
Responder ante las críticas, Los roles sexistas o Ante los extraños, ¿qué hacemos?.
En el trabajo emprendido con los alumnos en el centro educativo juega un papel muy
importante la colaboración que logremos establecer con los padres, a la hora de obtener unos
resultados más favorables y positivos. Por ello es muy importante, como señalábamos en el
primer núcleo de actividades de la acción tutorial, no descuidar este aspecto, sino todo lo
contrario.
Las familias necesitan estar informadas de la evolución de sus hijos, que se las asesore en
temas como las características de los niños de la edad de sus hijos, que se les oriente sobre
estrategias para ayudar en el estudio o potenciar la autonomía, que se les ayude a valorar los
resultados o comportamientos de sus hijos o a saber frenar a tiempo las conductas negativas.
Cuando hablamos del proceso de evaluación nos referimos a no perder de vista en ningún
momento la coordinación con el resto de tutores, así como con el resto de maestros que
imparten docencia en nuestro grupo-clase. Esto favorecerá una labor tutorial completa ya que
podremos discutir y consensuar propuestas de mejora a introducir en el PAT, además de tratar
temas tan importantes como el funcionamiento del grupo y su rendimiento escolar, así como
necesidades o problemáticas más específicas relacionadas con algún alumno concreto.
En cuanto a la evaluación del proceso, tal y como apuntábamos en las fases de elaboración del
PAT, es necesario, como en cualquier otra actividad escolar, llevar a cabo una evaluación no
sólo de los resultados obtenidos, sino de las distintas acciones realizadas en la tutoría, tanto
con los alumnos como con el resto de profesorado, para, si fuera necesario, introducir los
cambios y modificaciones pertinentes.
En este sentido la evaluación puede girar en torno al propio proceso escolar de los alumnos y
al diseño e implementación de las distintas actividades pensadas para la tutoría.
Para finalizar este apartado aportamos una tabla-resumen de lo comentado hasta el momento y
en la que se puede observar la relación entre los distintos núcleos de actividades de la tutoría y
las líneas de actuación tutorial.
II. Organización y funcionamiento del grupo-clase - Actividades de recogida de información sobre el alumnado
(Enseñar a convivir) - Actividades de organización y funcionamiento de la clase
(elegir responsable o delegado, dar a conocer las normas del centro y establecer
las del aula, configurar grupos de trabajo)
III. Adquisición y mejora de los hábitos de - Actividades relacionadas con hábitos básicos (corporales, planificación del
trabajo y autocuidado tiempo, ordenación y autonomía…)
VI. Proceso de evaluación y evaluación del proceso - Actividades de evaluación con el alumnado (de su propio proceso escolar, de las
actividades de tutoría)
- Actividades de evaluación y coordinación con el profesorado específico (del
funcionamiento del grupo, del rendimiento
escolar, del plan de tutoría)
Resumen de las actividades a llevar a cabo en la acción tutorial (adaptado de Angulo, 2009)
Señalamos que ésta es tan sólo una propuesta y las actividades que se desarrollen en un
centro educativo, relacionadas con la tutoría, pueden ser tan variadas y creativas como el
equipo docente considere, siempre y cuando se encuentren en consonancia con los principios y
valores educativos asumidos por todos y concretados en el PEC.
Tampoco podemos olvidar que las acciones implementas y especificadas en el PAT no deben
tener únicamente como destinatarios a los alumnos y ser desarrolladas exclusivamente en
clase.
Estas sesiones tendrán una duración comprendida entre media hora y una hora, dependiendo
de la edad del alumnado, y serán realizadas cuando el tutor considere oportuno, dentro de la
temporalización establecida para ello, ya que en la etapa de Educación Primaria no se dispone
de una hora concreta en el horario lectivo para el desarrollo de la tutoría, como ocurre en la
etapa de Educación Secundaria.
El tutor también se verá obligado a desarrollar sesiones de tutoría de forma no sistemática con
el alumnado y que responderán a resolver conflictos y cuestiones puntuales que difícilmente
podrán ser postergadas.
En relación con la familia será necesario llevar a cabo una reunión grupal con los padres de
nuestros alumnos al comienzo del curso. Esta reunión tendrá un carácter informativo y debe
aprovecharse para la presentación del equipo directivo y el tutor, indicar los objetivos para
dicho curso académico, dar a conocer las normas del centro… Estas reuniones también podrán
celebrarse para informar de cualquier tema de interés común. Lo ideal sería celebrar una
reunión grupal con los padres al inicio de cada trimestre y al termino del curso, en las que se
pueden comentar aspectos generales de la evaluación del alumnado, además de facilitar
estrategias que permitan a los padres ayudar a sus hijos en su aprendizaje a lo largo de ese
trimestre o de cara al nuevo curso.
Otra técnica importante de la que dispone el tutor para establecer un contacto continuo con las
familias es la entrevista individual a padres, con la intención de informar de manera más
pormenorizada del trabajo de sus hijos y alcanzar acuerdos comunes que propicien el
aprendizaje de estos. El tutor debe ser consciente de que los padres también tienen derecho a
solicitar este tipo de entrevistas, por lo que debe estar preparado y mostrar una actitud abierta
al diálogo y a la propuesta de alternativas. Lo ideal sería mantener una entrevista al inicio del
curso académico y otra al término de cada trimestre, si no surgen aspectos de relevancia que
haya que tratar con ellos sin demora.
Por último, a lo largo del curso es necesario mantener reuniones de coordinación con el resto
de tutores y profesorado implicado en la docencia del grupo-clase, con el fin de valorar la
marcha de los alumnos, de manera individual y grupal, en lo referente a su cohesión como
grupo y al rendimiento en las diferentes áreas, así como revisar la marcha de la tutoría y las
acciones planteadas en el PAT. Lo ideal sería que estos encuentros tuvieran lugar dos veces
por trimestre, con la intención de celebrar una reunión pre-evaluación, para comentar la
evolución de los alumnos, y una reunión de evaluación en la que, además de valorar y calificar
al alumnado, se revise la implementación del PAT.
La intervención por programas es uno de los criterios que rige el trabajo de los EOEP en los
centros educativos, entre otras muchas funciones.
Los programas de intervención de los EOEP son la manera concreta de establecer, desarrollar
y evaluar las actuaciones en cada uno de las áreas de trabajo que tienen asignadas. Los
programas deben responder a las necesidades manifestadas por los profesionales de los
centros escolares de la zona de actuación de un Equipo concreto o a las detectadas por los
miembros de ese equipo en el desarrollo de sus funciones en los centros educativos, con el fin
de contribuir a la calidad de la enseñanza.
Estos programas deben tener en cuenta las características del contexto y las situaciones
particulares del centro sobre el que se pretende intervenir. Se incluirán en las actuaciones del
Plan de Orientación y Acción Tutorial (POAT, en adelante) del centro en cuestión y serán la
aportación del EOEP al desarrollo de la Orientación Educativa y la Acción Tutorial en un centro
escolar.
De esta definición podemos deducir algunas de las características de un programa, entre las
que podemos destacar que se desarrolla en función de una serie de necesidades detectadas,
por lo que los objetivos planteados girarán en torno a éstas, actuándose sobre un contexto
concreto y específico; normalmente se dirige tanto a los agentes implicados en su desarrollo
como a los agentes propuestos como destinatarios, y su carácter suele ser proactivo, es decir,
tiende a la intervención preventiva y al desarrollo integral de la persona.
7. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS