Biquimica Apuntes Completos
Biquimica Apuntes Completos
La bioquímica es la ciencia que estudia la química de los procesos vitales. Además, pretende describir la
estructura, la organización y las funciones de la materia viva en términos moleculares.
La bioquímica se estudia para comprender la relación existente entre nutrición, metabolismo y genética con
la salud y la enfermedad.
El organismo humano es un sistema metabólico integrado e independiente, sometido a un alto grado de
control, y, por otra parte, es un sistema abierto que se comunica con su entorno. A pesar de estas dos
características aparentemente contradictorias, el organismo consigue mantener su homeostasis interna. Los
seres humanos reponemos nuestro combustible (consumimos alimentos) y agua de manera regular y
captamos oxígeno del aire inspirado para usarlo en el metabolismo oxidativo. Utilizamos la energía generada
por el metabolismo para realizar trabajo y para mantener la temperatura corporal. Nos deshacemos
(exhalamos o excretamos) el dióxido de carbono, el agua y los desechos de nitrógeno. La cantidad y calidad
de los alimentos que consumimos tienen un impacto importante sobre nuestra salud (desnutrición, diabetes,
obesidad...)
Las ciencias biológicas han experimentado una revolución y la bioquímica ha estado en el corazón de la
misma. No hay nada que demuestre mejor este hecho que el considerable número de Premios Nobel de
Química y de Medicina o de Fisiología que han ganado los bioquímicos en los últimos años
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La historia de la bioquímica está asociada íntimamente con el desarrollo de las ciencias de la química a finales
del siglo XVIII y de la biología en el siglo XIX. Sin embargo, no fue hasta los primeros años del siglo XX que la
bioquímica empezó a emerger como disciplina científica independiente.
Es una ciencia polifacética que incluye el estudio de todas las formas de vida y que utiliza los conceptos
básicos derivados de la biología, química, física y matemáticas para alcanzar sus objetivos.
SIGLO XIX
El desarrollo de la química como ciencia a finales del siglo XVIII dio lugar al planteamiento de ciertas
cuestiones sobre qué es lo que confería a la vida sus propiedades características y en particular, que era lo
que distinguía a los compuestos orgánicos de los inorgánicos.
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Fue durante la primera mitad del siglo XIX que la química orgánica se transformó en una
química de la vida con características distintivas que la separó de las otras ramas de la
química.
Frederik Wöhler en 1828 describió por primera vez cómo la urea, un compuesto que solo se
encuentra en los seres vivos, podría formarse por calentamiento de un compuesto
inorgánico, el cianato amónico.
En la década de 1820, Justus von Liebig, uno de los químicos inorgánicos más
eminentes, se dedicó al estudio de la nueva química. Liebig, estudió la química de los
animales y la fisiología de las plantas. Pudo demostrar que el calor de los cuerpos de
los animales se debe a la combustión del alimento ingerido. Fue el que introdujo los
abonos artificiales en la agricultura. Su laboratorio fue el primero en establecer la
categoría de los alimentos según el actual sistema de clasificación de glúcidos, grasas
y proteínas. También introdujo el concepto de metabolismo (procesos químicos que
forman o degradan sustancias dentro de un organismo). El trabajo de Liebig, quedó
resumido en su libro “Química orgánica en sus aplicaciones a la Agricultura y a la
Fisiología”, publicado en 1840.
A medida que el conocimiento de las estructuras moleculares se iba acumulando, también continuó
desarrollándose una idea y un entendimiento del metabolismo. Diferentes estudios condujeron a una
dilucidación progresiva de las rutas catabólicas (series de reacciones químicas a través de las que se degradan
los compuestos químicos). También fueron de máximo interés los procesos por los que los alimentos son
utilizados, así la forma en la que se produce la energía celular. De hecho, fue la continua controversia durante
la mayor parte del siglo XIX, sobre la fermentación alcohólica por la levadura y su solución, que ayudó en gran
manera al desarrollo de la disciplina de la bioquímica.
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Aunque se identificó a la levadura como agente de la fermentación alcohólica en la
década de 1830, el debate de cómo el organismo fermenta la glucosa a alcohol y
anhídrido carbónico continuó hasta finales del siglo XIX. Louis Pasteur, propuso la
existencia de “fermentos formales” u “organizados· que solo podrían actuar en las
células de levadura vivas.
No fue hasta 1897, que Eduard Buchner (Premio Nobel, 1907), y su hermano Hans, resolvieron la
controversia de la fermentación demostrando en extractos de levaduras, en preparados de células libres o
agrupadas, eran capaces de llevar a cabo la fermentación alcohólica.
SIGLO XX
Durante las tres primeras décadas, el énfasis fisiológico y químico continuó dominando en la investigación
bioquímica. El aislamiento y estudio químico de compuestos fue útil y como resultado de estos estudios, la
humanidad obtuvo muchos beneficios. Hormonas tales como la adrenalina, tiroxina e insulina fueron algunos
de los compuestos de importancia médica YD 7 estudiados. La identificación y subsiguiente caracterización
de las vitaminas lipo e hidrosolubles, así como la dilucidación de los aminoácidos requeridos por los seres
humanos, aumentaron en gran medida los conocimientos en nutrición.
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Uno de los logros sobresalientes fue la primera cristalización de una enzima, la ureasa, por James B Sumner
(Premio Nobel, 1946), en 1926. Su éxito fue seguido por John H. Northrop (Premio Nobel, 1946), quien
cristalizó las enzimas digestivas pepsina y tripsina a principios de los años treinta. La posibilidad de obtener
enzimas en estado puro fue un acontecimiento importante en la enzimología.
En 1950, se realizó entre otros hitos, la elucidación de las vías sintéticas (anabólicas) que dan lugar a la
producción de compuestos biológicos. En gran medida, el éxito en el estudio se debió al uso efectivos de
radioisótopos, que fueron introducidos en la investigación biológica a mediados de 1930.
Al final de la década, el metabolismo intermediario, la red de reacciones enzimáticas que conforman la
maquinaria de síntesis y degradación de las células fue definida.
En 1950, Linus Pauling (Premio Nobel, 1954), y Robert B Corey, propusieron la conformación en α-hélice y la
estructura secundaria de las proteínas. Igualmente, de gran importancia, el trabajo de Frederick Sanger
(Figura 12, Premio Nobel, 1958) con la publicación en 1953 de la primera secuencia de aminoácidos completa
de una proteína. Sanger y colaboradores, consiguieron determinar la secuencia de 51 aminoácidos de las dos
cadenas peptídicas de la hormona insulina.
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Las verificaciones de que una proteína (previamente considerada como una larga cadena de aminoácidos)
podía tener una estructura bien definida y de que la composición de las proteínas podía ser determinada,
abrieron una nueva y emocionante frontera para la investigación. Las percepciones bioquímicas y la
tecnología habían llegado a un punto en que era posible emprender estudios detallados sobre los
compuestos de alto peso molecular de una célula, llamados macromoléculas. Dos clases de macromoléculas
(proteínas y ácidos nucleicos) fueron los puntos clave y de mayor esfuerzo en investigación.
El descubrimiento de la conformación α-helicoidal de las proteínas impulsó a James D Watson y a Francis
H.C. Crick (, Premios Nobel conjuntos, 1962) a intentar la dilucidación de la estructura del ácido
desoxirribonucleico (ADN). En 1953 gracias a los estudios previos con cristalografía de rayos X de ADN de
Rosalind Franklin y Maurice Wilkins, y los estudios de Erwin Chargaff sobre apareamiento de bases
nitrogenadas, deducen la estructura de doble hélice del ADN. (Nature 171:737; este artículo es considerado
como el nacimiento de la biología molecular).
En 1928, el bacteriólogo británico Frederick Griffith llevó a cabo una serie de experimentos con ratones y
bacterias Streptococcus pneumoniae. Griffith no intentaba identificar el material genético, sino en realidad
trataba de desarrollar una vacuna contra la neumonía. Se combinaron bacterias R (no virulentas) con
inofensivas bacterias S (virulentas) muertas por calor y se inyectaron en un ratón. El ratón desarrolló
neumonía y murió y en sangre aparecerían bacterias S vivas. Griffith concluyó que las bacterias de la cepa R
debían haber tomado lo que él llamó "principio transformante" de las bacterias S muertas por calor, que les
permitió "transformarse" en bacterias con cobertura lisa y volverse virulentas.
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Dos brillantes contribuciones de Crick en la última mitad de los años 50, le proporcionó a la biología
molecular sus laureles científicos. Uno fue el Dogma Central de la biología molecular YD 10 que, en parte, es
una versión puesta al día de la hipótesis un gen –una enzima, ya que expresa en lenguaje químico, el flujo de
información biológica desde el gen a la estructura proteica. Expresado brevemente, la información genética
contenida en un gen (ADN) se transcribe en una molécula de ácido ribonucleico (ARN), otro tipo de ácido
nucleico, del cual, es entonces traducida a estructuras proteicas. La otra contribución fue la de sus ideas
sobre cómo se almacena la información genética en un gen, es decir, la identidad química del código
genético.
En 1965, Jacob y Monod junto a J.P Changeaux, propusieron también una teoría para explicar los aspectos
moleculares de la regulación de la actividad catalítica de las enzimas. También en 1965, se terminó de
elucidar el código genético, en un trabajo conjunto de los laboratorios de Marshall W. Niremberg, Har G.
Khorana (Premio Nobel Conjunto, 1968) y Severo Ochoa (Premio Nobel, 1959).
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Desde 1975 hasta principios del siglo XXI, comienza a secuenciarse el ADN (Paul Berg, Walter Gilbert y
Frederick Sanger, premios Nobel, 1980). En 1985, Michael S Brown y Joseph L Golsdtein recibieron el premio
Nobel por sus contribuciones a conocimiento sobre la regulación del metabolismo del colesterol y la
descripción de los receptores que participan en la internalización de las proteínas. Comienzan a crearse las
primeras industrias biotecnológicas (Genentech), se aumenta la creación de fármacos y vacunas más eficaces,
se eleva el interés por las inmunologías y las células madres y se descubre la enzima telomerasa (Elizabeth
Blackburn y Carol Greider, Premios Nobel, 2009). Se clonan los primeros seres vivos, se secuencia el ADN de
decenas de especies y se publica el genoma completo del hombre (Craig Venter, Celera Genomics y Proyecto
Genoma Humano), se resuelven decenas de miles de estructuras proteicas y se publican en PDB, así como
genes, en GenBank. Comienza el desarrollo de la bioinformática y la computación de sistemas complejos, que
se constituyen como herramientas muy poderosas en el estudio de los sistemas biológicos. Se crea el primer
cromosoma artificial y se logra la primera bacteria con genoma sintético (2007, 2009, Craig Venter). Se
fabrican las nucleasas con dedos de zinc. Se inducen artificialmente células, que inicialmente no eran
pluripotenciales, a células madre pluripotenciales (Shin'ya Yamanaka).
Al ser la bioquímica la ciencia que explica las bases moleculares de la vida resulta fácil comprender cómo sus
logros y avances, repercuten en las demás ciencias biológicas. Puede por tanto decirse que todos los
descubrimientos, todo el progreso científico alcanzado por la bioquímica, ha implicado un aporte a las otras
ramas de la biología, y en la medida que aquella se desarrollaba impulsaba el progreso de ciencias afines.
La bioquímica, se constituye el pilar fundamental para el desarrollo de la medicina, sus propias
especialidades y las relacionadas con ella como la Enfermería, Odontología, Óptica, Fisioterapia y Podología.
Igualmente, la microbiología, la botánica, la agricultura, la industria farmacéutica, la biología celular, la
inmunología, la genética, la ingeniería genética y la biotecnología, la veterinaria han recibido importantes
beneficios en las aplicaciones concretas de numerosos descubrimientos bioquímicos a sus intereses
particulares, lo que ha redundado en avances importantes de estas ciencias afines.
La fisiología estudio de la función corporal, se superpone casi por completo con la bioquímica. La
inmunología emplea numerosas técnicas bioquímicas y muchos de los aspectos inmunológicos han
encontrado uso extenso entre bioquímicos. Farmacología y farmacia se apoya en un conocimiento sólido de
bioquímica y fisiología; en particular, la mayor parte de los fármacos son metabolizados por reacciones
catalizadas por enzimas y las complejas interacciones entre fármacos se comprenden mejor desde el punto
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de vista bioquímico. Los venenos actúan por medio de reacciones o procesos bioquímicos y este es el tema
de toxicología.
Enfoques bioquímicos se emplean cada vez más en el estudio de aspectos básicos de la Patología (estudio de
la enfermedad), como inflamación, lesión celular y cáncer. Muchos profesionales en microbiología, zoología y
botánica emplean métodos bioquímicos casi en forma exclusiva.
El aporte tecnológico y metodológico que la bioquímica ha entregado a otras ramas biológicas, entre las que
pueden mencionarse: las técnicas cromatográficas, las electroforéticas, las de ultracentrifugación, las
enzimáticas, el marcaje radioisotópico, la síntesis de macromoléculas, el aislamiento de genes y su inclusión
en el material genético de una célula ajena y la amplificación y recombinación de genes, por solo citar
algunas de las más universalmente empleadas. Los estudios bioquímicos han esclarecido muchos aspectos de
la salud y la enfermedad, a la inversa, el estudio de diversos aspectos de la salud y la enfermedad ha abierto
nuevas áreas en la bioquímica. La bioquímica y la medicina están íntimamente relacionadas. La salud
depende de un equilibrio armonioso de reacciones bioquímicas que están ocurriendo en el cuerpo, en tanto
que la enfermedad refleja anormalidades en biomoléculas, reacciones o procesos bioquímicos.
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TEMA2. BIOELEMENTOS Y BIOMOLECULAS
2.1 LA CÉLULA
La célula es la unidad básica de la vida. Las células pueden crecer, replicarse e interaccionar con su entorno. A
pesar de las grandes diferencias de tamaño entre los distintos organismos vivos, las dimensiones de la célula
son bastante similares, de manera que los organismos se diferencian por el número de células más que por el
tamaño de éstas. De manera que los organismos vivos pueden ser tan simples como una única célula o tan
complejos como un cuerpo humano que aproximadamente contiene 100 billones de células.
Existen dos tipos celulares claramente diferenciados desde el punto de vista estructural, que define a su vez
la clase de organismos: procariotas y eucariotas. Independientemente del tipo de célula, eucariota o
procariota, existen una serie de características bioquímicas comunes, que son: la existencia de una barrera
que separa la célula de su entorno, membrana plasmática. Un interior que difiera químicamente del entorno,
el citoplasma.
Los PROCARIOTAS, son organismos unicelulares entre ellos se encuentran las bacterias comunes o
eubacterias y las arqueobacterias (clase antigua de bacterias).
Las células procariotas habitualmente disponen de una membrana plasmática rodeada de una pared celular
que es rígida y que en ocasiones se encuentra rodeada por una cápsula. En el interior de la cavidad
delimitada por la membrana se encuentra el citoplasma que contiene el citosol o hialoplasma (medio acuoso
del citoplasma) y las estructuras suspendidas en él.
Carecen de membranas internas, contienen, sin embargo, el nucleoide (región irregular que contiene una
molécula larga de ácido desoxirribonucleico (ADN), así como los complejos proteicos que participan en la
síntesis se ADN y en su regulación.
En muchas moléculas de ADN circular de tamaño pequeño, que se encuentran separadas del cromosoma y
que se denominan plásmidos. Suspendidos en el citosol se encuentran los ribosomas, así como enzimas y
complejos moleculares que realizan diferentes tareas, como la biosíntesis y degradación de proteínas.
También existen cuerpos de inclusión que contienen depósitos de glucógeno, lípidos y polifosfatos.
Muchas células procariotas tienen apéndices externos. Los pili o vellosidades son estructuras que facilitan la
unión o fijación a otras células o superficies. Los flagelos son filamentos de naturaleza proteica que son
utilizados para el movimiento.
Ejemplo de célula procariota: Escherichia coli, bacteria del intestino humano. Las bacterias viven en nuestro
intestino, formando la microbiota, nos ayuda en la digestión.
Los organismos EUCARIOTAS: Incluye a los vegetales y animales pluricelulares, así como a organismos
unicelulares o pluricelulares simples como los protozoos, hongos y algas.
La mayoría de las células eucariotas son de mayor tamaño que las procariotas y su interior se encuentran
compartimentados en orgánulos, que son estructuras rodeadas por una membrana. Los diferentes orgánulos
llevan a cabo funciones específicas.
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1) La membrana plasmática. Bicapa de lípidos de 5 nm de grosor. Separa el interior de la célula del
exterior, una célula de otra célula. Esta membrana es impermeable para la mayoría de las
sustancias, incluso para sustancias que deben acceder al interior de la célula. La membraba no sólo
controla el acceso de los iones inorgánicos, las vitaminas y los nutrientes, sino también la entrada de
fármacos y la excreción de productos de deshecho. Existe lo que se llama permeabilidad selectiva de
membrana, y en ella intervienen las proteínas. Algunas de ellas están integradas dentro de la bicapa
de lípidos; mientras que otras se unen de forma laxa a las superficies interna o externa de la misma,
ligadas a menudo a las proteínas integrales de la membrana.
El modelo aceptado actualmente para la estructura de la membrana plasmática es el llamado
modelo de mosaico fluido. De acuerdo con este modelo, la membrana plasmática es un mosaico de
componentes —principalmente fosfolípidos, colesterol y proteínas— que se pueden mover fluida y
libremente en el plano de la membrana.
2) El Citoplasma. Es una sustancia básica de las células y está rodeado por la membrana plasmática. En
el interior tienen lugar multitud de procesos bioquímicos, incluyendo las etapas iniciales del
metabolismo de la glucosa, de la síntesis de ácidos grasos y la síntesis de proteínas. La bioquímica
del citoplasma está altamente organizada por medio de un entramado de filamentos estructurales
denominados citoesqueleto (en muchos eucariotas, este entramado está formado por tres tipos de
fibras de naturaleza proteica: filamentos de actina, filamentos intermedios y microtúbulos), que
sostiene las estructura de la célula, ayudan a que determinadas actividades bioquímicas estén
localizadas en un lugar preciso e incluso actúan a modo de “autopistas” a través de las cuales las
moléculas se pueden desplazar.
Una diferencia clave entre las células eucariotas y procariotas es la presencia de un complejo
conjunto de compartimentos intracelulares rodeados por membrana denominados orgánulos.
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• El Núcleo. Orgánulo de mayor tamaño, rodeado por una doble membrana. La membrana
nuclear está salpicada de poros que permiten el transporte hacia el interior o hacia el
exterior del núcleo. Este transporte es crucial porque el núcleo es el centro de información
de la célula. Es el lugar donde se encuentra el genoma. Donde la información genómica se
expresa de forma selectiva en el momento adecuado y en la medida justa.
• La Mitocondria. Posee dos membranas. Una membrana mitocondrial externa que está en
contacto con el citoplasma y una membrana mitocondrial interna que delimita la matriz de
la mitocondria. El espacio entre las dos membranas es el espacio intermembrana. En la
mitocondria tiene lugar el metabolismo oxidativo. Mediante este metabolismo, se obtiene
la energía de las moléculas derivadas de los alimentos, para la síntesis dependiente de
oxígeno se ATP (adenosina trifosfato). Aproximadamente el 90% de la energía utilizada por
una célula es sintetizada en este orgánulo. La estructura de la mitocondria está
íntimamente relacionada con el funcionamiento bioquímico.
• El Retículo Endoplasmático. Es un orgánulo delimitado por membrana que forma una
compleja red de túbulos y cisternas que se extienden por todo el citoplasma celular. Posee
varios dominios que incluyen la envuelta nuclear, cisternas y túbulos. Las principales
funciones de este orgánulo son la síntesis de proteínas, lípidos, y la organización del núcleo,
aunque desarrolla otras funciones también críticas para la célula. Es el orgánulo más grande
que poseen las células animales.
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proteoglucanos, glucolípidos y polisacáridos. En el aparato de Golgi se terminan de
sintetizar los esfingolípidos como las esfingomielinas y los glicoesfingolípidos.
• Gránulos de Secreción. Cuando se desprende una vesícula del aparato de Golgi repleta de
proteínas destinadas a la secreción de forma un gránulo de secreción. Este granulo es
dirigido hacia la membrana plasmática. Cuando se recibe la señal apropiada, el gránulo se
fusiona con la membrana plasmática y vierte su contenido en el medio extracelular, en un
proceso denominado exocitosis.
Aspecto Clínico:
Fallos en la función de orgánulos que pueden dar lugar a enfermedades. Muchos estados
patológicos surgen a causa del mal funcionamiento de diversos orgánulos.
Ejemplo: El hipercolesterolemia familiar (endocitosis ineficaz del colesterol presente en la sangre).
Enfermedad de Tay-Sachs, caracterizada por debilidad muscular, demencia y muerte a edades
tempranas, normalmente antes de los tres años, es el resultado de un funcionamiento incorrecto de
los lisosomas.
La unidad fundamental de la materia es el átomo (del latín “atomus” y éste del griego “ατομος”: indivisible),
una partícula de tamaño muy reducido (del orden de 10-8 cm), constituida a su vez por subpartículas: protón,
neutrón, electrón.
En condiciones normales, los átomos no presentan carga neta, su número de protones y electrones es el
mismo. Sin embargo, existen átomos cargados denominados iones con una diferencia de carga. Si pierden
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electrones, los átomos presentan mayor número de protones que de electrones y su carga será positiva y
formarán cationes, y si los ganan, tendrán mayor número de cargas negativas y constituirán aniones.
Los protones y los neutrones se localizan en el núcleo del átomo, en el que se concentra casi toda la masa.
Los electrones se encuentran alrededor de éste, en los orbitales atómicos, que son las zonas que rodean al
núcleo, donde existe la máxima probabilidad de encontrar esos electrones. Cada orbital queda definido por
un conjunto de tres números, denominados números cuánticos:
• Número cuántico principal (n): describe el tamaño y la energía del orbital. A medida que aumenta su
tamaño, lo hace su energía y su distancia del núcleo. Existen orbitales 1, 2,
• Número cuántico azimular (l): representa un subnivel de energía y define la forma geométrica del
orbital (esférico, lobulado…). Se representa con las letras s, p, s y f.
• Número cuántico magnético (m1): define la orientación en el espacio si se fijan unos ejes de
referencia arbitrarios (x,y,z). Por ejemplo, el orbital p, puede ser px, py y pz.
Estos tres números definen perfectamente los orbitales atómicos, respecto a su energía, tamaño, forma y
orientación espacial.
Los electrones se distribuyen en estos orbitales siguiendo varios principios. Inicialmente los electrones
ocupan los niveles de energía más bajos. Cada orbital alberga un máximo de dos electrones. Cuando existen
varias posibilidades de localización en subniveles de la misma energía, los electrones ocupan subniveles
separados, según el principio de máxima multiplicidad. Por ejemplo en el caso de los orbitales p, si hubiera
tres electrones se dispondrían uno en cada subnivel p´x, p,y, p´z.
ELEMENTOS QUÍMICOS
Elemento químico es una sustancia que está formada por átomos del mismo tipo cuyos núcleos presentan la
misma cantidad de protones más allá del número de neutrones. A la cantidad de protones que presenta cada
átomo de un elemento químico se lo conoce como número atómico (Z). Un elemento químico no se puede
descomponer en otra sustancia más simple a través de una reacción química. Por eso sus átomos disponen
de características físicas únicas.
Es posible ordenar los elementos químicos en una clasificación llamada tabla periódica de los elementos. En
dicha tabla, los elementos químicos se encuentran ordenados de acuerdo con su número atómico y según su
configuración electrónica y sus propiedades químicas.
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Cada elemento de la tabla periódica contiene un elemento identificado con un símbolo, el número másico y
el número atómico.
El orden de los elementos en la tabla viene determinado por dos ejes: uno horizontal (periodos) y otro
vertical. Los elementos se ordenan en un periodo de izquierda a derecha, según aumenta su número de
protones y por lo tanto de electrones si el átomo es neutro. Al terminar el periodo se habrá completado la
última capa o nivel de energía de ese periodo y se comienza a colocar el siguiente. El último elemento de
cada periodo tiene completo su último nivel de emergía y se denomina gas noble.
Un elemento es más estable cuanto más se aproxima a una configuración electrónica en que sus orbitales
están completos. Los átomos tienden a asociarse formando moléculas o agregados atómicos. La unión entre
átomos se establece a través de enlaces químicos y estos nuevos agregados poliatómicos (moléculas) se
comportan como unidades elementales de nuevas sustancias. A veces se asocian dos átomos iguales como
en la molécula de oxígeno (O2). Las moléculas que están constituidas por átomos de diferentes elementos, se
denominan compuestas (ejemplo: el agua H2O).
La configuración electrónica de cada elemento es la que va a determinar su reactividad. Los electrones de las
últimas capas, que ocupan los niveles de mayor energía, son los que van a participar en las reacciones
químicas y se conocen como electrones de valencia.
Regla del octeto (postulada por Lewis): Se basa en el comportamiento que tienen los gases nobles. Estos
elementos tienen poca tendencia a reaccionar químicamente debido a que su configuración electrónica se
caracteriza por tener completa su última capa (la capa de electrones de valencia) que posee 8 electrones, a
excepción del helio que posee dos. Según esta regla los átomos son más estables cuando consiguen ocho
electrones en la capa de valencia.
Electronegatividad: Tendencia que tienen los átomos de atraer hacia sí, el par de electrones compartido.
Cuanto mayor sea el número de electrones, más fácil será completar la última capa, por lo que, los átomos
que tengan más electrones en su última capa son más electronegativos. En el caso de los elementos
presentes en los seres vivos, el oxígeno y el nitrógeno son más electronegativos que el carbono y el
hidrógeno, que poseen una electronegatividad similar.
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Cuando los átomos que reaccionan poseen una elevada
electronegatividad, el enlace se produce porque ambos
elementos comparten sus electrones de valencia, hasta
completar su última capa; este tipo de enlace,
denominado enlace covalente, es el que se da
principalmente en las moléculas biológicas.
Figura 10: Representación de un enlace covalente,
donde los electrones de dos átomos que forman el
enlace se comparten, y de un enlace iónico, donde un
electrón se transfiere de un átomo a otro, formando
iones.
Polaridad y enlaces polares: Cuando dos átomos de electronegatividad muy diferente forman un enlace
covalente, los electrones no son compartidos de igual medida por los dos átomos, de modo que será atraído
con más fuerza por el más electronegativo. En este caso de forma un enlace covalente polar, en el que el
átomo más electronegativo presenta una mayor densidad de carga negativa (δ- ), mientras que el otro
adquiere densidad de carga positiva (δ+ ), provocada por la ausencia del electrón que neutralizaba la carga
positiva del núcleo. El resultado es la formación de un dipolo, es decir, dos cargas de signo opuesto separadas
por una distancia determinada (Figuras 10 y 11)
Grupos Funcionales: Las moléculas orgánicas del cuerpo consisten principalmente de carbono, hidrógeno,
oxígeno, nitrógeno, azufre y fósforo, unidos por enlaces covalentes. El elemento clave es el carbono. El
átomo de carbono puede formar moléculas diferentes ya que tiene la capacidad de formar cuatro enlaces
con ángulos muy abiertos, además de ser enlaces covalentes no polares, por lo tanto, muy estables. Están
unidos a través de enlaces dobles o sencillos para formar la columna vertebral de tamaño y complejidad
variables. Las estructuras de carbono que son rectas o ramificadas con enlaces sencillos o dobles, que no
contienen un anillo, se llaman alifáticos.
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BIOELEMENTOS
De los elementos químicos que aparecen en la tabla periódica, únicamente algunos aparecen en los seres
vivos, son los bioelementos y a partir de ellos se forman las biomoléculas.
1. Bioelementos Primarios: Están formados por: H, O, N y C, los cuales constituyen más del 99% de su
peso. Son los componentes fundamentales de las biomoléculas. Son imprescindibles para formar:
carbohidratos, lípidos, proteínas y ácidos nucleicos. Sus átomos tienen gran capacidad de
combinación con otros átomos ya que pueden compartir 1,2,3 y 4 electrones respectivamente. O, N
y C son los únicos elementos que forman enlaces múltiples.
2. Bioelementos Secundarios: Grupo comprendido por los iones de Na, K, Ca, Mg, Cl, S y P Estos
elementos, aunque se encuentran en menor proporción que los primarios, también son
indispensables para los seres vivos. Constituyen el 0,7% de la materia de los organismos vivos. En
medio acuoso (solvente presente en células tejidos y órganos), siempre se encuentran ionizados. El
sodio y el cloro son importantes para el mantenimiento de la osmolaridad extracelular y el volumen
celular.
El sodio junto con el potasio, son esenciales para mantener el potencial de transmembrana y
transmisión del impulso. El potasio es el principal catión intracelular. El magnesio actúa como
cofactor de numerosas enzimas y para el mantenimiento del potencial eléctrico de membrana
nerviosa y muscular. El calcio y el fosfato son esenciales para el metabolismo óseo y procesos
secretores y de señalización celular.
3. Oligoelementos: Son aquellos bioelementos que se encuentran en los seres vivos en un porcentaje
menor del 0.1%. Algunos, los indispensables, se encuentran en todos los seres vivos, mientras que
otros, variables, solamente los necesitan algunos organismos. Actúan de forma iónica monoatómica
en las disoluciones acuosas, también considerados electrólitos. En este grupo se encuentran: Fe, Cu,
Zn, Mn, I, Ni y Co (que aparecen en la mayoría de los organismos) y Si, F, Cr, Li, B, Mo y Al (sólo están
presentes en grupos concretos). Son esenciales para desempeñar procesos bioquímicos y
fisiológicos.
Como, por ejemplo: Hierro (Fe): forma parte del grupo hemo de la molécula de hemoglobina
(presente en los glóbulos rojos y que se encarga del transporte del oxígeno). Los citocromos a, b y c,
también contienen hierro. El cobre (Cu): Se asocia con varias enzimas oxigenasas, junto con la
superóxido dismutasa facilita la eliminación del superóxido y otras especies de oxígeno reactivo. El
zinc (Zn): Es un componente de numerosas enzimas asociadas con el metabolismo de los hidratos de
carbono y el metabolismo energético, síntesis de proteínas y su degradación, así como la síntesis de
ácidos nucleicos. El yodo (I): esencial para la síntesis de hormonas tiroideas. El flúor (F): es un
componente de los huesos y de la sustancia dental.
BIOMOLECULAS
Las principales clases de biomoléculas son:
1. Proteínas: Se construyen a partir de 20 elementos de construcción denominados aminoácidos
unidos entre sí mediante enlaces peptídicos para formar polímeros largos no ramificados. Estos
polímeros se pliegan para formar estructuras tridimensionales precisas que facilitan una enorme
variedad de funciones bioquímicas. Las proteínas actúan como moléculas señal y como receptores
para moléculas señal. Los receptores transmiten a la célula la información que se ha recibido e
inician la respuesta celular. Las proteínas también desempeñan funciones estructurales, permiten la
movilidad y proporcionan defensas contra peligros ambientales. Quizá el papel más destacado de las
proteínas sea como catalizadores (agentes que aumentan la velocidad de una reacción química). Los
catalizadores de origen proteico se denominan enzimas.
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constituyen solo a partir de 4 elementos de construcción denominados nucleótidos. Un nucleótido
está formado por un azúcar de cinco átomos de carbono, una desoxirribosa o una ribosa que se
encuentra unido a un anillo heterocíclico denominado base y por lo menos un grupo fosforilo.
Existen dos tipos de ácidos nucleicos: El ácido desoxirribonucleico (DNA) y el ácido ribonucleico
(ARN). La información genética es almacenada en forma de DNA
• El DNA se constituye a partir de cuatro desoxirribonucleótidos que solo difieren entre sí
por la estructura del anillo de la base: adenosina (A), Citosina (C), Guanina (G) y Timina (T).
La información que contiene el DNA es la secuencia de nucleótidos unidos entre sí,
mediante enlaces fosfodiester. En todos los organismos superiores, el DNA está en forma
de una hélice de doble hebra. En la doble hélice las bases interaccionan entre sí A-T, G-C.
• El ARN es un tipo de ácido nucleico de hebra sencilla. Algunas regiones del ADN se copian
en forma de una clase especial de ARN, denominada ARN mensajero (ARNm), que es un
molde para la síntesis de proteínas. El ARNm suele descomponerse una vez se utiliza. La
composición del ARN es parecida al de ADN, salvo por dos excepciones: en vez de la base
timina contiene uracilo (U) y Tel azúcar que forma parte de los ribonucleótidos contiene un
grupo hidroxilo (- OH) adicional.
3. Lípidos: Son mucho más pequeños que los ácidos nucleicos o las proteínas. Los lípidos no son
polímeros formados por unidades que se repiten, como en el caso de las proteínas y ácidos
nucleicos. Una característica importante es su naturaleza química dual: parte de la molécula es
hidrofílica, lo que quiere decir que se puede disolver en agua, mientras que la otra está formada por
una o más cadenas hidrocarbonadas e hidrofóbicas y no se pueden disolver en agua. Esta naturaleza
dual permite que los lípidos formen barreras que delimitan la célula y los componentes celulares.
Los lípidos son también una importante fuente de almacenamiento de energía. También
importantes moléculas señal.
INTERACCIONES DEBILES
Las fuerzas no covalentes, aunque de menor magnitud, contribuyen significativamente a la estructura,
estabilidad y competencia funcional de las macromoléculas en las células vivas. Estas fuerzas, que pueden ser
atractivas o repulsivas, implican interacciones dentro de las biomoléculas, y entre ellas y el agua que forma el
componente principal del entorno circundante.
Todo proceso biológico se produce gracias a las interacciones débiles establecidas entre moléculas. Las
moléculas deben interaccionar para empezar una acción y posteriormente separarse. Tanto la unión como el
reconocimiento único entre una enzima y un sustrato, o de un receptor y su ligando, como el proceso de
replicación y transcripción del DNA, son procesos que tienen lugar gracias a una determinada orientación y
unión entre las moléculas implicadas. Estas interacciones son débiles, pero la suma de muchas de ellas en la
posición correcta hará que la unión sea altamente específica y fuerte.
Las interacciones débiles pueden ser de naturaleza electrostática o hidrofóbica. Las primeras incluyen los
puentes de hidrógeno, puentes salinos (enlaces iónicos) y las fuerzas de Van der Waals.
21
• Puentes de Hidrógeno: De naturaleza relativamente fuerte. Muy común entre moléculas polares en
un medio acuoso y es la responsable de las múltiples uniones débiles entre las moléculas de agua.
Para que se forme un puente de hidrógeno, hace falta un átomo de hidrógeno (H) unido
covalentemente a un átomo electronegativo (habitualmente el oxígeno y el nitrógeno), que, debido
a su carga parcialmente positiva, será atraído por otro átomo electronegativo en una molécula
diferente.
• Enlace iónico o puente salino: En la célula, los iones (ej. Na+ , K+ , Cl- ) van a establecer entre sí
uniones de tipo electrostático (entre cargas opuestas), también denominado puente salino.
Grupo funcionales que se comportan como ácidos o bases, es decir, que tengan capacidad de ceder un
protón al medio o de captarlo, van a presentar una carga real (un electrón de más o de menos del que se
corresponde al átomo neutro), lo que les convierte en un ion. Los iones, en solución acuosa, pueden atraerse
o repelerse según la carga que porten. Este tipo de atracción electrostática se comportaría como un enlace
iónico, sin embargo, se considera una atracción débil, ya que al estar el ion en solución acuosa se encuentra
solvatado (rodeado de moléculas de agua), reduciendo la fuerza entre iones de carga opuesta.
• Fuerzas de Van der Waals: surgen de las atracciones entre los dipolos transitorios generados por el
movimiento rápido de los electrones de todos los átomos neutros (no polares). Más débiles que los
enlaces de hidrógeno, pero potencialmente muy numerosas.
22
y así forma verdaderas barreras hidrofóbicas, como las membranas lipídicas que definen las células y
sus orgánulos.
2.3 EL AGUA: ESTRUCTURA MOLECULAR Y PROPIEDADES COMO DISOLVENTE
El agua es el componente químico más abundante de los organismos vivos y el medio líquido fundamental
donde se van a desarrollar la mayor parte de las reacciones químicas de la célula. Es por tanto el principal
disolvente biológico. Sus propiedades físicas son únicas.
En los humanos el 65% es agua, en los tomates el 90% y en una célula típica aproximadamente el 70%. Se
encuentra tanto en el espacio intracelular (55%) como en el extracelular (45%) y constituye un solvente
continuo entre los diferentes compartimentos.
El agua es una molécula sencilla formada por dos átomos de hidrógeno unidos mediante enlaces covalentes a
un átomo de oxígeno. Tiene una estructura tridimensional de un tetraedro irregular, ligeramente sesgado,
con su oxígeno en el centro.
La molécula de agua es dipolar, con carga eléctrica distribuida asimétricamente en su estructura. El átomo de
oxígeno fuertemente electronegativo en una molécula de agua atrae los electrones de los núcleos de
hidrógeno, dejándolos con carga parcial positiva δ+., mientras que sus dos pares de electrones no
compartidos constituyen una región local de carga parcial negativa δ- . La distribución de las cargas y la
estructura de la molécula posibilita la gran interacción entre una molécula y sus vecinas. Las interacciones
débiles que establece una molécula de agua con las de su alrededor se realiza mediante puentes de
hidrógeno. Este tipo de enlace débil es de vital importancia, no solo por permitir la formación y rotura de
enlaces, y por tanto darle naturaleza líquida al agua, sino que gracias a ellas se van a disolver muchas
moléculas biológicas en ese medio.
La capacidad del agua para ionizarse es limitada, pero esencial para los organismos vivos. El agua puede
actuar como un ácido (cesión H+) y como una base (formación del ion hidroxilo OH-).
23
La formación y la rotura de los puentes de hidrógeno entre las moléculas de agua es constante a la
temperatura fisiológica (37°C), sin embargo, muy rara vez una molécula de agua se disocia en dos especies
iónicas, denominadas iones hidronio e ion hidroxilo.
En una solución acuosa no solamente existen los protones hidronio, sino múltiplos de ellos (H5O2 + ; H7O2 + ).
De todas formas, estos protones se representan habitualmente como el protón (H + ) como el catión disociado
de una molécula de agua. El número de protones va a ser igual al número de iones hidronio.
En el caso de agua sin disociar, su concentración se obtiene de la división del peso en gramos de un litro de
agua (1000g) y el peso molecular del agua (18g/mol), lo que da un valor de 55.5M. K
Este valor es muy alto en relación con cualquier soluto por lo que se considera constante. Así la ecuación se
puede escribir como:
Keq x [H20] = [H+][0H- ]
Keq x 55.5 = [H+][0H- ]
Este término Keq x 55.5, es el producto iónico del agua (Kw). A su vez, el valor de Keq para la ionización
reversible del agua a 25°C es 1.8x10-16M, de manera que
Kw=Keq x [H20] = [H+][0H- ]
Kw=1.8x10-16 x 55,5 = [H+][0H- ] = 1.0 x 10-14
Así pues, en cualquier dilución acuosa, el producto [H+][0H- ] a 25°C es 1.0 x 10-14. A su vez cuando se
disocia el agua pura el valor de [H+ ] = [0H- ], de forma que:
Esta es la concentración de iones de hidrógeno e iones hidroxilo en el agua pura y neutra. Cuando una
sustancia iónica o polar se disuelve en agua, el valor relativo de H+ y de OH- puede cambiar, aunque el de Kw
permanece constante. El comportamiento de ionización del agua es la base para comprender el concepto de
ácido y base.
El término pH fue propuesto por Sörensen en 1909 y lo definió como el logaritmo negativo de la
concentración de iones de hidrógeno.
pH= -log [H+]
El pH del agua pura y neutra a 25°C será
pH=-log 10-7 = -(-7) = 7
La acidez de una solución se mide por la concentración del ion hidronio o protones presente. Esta
concentración abarca el rango desde 1M en una solución muy ácida hasta una concentración de 10-14 M en
una solución muy alcalina o básica. Para evitar el uso se números tan pequeños. Se decidió convertir esta
concentración a una escala logarítmica, denominada escala de pH, que comprende el valor entre 0 y 14.
24
Aquellas soluciones con valor de pH por debajo de 7 (con alta concentración de iones H+ ): ácidas. Las que
poseen un pH por encima de 7 (baja concentración de iones H+ ): básicas.
Un ácido es un compuesto que en disolución dona iones H+ (protones) a otros compuestos. Los ácidos
fuertes son aquellos que se disocian completamente, como es el caso del HCl (ácido clorhídrico) o H2SO4
(ácido sulfúrico), poseen valores de pH muy bajos. De igual forma los ácidos débiles, como el ácido acético
(CH3-COOH) o el ácido carbónico (H2CO3), se disocian parcialmente por lo que su pH es más alto que el de
los ácidos fuertes.
Una base es aquella que puede aceptar un protón al reaccionar con el ácido. Las bases fuertes como el KOH o
NaOH se encuentran totalmente disociadas, mientras que las bases débiles como Ca(OH)2, están
parcialmente disociadas.
En una solución acuosa de un ácido débil existe un equilibrio, que puede medirse, entre el ácido y su base
conjugada, la sustancia que puede aceptar un protón y formar de nuevo el ácido
HA + H2O → H3O+ + A-
Un ácido (HA) reacciona con una base (H2O) para formar la base conjugada del ácido (A -) y el ácido conjugado
de la base (H3O+ ).
25
El ion acetato (CH3COO-) es la base conjugada del ácido acético (CH3COOH) y el ion amonio (NH4+) es el ácido
conjugado del amoníaco.
En una reacción general de disociación de un ácido puede escribirse mediante la reacción general:
HA → A- + H+
Esta reacción se caracteriza por una constante de equilibrio, que en el caso de un ácido se denomina Ka o
constante de disociación de un ácido y se expresa mediante la fórmula
En el caso de los ácidos débiles, el valor del denominador es muy superior al del numerador, por lo que Ka es
un número con exponente negativo. Ello ha llevado a expresar dicho valor de Ka como el de pKa. De igual
forma que el pH se definía como –log [H+], se puede expresar el grado de disociación de un ácido como -
logKa. Esta expresión se denomina pKa y su valor es inversamente proporcional a la fuerza del ácido. De
hecho, mientras más fuerte sea un ácido, más bajo es su pKa En el caso de las bases, su fuerza se expresa en
función del pKa de sus ácidos conjugados.
Así, por ejemplo:
R-COOH → R-COOH- + H+
Cuando sus concentraciones son iguales, del cociente de la ecuación resulta que Ka es igual a [H+ ], es decir:
[R-COOH- ]=[R-COOH], resulta que Ka = [H+ ]
De igual forma, si se considera el logaritmo negativo de cada uno de los términos de esta igualdad, tenemos
que:
-log Ka = -log [H+ ], o lo que es igual pKa = pH
Es decir, el valor de pKa de un ácido es igual al pH cuando la concentración de su forma protonada es igual a
la de su forma desprotonada.
El pKa de ácidos débiles se puede calcular realizando una curva de titulación y se puede ver el significado de
este valor si se observa la variación en la concentración de las diferentes formas moleculares a los distintos
valores de pH.
26
2.6 ECUACION DE HENDRESON -HASSELBACH
El pH de una solución está determinado por las concentraciones relativas de ácidos y bases.
La relación entre el pH de una solución y la concentración de un ácido y de su base conjugada se calcula con
facilidad:
Esta ecuación permite observar que cuando coinciden las concentraciones de A- [aceptor de protones] y HA
[dador de protones], el pKa = pH ya que el logaritmo de 1 es 0.
De esta relación se pueden extraer las siguientes conclusiones:
i. El valor de pH que coincide con el pKa es aquel en el que el par de ácido-base
conjugada presenta mayor poder tamponante, ya que la concentración de aceptor
de protones que puede neutralizar los protones se añade un ácido coincide con la
del dador de protones, que puede neutralizar los grupos OH- que aumentan al
añadir una base.
27
ii. A un pH inferior al valor de pKa dominan las formas protonadas, y por encima de
ese valor serán mayoritarias las formas desprotonadas; y como consecuencia
cambia la carga neta de cada molécula.
Ciertos grupos funcionales presentes en las moléculas biológicas pueden comportarse como ácidos o bases.
Por ello su estado de ionización dependerá de la concentración de iones en el medio.
Los tampones, son sistemas acuosos que tienden a amortiguar los cambios que se producen en el Ph cuando
se añaden ciertas cantidades de ácido o de base. Estos tampones están constituidos por un ácido débil y su
base conjugada.
Si se tiene en cuenta que la mayoría de las enzimas van a presentar este tipo de grupos ionizables en su
centro activo, se comprenderá el importante papel que puede tener una fluctuación de pH celular.
Tanto en el medio intracelular como en el extracelular será imprescindible una regulación del pH para que las
moléculas puedan operar de manera óptima. Los tampones, son sistemas acuosos que tienden a amortiguar
los cambios que se producen en el pH cuando se añaden pequeñas cantidades de ácido (H+ ) o de base (OH-
). Estos tampones están constituidos por un ácido débil y su base conjugada. Cuando la concentración de
ambas especies es similar, entonces el sistema tiene una gran capacidad amortiguadora. En esta situación
cualquier aumento de la concentración de protones (H+ ) podrá ser absorbida por la base conjugada y si
aumenta la concentración de (OH- ), será el ácido débil del sistema tampón quien ceda un protón al medio
para neutralizar al ion hidroxilo.
Según la ecuación de Hendelsson-Haselbach, cuando pH=pKa del sistema, entonces las concentraciones de
las dos especies que definen el sistema serán iguales. Por lo tanto, en la célula aquellas sustancias que tenga
pKa, próximo a 7 (pH fisiológico), serán buenos tampones.
El principal tampón sanguíneo es el sistema de tampón bicarbonato, compuesto por un ácido débil carbónico
y la base conjugada del bicarbonato.
H2CO3 → H+ + CO3-
El principal tampón biológico intracelular es el tampón fosfato, que presenta un pKa de 6.86, y por tanto es
capaz de resistir los cambios de pH entre 5.9 y 7.9
H2PO4 - → H+ + HPO4 -2
El agregado de una gota de 0.01ml de HCl 1M a un litro de agua puede modificar el pH de éste de 7 a 5 lo que
representa un aumento de la concentración de H+ en el orden de 100 veces. Este cambio muy pronunciado
sería intolerable para la mayoría de los sistemas biológicos, dado que incluso pequeñas modificaciones de pH
pueden afectar en gran medida las estructuras y funciones de las moléculas biológicas. El mantenimiento del
pH es esencial para los sistemas vivos.
28
El resto del CO2 circulante en sangre (95%) se difunde al interior del eritrocito, donde el 15-20% se une a
los grupos aminoterminales de la hemoglobina, constituyendo la carbamino hemoglobina. Sin embargo,
la mayoría del CO2 reacciona rápidamente con el agua en una reacción en la que la enzima anhidrasa
carbónica que cataliza la conversión de CO2 en ácido carbónico.
H2CO3 → HCO3 - + H+
Posteriormente, éste se disocia a iones bicarbonato e iones H+ , que se neutralizan por la hemoglobina y
forman la desoxihemoglobina o hemoglobina reducida y el HCO3 - difunde al plasma. En la salida del
eritrocito hacia el plasma, el HCO3 - se intercambia con el anión cloruro, en un proceso que se llama
desplazamiento del cloruro. De esta forma más del 70% del CO2 producido se convierte en bicarbonato
y el resto reacciona con las proteínas, sobre todo con la hemoglobina, y el resto permanece disuelto en
el plasma.
2. Tampón fosfato El sistema del tampón fosfato está regulado por el equilibrio de la reacción: H2PO4 + H+
H2PO4 - pKa= 6.8 Con el pH normal, el fosfato se encuentra, sobre todo como H2PO4 - , en una
proporción de iones 4:1. Su poder amortiguador es muy limitado y representa menos del 10% del
tampón no bicarbonato del plasma. Sin embargo, el sistema fosfato es un buen amortiguador en los
líquidos intracelulares, donde su concentración es considerablemente alta [75mEq/L)
29
la orina, se incrementa la retención de bicarbonato y se aumenta el intercambio de Na+ - H+ y se
forma la orina ácida. Esta compensación renal es más lenta y alcanza el máximo de eficacia en unos
días.
30
SECCIÓN 2. BIOQUÍMICA ESTRUCTURAL
TEMA3. AMINOÁCIDOS Y PÉPTIDOS
3.1 ESTRUCTURA Y CLASIFICACIÓN
Los aminoácidos son las unidades estructurales de las proteínas. Son un grupo heterogéneo de moléculas
que poseen unas características estructurales y funcionales comunes. Existen 20 aminoácidos diferentes
especificados por el código genético, aunque existen otros aminoácidos menos frecuentes que se originan
por modificaciones enzimáticas posteriores al proceso de traducción. Los nombres de los 20 aminoácidos
pueden representarse mediante un código de tres letras o utilizando una única letra.
En la célula estos 20 aminoácidos se unen mediante enlaces covalentes formando largas cadenas de
combinaciones específicas que producen un gran número de proteínas diferentes. La disposición lineal
concreta de los aminoácidos de una proteína constituye su secuencia primaria y ésta es la que va a
determinar su estructura tridimensional específica, que es fundamental para que desempeñe su función.
Además de ser las unidades estructurales de las proteínas, existen aminoácidos que son intermediarios de
ciertas rutas metabólicas, como la citrulina y la ornitina en el ciclo de la urea. Otros son
precursores de muchas sustancias biológicas que contienen nitrógeno (grupo hemo, nucleótidos, coenzimas,
hormonas, neurotransmisores (por ejemplo, las catecolaminas (adrenalina, noradrenalina y dopamina), se
sintetizan a partir del aminoácido tirosina).
Los seres humanos y otros animales superiores, no pueden sintetizar 10 de los L-αaminoácidos presentes en
las proteínas en cantidades adecuadas para apoyar el crecimiento infantil, o para mantener la salud de los
adultos.
Cada día, los riñones filtran más de 50 g de aminoácidos libres de la sangre renal arterial. Sin embargo,
normalmente solo aparecen rastros de aminoácidos libres en la orina, porque los aminoácidos se reabsorben
casi por completo en el túbulo proximal, conservándose para la síntesis de proteínas y otras funciones vitales.
Un radical o cadena lateral que sirve para diferenciar los 20 aminoácidos que constituyen la mayor parte de
las proteínas. A excepción de la prolina que posee estructura cíclica y un grupo amino secundario.
Las cadenas laterales o grupos R difieren en su estructura, tamaño y carga eléctrica y determina sus
propiedades fisicoquímicas como solubilidad y su comportamiento en la cadena polipeptídica.
31
La unión covalente de los aminoácidos para formar las proteínas hace que los grupos funcionales amino y
carboxilo de todos los aminoácidos, excepto el primero y el último, se vean modificados debido a la
formación del enlace peptídico. En los polipéptidos la naturaleza química de la cadena lateral de los
aminoácidos es la que va a condicionar su solubilidad en agua, su reactividad y el tipo interacciones no
covalentes que se pueden establecer.
AMINOÁCIDOS APOLARES: Ala, Val, Leu, Ile, Gly, Pro, Phe, Trp, Cys y Met
- APOLARES ALIFATICOS (GRUPOS R HIDROFÓBICOS): Son químicamente inertes, pero juegan un
importante papel en el establecimiento y mantenimiento de la estructura tridimensional de las
proteínas debido a su tendencia a interaccionar entre sí excluyendo las moléculas de agua.
o Estos son la alanina, la valina, la leucina, la isoleucina y la glicina (tiene un solo hidrógeno
como cadena lateral, se suele incluir en este grupo, aunque tiene unas características
especiales.)
- APOLARES AROMÁTICOS: Se caracterizan por su tamaño y apolaridad, por lo que todos ellos pueden
participar en interacciones hidrofóbicas.
32
o La fenilalanina (Phe) y el triptófano (Trp)son muy hidrofóbicos: la Phe por el anillo
bencénico unido a un grupo metileno (-CH2-) y el Trp por el anillo indol (indol= benzopirrol).
De hecho, la Phe, junto con Val, Leu e Ile, son los aminoácidos más hidrofóbicos. Por esta
razón aparecen sumergidos en el interior de las proteínas globulares.
- APOLARES CON AZUFRE: La presencia de azufre permite diferenciar dos aminoácidos, Metionina
(Met) y Cisteína (Cys) La Metionina es totalmente apolar y es al aminoácido iniciador de la síntesis
de proteínas (codón AUG). La Cisteína posee un grupo que es débil polar. Esta débil polaridad le
permite formar puentes de hidrógeno, aunque no son tan estables como los formados por grupos
más polares. Esta característica hace que la Cisteína pueda clasificarse dentro del grupo de los
aminoácidos apolares.
- APOLARES IMINOÁCIDOS: La prolina, se caracteriza por su estructura cíclica rígida con un grupo
amino secundario que le confiere un papel especial en la formación de las estructuras secundarias
33
AMINOÁCIDOS POLARES CON CARGA
- ÁCIDOS: aspartato (Asp) y Glutamato (Glu)
o Poseen cadenas laterales hidrofílicas y ácidas. Sus R son ácidos carboxílicos que a pH neutro
poseen carga negativa. Para resaltar este hecho se les suele nombrar por su denominación
de sal: aspartato y glutamato
- BÁSICOS: Lisina (Lys), arginina (Arg), histidina(His)
o Poseen cadenas laterales hidrofílicas y básicas, es decir, con carga + a pH neutro.
▪ Lys: grupo e-NH2 o butilamonio. R = - CH2CH2CH2CH2-NH3
▪ His: su cadena lateral es un grupo imidazol
▪ Arg: su cadena lateral es un grupo guanidinio
o A pH 7 la His se encuentra tanto en la forma protonada como desprotonada, ya que el pKa
de su grupo imidazol es cercano a 7.
Excepto en la glicina, todos los aminoácidos poseen un átomo de carbono asimétrico (átomo o centro quiral),
el carbono α, al que se encuentran unidos 4 sustituyentes diferentes: el grupo COOH, NH2, el grupo R y el
átomo de hidrógeno (Figura 1). Cuando un átomo de carbono tiene cuatro sustituyentes diferentes (A, B, X,
Y), puede ordenarse de dos maneras que representan imágenes especulares que no se superponen.
34
Los compuestos con átomos quirales tienen dos formas isoméricas diferentes, que son idénticas en todas las
propiedades físicas y químicas excepto en la dirección en la que provocan el giro del plano de luz polarizada
en un polarímetro. Las dos formas que pueden adoptarse se denominan isómeros ópticos o enantiómeros.
Son imágenes especulares no superponibles. Cada uno de estos compuestos puede girar el plano de la luz a
la izquierda o a la derecha.
Existen dos tipos esteroisómeros: L (plano de rotación de la luz polarizada hacia la izquierda) y D (plano de
rotación de la luz polarizada hacia la derecha). Sin embargo, una base sistemática para la clasificación y
designación de los enantiómeros distinta a la que proporciona la dirección del giro del plano de polarización
de la luz es la configuración absoluta de los cuatro sustituyentes diferentes del tetraedro en torno al carbono
asimétrico. Se denominan entonces esteroisómeros L y D según la posición del grupo más voluminoso, en
este caso el –NH2 independientemente de la dirección en el que se hace girar el plano de luz polarizada.
Los aminoácidos que forman parte de las proteínas solo pertenecen a la forma del enantiómero L (excepción
D, algunas proteínas de las paredes bacterianas), ya que las proteínas son biosintetizadas por enzimas que
insertan solamente L-aminoácidos en la cadena peptídica.
Además del carbono α, algunos aminoácidos presentan carbonos asimétricos en su cadena lateral como es el
caso de la treonina y la isoleucina.
Todos los aminoácidos presentan al menos dos grupos ionizables (carboxilo y amino). Un grupo amino con
carácter básico (aceptor de protones) y un grupo carboxilo con carácter ácido (dador de protones). Como a
pH fisiológico los aminoácidos se encuentran en su forma de ion dipolar, en realidad el carácter ácido lo
presenta el grupo amino protonado y el carácter básico el grupo carboxilo ionizado (Figura 4).
Este tipo de sustancias que pueden actuar como ácidos o bases se conoce como anfóteras. Estos aminoácidos
poseen dos valores de pK, el más bajo el del grupo carboxilo y el más alto del grupo amino. Puesto que el pH
fisiológico es 7.4, el grupo carboxilo de estos aminoácidos se encuentra desprotonado (-COO- ) y el grupo
amino está protonado (-NH3 + ), por lo que normalmente se encuentran cargados, aunque la carga neta sea
cero. El grupo carboxilo de los aminoácidos tienen un pKao pK1, que se encuentra situado entre 1.8 y 2.5.,
mientras que el grupo amino tiene un pKb o pK2 que se encuentra situado entre 9.0 y 9.8
35
A pH muy ácido ambos grupos funcionales se encuentran protonados y la forma dominante NH3 + -CH2-
COOH. Por tanto, esta molécula puede perder dos protones, el del grupo carboxilo y el del grupo –NH3+ , que
es ahora un ácido conjugado. Cuando va aumentando el valor de pH (por adición de NaOH), cada vez
encontraremos un mayor porcentaje de moléculas que han perdido el protón del grupo ácido, hasta llegar a
un valor en el que la concentración de las formas NH3 + -CH2-COOH y NH3 + -CH2-COO- sean iguales.
Este valor de pH coincide con el de pKa del grupo NH3 (PK2 Gly 9.6). Entre ambos valores habrá un valor de
pH en la que la forma dominante sea el ión dipolar (NH3 + -CH2-COO- ). Este valor de pH se denomina punto
isoeléctrico (pI), ya que la carga neta de la molécula es cero y por lo tanto no se desplaza al someterla a la
acción de un campo eléctrico. También el punto donde el aminoácido presenta menor solubilidad.
En aminoácidos sin cadena lateral ionizable el valor de pI coincide con la media aritmética de los valores de
pKa que afectan a la forma neutra [pI=1/2 (pK1 +pK2)] Los aminoácidos con cadenas laterales con grupos
ionizables, tienen curvas de titulación más complejas con tres valores de pK. Los puntos isoeléctricos de un
grupo ácido en su cadena lateral se calculan como la media aritmética de los pKa de los grupos ácidos
36
implicados en los equilibrios de la molécula con carga neta cero (ión dipolar). Por el mismo razonamiento, en
el caso de aminoácidos con cadenas laterales con carácter básico, el punto isoeléctrico se calculará como la
media arimética de los pKb de los grupos básicos
Solo la histidina (con el pKa de su cadena lateral =6), puede actuar como tampón a un valor cercano al
fisiológico. Un ejemplo es la hemoglobina: en esta proteína los protones liberados durante el metabolismo
celular se unen a un residuo de His evitando la disminución de pH y cambiando además su afinidad por el
oxígeno.
Las cadenas laterales de ciertos aminoácidos también poseen grupos funcionales con carácter ácido o básico.
Estos aminoácidos son Lys, Arp, His, Asp, Glu, Cys, Tyr (Figura 8). El estado de ionización de esta molécula y
por tanto su carácter ácido o básico, va a depender de su pKa. A pH fisiológico, todos se encontrarán en su
forma ionizada, excepto las His. Este aminoácido por tener un pKa próximo al fisiológico, solo se encontrará
ionizado en un cierto porcentaje, por lo que coexisten grupos en su forma ácida con grupos en su forma
básica. El grupo sulfidrilo da la Cys y el grupo fenol de la Tyr se encuentran ionizados en condiciones muy
alcalinas, como se deduce de sus valores de pKa.
Además de su papel como componentes estructurales de las proteínas, existen otros aminoácidos que
cumplen otras importantes funciones biológicas. Es frecuente que algunos compuestos derivados de
aminoácidos funcionen como mensajeros químicos.
Ejemplo:
- GABA (ácido γ-aminobutírico), neurotransmisor que se produce por la descarboxilación del
glutamato, es un neurotransmisor con funciones inhibitorias.
- La dopamina, un derivado de la tirosina, es un neurotransmisor relacionado con la enfermedad de
Parkinson, que también se utiliza como fármaco en el sistema periférico para aumentar la frecuencia
cardiaca y produce dilatación de los vasos sanguíneos renales.
- La adrenalina, es una catecolamina que se sintetiza en las glándulas suprarrenales a partir de los
aminoácidos tirosina y fenilalanina. Funciona como hormona y neurotransmisor.
37
- La serotonina es un neurotransmisor que se sintetiza en las neuronas serotoninérgicas del sistema
nerviosos central a partir del aminoácido triptófano. Tiene efecto sedante. Niveles muy bajos de
serotonina se asocian con depresión.
- La b-alanina precursor del ácido pantoténico, vitamina indispensable para el crecimiento de los
animales superiores, en forma de oanteteina (derivado del pantotenifo), la b.alanona se incorpora a
la estructura de la coenzima A
- La citrulina: intermediario en la síntesis de arginina y en el ciclo de la urea (encaminado a eliminar el
amoniaco en forma de urea
- La ornitina: con idéntica función que la ornitina
- La taurina: se conjuga con los ácidos biliares en el hígado
Los aminoácidos pueden unirse entre ellos de modo covalente por formación de un enlace amida, llamado
enlace peptídico entre el grupo α-carboxilo de un aminoácido y el grupo αamino de otro, mediante una
reacción de condensación por eliminación de una molécula de agua, dando lugar a un péptido.
Como consecuencia de este proceso sólo el grupo amino del primer aminoácido (grupo amino terminal) y el
grupo carboxilo del último (carboxilo terminal) tienen capacidades de ionización.
Los estudios de difracción de Rayos X realizados por Linus Pauling y Robert Corey, demostraron que el enlace
peptídico tiene una estructura plana y rígida (Figura 10). Esto hace que el enlace peptídico tenga
características de doble enlace que no permite la rotación de su eje. La distancia del enlace C-N es un 10%
más corta que la que habitualmente está presente en un enlace sencillo.
38
La limitación del giro del enlace C-N hace que existan dos posibles configuraciones alrededor del eje: cis, con
el átomo de hidrógeno y el grupo carbonilo en el mismo lado del eje y trans, con ambos átomos en
posiciones alternas. La forma trans es la que se da de forma mayoritaria en las proteínas.
Existe, sin embargo, la posibilidad de rotación alrededor de los enlaces N-Cα y Cα-C. Por tanto, el esqueleto
de la cadena puede considerarse como una sucesión de unidades planas que comparten un punto de giro
alrededor del carbono α, de modo que cada carbono α, excepto el primero y el último, pertenece a dos de
estas unidades. La conformación de polipéptido dependerá de los ángulos de torsión que se adopten
alrededor de este punto. El enlace peptídico es una estructura polar y por lo tanto hidrofílica. Además, sus
componentes pueden formar enlaces de puente de hidrógeno, ya que posee un grupo carbonilo con una
densidad de carga negativa que puede funcionar como aceptor y un grupo amino cuyo hidrógeno puede
actuar como dador, al estar unido al N, más electronegativo.
La unión entre dos aminoácidos forma un dipéptido. Pueden incorporarse más aminoácidos y formar un
tripéptido, un tetrapéptido. La porción de cada aminoácido que permanece en la cadena se denomina
residuo de aminoácido. Colectivamente, las cadenas que sólo contienen unos pocos residuos de aminoácidos
(como un tetrapéptido) se denominan oligopéptidos. Si la cadena es muy larga, se llama polipéptido.
- La vasopresina y la oxitocina, que actúan como hormonas y como neurotransmisores, son dos
péptidos de 9 aminoácidos con una secuencia semejante (solo se diferencian en dos aminoácidos)
(Figura 15). Ambos poseen dos Cys formando un puente disulfuro. La vasopresina, desempeña un
papel importante en el control de la presión arterial, regula la contracción del músculo liso. Tiene
efecto antidiurético, al estimular la reabsorción de agua en los riñones. Al retener más agua
aumenta la presión arterial. La oxitocina, induce el parto y controla la contracción de músculos
uterinos. También estimula el flujo de leche durante el amamantamiento
- Las encefalinas, endorfinas formadas por 5 aminoácidos que participan en procesos de percepción
del dolor y analgesia y son liberadas por el sistema nervioso central.
39
TEMA 4. PROTEINAS
Las proteínas son las macromoléculas más versátiles de los seres vivos y desemplean funciones cruciales en
los procesos biológicos.
Funcionan como:
- Catalizadores
- transportan y almacenan otras moléculas como el oxígeno
- proporcionan apoyo mecánico
- protección inmunológica
Propiedades:
- son polímeros lineales constituidos a partir de monómeros llamados aminoácidos
- contienen gran variedad de grupos funcionales (alcoholes, tioles, tioésteres, ácidos carboxílicos.). la
mayoría de estos grupos son químicamente activos. Responsables del amplio espectro de funciones.
- Pueden asociarse entre si y con otras macromoléculas biológicas para formar asociaciones
complejas.
- Algunas son muy rígidas, mientras que otras manifiestan una considerable flexibilidad.
40
4.2 ESTRUCTURA PRIMARIA
La estructura primaria de las proteínas es la secuencia lineal de sus aminoácidos. Las unidades de
aminoácidos de una cadena peptídica se denominan residuos aminoacídicos.
La secuencia concreta de aminoácidos de una proteína aporta información sobre su estructura molecular y su
función, y además aporta datos sobre su evolución.
Por convención, el amino termina (N-terminal) se considera el primer residuo y la secuencia de aminoácidos
se escribe de izquierda a derecha. Cuando se escribe la secuencia peptídica se escriben las abreviaciones de
los aminoácidos con tres letras o con una, como: Asp-Arg-Val-TyrIle-His-Pro-Phe-His-Leu ó D-R-V-Y-I-H-P-F-H-
L. Este péptido es la angiotensina.
El residuo aminoacídico que tiene un grupo amino libre en uno de sus extremos del péptido (Asp), se YD 3
denomina aminoácido N-terminal, mientras que el que tiene el grupo carboxilo libre (Leu), se denomina C-
terminal (carboxilo terminal).
Las proteínas contienen entre 50 y 2000 residuos aminoacídicos. La masa molecular media es de alrededor
de 100 unidades de Dalton (Da). Por lo que la masa molecular de la mayoría de las proteínas oscila entre
5500 Da (5.5KDa) y 220000 Da (220 KDa).
La composición de los aminoácidos de una cadena peptídica tiene un efecto notorio en sus propiedades
físicas y químicas. Las proteínas ricas en grupos alifáticos o aromáticos son relativamente insolubles en agua y
se encuentran frecuentemente en las membranas celulares. Las proteínas ricas en aminoácidos polares son
más hidrosolubles.
Las amidas son componentes neutros, de manera que, el esqueleto amida de una proteína, que incluye los
grupos α-amino y α-carboxilo que lo forman, no contribuyen a la carga de la proteína. Más bien, la carga de la
proteína depende de los grupos funcionales de la cadena lateral de los aminoácidos. Los grupos de
aminoácidos con cadena lateral ácida (Glu, Asp) o básica (Lys, His, Arp), conferirán carga y capacidad de
amortiguación a la proteína. Debido a los grupos funcionales de su cadena lateral, todas las proteínas están
más cargadas positivamente a pH ácido y más cargadas negativamente a pH básico. Las proteínas son una
parte importante de la capacidad de tamponamiento de las células y líquidos biológicos.
41
CADENA LATERAL QUE CONTIENE HIDROXILO O AZUFRE: serina, cisteína, treonina y metionina
- Son más hidrófilos que los alifáticos. Serina y treonina presentan un grupo hidroxilo (-OH) lo
que les permite formar enlaces de hidrógeno.
- La cisteína posee un grupo tiol (-SH) es capaz de formar enlaces disulfuro, única fuerza
covalente implicada en el mantenimiento de la estructura de las proteínas. La metionina tiene
un átomo de –S en la cadena lateral
42
ANEMIA FALCIFORME
Un único aminoácido de la cadena β de la hemoglobina provoca la enfermedad. Una mutación hace que la
Glu en posición 6, sea reemplazada por una valina.
La sustitución de un aminoácido con carga negativa por uno apolar produce un cambio en la conformación de
la hemoglobina, haciendo que las moléculas presenten una zona hidrófoba en su superficie. Esto permite que
se generen interacciones entre varias moléculas, que se agregan formando fibras insolubles responsables de
la deformación del eritrocito, que adquiere forma de hoz.
Se refiere a la disposición repetitiva y regular de determinadas zonas del esqueleto de la cadena polipeptídica
a lo largo de su eje. La estructura secundaria de las proteínas está determinada por la interacción mediante
puentes de hidrógeno entre los grupos funcionales de las cadenas laterales de los aminoácidos.
1) Hélice α: Es una estructura en forma de varilla con la cadena peptídica fuertemente enrollada y con las
cadenas laterales de los residuos aminoacídicos extendiéndose hacia fuera del eje de la espiral. Su
conformación es muy estable y es la más abundante en las proteínas globulares aunque también
aparece en las proteínas fibrosas. Cada giro en la estructura helicoidal incluye 3,6 residuos por vuelta, lo
que produce que los aminoácidos que están a una distancia de tres o cuatro residuos se encuentren
espacialmente muy cercanos. El giro de la hélice puede ser dextrógira a la derecha (D) o levógira a la
izquierda (L) (Figura 4).
La hélice α, es una hélice dextrógira que se encuentra estabilizada por la formación de puentes de
hidrógeno intercatenarios que se forman entre un grupo carbonilo (C=O) de un enlace peptídico de un
residuo n y el –NH (amino) del enlace peptídico que ocupa la posición n+4. Así todos los grupos –NH y
C=O del esqueleto peptídico, excepto el Nterminal y el C-terminal quedan unidos por este tipo de enlace
2) Lámina β (hoja plegada β). Otro tipo de estructura que puede adoptar las cadenas polipeptídicas cuando
se encuentra muy extendida es el de lámina β. Surge de la interacción de algunas regiones de la cadena
polipeptídica, las hebras β, que suelen tener una longitud que varía entre 5 y 10 residuos. Estas
porciones de las cadenas se disponen paralelas unas a otras de manera que se puede establecer enlaces
de puentes de hidrógeno entre los grupos carbonilo C=O y –NH del enlace peptídico de una hebra y los
de la hebra contigua (Figuras 5 y 6).
Hay dos tipos de lámina β, dependiendo de la orientación de las hebras que lo componen. Si todas las
hebras se disponen con la misma orientación de sus grupos amino y carboxilo terminales, se denomina
láminas β paralelas. Si se disponen de forma alterna, se trata de láminas β antiparalelas
Los giros β son otro tipo de estructura secundaria. Compuesto por 4 residuos que se disponen de tal
forma que permiten que se produzca un cambio de dirección de la cadena polipeptídica de 180°. Las
estructuras quedan estabilizadas por la existencia de enlaces de puentes de hidrógeno que se
establecen entre grupos C=O del primer aminoácido y el grupo amino del cuarto.
43
4.4 ESTRUCTURAS SUPERSECUNDARIAS
En las proteínas pueden encontrarse agregados físicos preferencialmente de hélices α y láminas β y otras
estructuras secundarias que se combinan de muchas formas cuando la cadena polipeptídica se pliega sobre sí
misma y adquiere una forma geométrica característica. Esos agregados se conocen con el nombre de
estructuras supersecundarias.
Tipos:
i. Doble Espiral Hélice α. Esta estructura se encuentra en proteínas fibrosas con alto contenido de
hélices α y proteínas globulares. Son dos hélices α que se enrollan entre sí.
ii. Combinación de hélice α y lámina β. En las proteínas globulares pueden encontrarse combinaciones
de estructuras secundarias de hélices α y láminas β
Como la estructura terciaria se mantiene mediante enlaces débiles, si se alteran las condiciones que
mantienen estas fuerzas de atracción, se produce la desnaturalización de la proteína (modificación
estructural que conduce a la pérdida de su función).
44
La estructura tridimensional, es la forma global de la molécula y por lo general consta de varias unidades
pequeñas de menor tamaño plegadas llamadas dominios. La estructura tridimensional de una proteína está
estabilizada por interacciones entre grupos funcionales de las cadenas laterales: puentes disulfuro
covalentes, enlaces de hidrógeno, puentes salinos e interacciones hidrofóbicas.
En las proteínas globulares, los residuos hidrofóbicos se encuentran mayoritariamente en el interior de la
proteína, lejos del agua de solvatación. En el plegamiento de la proteína se establece el máximo posible de
enlaces de hidrógeno en el interior de la molécula. Este nivel de plegamiento de la proteína permite que
residuos de aminoácidos distantes en la estructura primaria, queden cerca. A su vez, las moléculas de agua
quedan excluidas del interior de la proteína, lo que permite la interacción entre residuos polares y apolares
de la proteína.
45
4.6 DESNATURALIZACIÓN DE LAS PROTEINAS
La estructura tridimensional de las proteínas en la cual es funcional puede perderse. A este proceso se le
conoce con el nombre de desnaturalización, que no incluye la ruptura de enlaces peptídicos, aunque
dependiendo del grado de desnaturalización la proteína puede perder su función de manera irreversible. En
este proceso las propiedades físicas y funciones de las proteínas cambian. Ejemplo: Ovoalbúmina (proteína
de la clara del huevo), es soluble y transparente a temperatura ambiente, pero al calentarse es insoluble y
opaca.
En algunos casos, el proceso de desnaturalización es irreversible, mientras que en otros es reversible.
- pH: Los aumentos y disminuciones de pH cambian el estado iónico de las cadenas laterales
ionizables de las proteínas, rompen enlaces iónicos y de hidrógeno.
- Temperatura: El calentamiento de una disolución de proteínas aumenta las energías
vibracionales y rotacionales de las moléculas de las proteínas disueltas, rompiendo
interacciones débiles que estabilizan la conformación plegada.
- Los agentes desnaturalizantes: como la urea y el cloruro de guanidino, desnaturalizan las
proteínas porque rompen los enlaces de hidrógeno que tienen las proteínas y aumenta la
solubilidad de las cadenas apolares y debilitan las interacciones hidrofóbicas.
- Los detergentes: como el dodecilsulfato sódico (SDS), presentan colas hidrofóbicas que
interaccionan con las cadenas laterales apolares en el interior de las proteínas, lo que provoca
un desplegamiento de éstas, generando un complejo proteína-detergente que posee una
superficie cargada.
Las proteínas son moléculas complejas que desempeñan funciones muy variadas en los seres vivos. Existen
proteínas estructurales como el colágeno o proteínas integrales de membrana, proteínas de transporte y
almacenamiento como la hemoglobina, proteínas implicadas en funciones tan importantes como la
contracción muscular, proteínas con función de defensa como los anticuerpos y proteínas que participan en
la recepción y transmisión de señales. Además, hay que destacar las proteínas con función catalítica, las
enzimas.
En la mayoría de los casos, la función de las proteínas depende de su interacción reversible con otras
moléculas denominadas ligandos que pueden ser moléculas de pequeño tamaño o incluso otras proteínas.
Cuando una proteína interacciona con un ligando pueden producirse cambios en su estructura tridimensional
de mayor o menor magnitud pudiendo desencadenar efectos fisiológicos importantes debido a que producen
46
modificaciones en la actividad de la proteína en cuestión. La unión a los ligandos se produce en sitios
específicos denominados sitios de fijación de unión, que tendrán las características especiales adecuadas
para que se produzca la interacción y la naturaleza química adecuada para que se produzca la interacción
proteína ligando.
4.8 COLÁGENO
La matriz extracelular (MEC), es una red de macromoléculas localizadas en el espacio extracelular, que son
secretadas por células conectivas como fibroblastos, osteoblastos y condrocitos. La MEC, desempeña un
papel crucial en la regulación de los procesos celulares básicos que comprenden la proliferación,
diferenciación, la migración e incluso la supervivencia. Las proteínas de la MEC se hallan unidas a la superficie
celular, de manera que transmite señales mecánicas resultantes del estiramiento y compresión de los tejidos.
Determinados cambios en las características de la MEC se asocian con enfermedades crónicas como artritis,
ateroesclerosis, cáncer y fibrosis. Los principales componentes de la MEC son el colágeno, la elastina y otras
glucoproteínas
4.8.1. COLÁGENOS
Son las proteínas principales de la MEC. Son una familia de proteínas que comprenden aproximadamente el
30% de la masa proteica total del cuerpo. Como componentes estructurales de la MEC en los tejidos
conjuntivos, los colágenos tienen un papel importante en la arquitectura e integridad tisulares y actúan como
intermediarios de una amplia variedad de interacciones intercelulares y entre las células y la matriz. Existen
25 tipos diferentes de colágenos
El análisis por difracción de rayos X indica que tres cadenas helicoidales levógiras se enrollan una sobre la
otra a modo de una cuerda para formar una estructura superhelicoidal. Cada tercer aminoácido es una Gly,
porque solo este aminoácido cuya cadena lateral es la más pequeña, cabe en la región central. Las secuencias
repetitivas del colágeno es siempre Gly-X-Y, donde X e Y pueden ser cualquier aminoácido, aunque lo más
frecuente es que X- sea una prolina e Y-hidroxiprolina, que le confiere rigidez a la hélice. Las hélices
intracaternarias e intercatenarias están estabilizadas por puentes de hidrógeno en gran medida entre los
grupos peptídicos NH y C=O. Las cadenas laterales de aminoácidos X e Y apuntan hacia el exterior de la
hélice, y de este modo se hallan en la superficie de a proteína, donde forma interacciones laterales con otras
hélices triples o proteínas
TIPOS DE COLÁGENO
1. FIBRILARES: Formados por fibrillas. Proporciona fuerza contráctil a los tendones, los ligamentos y la
piel, aunque también actúa como ligandos de algunos receptores, como las integrinas, modulando
ciertas funciones celulares. Los colágenos formados por fibrillas son los tipos I, II, II, V y XI. Las
fibrillas de colágeno pueden formarse a partir de una mezcla de colágenos fibrilares diferentes. Los
colágenos de tipo I y fibrilar relacionados, forman fibrillas en bandas bien organizadas y
proporcionan una gran fuerza contráctil a la piel, los tendones y los ligamentos. El heterodímero de
colágeno I está compuesto por tres cadenas y presenta una estructura triple helicoidal. colágeno en
el tejido conjuntivo.
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helicoidales intercalados (no colagenosos). Las membranas basales son capas relativamente finas de
MEC que se encuentran en la cara basal de las células epiteliales y rodeando algunos otros tipos
celulares como los miocitos, las células de Schwann y los adipocitos. Entre sus funciones, se incluyen
el anclaje de la célula al tejido conjuntivo circundante y la filtración
En el riñón, la membrana basal engrosada que en encuentra en la cara basal de las células
endoteliales de los capilares glomerulares, es esencial para el filtro de macromoléculas.
Restringe el paso de moléculas grandes desde la sangre a la orina. Las alteraciones en el colágeno V
en la membrana basal glomerular dan lugar a varias enfermedades glomerulares, como el síndrome
de Goodpasture (enfermedad autoinmunitaria producida por la unión de anticuerpos de forma
específica al colágeno IV. Es una enfermedad inflamatoria que causa un deterioro progresivo de la
función de la membrana basal del riñon) y el síndrome de Alport (Mutaciones en las cadenas de
colágeno IV que ocasionan un ensamblaje defectuoso de la proteína. Síntomas: aparición sangre en
orina (hematuria) o aparición de exceso de proteínas en orina (proteinuria) y finalmente
insuficiencia renal)
FALTA DE COLÁGENO
48
4.9 HEMOGLOBINA Y MIOGLOBINA
4.9.2. HEMOGLOBINA
La hemoglobina (Hb) es la proteína encargada de transportar el oxígeno en la sangre, desde los pulmones al
resto de los tejidos, así como el CO2 y los H+ en la dirección opuesta. La hemoglobina es una proteína
globular, compuesta por 4 subunidades, dos cadenas α y dos cadenas β de estructura tridimensional
semejante. Cada una tiene un grupo prostético hemo, que presenta una estructura compuesta por 4 anillos
con un átomo de hierro central unido por seis enlaces. Existen diferentes tipos de Hb, la HbA es la más
abundante en el humano adulto.
49
Una proteína transportadora de oxígeno debe aceptar el oxígeno de
manera eficaz a la presión parcial que existe en los pulmones
(aproximadamente 100 mm Hg) y luego ceder una fracción
apreciable de O2 a los tejidos, a una presión de unos 30 mm Hg. Es
decir, debería estar casi saturada a 100 mm Hg e insaturada a 20-40
mm Hg., de esta manera cada molécula de proteína transportadora
podría ceder una parte importante de su carga de oxígeno, por ello la
hemoglobina presenta una curva de unión al oxígeno sigmoidea. Este
tipo de curva es muy eficaz, ya que permite una saturación casi
completa de la proteína en los pulmones, así como una liberación
máxima en los capilares.
De manera que, a presiones bajas, la proteína actúa como si estuviese uniendo O2 muy débilmente, pero a
medida que se une más oxígeno la afinidad de hace mayor. Este comportamiento implica la existencia de una
interacción cooperativa entre los lugares de unión del oxígeno a la molécula. La ocupación de los primeros
lugares aumenta de algún modo la afinidad de los demás lugares por el oxígeno. También se puede expresar
esta idea de una forma equivalente, diciendo que la pérdida de algunos oxígenos facilita el que ésta pierda
más.
Dado que la hemoglobina es un tetrámero, cada molécula de hemoglobina puede unir cuatro oxígenos, uno
en cada una de las subunidades. Este estado de cooperatividad de la Hb, es el resultado de un cambio
conformacional desde un estado de unión débil a un estado de unión fuerte.
En 1910 Hill formuló la ecuación que describe la unión del O2 a la Hb, y que es una curva sigmoidea, según el
siguiente equilibrio:
Esta ecuación se conoce como la ecuación de Hill y describe el grado de saturación de la Hb en función de la
PO2 y donde n es el denominado coeficiente de Hill, que representa el grado de cooperatividad entre las
subunidades de la Hb. Su valor aumenta con el grado de cooperatividad, lo que aporta una idea de unión al
ligando. Si n=1, la ecuación describe una hipérbole como la de la mioglobina, indicando que la unión de O2 no
50
es competitiva. Si n1, la reacción presenta una cooperatividad positiva, ya que la unión del O2 aumenta la
afinidad en posteriores uniones de la Hb y el O2.
En los casos de cooperatividad completa n es igual al número de lugares de fijación (4 en la Hb). El valor
normal del coeficiente de Hill para la Hb del adulto es de n=2,7, y refleja una alta cooperatividad en la fijación
al ligando.
La unión cooperativa del oxígeno por la Hb es un ejemplo de lo que denomina efectos alostéricos, de manera
que la captación de un ligando por la proteína influye sobre las afinidades de los lugares de unión sin ocupar.
Estás pequeñas moléculas que modulan la actividad de la proteína se denominan efectores alostéricos. Se
fijan a las proteínas en lugares de fijación distintos a los del ligando y alteran la velocidad de fijación del
ligando o sustrato de la proteína. En el caso del oxígeno, la afinidad de fijación del O2 por la Hb, está
influenciada positivamente por el O2 en un proceso denominado homotrópico. El mecanismo en el que se
basa la cooperatividad en la fijación del O2 por la Hb implica un desplazamiento entre dos estados
conformacionales de la molécula de Hb que difieren en su afinidad por el oxígeno, con cambios importantes
en sus estructuras terciaria y cuaternaria. Estas dos conformaciones cuaternarias se conocen como T (tenso,
desoxigenado) y R (relajado, oxigenado) que presenta una mayor afinidad por el O2. En el estado T, las
interacciones entre los heterodímeros son más fuertes, en el estado R, estos enlaces covalentes, son en
conjunto más débiles.
Además, la unión del oxígeno a la desoxihemoglobina, produce también cambios en el grupo hemo. El
equilibrio entre la forma T y la forma R de la Hb permite controlar el transporte de oxígeno, CO2, vital para el
organismo y está regulado por la concentración de H+ , gracias a pequeños cambios en la pK de las cadenas
laterales en las formas T y R. Los cambios en el pH en los distintos tejidos, une el proceso de liberación de O2
a los tejidos con el transporte de CO2 hacia los pulmones.
51
Existen otros efectores alostéricos diferentes al ligando cuya fijación altera la fijación de éste, en un proceso
heterótropico.
La liberación de CO2 puede ser mediante su conversión a bicarbonato, liberando protones que
contribuyen al efecto de Bohr. Parte de este bicarbonato se transporta fuera de los eritrocitos y se
lleva disuelto en el suero sanguíneo. Una parte reacciona directamente con la Hb, uniéndose a los
grupos amino N-terminales de las cadenas para formar carbamatos. Esta reacción de carbamación
permite a la Hb facilitar el transporte de CO2, desde los tejidos a los pulmones.
Los protones liberados por la unión de HCO3 - contribuyen al efecto Bohr, y además se introduce un
grupo con carga negativa en el N-terminal de las cadenas y estabiliza la forma desoxigenada. Tanto
este último efecto como el pH menor activan la liberación de O2 cuando es abundante el CO2.
Se puede resumir el efecto del H+ y del CO2, mediante el ciclo respiratorio que se muestra en la
figura 14. En los pulmones, es abundante el O2. La oxigenación favorece la conformación oxi de la
Hb, que estimula la liberación de CO2. Cuando la sangre se desplaza por las arterias hacia los
capilares de los tejidos, el pH menor y el contenido elevado de CO2 favorecen la forma desoxi, con lo
que se facilita la liberación de O2 y la unión de O2. El dióxido de carbono, tanto al formar
bicarbonato como al reaccionar con la hemoglobina, produce la liberación de más protones con lo
que estimula en mayor medida la liberación de O2 y la unión de CO2.
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c) Bisfosglicerato.
Para que la hemoglobina funcione con eficacia se requiere que se mantenga estable en el estado T
hasta que haya unido suficiente oxígeno para convertirse al estado R. El estado T es muy inestable.
Se requiere algún mecanismo que estabilice el estado T de forma adecuada. En la hemoglobina pura
(esoxihemoglobina) se une más firmemente al oxígeno debido a la presencia de 2,3-bifosfoglicerato
(2,3 BPG). Esta molécula se sitúa en una cavidad que solo existe en la forma T, situado en el centro
del tetrámero de hemoglobina (Figura 20). Cuando se produce el paso de T a R, esta cavidad se
colapsa liberándose el 2,3 BPG. En presencia del bisfosfoglicerato, deben ocuparse más centros de
unión al oxígeno para que se induzca la transición de T a R, por lo que la hemoglobina permanece en
estado T, el de menor afinidad, hasta que se alcanzan concentraciones de oxígeno más elevadas.
4.9.3, MIOGLOBINA
La mioglobina (Mb) es una proteína globular, localizada en el citosol de las células del músculo esquelético,
cardíaco y algunas células musculares lisas. La mioglobina almacena una reserva de O2 de la que puede
disponer fácilmente los distintos orgánulos, especialmente la mitocondria, que realiza el metabolismo
oxidativo. Es una proteína conjugada con una parte proteica (apomioglobina) y una parte no proteica, grupo
hemo, unido covalentemente a la cadena polipeptídica. La apomioglobina está formada por una única cadena
polipeptídica que contiene 153 aminoácidos. Presenta un 75% de estructura en forma de hélice α organizada
en ocho segmentos que se nombran desde la A hasta la H.
53
PROTEINAS PLASMÁTICAS
4.10.1.A. ALBÚMINA
Es la proteína predominante en el plasma. Carece de actividad enzimática u hormonal conocida; constituye
aproximadamente el 50% de las proteínas que se encuentran en el plasma humano y su concentración
normal es 35-45g/l. Tiene una naturaleza sumamente polar y se disuelve fácilmente en agua. A un pH de 7,4,
es un anión con 20 cargas negativas por molécula; esto le proporciona una amplia capacidad de unión no
selectiva a numerosos ligandos. También juega un papel fundamental en el mantenimiento de la presión
osmótica coloidal del plasma. La tasa se síntesis de albúmina depende del estatus nutricional, especialmente
del grado de deficiencia de aminoácidos. Su vida media es de unos 20 días. YD 21 La albumina puede unirse a
una amplia gama de sustancias que incluyen ácidos grasos de cadena larga, esteroles y varios componentes
sintéticos. El transporte de ácidos grasos de cadena larga es básico en la distribución a través del cuerpo de
los sustratos ricos en energía. Además, la albúmina se une a la bilirrubina (producto catabólico de la
degradación de la hemoglobina) no conjugada. También hay puntos de unión a diversos fármacos, como
barbitúricos, sulfamidas, penicilina. La albúmina no es esencial para la supervivencia humana.
4.10.2. INMUNOGLOBULINAS
Las inmunoglobulinas (anticuerpos), son secretadas por los linfocitos B. Tienen una especificidad definida por
partículas extrañas que estimulan su síntesis. Los inmunógenos, provocan esta respuesta. Mientras que
cualquier sustancia que puede unirse a un anticuerpo se denomina antígeno.
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La inmunoglobulina es una molécula con forma de Y, que contiene dos unidades
idénticas denominadas cadenas pesadas (H) y dos unidades idénticas más
pequeñas denominadas cadenas ligeras (L). Existen varias cadenas H. La
naturaleza de la cadena H determina la clase de inmunoglobulina: IgG, IgA, IgM, IgD
e IgE. Las cadenas L, son solamente de dos tipos.
Los dominios N-terminal, tanto las cadenas H como L, contiene una región de una
secuencia de aminoácidos variable. Juntas, determinan la especificidad. El resto de
la cadena H, consiste en una región constante adicional
PRINCIPALES INMUNOGLOBULINAS
- IgG. Con un peso de 160 KDa, consta de una subunidad de inmunoglobulina básica 2H2L.
Circula a concentraciones altas en plasma: representa el 75% de las inmunoglobulinas
presentes en los adultos. Tiene una vida media de 22 días. Está presente en todos los líquidos
extracelulares y parece eliminar pequeñas proteínas antigénicas solubles mediante agregación
y fagocitosis por el sistema reticuloendotelial
- IgA. Existen dos tipos en humanos: IgA1 e IgA2. La IgA1 predomina en suero (10-15% de la
total), tiene una vida media de 6 días. La IgA2 se encuentra en las secreciones, en forma de
dímero donde es muy abundante.
- IgA2 se encuentra en secreciones de la parótida, los bronquios y el intestino. Componente
principal del calostro. Actúa como la primera barrera inmunitaria contra la invasión patógena
en las mucosas. Puede promover la fagocitosis, causar desgranulación eosinofílica y activar el
complemento.
- IgM. De alto peso molecular. Su forma básica es similar a la IgA. Circula normalmente como un
pentámero de 971 KDa unidos por puentes disulfuro. Representa el 5-10% de las
inmunoglobulinas plasmáticas y tiene una vida media de 5 días. Se encuentra
fundamentalmente confinada en el espacio intravascular. Es el primer anticuerpo que se
sintetiza tras un ataque antigénico
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de coagulación (fibrinógeno, protrombina), proteínas de complemento y la proteína C reactiva. La proteína C
reactiva se sintetiza en el hígado, con un peso molecular de 130KDa, está formada por 5 subunidades
polipeptídicas. En el suero normal está presente en cantidades mínimas
(<1mg/l). Activa la vía clásica del complemento. La determinación de la proteína C reactiva en plasma es una
prueba esencial para el diagnostico y monitorización de la infección y la sepsis. El aumento muy pequeño en
su concentración puede refleja un estado de inflamación crónica de bajo grado, que se asocia, por ejemplo, a
riesgo cardiovascular. También, la diabetes de tipo 2, el síndrome metabólico o la enfermedad inflamatoria
intestinal, están asociadas a aumentos mínimos en la concentración de esta proteína.
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TEMA 5. CARBOHIDRATOS (GLÚCIDOS)
Los carbohidratos, también conocidos como hidratos de carbono, glúcidos, azúcares o sacáridos, son las
macromoléculas más abundantes en los seres vivos. Los vegetales los sintetizan a partir de CO2 y H2O,
mediante la fotosíntesis y los animales pueden adquiriros en la dieta, o pueden sintetizarlos a partir de
diversas fuentes.
Además, su importancia radica en la variedad de funciones y efectos metabólicos que llevan a cabo:
principales fuentes de energía para las células, forman parte de la matriz extracelular de los tejidos,
participan en los mecanismos de reconocimiento intercelular, tienen efectos sobre la microflora del intestino
grueso, controlan la función epitelial del colon o tienen un efecto directo sobre el sistema endocrino, entre
otras.
1) MONOSACÁRIDOS U OSAS: Compuestos de forma general (CH2O)n y posee n-1 función alcohólica y una
función aldehído o cetónica. Las osas se pueden clasificar basándose en dos conceptos:
a) El número de carbonos: triosas, tetrosas, pentosas, hexosas, heptosas, etc.
b) El tipo de función carbonilo que presentan: Aldosas(aldehído) y Cetosas (función cetónica).
2) ÓSIDOS: Glúcidos complejos que resultan de la unión de varias –osas entre sí o con sustancias no
glucídicas, dependiendo de ello, se dividen:
2.1. Holósidos: Compuestos únicamente por monosacáridos. En función del número se clasifican en:
2.1.1. Oligosacáridos u Oligósidos: Son los holósidos que tienen menos de diez
monosacáridos u osas.
2.1.2. Polisacáridos u Poliósidos: Son los holósidos que tienen más de diez monosacáridos u
osas. Estos pueden ser:
2.1. 2.a. Homopolisacáridos: Cuando están formados por la condensación de varias
moléculas de un mismo monosacárido.
2.1.2.b. Heteropolisacáridos: Cuando están formados por la condensación de más
de un tipo de monosacárido.
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5.2 OSAS O MONOSACÁRIDOS: ALDOSAS Y CET OSAS
Las osas o monosacáridos, constituyen las unidades estructurales básicas de los carbohidratos, que no
pueden desdoblarse en unidades más sencillas.
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Si el grupo carbonilo es una cetona, es decir, no está en el extremo de la cadena carbonatada, el carbohidrato
es una cetosa (Figura 2) que a su vez dependiendo del número de átomos de carbono que tenga podrá ser
una cetrotiosa (3C), una cetotretosa (4C), una cetopentosa (5C), una cetohexosa (6C), etc. Lo más frecuente
es que en las cetosas la función cetona se encuentre en el carbono 2 (C2).
59
Siguiendo la conversión de Fisher, el gliceraldehido puede existir en dos formas: Dgliceraldehido (cuando el
OH del carbono asimétrico, se encuentra en el mismo plano que el oxígeno carbonílico) y L-gliceraldehido
(cuando el OH se encuentra en el plano contrario del oxígeno carbonílico) denominados enantiómeros, que
son imágenes especulares, no superponibles, uno del otro. Para aquellos monosacáridos que poseen dos o
más átomos de carbono asimétricos, los prefijos D y L, se aplican al átomo de carbono asimétrico más alejado
del átomo de carbono del carbono carbonílico. En este caso, aparece una nueva complicación estructural, un
monosacárido de este tipo puede tener más de un carbono quiral, y ello hace que existan dos tipos de
esteroisómeros, estos tipos de enantiómeros (isómeros especulares) son los diasteroisómeros.
La presencia de un carbono quiral permite que los monosacáridos presenten actividad óptica, es decir, son
capaces de desviar el plano de luz polarizada. Esta característica física permite clasificarlos en dextrógiros (+),
60
si desvían el plano de luz polarizada hacia la derecha, o levógiros (-), si lo desvían hacia la izquierda. El
número de isómeros ópticos posible para las aldosas es de 2(n-2), porque posee dos carbonos que no son
asimétricos, mientras que para las cetosas es 2(n-3), porque posee tres carbonos que no son asimétricos (n es
el número de carbonos de la molécula).
Aunque las estructuras de los monosacáridos, frecuentemente se representan como formas lineales, lo cierto
es que, en el organismo estas estructuras se encuentran en equilibrio con su forma ciclada (en solución
acuosa). La presencia de cinco o seis carbonos en la cadena proporciona a estos compuestos la posibilidad de
formar estructuras de anillo muy estables. Esto se produce porque el grupo carbonilo es muy reactivo, en
concreto con los grupos alcohol puede formar enlaces hemiacetálicos o hemicetales, dependiendo de si ese
grupo carbonilo es de una aldosa o de una cetosa.
En el organismo, los anillos hemiacetal y hemicetal más estables tienen lugar en las pentosas y hexosas, las
triosas y tetrosas son muy inestables cicladas.
La reacción de ciclación genera un nuevo centro asimétrico o quiral en el C1, que se conoce como carbono
anomérico. Los nuevos esteroisómeros se denominan anómeros, y se diferencian entre sí únicamente en la
disposición del grupo hidroxilo del nuevo carbono asimétrico, de modo que cuando está en el mismo plano
que el oxígeno del anillo (visto espacialmente por encima del anillo), el monosacárido es un anómero β,
mientras que cuando están en el plano opuesto al oxígeno del anillo (por debajo del plano) el monosacárido
es un anómero α. Los monosacáridos pueden experimentar una interconversión entre las formas α y β,
utilizando como intermediario la estructura de la cadena abierta. Este proceso se denomina mutarroración.
Son posibles dos formas de cerrar el anillo. La reacción del oxígeno del C-1 de la D-ribosa con el hidroxilo del
C-4, produce una estructura en anillo de cinco eslabones denominada furanosa (por semejanza estructural
con el furano). Otra posibilidad en la formación de un anillo de seis eslabones si la reacción se produce con el
hidroxilo del C-5, esta estructura de denomina piranosa (en relación al compuesto heterocíclico pirano).
En condiciones fisiológicas en disolución, los monosacáridos con cinco o más carbonos se encuentran en más
del 99% en las formas de anillo. La distribución entre las formas del anillo furanosa y piranosa dependen de la
estructura concreta del monosacárido, de pH, de la composición del disolvente y de la temperatura.
61
La β-D- ribofuranosa y la β-D- 2-ribofuranosa, desempeñan un papel importante en bioquímica, puesto que
forman parte de las estructuras del armazón del ácido ribonucleico y ácido dexosirribonucleico,
respectivamente.
Al igual que las aldopentosas, en condiciones fisiológicas las cetopentosas se encuentran casi por completo
en la forma de anillo.
En general, las hexosas prefieren la estructura del anillo piranosa, cuando se encuentran en solución acuosa.
Existen dos clases conformacionales para los monosacáridos de 6 átomos de carbono: la forma de “silla”, más
estable y la forma de “bote”, menos favorecida.
62
5.5 MONOSACÁRIDOS DE INTERÉS BIOLÓGICO Y DERIVADOS
5.5.1. TRIOSAS
Existen dos aldotriosas que son el D-gliceradehido y el L-gliceradehido. En la naturaleza las formas más
comunes son las esterificadas en forma de D-gliceraldehido -3- fosfato. Existe una única cetotriosa que es la
dihidroxiacetona que también suele aparecer en la naturaleza en forma de dihidroxiacetona fosfato. Tanto el
de D-gliceraldehido -3- fosfato como la dihidroxiacetona fosfato son importantes en el proceso de la
glucólisis, ya que se originan por ruptura de la fructosa 1-6 bisfosfato por acción de la enzima aldolasa.
5.5.2. TREOSAS
Solamente una de ellas tiene interés metabólico que es la D-eritrosa, generalmente aparece en forma de D-
eritrosa 4 fosfato, que es un intermediario importante en la fotosíntesis y en la ruta de las pentosas fosfato.
5.5.3. PENTOSAS
La D-ribosa es posiblemente la pentosa más importante ya que es un elemento esencial en nucleósidos,
nucleótidos y en ácidos ribonucleicos además de en numerosas coenzimas, como la adenosina trifosfato o
ATP y el nicotín adenín dinucleótido o NAD+ . Suele presentarse en forma cíclica como β-D-ribofuranosa.
La desoxi -2D-ribosa no es propiamente una pentosa, sino más bien un derivado de la pentosa obtenido por
sustituir un grupo hidroxilo del C1 por un hidrógeno. Su importancia radica es que es un compuesto esencial
del ácido desoxirribonucleico o ADN.
Las desoxiosas o multipentosas, son moléculas que, aunque poseen 6 átomos de carbón, no pueden ser
consideradas como hexosas, sino más bien como derivados de pentosas, puesto que se originan por
sustitución en éstos de un hidrógeno en C5, por un radical metilo. Dentro de ellos hay compuestos
importantes como la L-ramnosa o 6-Desoxi-L-manosa que se utiliza en medicamentos en el tratamiento de
problemas coronarios. La L-fucosa o 6-Desoxi-L-galactosa es un compuesto esencial en la leche materna.
63
5.5.4. HEXOSAS
Prácticamente todas las hexosas existen en la naturaleza, pero las más importantes desde el punto biológico
son: la D-glucosa, D-galactosa, D-manosa y D-fructosa. En sus formas en anillo son
GLUCOSA: La D-glucosa es no sólo la osa, sino el glúcido más importante en los seres vivos. Es muy
abundante puesto que, aparte de ser el único componente de poliósidos como el almidón o glucógeno,
además, es el glúcido central de todo el metabolismo. El nivel de glucosa en sangre se denomina glucemia y
está rigurosamente controlado. En procesos patológicos como la diabetes, la concentración se encuentra
muy elevada. La D-glucosa se encuentra habitualmente en forma de ésteres fosfóricos, siendo la más
importante la glucosa-1-fosfato en procesos de síntesis y la glucosa -6-fosfato en procesos degradativos.
También se encuentra ciclada en forma de D-glucopiranosa.
- OXIDACIÓN: La mayoría de estas reacciones que dan lugar a diversos ácidos no se llevan a
cabo en el organismo, aunque han sido muy útiles para la identificación y cuantificación de
carbohidratos. En los que se originan en los organismos, si la oxidación la sufre el grupo
64
aldehído, convirtiéndose en un grupo carboxilo, se produce un ácido aldónico, como el ácido
glucónico en la oxidación del C1 de la glucosa.
- REDUCCION: Los grupos aldehído y cetona pueden sufrir también reacciones de reducción a
grupos alcohol. El monosacárido correspondiente derivado es un alcohol o polialcohol, como
por ejemplo el glicerol, mio-inositol, los edulcorantes xilitol o sorbitol.
Dos monosacáridos pueden unirse de forma covalente mediante un enlace de condensación. La reacción
entre el grupo –OH del carbono anomérico de un monosacárido (C1 en aldosas y C2 en cetosas) y el grupo
hidroxilo de otro, producirá un enlace O-glucosídico de dos monosacáridos. Este enlace puede ser de varios
tipos: si solo uno de los OH del enlace es aportado por un C anomérico se denomina monocarbonílico y
pueden ser a su vez α o β. Si la unión entre los dos monosacáridos se realiza aportando ambos
monosacáridos su –OH de carbono anoméricos, se denomina enlace dicarbonílico.
En la célula, el enlace O-glucosídico está catalizado por diferentes enzimas. Las enzimas distinguen no sólo el
tipo de monosacárido, sino también el tipo de anómero. Una vez enlazado un anómero, por ejemplo: α-D-
glucosa a un OH de otro monosacárido (podría ser en C4), la posición del carbono anomérico queda fijada.
En este caso el enlace se denominará monocarbonílico α(1-4). La unión de un monosacárido mediante un
enlace monocarbonílico permitirá la extensión de la molécula, ya que siempre queda un –OH del carbono
anomérico para iniciar otro enlace O-glucosídico y podrá formar por tanto oligosacáridos o polisacáridos,
dependiendo de si es unas pocas o muchas unidades. Sin embargo, en la unión del enlace dicarbonílico, la
unión de dos carbonos anomericos imposibilita que el disacárido siga extendiéndose, perdiendo también su
poder reductor.
65
Otro tipo de enlace glucídico es el que tiene lugar entre el grupo –OH del carbono anomérico y una amina
cualquiera, para formar el enlace N-glucosídico. Los nucleótidos son moléculas de gran importancia biológica
en las que interviene este tipo de enlace, donde se produce la unión de una amina de una base nitrogenada
a un –OH del carbono anomérico de la ribosa o la desoxirribosa.
Las proteínas también pueden establecer enlaces de este tipo con los monosacáridos. Para establecer un
enlace O-glucosídico, la proteína debe aportar al enlace un grupo hidroxilo de los radicales de sus
aminoácidos y se producirá un N-glucosídico di el radical del aminoácido aporta una amina. El
monosacárido siempre deberá aportar el grupo hidroxilo del carbono anomérico.
Los ósidos constituyen el segundo gran grupo de carbohidratos. Estructuralmente están formados por la
asociación de varías moléculas de monosacáridos o por la asociación entre un monosacárido y moléculas no
glucídicas. Pueden ser:
Holósidos:
- Oligósidos u oligosacáridos: menos de 10 monosacáridos
- Poliósidos o polisacáridos: más de 10 monosacárido
Heterósidos: Formados por la asociación entre monosacáridos y alguna otra molécula no glucídica
conocida como aglucona que puede ser un lípido o una proteína.
5.7.1. HOLÓSIDOS
1. En función del número osas que lo componen, entonces se clasifican en diolósidos o disacáridos,
triolósidos o trisacáridos, tetrasacáridos o tetraolósidos…etc.
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3. En función de su poder reductor. Si el carbono anomérico está implicado en el enlace glicosídico
perderá su poder reductor. Si todas las osas están unidas por sus carbonos anoméricos, el oligósido
en conjunto tampoco tendrá poder reductor. Pero si una de las osas tiene el carbono anomérico
libre, el oligósido será reductor.
Para nombrar la molécula resultante, se indican: primero, el nombre del monosacárido no reductor con la
configuración del carbono anomérico indicando si es una furanosa o una piranosa y con la terminación –il, en
segundo lugar, entre paréntesis, los carbonos entre los cuales se establece el enlace separado por una flecha
y por último, el nombre del monosacárido reductor, indicando si es una piranosa o una furanosa.
Los disacáridos son los más abundantes y entre ellos destacan cuatro, tres de ellos son reductores: maltosa,
celobiosa y lactosa y la sacarosa que no tiene poder reductor.
1. No reductores:
a. SACAROSA: Muy abundante en la naturaleza, sobre todo en vegetales, en la remolacha y la
caña de azúcar. Constituido por una molécula de glucosa y una de fructosa unidas por
enlace α(1-2)β. Es por tanto la α-D-glucopiranosil (1-2) β-fructofuranosa.
2. Reductores:
a. MALTOSA: Es muy abundante puesto que es el producto de degradación de poliósidos
como el almidón y el glucógeno. Está constituido por dos unidades de glucosa unidas por
enlaces α(1-4).Es por lo tanto la α –D-glucopiranosil (1-4) D-glucopiranosa. Puesto que el
carbono anomérico de la segunda glucosa está libre, el disacárido aún tiene poder reductor
67
c. LACTOSA: Azúcar presente en la leche de los mamíferos. Constituye casi un 10% del peso
total de la leche y mucho más si consideremos el peso seco. Constituido por una molécula
de galactosa y una de glucosa, unidas por enlaces β(1-4). Es una β –Dgalactopiranosil β(1-4)
D glucopiranosa (Figura 14).
1. HOMOPOLISACÁRIDOS:
Se clasifican según el monosacárido que lo componen. Desde un punto de vista funcional se
distinguen: homopolisacáridos de reserva como el almidón, el glucógeno y dextrano. Y
homopolisacáridos estructurales como la celulosa y la quitina.
Homopolisacáridos de reserva:
- El ALMIDÓN: Formado por dos polímeros, la amilosa y la amilopeptina (Figura 15). La amilosa
es un polímero lineal de glucosas unidas por enlaces α(1-4), mientras que la amilopeptina está
ramificada. En este caso las glucosas están unidas también por α(1-4), pero aparecen
ramificaciones cada 20 -30 residuos. La ramificación se produce por la posibilidad de una
glucosa de establecer mediantes enlaces α(1-6), otros enlaces glucosídicos con una cadena de
glucosa.
La mayoría de las células vegetales sintetizan almidón que se almacena en gránulos, pero es
especialmente abundante en la patata, arroz y semillas.
68
enzima por cada rama) haciendo que la obtención de glucosa a partir de glucógeno sea muy
rápida cuando la célula lo requiera.
Una gran ventaja de almacenar glucosa en forma de glucógeno es que esta forma molecular
tiene una osmolaridad muy reducida, sin embargo, si una célula que contener el mismo
número de moléculas de glucosa en forma monomérica, tendría una concentración de glucosa
de 0,4M. Esto provocaría la entrada masiva de agua para compensar la alta concentración de
glucosa o la salida de moléculas ormolarmente activas frente a una baja concentración en el
medio extracelular.
- Los DEXTRANOS: Son polímeros de glucosa unidos por enlaces α(1-6) con ramificaciones α(1-
3), pudiendo tener también ramificaciones α(1-2) y α(1-4). Son sintetizados por bacterias y
levaduras y tienen una importancia relevante en la formación de la placa dental. Las bacterias
los utilizan como fuente de adhesión al diente, pero también como fuente de nutrientes
Homopolisacáridos estructurales:
Una característica común de todos los polisacáridos estructurales se los diferentes organismos es
la presencia de enlaces glucosídicos de tipo β. La celulosa que forma la pared de las células
vegetales y la quitina que forma el exoesqueleto de los artrópodos son homopolisacáridos que
forman estructuras insolubles.
69
- La CELULOSA: Forma parte del tallo de las plantas lechosas, en particular ramas, tallo y tronco.
La madera y el algodón están constituidos fundamentalmente por celulosa. Formada por
polímeros lineales de glucosa, unidos por enlaces β (1-4). Las moléculas de glucosa se
disponen en cadenas lineales que se organizan en microfibrillas, manteniéndose unidas entre
ellas mediante enlaces hidrofóbicos y puentes de hidrógeno dentro de las microfibrillas.
Debido a los enlaces β (1-4), la celulosa no puede ser degradada por animales, pero sí por
bacterias simbióticas que producen celulasas presentes en el estómago de rumiantes
2. HETEROPOLISACARIDOS:
Tienen básicamente una función estructural, ya que forman parte de las paredes celulares, pero
sobre todo son un elemento fundamental de la matriz extracelular, junto con proteínas como el
colágeno, fibronectina, elastina y laminina.
En general los GAG son heteropolisacáridos formados por unidades disacarídicas unidas, que se
repiten. La unidad está formada por una N-acetilglucosamina o N-acetilgalactosmina, siendo el otro
monosacárido que forma parte de esta unidad un ácido urónico.
70
masas moleculares. Ocupa un gran volumen debido al alto contenido de moléculas de agua que
contienen unidas por puentes de hidrógeno a los OH.
HETERÓSIDOS O PROTEOCONJUGADOS
Los monosacáridos que se encuentran unidos a moléculas de naturaleza no glucídica, conocida como
aglucona dan lugar a los heterósidos o glucoconjugados.
PROTEOCONJUGADOS. Resultado de la unión de carbohidratos y proteínas.
o Proteoglucanos: Si la formación glucídica representa la mayor parte de la molécula.
o Glucoproteínas: Si predomina la parte proteica.
5.8.1. PROTEOCONJUGADOS
1. PROTEOGLUCANOS
Los carbohidratos representan el 95% del peso seco de la molécula, son cadenas de
glucosaminoglicanos, bien del mismo o diferente tipo, unidas a una proteína de anclaje. La unión de
GAG a la proteína suele hacerse a través del trisacárido galactosa-galactosa-xilulosa (Gal-GalXil) que
actúa como puente de ambos. Los proteoglucanos (Figura 18) se encuentran en la matriz
extracelular de los tejidos y conserva las mismas características que los heteropolisacáridos
(volumen, viscosidad, resistencia, etc.). Una de sus funciones principales es proporcionar soporte
estructural a los tejidos, en especial al cartílago y al tejido conectivo, donde forma parte de una red
gelatinosa en la que se encuentran incluidas fibras de colágeno.
71
2. GLUCOPROTEÍNAS
En realidad, pueden considerarse proteínas a las que se les ha unido covalentemente carbohidratos.
Los enlaces pueden ser O-glucosídicos o N-glucosídicos (Figura 19). Los carbohidratos presentes en
las glucoproteínas pueden ser galactosa, glucosa, Nacetilglucosamina, N-acetilgalactosamina,
manosa, xilosa, fucosa y N-acetilneuramínico. No hay unidades disacáridas repetidas ni GAG. En el
organismo más del 50% de las proteínas pueden ser glucoproteínas, pero donde más abundan es
entre las proteínas de la circulación sanguínea, como el caso de las proteínas transportadoras de
metales (transferrina y ceruloplasmina), de los factores de coagulación de la sangre y muchos de los
componentes del complemento. También forman parte de las enzimas presentes en el endotelio
vascular, receptores de membrana, hormonas. Las principales glucoproteínas son las mucinas, que
se encuentran en células epiteliales de las vías respiratorias, el tubo digestivo y las vías
reproductoras.
GLUCOLÍPIDOS
Conjugados de carbohidratos y lípidos. Muy abundantes en las membranas de las células nerviosas y cerebro.
Los más importantes son los glucoesfingolípidos, formados por ceramida y varios carbohidratos unidos.
72
TEMA 6. LÍPIDOS
6.1 PROPIEDADES E IMPO RTANCIA BIOLÓGICA
Los lípidos son moléculas orgánicas naturales muy heterogéneas, insolubles en agua.
Los lípidos son moléculas bastante pequeñas que presentan una fuerte tendencia a asociarse mediante
enlaces covalentes. No forman polímeros (a diferencia de carbohidratos, aminoácidos y ácidos nucleicos) En
su estructura aparece una “cabeza polar” hidrófila, conectada con una “cola apolar” hidrocarbonada
hidrófoba.
Los lípidos representan de un 5% a un 20% del peso de los mamíferos, y de ellos los más abundantes son los
triacilgliceroles, que pueden llegar a representar el 90%
Los lípidos más sencillos son los ácidos grasos. También son componentes de lípidos complejos. Son ácidos de
cadena larga con un único grupo carboxílico y una “cola” hidrocarbonada no polar. Los ácidos grasos difieren
73
unos de otros en: la longitud de la cadena y en la presencia, número y posición de dobles enlaces. La mayor
parte de los ácidos grasos presentes en los sistemas biológicos contienen un número par de átomos de
carbono, generalmente entre 14 y 24, siendo lo de 16 y 18 átomos de carbono los más abundantes.
La cola hidrocarbonada puede estar saturada, si sólo contiene enlaces simples (todos los carbonos están
saturados con hidrógeno) o insaturada, si posee uno a más enlaces dobles. Estos últimos son los más
abundantes. Los insaturados pueden ser a su vez, monoinsaturados (poseen un doble enlace) o
polinsaturados (poseen de dos a cinco dobles enlaces).
Dado que el doble enlace es una estructura rígida, se puede presentar en conformación cis, cuando grupos
semejantes o idénticos se encuentran en el mismo lado del enlace, o trans, si se encuentran en lados
opuestos (Figura 3). La mayoría de los ácidos grasos naturales presentan dobles enlaces en configuración cis.
Los trans se producen durante la fermentación en el rumen de los rumiantes. También se forman durante la
hidrogenación de aceites de pescado y vegetales. Este tipo de ácidos grasos se han relacionado con un mayor
riesgo de enfermedad cardiovascular.
74
La nomenclatura de los ácidos grasos especifica la longitud de la cadena y el número de dobles enlaces
separados por dos puntos. Los átomos de carbono de los ácidos grasos se numeran empezando por el
extremo carboxilo.
Así una abreviatura 18:0, indica un ácido graso de 18 átomos de carbono, sin enlaces dobles, mientras que
18:2 significa que tiene dos dobles enlaces. La posición de los dobles enlaces se especifica por exponentes
que siguen a la letra delta (Δ).
Ejemplo: ácido oleico que tiene 18 átomos de carbono y es insaturado (doble enlace C-9 y C-10); 18:1 Δ9. Un
ácido graso de 20 carbonos con dos dobles enlaces, uno entre C-9 y C-10 y otro entre C-12 y C-13, se
designará 20:2 Δ9,12. También existe la nomenclatura omega (ω), que define al ácido graso en función de que
el primer doble enlace aparezca a tres o seis átomos de carbono desde el grupo metilo terminal (carbono ω o
n), se denominan ω-3 (o n-3) y ω-6 (n-6), respectivamente.
Las propiedades de los ácidos grasos dependen de la longitud de su cadena y de su grado de saturación. La
cadena hidrocarbonada apolar, explica la escasa solubilidad de los ácidos grasos. A igual longitud de cadena,
los ácidos grasos insaturados tienen un punto de fusión más bajo que los saturados. Esta diferencia en los
puntos de fusión se debe a los diferentes grados de empaquetamiento de las moléculas de los ácidos grasos.
En los ácidos grasos insaturados, un doble enlace cis provoca un giro en la cadena hidrocarbonada,
impidiendo que se puedan empaquetar tan fuertemente como los ácidos grasos saturados y como
consecuencia las interacciones entre ellos son más débiles. Las grasas con abundantes ácidos grasos
insaturados (como el aceite de oliva) son líquidos a temperatura ambiente, mientras que los que contienen
un contenido más elevado de ácidos grasos saturados (como la mantequilla) son más sólidos.
75
Los ácidos grasos experimentan las reacciones típicas de los ácidos carboxílicos. Una de las más importantes
es su reacción con alcoholes para formar ésteres como los acilgliceroles. Algunos ácidos grasos como el
palmítico o el mirístico, se pueden unir covalentemente a proteínas, que de denominan proteínas aciladas.
Esta unión facilita no sólo la interacción de los ácidos grasos con la proteína de membrana, sino también el
transporte de los ácidos grasos en la sangre o su entrada la interior celular.
Los acilgliceroles o acilglicéridos, son ésteres de glicerol (alcohol) con una (monoacilglicerol), dos
(diacilglicerol) o tres (triacilglicerol) moléculas de ácidos grasos, formados en una reacción llamada de
esterificación.
Los triacilglicéridos son simples, si los tres ácidos grasos son iguales y se denominan según el ácido graso
(ejemplo: triestearina (18:0), tripalmitina (16:0)). Son mixtos si contiene dos o más ácidos grasos.
Los triacilglicéridos funcionan como almacén de energía en las células, constituyendo reservas de energía
mucho más eficaces que los hidratos de carbono. Dado que no poseen carga, también se les llama lípidos
neutros. Los triacilglicéridos de origen natural son mixtos. Cuando contienen una alta proporción de ácidos
grasos saturados suelen ser sólidos a temperatura ambiente y se denominan comúnmente grasas. Por el
contrario, si el contenido de ácidos grasos insaturados es alto, son líquidos a temperatura ambiente y se
denominan aceites.
La esterificación con glicerol reduce considerablemente el carácter hidrofílico de la cabeza de los ácidos
grasos. Como consecuencia de ello los triacilglicéridos son muy insolubles en agua. Las grasas acumuladas en
las células forman pequeñas gotas oleosas en el citoplasma. En los adipocitos, células animales especializadas
en el almacenamiento de grasa, casi todo el volumen de una célula está ocupado por una gota de grasa. Estas
células constituyen la mayor parte del tejido adiposo de los animales. El contenido medio de grasa es de 21%
en hombres y un 26% por ciento en mujeres. Esta cantidad de grasa permitiría sobrevivir de inanición 2 o 3
meses, mientras que la energía que se almacena en el glucógeno menos de un día.
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3. Aislamiento: En los animales que viven en un entorno frío, la capa de células adiposas debajo de la
piel actúa como aislante térmico.
6.5.1. FOSFOLÍPIDOS
Son los principales constituyentes de las membranas celulares. Son lípidos polares derivados del ácido
fosfatídico. Existen 2 tipos:
6.5.1.1. GLICEROFOSFOLÍPIDOS
Constituidos por una molécula de glicerol 3-fosfato esterificada por sendas moléculas de ácidos grasos en el
carbono 1 (generalmente de 16 a 18 átomos de carbono y saturados), el carbono 2 (de 16 a 20 átomos de
carbono insaturado, mientras que el carbono 3 del esqueleto del glicerol, se encuentra unido por un enlace
fosfodiéster a un compuesto muy polar. Los glicerofosfolípidos se denominan en funciónde la cabeza polar
que contengan.
77
Los más comunes son la fosfatidilcolina (lecitina), la fosfatidiletanolamina (cefalina) y la fosfatifilserina. Los
glicerofosfolípidos son los fosfolípidos más abundantes en las membranas celulares. Todos los
glicerofosfolípidos pueden considerarse derivados del glicerol-3-fofato (G3P). El miembro más sencillo es el
ácido fosfatídico, es tan sólo un componente menor de la membrana que actúa principalmente como
intermediario en la síntesis de otros glicerofosfolípidos.
La fosfatidilcolina, suele contener ácido palmítico o esteárico en el carbono 1 y ácido oleico, linoleico o
linonélico en el carbono 2 y colina en su grupo polar La fosfatidiletanolamina suele tener en el carbono 2
ácidos grasos más largos, como el araquidónico y etanolamina en su grupo polar, mientras que el
fosfatidilinositol suele tener ácido esteárico en el carbono 1 y araquidónico en el carbono 2 y su grupo polar
es el inositol.
Los glicerofosfolípidos son los lípidos estructurales de las membranas biológicas. Éstas están formadas por
una doble capa lipídica que constituye una barrera de paso de moléculas polares y iones. Los lípidos de
membrana son anfipáticos, es decir, un extremo de la molécula es hidrofóbica y la otra hidrofílica. Sus
interacciones, hidrofóbicas entre ellos, e hidrofílicas con el agua, dirigen su empaquetamiento hacia la
formación de bicapas. En los glicerofosfolípidos, las regiones hidrofóbicas están compuestas por los dos
78
ácidos grasos unidos al glicerol. La parte hidrofílica de estos compuestos anfipáticos está constituida por el
grupo fosfato y la “cabeza polar”
6.5.1.2. ESFINGOLÍPIDOS
Una segunda clase de los componentes de membrana es la de las sustancias formadas con el aminoalcohol
de cadena larga esfingosina, en vez de con glicerol. También tiene una cabeza polar y dos colas apolares. Está
formado por la esfingosina, un aminoácido de cadena larga y un grupo polar en la cabeza, que puede ser un
alcohol o un azúcar
Cuando se une a un ácido graso por un enlace amida al –NH2 del carbono de la esfingosina, se obtiene una
ceramida. La ceramida es la unidad estructural fundamental común de todos los esfingolípidos. Existen varias
clases todos ellos derivados de la ceramida, pero que difieren en su en sus grupos de cabeza.
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La esfingomielina, contiene fosfocolina o fosfoetanolamina como grupo de cabeza polar. Se encuentra en la
membrana plasmática de las células animales, también en la vaina de mielina que rodea y aísla los axones de
las neuronas mielinizadas.
6.5.2. GLUCOLÍPIDOS
Son moléculas lipídicas similares a los fosfolípidos pero que no contienen fosfato y en los que el glicerol
(gliceroglucolípido) o la ceramida (glucoesfingolípidos) están unidos a un hidrato de carbono mediante un
enlace O-glucosídico.
Los gliceroglucolípidos, son relevantes en las plantas. En animales, son minoritarios y se localizan
fundamentalmente en el cerebro y tejido nervioso, donde representa un escaso 0,1 a 0,6 %.
Los glucoesfingolípidos, son los glucolípidos más abundantes en animales. Se encuentran en cantidad elevada
en las neuronas y se localiza en la cara externa de la membrana plasmática, en la que actúa como molécula
de reconocimiento, aunque sus funciones son diversas. Algunos intervienen en el reconocimiento de toxinas
bacteriana como E. coli o Streptococcus pneumoniae, causantes de infección del aparato genitourinario o de
la neumonía.
80
6.6. DERIVADOS ISOPRENOS
Los isoprenoides, son moléculas que contienen unidades de 5 átomos de carbono denominados unidades
isopreno. El isopreno (metilbutadieno), que es el isoprenoide más sencillo, no es el precursor metabólico de
estas moléculas, ya que la síntesis de todas ellas se inicia con la síntesis de isopentil pirofosfato a partir de
coenzima A (CoA).
Son hidrocarbonos saturados o no saturados que pueden contener algún anillo en su estructura. Según el
número de isoprenos que tengan se clasifican en monoterpenos (dos moléculas de isopreno como el
geraniol, el limoneno, que son aceites esenciales), sesquiterpenos, con tres isoprenos (el farnesol),
diterpenos con cuatro isoprenos (fitol, ácido giberélico), triterpenos (ocho isoprenos licopeno y el
carotenoide).
Cuando los terpenos se modifican, bien por oxidación o por reorganización del esqueleto carbonado, los
compuestos generados se conocen como terpenoides.
6.6.2. ESTEROIDES
Son derivados complejos de triterpenos como el escualeno. Están presentes en todas las células eucariotas y
en algunas bacterias. El núcleo esteroide rígido y plano se denomina ciclopentanoperhidrofenantreno, está
formado por cuatro anillos fusionados. Los distintos esteroides se diferencian entre ellos por el número y
posición de los dobles enlaces, así como por el tipo y la posición de diversos sustituyentes (grupos hidroxilo,
alquilo, carbonilo, etc)
81
EL COLESTEROL: Es el principal esteroide en los tejidos animales (Figura 21). Es anfipático, con una parte
polar (- OH en el C-3) y una parte no polar (núcleo esteroideo y cadena lateral del C-17 con 8 átomos de
carbono). Se encuentra en las membranas de las células animales y constituye del 30-40% de los lípidos de
membrana. En mamíferos es el precursor metabólico de otros esteroides como hormonas y ácidos biliares
LOS ÁCIDOS BILIARES: Los ácidos biliares son derivados esteroideos del colesterol con propiedades
detergentes, que emulsionan los lípidos del alimento en el intestino, facilitando con ello la digestión y
absorción de grasas. Se segregan desde el hígado, se almacenan en la vesícula biliar y se trasladan al intestino
a través del conducto biliar. La biosíntesis de los ácidos biliares es el destino metabólico principal del
colesterol. Los ácidos biliares más abundantes en el ser humano son el ácido cólico y el ácido
quenodesoxicólico (Figura 22). Generalmente están conjugados por un enlace amida con el aminoácido
glicina o taurina, dando lugar a compuestos denominados, sales biliares.
82
HORMONAS ESTEROIDEAS:
El colesterol es el origen de todas las hormonas esteroideas. Una vez sintetizadas y secretadas, las hormonas
esteroideas, se desplazan por la sangre, unidas a proteínas transportadoras desde su sitio de producción a su
tejido diana, donde entran en las células. En el núcleo se unen a proteínas receptoras y provocan cambios en
la expresión génica y el metabolismo. Dentro de este grupo se encuentran:
6.7 EICOSANOIDES
Son compuestos que derivan de un ácido graso poliinsaturado de 20 átomos de carbono, principalmente del
ácido araquidónico. Los producen la mayor parte de los tejidos de los mamíferos, pero sólo algunos
vertebrados inferiores e invertebrados. Los eicosanoides tienden a actuar localmente, cerca de las células
que los producen y no son transportados por el torrente sanguíneo hasta su sitio de acción. Existen dos clases
(Figura 23):
- Los PROSTANOIDES. Se sintetizan por la vía de la ciclooxigenasa (COX) o prostaglandina H
sintasa, e incluyen tres tipos principales:
o Las Prostaglandinas. Contienen en su estructura el ácido prostanoico y son ácidos grasos de
20 átomos de carbono con un anillo de ciclopentano. Las distintas prostaglandinas se
nombran en función de los grupos funcionales del anillo (PGA, PGB, PGC, etc.) y un
subíndice numérico que indica el número de dobles enlaces en la cadena. Las
prostaglandinas afectan a muchas funciones celulares y tisulares. Participan en la
contracción del músculo liso del útero en el parto, en el control del flujo sanguíneo a
determinados órganos, son potentes vasodilatadores- También participan en procesos
inflamatorios favoreciendo la aparición de dolor y el aumento de la temperatura corporal.
o Los Tromboxanos. Presentan un anillo de ciclohexano. Los producen las plaquetas y actúan
en la formación de coágulos sanguíneos. Estimulan la vasoconstricción y la agregación
plaquetaria que facilita el inicio de la coagulación sanguínea.
o Las Prostaciclinas (PGI), poseen un segundo anillo en su molécula. Se sintetizan a partir de
la PGH, por la formación de un enlace entre el C-6 y el C-9. Se sintetizan fundamentalmente
por el endotelio vascular, y sus acciones más importantes son la inhibición de la función
plaquetaria y su acción vasodilatadora.
83
TEMA 7. ÁCIDOS NUCLEICOS
7.1. COMPOSICIÓN DE NUCLEÓSIDOS Y NUCLEÓTIDOS
NUCLEÓSIDOS Y NUCLEÓTIDOS
Los nucleótidos están constituidos por tres componentes característicos: una base nitrogenada, una pentosa
y al menos un grupo fosfato.
Las bases nitrogenadas son moléculas planas, aromáticos, heterocíclicas de derivados de la purina o de la
pirimidina. Las bases púricas más comunes son la adenosina (A) y la guanina(G). Ambas aparecen tanto en el
ADN como en el RNA. Las bases pirimidínicas principales son la citosina (C), el uracilo (U) y la timina (T). La
citosina se encuentra en ambos tipos de ácidos, pero la timina sólo aparece en el DNA y el uracilo
únicamente en el RNA.
84
Las bases se unen a pentosas (mediante el N-1 de la pirimidina y el N-9 de la purina), a través de un enlace N-
β-glucosídico con el C-1 de la pentosa. A los átomos de la pentosa se les añade el signo (´) para distinguirlos
de los átomos de la base nitrogenada. En los ribonucleótidos, la pentosa es la D-ribosa, mientras que en los
desoxirribonucleótidos (desoxinucleótidos), el azúcar es la 2´desoxi-D-ribosa. Ambos tipos de pentosas se
encuentran en forma β. El compuesto resultante de la unión de una base más la pentosa es un nucleósido.
El grupo fosfato, se une en la posición 5´de la pentosa normalmente, aunque también aparecen en otras
posiciones (2´,3´). La base más la pentosa más el fosfato constituyen el nucleótido.
85
Casi todos los nucleótidos presentes en cualquier célula se encuentran en formas poliméricas como DNA o
RNA y sus principales funciones son el almacenamiento y la transferencia de información. Sin embargo, los
nucleótidos libres y algunos derivados de nucleótidos desempeñan una gran variedad de funciones
metabólicas que no están relacionadas con la información genética.
86
ATP radica en la gran cantidad de energía libre que acompaña a la rotura del os enlaces fosfoanhídrido,
liberando ADP o transfiriéndose a AMP y se libera pirofosfato (PPi)
El ATP difunde en las células y aporta energía para otros procesos celulares, como las reacciones de
biosíntesis, transporte de iones y el movimiento celular. Gracias a su potencial de transferencia de grupos
fosforilo, el ATP es el vínculo químico entre el catabolismo y el anabolismo. Constituye la moneda energética
de la célula. Gran parte de la energía que se libera de la glucosa y de otros combustibles celulares se conserva
mediante la síntesis acoplada de ATP, a partir de ADP +P. Los otros nucleósidos trifosfato (GTP, UTP y CTP) y
todos los disoxinucleótidos trifosfato (dATP, dGTP, dTTP y dCTP) son energéticamente equivalentes al ATP.
El otro nucleótido cíclico es el guanosin monofosfato cíclico (GMPc), se forma por acción del guanilato ciclasa,
también anclada en la membrana plasmática, a partir de GTP.
Los nucleótidos cíclicos tienen una vida muy corta y son transformados en los correspondientes
mononucleótidos por acción de las fosfodiesterasas
Las rutas metabólicas que utiliza la SAM son la transmetilación, trans-sulfuración y aminopropilación. Aunque
estas reacciones anabólicas se producen en todo el cuerpo, la mayoría de SAM se produce y se consume en el
hígado. Sólo el isómero (S) es biológicamente activo.
7.3.2. COENZIMAS
Los nucleótidos de adenina forman parte de las coenzimas NAD+ , NADP+ , FAD y Coenzima A.
NAD+ Y NADP+
La biosíntesis de las coenzimas dinucleótido de nicotinamida y adenina (NAD+ , en su forma oxidada) y
dinucleótido fosfato de nicotinamida y adenina (NADP+ ) puede hacerse de novo a partir del aminoácido
triptófano o a partir del ácido nicotínico/nicotinamida ingeridos en la dieta. La NADP+ se forma por
fosforilación del NAD+ por la correspondiente quinasa.
87
La síntesis de novo no es suficiente en muchos casos, de ahí que la falta de aporte exógeno de ácido
nicotínico origine un trastorno conocido como pelagra (dermatitis, diarrea y demencia, hoy en día
prácticamente erradicada). Por el carácter esencial del ácido nicotínico o su derivado la nicotinamida se les
conoce como vitamina B3.
El NAD+ actúa generalmente en oxidaciones, como parte de una reacción catabólica y el NADPH es la
coenzima habitual en las reducciones, casi siempre como parte de una reacción anabólica
FAD Y FMN
El FAD (dinucleótido de flavina y adenina) y el FMN (mononucleótido de flavina) son dos nucleótidos de
flavina (Figura 5), que se unen a flavoproteínas, enzimas que catalizan reacciones de oxidación-reducción.
COENZIMA A (CoA)
88
La CoA, es una molécula que desempeña un papel esencial el metabolismo. Actúa como transportador de
acetilo y otros grupos acilo. Los grupos acilo son importantes tanto en el catabolismo (ej. Oxidación de los
ácidos grasos), como en anabolismo (ej. La síntesis de lípidos de membrana). El centro activo es el grupo
sulfhidrilo terminal de la coenzima A. Los grupos acilo se unen a la CoA, mediante un enlace tioéster,
formándose un derivado acil-CoA básico para el proceso de activación de los ácidos grasos
La CoA se sintetizan a partir de ácido pantoténico (vitamina B5), una amida ácida de la β-alanina y el
pantotenato. El ácido pantoténico se obtiene en la dieta
7.3.3. POLINUCLEÓTIDOS
Los polinucleótidos son cadenas lineales de nucleótidos en los que los grupos fosfato están esterificados a los
hidroxilos 5' y 3' de dos nucleótidos consecutivos. Como consecuencia, cada polinucleótido contiene
únicamente un OH libre en el grupo fosfato en posición 5' (extremo 5' fosfato) y un OH libre en posición 3'
(extremo 3'). Los dos polinucleótidos presentes en los seres vivos son el ácido ribonucleico (RNA) y el ácido
desoxirribonucleico (DNA).
Los ácidos desoxirribonucleicos (DNA), son polímeros muy largos de nucleótidos, que contiene miles de
desoxirribonucleótidos de cuatro clases diferentes (dAMP-desoxiadenilato, dGMPdesoxiguanilato, dTMP-
desoxitimidilato y dCMP-desoxicitidilato) unidos según una secuencia que es característica para cada
organismo.
Las células eucariotas contienen varias moléculas de DNA. Estas moléculas están combinadas con proteínas
formando lo que se conoce como fibra de cromatina y se encuentran en el interior del núcleo, el cual está
rodeado de un complejo sistema de doble membrana.
89
La estructura primaria del DNA hace referencia a la estructura covalente de las hebras. La composición
química del DNA se descubrió en la década de 1930 por Albert Kossel y Phoebus Levene. El DNA es un
polímero de nucleótidos. Los sucesivos nucleótidos en la molécula monocatenaria de DNA están unidos entre
sí por enlaces covalentes (Figura 7). El grupo 5´hidroxilo de la pentosa de un nucleótido está unido al grupo
3´-hidroxilo del nucleótido siguiente por un enlace fosfodiéster. De este modo, el esqueleto covalente de los
ácidos nucleicos está constituido por grupos alternativos de fosfato y azúcar, mientras que las bases
características aparecen en los grupos laterales.
El análisis del diagrama permitió deducir que las moléculas del DNA son helicoidales y que sus bases
aromáticas planas forman un apilamiento paralelo al eje dela fibra. El reto que se planteaba era la
construcción de un modelo tridimensional de la molécula de DNA que explicara los datos de difracción de
rayos X, así como la equivalencia entre las bases descubiertas por Chargaff, junto con otras propiedades
químicas del DNA.
Con todos estos datos disponibles en 1953, Watson y Crick postularon un modelo tridimensional del DNA con
las siguientes características principales:
1. Existen dos cadenas de polinucleótidos enrollados alrededor de un eje común, formado por una
doble hélice.
2. Las dos cadenas del DNA son antiparalelas (es decir, transcurren en direcciones opuestas) pero cada
una forma una hélice dextrógira
3. Las bases ocupan el centro de la hélice y la cadena de azúcares y fosfato se sitúan en el exterior. Esto
minimiza las repulsiones entre los grupos fosfato cargados. La superficie de a doble hélice contiene
dos hendiduras de ancho desigual: los surcos mayor y menor.
90
4. Cada base está unida por puentes de hidrógeno a una base de la hebra opuesta para formar un par
de bases plano (A=T)(C=G). Estas interacciones por puentes de hidrógeno, conocidas como
apareamiento de bases complementarias dan como resultado la asociación específica de las dos
cadenas de la doble hélice.
Entre las bases G y C se pueden formar tres enlaces de hidrógeno, mientras que solo se pueden establecer
dos entre A y T. Esta es una de las razones de la dificultad para separar las hebras de DNA apareadas, cuanto
mayor sea la relación de pares de bases G≡C con respecto a la A=T, más difícil será su separación.
91
La FORMA A, predomina en disoluciones relativamente
pobres en agua. El DNA está estructurado en una doble
hélice dextrógira, pero la hélice es más gruesa y el número
de pares de bases por vuelta es de 11, en lugar de 10.5 de
la forma B del DNA. El plano de los pares de bases de la
forma A tiene una inclinación de 20° con respecto al eje de
la hélice. Esto hace que el surco mayor sea más profundo y
el surco menor más superficial.
¿Cómo controlan las secuencias de nucleótidos las características de los organismos? En experimentos
realizados con el hongo Neurospora crassa en la década de 1940 George Beadle y Edward Tatum,
descubrieron la existencia de una conexión entre los genes y las enzimas, lo que se conoce con la hipótesis:
un gen-una enzima.
El vínculo entre el DNA y las enzimas (que son en su gran parte proteínas), es el RNA. El DNA se un gen se
transcribe para producir una molécula de RNA que es complementaria con la del DNA. La secuencia del RNA
es entonces traducida a la secuencia correspondiente de aminoácidos para formar una proteína.
Esta trasformación de información biológica se resume en el llamado Dogma Central de la Biología Molecular.
92
7.5.1. RNA RIBOSÓMICO
Es el componente principal del ribosoma y constituye hasta un 65% de su peso total. Las moléculas de rRNA
suelen ser muy grandes. Desempeñan un papel catalítico como estructural de la síntesis de proteínas.
La subunidad grande con sus proteínas y RNA, tienen un tamaño característico de 60S y la subunidad
pequeña de 40S. Estas dos subunidades interactúan y forman el ribosoma funcional 80S.
Para la separación de los componentes de los ribosomas, RNA y proteínas, se utiliza una técnica denominada
ultra centrifugación analítica. El movimiento de una partícula de esta técnica se caracteriza por un coeficiente
de sedimentación expresado en unidades Svedberg (S), llamadas así por Theodore Svedberg, el científico
sueco que inventó la ultracentrífuga. El valor S aumenta con el peso molecular de la partícula en
sedimentación.
93
La mayoría de los tRNA tienen un residuo guanilato pG en el extremo 5´y todos tienen la secuencia CCA (3´).
El brazo del aminoácido, puede llevar un aminoácido específico, unido por un grupo carboxilo, al grupo
hidroxilo 2´o 3´ del residuo A del extremo 3´.
El brazo del anticodón, contiene el anticodón que permite el apareamiento específico con los codones de
mRNA en el proceso de transducción. El brazo D, contiene dihidrouridina (D) y el brazo TψC contiene
ribotimina (T), pseudouridina (ψ). Los brazos D y TψC contribuyen al plegamiento del RNA.
Durante la síntesis de proteínas, tanto el tRNA y el mRNA se unen en el ribosoma con una forma definida, lo
que garantiza el orden correcto de los aminoácidos en la cadena polipeptídica sintetizada.
94
TEMA8. VITAMINAS Y HORMONAS
8.1 VITAMINAS HIDROSOLUBLES
La deficiencia de vitamina B1, origina el beri-beri, ya sea “seco” (sin retención de líquidos) o húmedo
(asociado a insuficiencia cardiaca y edema). Se caracteriza por síntomas neuromusculares en poblaciones que
se alimentan de arroz descascarillado. Los síntomas se pueden ver también en ancianos o grupos
económicamente desfavorecidos con dieta pobre. El agotamiento de tiamina, puede producirse rápidamente
(14 días). Síntomas: pérdida de apetito, estreñimiento y nauseas pudiendo progresar a depresión, neuropatía
periférica e inestabilidad.
Luego se puede producir confusión mental, ataxia y pérdida de coordinación ocular, la pérdida de tiamina se
asocia con el alcoholismo.
Las principales fuentes de riboflavina son la leche y los productos lácteos. Además, debido a su intenso color
amarillo, es utilizada como aditivo de los alimentos.
Tanto FMN como FAD, actúan como grupo prostético en un conjunto de enzimas denominado flavoproteínas,
las cuales funciona como deshidrogenasas, oxidasas e hidrolasas.
95
Hay alimentos que son especialmente ricos en niacina como la leche, los huevos, las aves y el pescado.
El déficit de esta vitamina, origina glositis superficial, pero puede progresar a pelagra, caracterizada por
dermatitis, lesiones cutáneas similares a las quemaduras en áreas del cuerpo expuestas a la luz solar y a la
presión y también por diarrea y demencia. Si no se trata la pelagra es mortal. En la sociedad actual la pelagra
es una curiosidad médica.
El fosfato de piridoxal y la piridoxamina, están implicados en más de 100 reacciones del metabolismo de los
hidratos de carbono, los lípidos y particularmente los aminoácidos y en el metabolismo de unidades
monocarbonadas. Se necesita piridoxina para el metabolismo de neurotransmisores como serotonina y
noradrenalina y la esfingosina, un componente de la esfingomielina y los esfingolípidos. También para la
síntesis del grupo hemo e influye en la función inmunitaria.
Está presente en una amplia gama de alimentos como pescados, cordero, hígado, aves de corral y también
patatas y frutas (no cítricos).
Su déficit, en la forma leve provoca irritabilidad, nerviosismo y depresión y en la deficiencia grave, pueden
presentarse neuropatía periférica, convulsiones y coma. La deficiencia se asocia también con deficiencia
sideroblástica (eritrocitos nucleados con gránulos de hierro). Sus niveles disminuyen con el alcoholismo, la
obesidad y en los estados de malabsorción (enfermedad de Crohn, enfermedad celíaca y colitis ulcerosa), así
como la nefropatía terminal y en cuadros autoinmunitarios.
8.1.2. BIOTINA
Actúa como coenzima en complejos multienzimáticos que intervienen en la reacción de carboxilación. Es
importante en la lipogógenesis, gluconeogénesis y en el catabolismo de aminoácidos de cadena ramificada.
Normalmente es sintetizada por la flota intestinal. Su déficit está asociado a depresión, alucinaciones, dolor
muscular y dermatitis.
8.1.3. VITAMINA B 1 2
La vitamina B12 (cobalamina) tiene una estructura compleja en anillo
similar al grupo porfirina del grupo hemo, pero es más hidrogenada. El
hierro en el centro del anillo hemo está sustituido por un ión cobalto
(Co3+), única función del cobalto conocida en el organismo. Participa
en la síntesis de ácidos nucleicos, en la producción de eritrocitos y en
el reclutamiento de fosfatos. Junto con el fosfato y la vitamina B6,
controlan el metabolismo de la homocisteína.
96
Es sintetizada exclusivamente por bacterias. Se concentra en el hígado de los animales. Se encuentra sólo en
productos animales como pescados, productos lácteos, carnes y en particular en órganos como el hígado y
riñón. Su déficit causa anemia perniciosa, caracterizada por anemia, fatiga, estreñimiento, pérdida de peso y
síntomas neurológicos. Es provocada por la falta del factor intrínseco en el estómago.
Está presente en el hígado, levadura y vegetales con hojas verdes y frutas (incluidos cítricos), también en
cereales y granos enriquecidos.
Existen numerosas causas de deficiencias de folatos, entre ellas la ingesta inadecuada, deterioro de la
absorción, alteraciones del metabolismo y aumento de la demanda, como el embarazo y la lactancia (Los
requerimientos de ácido fólico aumentan drásticamente a medida que el volumen sanguíneo y número de
eritrocitos aumentan durante el embarazo). Su déficit, aumenta el riesgo de defectos en el tubo neural, bajo
peso al nacer y parto prematuro.
8.1.6. VITAMINA C
La vitamina C actúa como un agente reductor y su forma activa es el ácido ascórbico. Esta vitamina participa
en la regeneración de otra vitamina antioxidante, el alfa tocoferol. Interviene en la síntesis de colágeno y de
la adrenalina, en la síntesis de esteroides, en la formación de ácidos biliares y también de la L-carnitina y
neurotransmisores.
La vitamina C es lábil, se destruye fácilmente por el oxígeno, iones metálicos, aumento de pH, el calor y la luz.
Los cítricos, las frutas blandas, los tomates y los pepinillos son fuentes importantes de vitamina C
Su déficit produce escorbuto, caracterizado por fragilidad capilar, aparición de hemorragias subcutáneas,
debilidad muscular, encías blandas, hinchadas y hemorrágicas, aumento de la movilidad dental, defecto en la
cicatrización de heridas y anemia.
97
Son frecuentes las variantes más débiles de déficit de vitamina C (facilidad de aparición de hematomas y
formación de petequias), la función inmune también está comprometida.
98
8.2 VITAMINAS LIPOSOLUBL ES
Las vitaminas liposolubles son lípidos isoprenoides que no pueden ser sintetizados por el hombre y otros
vertebrados, por lo que deben ingerirse en la dieta. Se absorben junto con las grasas de la dieta y en la
circulación se transportan unidad a proteínas. Se eliminan fundamentalmente en la bilis a través de las heces.
Las vitaminas liposolubles son la A, D, E y K. Dos de ellas, la A y la D poseen actividad hormonal.
8.2.1. VITAMINA A
La vitamina A es un término genérico para denominar a tres compuestos isoprenoides: el retinol, el retinal y
el ácido retinoico, que participan en la visión y el crecimiento. La vitamina A de la dieta se encuentra sólo en
productos de origen animal, y se obtiene principalmente de la leche, la yema de huevo, la mantequilla y el
hígado, algunos pescados también la contienen. La vitamina A se puede obtener también del β-caroteno.
En humanos y la mayoría de los animales, la vitamina A se almacena en el hígado como retinol como ésteres
de retinol, que están unidos a la proteína citosólica fijadora de retinol (CRBP). Las reservas hepáticas de
retinol pueden aportar a un adulto la cantidad necesaria de vitamina A para todo un año. Desde el hígado se
va liberando cuando se precisa, así que la concentración en sangre es bastante constante. Además de la
transportada en las lipoproteínas como ésteres de retinol, para su transporte a otros tejidos a través de la
circulación, se requieren proteínas de unión. El retinol se une mayoritariamente a la proteína sérica
transportadora de retinol (SRBP), mientras que el ácido retinoico lo hace a la albúmina y a la proteína fijadora
de ácido retinoico (RABP).
La carencia de vitamina A, se asocia con ceguera nocturna, xeroftalmia, queratinización de los aparatos
respiratorio, digestivo y genitourinario, sequedad de la piel y retraso de crecimiento y el desarrollo. Un
exceso de vitamina A es tóxico y se asocia, entre otros, con engrosamiento irregular de los huesos largos,
dermatitis, alopecia, hepatomegalia, visión doble, náuseas, vómitos, diarrea y cefaleas. También se han
descrito efectos teratogénitos de la vitamina A, por lo que debe evitarse una ingesta excesiva durante el
embarazo. La hipervitaminosis A, se suele producir por una elevada ingesta de suplementos vitamínicos, ya
que es prácticamente imposible tomarla por la ingesta de alimentos.
8.2.2. VITAMINA D
La vitamina D estrictamente no es una vitamina y no se requiere su ingesta por la dieta. Se trata de un grupo
esteroles que se sintetizan a partir del 7-dehidrocolesterol (animales) o del ergosterol (plantas), por acción de
99
la luz ultravioleta. En animales, el 7- dehidrocolesterol se sintetiza en el hígado a partir de colesterol por
acción de una hidroxilasa y se almacena en la piel, donde tiene lugar la transformación a vitamina D. El
producto de la reacción fotolítica sobre las provitaminas es la vitamina D3 o colecalciferol. Posteriormente
mediante la acción catalítica del citocromo P-450, se hidroxila en C25 (en el hígado) y en C1 (en el riñón),
para dar lugar a sus derivados, que en el caso de los animales son el 25-hidroxicolecalciferol y el 1,25
dihidroxicolecalciferol. Este último es la forma principal de la vitamina, tanto en el hígado como en la
circulación.
La vitamina D de la dieta proviene fundamentalmente de la leche, aunque otros alimentos como la yema de
huevo, el hígado y los aceites de pescado también son ricos en esta vitamina. La deficiencia de vitamina D
puede tener lugar bien por una insuficiente exposición a la luz solar o por un aumentado metabolismo, como
consecuencia de una deficiencia de calcio. La deficiencia de vitamina D, provoca hipocalcemia que causa
raquitismo en los niños y osteomalacia en los adultos. Un exceso de vitamina D, se asocia con hipercalcemia,
que puede dar lugar a litiasis renal y a depósitos metastásicos de calcio den los huesos.
8.2.3. VITAMINA E
En el hombre, la forma mayoritaria es el α-tocoferol (Figura 6), que representa el 90% de la vitamina E. Las
fuentes más ricas de vitamina E son los aceites vegetales y los frutos secos. Se absorbe en el intestino junto
100
con el resto de las grasas de la dieta y se transporta hasta los tejidos en las lipoproteínas. Es el antioxidante
lipofílico natural más abundante y en el organismo se encuentra presente en todas las membranas y
VITAMINA K
La vitamina K es un grupo de compuestos isoprenoides que varían en el número de unidades de isopreno de
sus cadenas laterales.
La forma circulante es la filoquinona (K1), mientras que la que se almacena en el hígado es la menaquinona
(K2). Esta proteína es indispensable para la correcta activación de diversos factores de la coagulación
(factores II, VII, IX y X). Estos factores se sintetizan en el hígado como precursores inactivos y posteriormente
se carboxilan en residuos de ácido glutámico en una reacción catalizada por una γ-carboxilasa dependiente
de la vitamina K.
La vitamina K está muy distribuida en la naturaleza. Sus fuentes principales en la dieta son los vegetales de
hojas verdes, como las espinacas, las frutas, los cereales, los aceites vegetales, la leche y sus derivados, y las
carnes. Además, la síntesis de vitamina K por la flora intestinal asegura que no se produzcan deficiencias.
101
El sistema endocrino consta de glándulas y otras estructuras que elaboran sustancias biológicamente activas
(hormonas) que se liberan al torrente circulatorio o al medio intersticial y que modulan el metabolismo y
otros procesos tales como la función cardiovascular, el crecimiento, la reproducción, el desarrollo, la
homeostasia, la respuesta a estímulos externos y estrés entre otros.
La palabra hormona deriva del griego “hormaein” que significa poner en movimiento. En 1905 Starling, se
acuñó el término hormona, tras aislar la secretina. Una hormona es una sustancia química producida por
células endocrinas, que tienen un efecto regulador específico sobre la actividad de ciertas células del
organismo.
Dado que la secreción, el transporte y el mecanismo de acción de las hormonas son dependientes de sus
propiedades químicas, en particular su solubilidad en medio acuoso, cada uno de los grupos comparten
características comunes.
Así en la circulación, las hormonas con carácter hidrofóbico, como las esteroideas se transportan unidas a
proteínas. De esta manera, se consigue aumentar su vida media y su biodisponibilidad, ya que de otra forma
serían rápidamente eliminadas por el hígado o por el riñón. Las hormonas peptídicas y las proteicas, como la
insulina, suelen circular en forma libre sin necesidad de proteínas transportadoras.
Las hormonas peptídicas y las catecolaminas poseen receptores de membrana que transmiten su señal a
través de segundos mensajeros intracelulares, mientras que otras como las hormonas tiroideas y las
esteroideas poseen receptores intracelulares que actúan como factores de transcripción.
102
8.3.2 INTEGRCIÓN DEL SISTEMA ENDOCRINO
Las diferentes hormonas no funcionan de forma aislada, sino que, dada la relevancia de muchas de ellas
controlando procesos vitales se requiere que haya una coordinación entre ellas. Existen diferentes
mecanismos que permiten asegurar esa coordinación, entre los que destacan:
I. Modulación de diferentes respuestas por una misma hormona para producir un único resultado
final: La insulina activa la glucolisis e inhibe la gluconeogénesis con el fin de disminuir la
glucemia.
II. Sinergismo o coordinación de respuesta simultáneas de diferentes hormonas. Por ejemplo, el
glucagón, los glucocorticoides o la hormona de crecimiento, aumentan la glucemia.
III. Antagonismo o contrarregulación hormonal. La insulina activa y el glucagón inhibe la glucólisis
con lo que se consigue un control muy fino de la glucólisis.
Con el fin de mantener una correcta homeostasis hormonal, las hormonas se suelen integrar en los
denominados ejes, que son las unidades funcionales del sistema endocrino y agrupan no solo a las glándulas
productoras, sino también a todos los agentes reguladores de su síntesis y secreción.
Las hormonas son moléculas con elevada potencia, por lo que sus concentraciones circulantes suelen ser
bajas y tanto su síntesis como su secuencia están sujetos a numerosos mecanismos de control que incluyen:
• La liberación basal de la hormona, que generalmente es muy baja.
• Otras moléculas, que pueden activar o inhibir el eje
• Ritmos circadianos: controlados por el sistema nervioso central
• Estrés
103
• Retroalimentación negativa: el efecto provocado por una hormona actúa inhibiendo la
secreción de aquellas hormonas que estimulan su producción
• Inactivación /eliminación de la hormona a través de su metabolismo.
104
8.4.3 HORMONAS PANCREÁTICAS: INSULINA Y GLUCAGÓN
En el páncreas se sintetizan: la insulina y el glucagón
8.4.3.1 INSULINA
Principal hormona anabólica del organismo ya que estimula la síntesis de carbohidratos, lípidos y proteínas.
Es una hormona peptídica constituida por 2 cadenas peptídicas: la cadena A y la cadena B que se unen entre
sí por enlaces disulfuro. Se sintetiza por las células beta de los islotes de Langerhans en forma de pre-
proinsulina. Los principales efectores de la secreción de insulina son la glucosa y los aminoácidos. También
estimula su secreción determinas hormonas gastrointestinales como GLP-1 (glucagón-like peptide 1) y GIP
(péptido inhibidor gástrico).
8.4.3.2 GLUCAGÓN
Hormona peptídica de 29 aminoácidos, sintetizada por las células α de los islotes de Langerhans del páncreas.
La disminución de los niveles de glucemia activa su secreción y se inhibe por la glucosa, la insulina y la
somatostatina. Su órgano diana es el hígado.
Efectos Biológicos:
- Incrementan la presión arterial: aumenta gasto cardíaco, producen vasoconstricción periférica
específica: piel, territorio mesentérico y riñón.
- Redistribución del flujo sanguíneo: Vasodilatación encefálica.
- Disminuyen la diuresis: oliguria o anuria
- Aumentan volumen-minuto respiratorio: Broncodilatación y taquipnea
- Hiperexcitabilidad muscular.
- Piloerección: erección del vello corporal
- Midriasis: dilatación de la pupila
105
- Sobre el metabolismo energético:
▪ Hiperglucemia
▪ Lipólisis (β1-adipocito): elevan los niveles de ácidos grasos libres
▪ Catabolismo proteico
106
TEMA 9. INTRODUDCCIÓN A LAS ENZIMAS
9.1 CONCEPTO DE ENZIMA
Las enzimas son moléculas sintetizadas en las células que aceleran de forma muy selectiva y eficiente las
reacciones que se dan en el entorno celular.
Controlan tanto la naturaleza como la velocidad de las reacciones, e intervienen tanto en las espontáneas
(exergónicas) como en las no espontáneas (endergónicas). Son catalizadores biológicos.
Un catalizador es una sustancia que aumenta la rapidez o velocidad se una reacción química, sin alterar el
equilibrio de la reacción. La sustancia sobre la que actúa se llama sustrato de esa enzima.
Hasta hace poco, se consideraba que todas las enzimas eran de naturaleza proteica, también las hay de otra
naturaleza, como es el caso de varios RNA o ribozimas que presentan funciones catalíticas
107
9.2.1. OXIDORREDUCTASAS
Catalizan reacciones de oxidación-reducción. Los electrones que resultan eliminados de la sustancia que se
oxida, son aceptados por el agente que causa la oxidación, que sufre un proceso de reducción.
El principal agente oxidante es el oxígeno, que está implicado en numerosas reacciones de oxidación
irreversibles.
9.2.2. TRANSFERASAS
Transfieren un grupo químico de una molécula a otra. Las quinasas muy importantes en procesos biológicos,
son un tipo especial de transferasas, que catalizan la transferencia de un grupo fosfato a otra molécula desde
un nucleósido trifosfato.
Transfieren un grupo (G) diferente del hidrógeno de un sustrato (S) a otro (S´)
S-G + S´ ↔ S + S´-G
Los nombres comunes de estas enzimas suelen llevar el prefijo trans- y entre ellas se encuentran las
transaminasas, transmetilasas, transcarboxilasas.
9.2.3. HIDROLASAS
Catalizan la ruptura hidrolítica de uniones C-O, C-N, C-C y otros enlaces
Transfieren un grupo –OH desde el agua a otro sustrato. El sustrato típico suele ser un enlace éster
(incluyendo el fosfodiéster de los ácidos nucleicos) o amida. Entre las hidrolasas se encuentran las esterasas,
las fosfatasas y las peptidasas.
9.2.4. LIASAS
Catalizan la eliminación atómica de grupos de enlaces C-C, C-N en otros, dando lugar a la formación de dobles
enlaces, sin la participación de H2O u oxidación.
CX – CY ↔ Y-X + C =C
A-B ↔ A +B
D=E + H-I ↔ DH –EI
Se encuentran las descarboxilasas, las hidratasas, las deshidratasas, las desaminasas, las sintetasas.
9.2.5. ISOMERASAS
Constituido por un grupo heterogéneo de enzimas, que catalizan diferentes tipos de reordenamiento
intramolecular. Dichos reordenamientos pueden ser cambios geométricos, ópticos o estructurales (isómeros
de posición) de una molécula. Catalizan reacciones que suponen un movimiento de un grupo o un doble
enlace dentro de la molécula, lo que hace se obtenga un nuevo isómero. Por ejemplo: racimasas, epimerasas,
mutasas.
108
9.2.6. LIGASAS
Catalizan la unión de dos moléculas acopladas a la hidrólisis de una molécula de ATP. Se denominan
sintetasas
Numerosas enzimas tienen un componente no proteico denominado cofactor. Los cofactores pueden ser
cationes metálicos o moléculas orgánicas conocidas como coenzimas, y que son necesarias para su correcto
funcionamiento
Numerosos enzimas utilizan cationes metálicos como cofactores, que tienen funciones concretas. Por
ejemplo, las quinasas no son activas en ausencia de Mg+2 (Figura 2). Las coenzimas son necesarias para
transportar de forma transitoria grupos funcionales durante la reacción catalizada por las enzimas. Muchos
son productos derivados de las vitaminas y su unión a la porción proteica puede ser covalente o no covalente
109
(Figura 3). Por ejemplo: la mayoría de las carboxilasas (enzimas que catalizan la incorporación de CO2)
requieren biotina.
Muchas de las reacciones de oxidorreducción que se dan en las células son catalizadas por deshidrogenasas
que utilizan dos coenzimas: el NAD+ y el NADP+ (Figura 4). La alternancia de estos compuestos entre su
forma oxidada y reducida permite que actúen como aceptores o dadores de electrones según la reacción. En
la oxidación de un sustrato como el malato se produce una pérdida de dos átomos de hidrógeno (que se
pueden considerar como 2 electrones +2H+) de la siguiente forma: el ion hidruro (2e- + 1H+ ) es transferido
desde el sustrato directamente a la coenzima mientras que el otro protón es liberado al medio. El NAD+ suele
utilizarse como coenzimas en las reacciones de oxidación de las rutas catabólicas, mientras que el NADP+
participa en reacciones anabólicas de reducción
En este tipo de enzimas que necesitan un componente adicional, la porción proteica se denomina apoenzima
y la molécula completa holoenzima.
110
9.4. CENTRO ACTIVO
Las enzimas tienen un papel fundamental: acelerar las reacciones biológicas actuando sobre sustratos (S)
específicos que se van a transformar en el producto (P) de la reacción:
(E + S) → E + P
En la proteína las características del centro activo van a estar determinadas por la naturaleza de los
aminoácidos que lo forman y su distribución espacial concreta.
En una reacción química la molécula de partida (el sustrato) se transforma en otra estructura con
propiedades químicas diferentes (el producto). El estado de transición es una estructura que está sufriendo
una transformación y que no tiene las propiedades del sustrato ni del producto, No se trata de una molécula
estable, sino de un estado breve (vida media 10-13 s), en los que se pueden producir fenómenos como la
ruptura y formación de enlaces o la aparición de cargas y que de caracteriza por tener una elevada energía
libre de Gibbs.
La transformación de sustrato a producto no es inmediata. Una vez que el sustrato adecuado interacciona
con el centro activo, se producen modificaciones que lo convierten en un estado de transición que se
transformará en el producto final de la reacción. Dentro del centro activo hay ciertos aminoácidos que
intervienen en la unión al sustrato a la enzima y se denominan residuos de unión, mientras que los que
participan de forma activa en la transformación química del sustrato se conocen como residuos catalíticos.
No siempre las enzimas se presentan como una molécula sencilla que cataliza una reacción determinada.
Muchas enzimas de los seres vivos se presentan como formas múltiples o formas moleculares. Siguiendo las
directrices de la Comisión de Nomenclatura de Enzimas por formas múltiples se entiende todas aquellas
proteínas que catalizan una misma reacción, pero que presentan propiedades diferentes. En este sentido:
111
5. Pueden catalizar la misma reacción, pero a partir de un sustrato diferente
Complejos Multienzimáticos:
Son ensamblajes no covalentes de enzimas estructural y funcionalmente diferentes que catalizan pasos
sucesivos de una ruta metabólica. El resultado es un agregado multienzimático, de gran tamaño, más
complejo que una enzima. Catalizan rápidamente una secuencia de reacciones ya que los centros activos de
las enzimas que lo integran están cercanos entre sí. Los productos formados en una reacción del complejo no
difunden al entorno, sino que son inmediatamente utilizados como sustratos por el siguiente componente
enzimático del complejo; este hecho determina el proceso denominado canalización de metabolitos.
Enzimas multifuncionales:
112
Son las enzimas que en una misma cadena polipeptídica poseen más de un dominio funcional (catalítico).
Estas enzimas catalizan también reacciones secuenciales de una ruta metabólica, de manera que el sustrato
del segundo dominio es el producto del primero.
113
TEMA10. CINÉTICA ENZIMÁTICA
10.1. VELOCIDAD Y ORDEN DE REACCIÓN
Para analizar las variaciones energéticas que ocurren en una reacción desde su estado inicial hasta su estada
final (S—P), se representa en un diagrama de curso de la reacción de energía libre de Gibbs, frente al
progreso de la reacción.
ΔG´° = Gp – Gs
La presencia de una enzima no va a variar esta situación energética que seguirá definida por sus parámetros
termodinámicos.
Las enzimas no alteran el equilibrio entre productos y sustratos, pero al acelerar la velocidad de la reacción,
consiguen que se alcance más rápidamente el equilibrio.
E + S ↔ ES → E + P
De esta forma si existe suficiente cantidad de sustrato [S], se podrán conseguir mayores concentraciones de
producto [P], por una unidad de tiempo o en su ausencia.
114
la que un sistema pasa de un estado inicial a uno final, no altera la espontaneidad de la reacción, pero si tiene
una gran influencia sobre la velocidad a la que se desarrolla
Las enzimas aceleran las reacciones químicas creando vías alternativas de menor energía de activación y lo
hacen mediante dos mecanismos:
1. La formación de enlaces covalentes o la transferencia de grupos funcionales entre determinados
grupos funcionales de la enzima y el sustrato.
2. La creación de interacciones no covalentes entre la enzima y el sustrato que van acompañados de
una liberación de energía libre (ΔG-), llamada energía de unión o fijación, que rebaja la energía de
activación.
Ambas situaciones se dan gracias a la formación del complejo binario enzima-sustrato, que además confiere
a las enzimas una gran especificidad.
La velocidad de cualquier reacción (S → P), está determinada por la concentración del sustrato y una
constante, la constante de velocidad (k), con la que se relaciona mediante la ecuación matemática:
V = k [S]
10.1.2.INTERACCIONES ENZIMA-SUSTRATO
Donde kB es la constante de Boltzman., h es la constante de Plank, R la constante de los gases nobles y T la
temperatura absoluta Lo importante de esta reacción es que refleja cómo la constante de velocidad (k) está
relacionada con la energía de activación de forma inversa y exponencial. Esto indica que un pequeño
descenso en la energía de activación supone un aumento considerable de la velocidad de reacción.
115
10.2. CATÁLISIS ENZIMÁTICA
La formación del complejo ES mantiene el sustrato en la orientación correcta y facilita las interacciones entre
los grupos funcionales que van a reaccionar, a diferencia de lo que ocurre en una reacción en disolución en el
que la colisión se produce al azar. Las interacciones débiles que se forman entre enzimas y sustrato
sustituyen las interacciones que existirían entre las moléculas y el agua. De esta manera, si se elimina la capa
de solvatación de un sustrato se facilita la transformación de un producto.
Las interacciones débiles creadas entre la enzima y el estado de transición compensan situaciones
termodinámicas inestables, como la posible aparición de cargas debidas a redistribuciones electrónicas
durante el proceso de transformación de sustrato a producto. Los mecanismos por los que la enzima
consigue rebajar la energía de activación mediante la unión con ciertos residuos se pueden clasificar en tres
grupos principales.
116
10.3. FACTORES QUE AFECTAN A LA CATÁLISIS ENZIMÁTICA
10.3.2. TEMPERATURA
El aumento de temperatura conduce a un aumento de la velocidad de reacción que tiene un límite cuando se
sobrepasa la temperatura de desnaturalización de las enzimas, lo que conlleva una pérdida de función.
117
Los estudios de velocidad de las reacciones enzimáticas de un solo sustrato se realizan mezclando una
concentración conocida de enzima con una concentración conocida de sustrato y midiendo la desaparición
del sustrato o la aparición del producto a lo largo del tiempo.
Para la mayoría de las reacciones catalizadas por enzimas los datos experimentales proporcionan gráficas
como la de la Figura 11, en la que se identifican tres zonas claramente diferenciadas.
- Una primera etapa lineal, a bajas concentraciones de sustrato, en la que la reacción se
comporta como si fuese de primer orden.
- Una segunda etapa curvilínea, a concentraciones de sustrato intermedias, en las que hay un
descenso en la respuesta al aumento de la concentración sustrato.
118
- Una última etapa, a elevadas concentraciones de sustrato, en la que la velocidad no varía al
aumentar la concentración de sustrato.
Este comportamiento se puede explicar de una forma cualitativa suponiendo que la reacción enzimática
transcurre mediante la reacción:
Para expresar este comportamiento mediante una ecuación matemática Leonor Michaelis y Maud Menten
en 1913, desarrollaron un razonamiento que se basaba en asumir ciertos supuestos:
1. La primera etapa de la reacción enzimática es la formación rápida del complejo ES mediante una
reacción reversible. En este supuesto se puede definir una constante ks (constante de disociación)
que es la inversa de ka (constante de asociación).
119
Donde [Elibre] = [Etotal]-[ES]. Se utilizan los valores de ks en lugar de los de ka, porque los primeros
tienen unidades de concentración de sustrato. Cuanto más fuerte sea la unión de la enzima al
sustrato menor será el valor de ks.
2. En una segunda etapa mucho más lenta (kcat <<<k1), el complejo ES se transforma en producto y
enzima libre en una o varias reacciones. En este caso, la velocidad depende de la concentración del
complejo enzima-sustrato y de la constante de velocidad de la etapa más lenta que se denomina k cat
(constante catalítica)
Cambiando las reacciones (1) y (2) y simplificando podemos calcular la velocidad de la reacción
Que describe la velocidad de reacción como una función hiperbólica en función de la concentración
de sustrato. Cuando [S] tiende al infinito, toda la enzima se encuentra como complejo ES, por lo que
se puede decir:
Que explica el comportamiento cinético de aquellas reacciones en las que hay una formación rápida
de complejo ES, seguida de una etapa posterior más lenta en la que se libera el producto
En algunas ocasiones no se cumple que kcat<<>>[Elibre], lejos de condiciones celulares, pero en unas
condiciones muy fáciles de obtener en el laboratorio. En esta situación, la [ES] depende de la velocidad de
reacción del complejo ES (controlada por k1) y de la velocidad de desaparición del complejo ES, que puede
producirse por dos situaciones.
1. Por la disposición del complejo ES para dar Elibre y sustrato, controlada por k-1.
2. Por la formación del producto y liberación de Elibre controlado por kcat.
120
Igualando la velocidad de formación del complejo ES con la velocidad de desaparición (situación de estado
estacionario) y despejando, se obtiene un valor nuevo de [ES].
En esta ecuación se define una nueva constante, que surge de la combinación de constantes de velocidad de
la reacción que se conoce como constante de Michaelis-Menten y se denomina Km de forma abreviada. La
ecuación anterior podría simplificarse:
Calculando la velocidad en función de la [ES] y teniendo en cuenta que cuando la concentración de sustrato
tiende a infinito Vmax=kcat [E], obtenemos:
Aunque esta ecuación difiere de la obtenida inicialmente por Michaelis-Menten, se conoce universalmente
como la ecuación de Michaelis-Menten.
Conceptos clave:
- Se puede explicar el comportamiento de numerosas reacciones enzimáticas suponiendo que
la primera etapa es rápida y reversible y la velocidad está condicionada por la transformación
mucho más lenta de sustrato a producto.
- La ecuación de Michaelis-Menten explica el comportamiento de reacciones en las que la
concentración del complejo enzima-sustrato permanece constante y la concentración del
sustrato es muy superior a la de la enzima
Existen numerosas reacciones catalizadas por enzimas en las que intervienen dos o más sustratos. En este
tipo de reacciones los sustratos pueden unirse a la enzima de forma simultánea o sucesiva. Existen dos
mecanismos que explican este comportamiento
Mecanismo Secuencial: En algunas reacciones en las que intervienen dos sustratos se forman en algún
momento un complejo terciario no covalente ES1S2. Los sustratos pueden fijarse al azar o hacerlo en un
orden específico.
121
Mecanismo de doble desplazamiento o ping-pong: No se forma un complejo terciario, sino que el primer
sustrato se libera como producto antes de la unión del segundo sustrato a la enzima que ya ha sido
modificada en la reacción anterior.
Las quinasas siguen este tipo de mecanismo. El primer sustrato es el ATP que se une a la enzima que libera
ADP como producto y se queda fosforilada. El segundo sustrato se une a la proteína fosforilada que le
transfiere el grupo fosfato.
La modificación covalente de una enzima es también un mecanismo habitual para regular la actividad de
numerosas enzimas. La modificación puede ser reversible o irreversible. Muchas enzimas cambian su
actividad como consecuencia de una modificación covalente en su estructura. Algunas enzimas sufren
reacciones de adición de grupos fosforilo, adenilo, uridililo, metilo, etc., siendo las más frecuentes las
primeras.
En el caso de la fosforilación, la reacción está catalizada por unas enzimas llamadas quinasas. La modificación
es reversible porque los grupos fosfato pueden eliminarse por la acción de otras enzimas: las fosfatasas. Este
tipo de modificación de la enzima puede hacer que la enzima se active o desactive, dependiendo de la
enzima.
En ciertos casos la forma activa de la enzima surge tras la escisión de un fragmento de la cadena polipeptídica
de un precursor inactivo que se denomina zimógeno. Por ejemplo, las proteasas del estómago y del lumen
intestinal, donde se sintetizan sus formas inactivas y generalmente se activan de manera secuencial. Algunos
zimógenos se activan por el pH, como el paso de pepsinógeno en pepsina en el estómago y otros por
proteólisis parcial.
122
La pérdida de un fragmento de la cadena produce cambios conformacionales en estas enzimas que hacen
accesible su centro activo, y por tanto la función activa de la enzima.
10.8. ALOSTERISMO
En la célula existe la necesidad de coordinar la actuación de muchas enzimas en aquellas vías que se
desarrollan de manera secuencial, es decir, donde el producto de una reacción es el sustrato de la siguiente.
En estas situaciones existen una o varias enzimas que tienen mayor efecto sobre la velocidad global del
proceso y se denominan enzimas reguladoras. Estas enzimas pueden cambiar su actividad como respuesta a
ciertas modificaciones y suelen ser las que catalizan las primeras de las reacciones de la secuencia, puesto
que la regulación de la ruta en las últimas etapas supondría un gasto innecesario. Existen varios mecanismos
mediante los cuales se regula su actividad.
Las enzimas alostéricas, se unen de forma reversible no covalente a pequeñas moléculas, que regulan su
actividad. Otras enzimas sufren modificaciones covalentes que pueden ser reversibles o irreversibles,
produciéndose cambios en su función.
La actividad de algunas enzimas se modula mediante la unión de uno o más ligandos denominados
moduladores, que se unen en otro lugar diferente al centro activo pero que es específico para cada
modulador. Estos ligandos inducen un cambio de conformación que puede aumentar (moduladores
positivos) o disminuir (moduladores negativos) la afinidad de la enzima por el sustrato. Existen dos tipos de
interacción.
- Homotrópicas: El mismo sustrato tiene un efecto modulador y son casi siempre regulaciones
positivas. En las enzimas homotrópicas, el centro activo y el sitio regulador son el mismo.
- Heterotrópicas: El ligando es una sustancia diferente y pueden ser positivas o negativas
La mayoría de las enzimas alostéricas son oligoméricos y están formadas por varias subunidades. En este tipo
de enzima la unión del modulador a una de las subunidades produce un cambio de configuración que se
transmite a las otras subunidades con lo que consigue un efecto cooperativo.
Existen dos modelos que lo explican:
123
En algunas rutas metabólicas, el producto final de la ruta es la molécula que actúa como modulador negativo
de la enzima que cataliza la primera etapa de la reacción. Este tipo de regulación se denomina
retroinhibición.
124
SECCIÓN 3: METABOLISMO ENERGÉTICO
TEMA11. INTRODUCCION AL METABOLISMO
11.1 VÍAS METABÓLICAS
El metabolismo se podría definir como el conjunto de reacciones químicas catalizadas mediante enzimas,
conectadas entre sí que comienza con una molécula completa y de forma cuidadosamente definida la
convierte en alguna otra molécula necesaria, que tienen lugar en un organismo o ser vivo, especialmente en
una célula.
Estas rutas metabólicas procesan una biomolécula desde un punto de partida (ej. La glucosa), hasta un punto
final (en el caso de la glucosa hasta dióxido de carbono, agua y energía bioquímica útil), sin generar
productos secundarios que no se pueden aprovechar o que no sean útiles.
Todas las reacciones del metabolismo están estrechamente relacionadas e interconectadas de tal manera
que la separación entre anabolismo y catabolismo es una separación más que nada formal.
El conjunto de reacciones tiene diferentes finalidades, entre las que podrían destacar las siguientes:
1. Obtención de energía necesaria para realizar las funciones del organismo a partir de nutrientes.
2. Obtención de las moléculas precursoras o sillares (monómeros) necesarios para la formación de
macromoléculas (polímeros) endógenos, a partir de la degradación de macromoléculas exógenas
que se ingieren en los nutrientes.
3. Formación o síntesis de las macromoléculas endógenas (polisacáridos, lípidos, proteínas, ácidos
nucleicos), partiendo de las moléculas precursoras. Este proceso suele requerir energía.
4. Síntesis y degradación de biomoléculas con funciones especializadas, como pueden ser vitaminas u
hormonas
En general, las rutas implicadas en el metabolismo se suelen dividir en dos fases: rutas catabólicas o
catabolismo y las denominadas rutas anabólicas o anabolismo. Ambos tipos de rutas ocurren
simultáneamente en la célula, con una regulación independiente. El conjunto de ambas constituye el
metabolismo y están interconectadas por moléculas transportadoras (Figura 1).
125
Las moléculas transportadoras almacenan la energía de una forma que sea fácil de intercambiar. Pueden
hacerlo a través de un grupo químico fácil de transportar como el grupo fosforilo, o a través de electrones,
con gran actividad energética. La ventaja de estas moléculas transportadoras es que difunden rápidamente
por la célula de manera que pueden transportar la energía contenida en sus enlaces desde el lugar en el que
se han originado, al lugar al que se va a requerir su acción.
La principal molécula transportadora de energía es el ATP y las moléculas transportadoras de electrones son
nucleótidos NADH y el NADPH. Estas moléculas se conocen como coenzimas.
Las dos fases del metabolismo son opuestas (Figuras 1 y 2). Se puede precisar que es el catabolismo es una
fase degradativa que sirve para quemar las moléculas que se ingieren como nutrientes, o bien moléculas
propias, con objeto de produje energía química, tanto en forma de nucleótidos trifosfato (ATP, GTP), como
en forma de moléculas con poder reductor (FADH2, NADH y NADPH), originando una serie de productos de
deshecho (a destacar CO2, agua y NH3 +). De la ruta catabólica también se obtienen moléculas precursoras o
126
intermediarias a partir de la degradación de macromoléculas. En general, el catabolismo es convergente, es
decir, a partir de moléculas muy dispares se acaba obteniendo una serie limitada de moléculas intermediarias
o precursores, así como una serie limitada de moléculas energéticas. Normalmente son reacciones
oxidativas, exotérmicas y en las que se libera poder reductor.
El anabolismo es en cambio, una etapa biosintetizadora o creadora, en la cual, a partir de una serie limitada
de moléculas sencillas (acetil CoA, piruvato, aminoácidos, ácidos grasos o azúcares) se sintetizan moléculas
más complejas, como ácidos nucleicos, proteínas, polisacáridos o lípidos. Esta fase sintetizadora suele
requerir importantes cantidades de energía, ya sea en forma de nucleótidos trifosfato o moléculas con poder
reductor, que proceden de las rutas catabólicas.
También existen reacciones anfibólicas, que actúan en las encrucijadas metabólicas, conectando las
reacciones catabólicas y anabólicas, como es el caso del ciclo del ácido cítrico.
ETAPA I: Comprende la digestión de las grandes moléculas o biopolímeros a sus moléculas precursoras o
sillares químicos. Así, por ejemplo, los polisacáridos se degradan rindiendo monosacáridos y las proteínas
darán los aminoácidos que los constituyen. En esta etapa se encuentran los procesos de digestión de los
127
nutrientes que se ingieren, así como otras rutas metabólicas muy importantes. Por ejemplo, la degradación
del glucógeno o glucogenólisis y el recambio proteico de las proteínas.
ETAPA II: Las moléculas sillares o monómeros, es decir, los productos de la etapa anterior, se convierten en
un reducido número de especies metabólicas intermediarias más sencillas. Así productos como
monosacáridos, glicerol y algunos aminoácidos se degradan hasta el piruvato, moléculas intermediarias de
tres carbonos que posteriormente rendirá una especie de dos carbonos: el grupo acetilo del acetil-CoA. De
igual forma, los ácidos grasos y el resto de aminoácidos se hidrolizan hasta dar lugar a acetil-CoA y unos
pocos productos finales diferentes. En esta etapa se puede destacar varias rutas metabólicas: por un lado, la
glucólisis, ruta por la cual la glucosa y otras hexosas se degradan a piruvato y posteriormente a acetil-CoA, a
través de la descarboxilación oxidativa del piruvato. El proceso de degradación de ácidos grasos, conocido
como β-oxidación también acaba rindiendo acetil-CoA en las mitocondrias.
ETAPA III: En esta última etapa, tanto el grupo acetilo del acetil-CoA, como los demás productos de la etapa
anterior se catalizan hacia una ruta catabólica final común, en la que, en último término, pueden ser
oxidados, dando CO2 y H2O. En esta etapa se encuentra el ciclo de Krebs o ciclo de los ácidos tricarborxílicos,
así como la cadena transportadora de electrones. La cadena transportadora de electrones sirve para producir
grandes cantidades de energía en forma de ATP, gracias a la oxidación de coenzimas NADH y FADH2, que se
originan en las rutas del catabolismo especialmente en la glucólisis, β-oxidación y el ciclo de Krebs. Una de las
principales funciones de esta etapa es la producción de energía, mientras que, en las etapas anteriores,
aunque también se produce energía, el principal objetivo es la degradación de moléculas más complejas en
otras más sencillas.
ETAPA III: Esta etapa comprende la biosíntesis de macromoléculas a partir de moléculas sillares o precursores
obtenidos en la etapa II del anabolismo o en la etapa I del catabolismo. Ejemplo: a partir de aminoácidos se
obtienen polipéptidos y proteínas a través de la biosíntesis de proteínas y se generan polisacáridos como, por
ejemplo, el glucógeno, a partir de la glucosa por la ruta de la glucogenogénesis.
128
11.2. FUENTES DE ENERGÍA BIOLÓGICA
La célula puede entenderse como una gran fábrica química donde cada segundo se realizan miles de
reacciones que necesitan una fuente de energía (átomos que proceden del entorno en forma de nutrientes) y
una fuente de energía que, aunque se presenta en forma de energía química, en última instancia proviene
del sol.
129
- Energía Química: La célula también es capaz de transformar la energía química de los
nutrientes, de manera que, durante su proceso de combustión, se libera toda la energía de las
moléculas y se utiliza para realizar trabajo celular (ejemplo: reacciones químicas no favorables
o espontáneas, movimientos de moléculas a través de membranas, reacciones que generan
orden y por tanto alto contenido de información, crecimiento y división celular).
Una molécula muy reducida puede sufrir un proceso de combustión (oxidación en presencia de oxígeno),
hasta que alcanza un estado oxidado. Los electrones contenidos en los enlaces de la molécula reducida son
transferidos al oxígeno, por lo que la pérdida de electrones de la molécula hace que tenga menos energía en
sus enlaces. Este proceso ocurre normalmente en moléculas compuestas por carbono, el C saturado de H (es
decir, con mayor número de enlaces covalentes unidos al H), cederá sus electrones al O2 atmosférico,
convirtiendo el O2 en H2O, mientras que la molécula hidrocarbonada se transforma en CO2, estado de
máxima oxidación del carbono. Este proceso de combustión libera energía en forma de calor a su entorno
(Figura 5).
130
Los seres vivos han conseguido desarrollar una serie de reacciones químicas (catalizadas por enzimas) que
permiten recuperar parte de la energía de la molécula y almacenarlas en otras moléculas con alto contenido
energético. La célula funciona como una máquina que quema combustible (nutrientes) en presencia de O2:
parte de la energía se libera a la atmósfera (en forma de calor) pero otra se transforma en otro tipo de
energía capaz de realizar un trabajo útil (energía química). El proceso será más eficaz cuanto menos calor
emita al ambiente y más rendimiento de trabajo consiga.
El combustible, es decir, el nutriente será transformad en la forma más estable y menos energética del
carbono, el CO2, que será liberado a la atmósfera (Figura 6).
El ciclo sólo se cerrará si el CO2 es utilizado. Esta es la función de las plantas y otros organismos
fotosintéticos, únicos seres vivos capaces de convertir el CO2 en un compuesto mucho más energético.
¿Cómo consiguen las plantas la energía para subir desde un nivel o escalón bajo en energía, donde está el
CO2 a un nivel energético mucho más elevado donde se encuentran los hidratos de carbono? Sólo se logra
gracias a la capacidad que tienen las plantas de captar y utilizar una energía mucho mayor, la energía solar,
gracias a la maquinaria fotosintética (Figura 6).
131
enzima regulada de la glucólisis), presenta una inhibición por su producto Glucosa-6-fosfato
de tal forma que dicho factor de regulación permite controlar la cantidad de glucosa que se
almacena en la célula.
La termodinámica es la ciencia que describe y relaciona las propiedades físicas de la materia y sus
intercambios de energía.
Los seres vivos dependen del suministro de energía y para cumplir el primer principio de la conservación de la
energía, el balance final de energía entre la célula y su entorno debe mantenerse constante.
En una reacción química, las sustancias que intervienen constituyen el sistema termodinámico, que
evoluciona desde un estado inicial (reactivos), hasta un estado final (productos).
En termodinámica una función de estado o variable de estado es una magnitud física macroscópica que
caracteriza el estado de un sistema en equilibrio. Dado un sistema termodinámico en equilibrio, pueden
escogerse un número finito de variables de estado, tal que sus valores determinan unívocamente el estado
del sistema.
132
ENTALPÍA O CALOR A PRESIÓN CONSTANTE
La entalpía es el contenido de calor interno del sistema reaccionante a presión constante. El incremento de
entalpía de un sistema (ΔH) expresa una medida de la cantidad de energía absorbida o cedida por un sistema
termodinámico, es por tanto, la cantidad de energía que ese sistema puede intercambiar con su entorno.
Cuando se produce una reacción química y los reactivos son diferentes a los productos, habrá un cambio de
contenido calórico debido a la energía contenida en los enlaces químicos. Las reacciones podrán ser de dos
tipos (Figura 7):
- Endotérmicas: Que absorben calor del entorno en donde transcurre la reacción (ΔH positivo).
En este caso, el contenido calórico es menor en los reactivos que en los productos.
- Exotérmicas: Que libera calor del entorno (ΔH negativo). El contenido calórico es mayor en los
reactivos que en los productos.
En cualquier reacción química, la variación de entalpía (ΔH) de la reacción es igual a la diferencia entre la
suma de la entalpía de formación de los productos y la suma de la entalpía de formación de los reactivos.
ΔH° reacción = ΣH°f productos - ΣH°f reactivos
Cuando se miden las funciones de estado en condiciones estándar (es decir, se fija la presión, la temperatura
y la concentración de productos y reactivos), se representa un símbolo con un
superíndice ° (ΔH°). Si además se estudia en condiciones fisiológicas (a pH=7), se añade una prima ´ (ΔH°´)
A→B→C
ΔH°´A→C = ΔH°´A→B + ΔH°´B→C
Segunda Ley de la Termodinámica: el universo tiende siempre a aumentar el desorden. En todos los procesos
naturales la entropía del universo (sistema más entorno) aumenta.
El objetivo de todos los seres vivos es ordenar moléculas que encierran mucha información. Lo que parece
desafiar la Segunda Ley de la Termodinámica, sin embargo, hay que tener en cuenta, que para ordenar un
sistema (como es la síntesis de ADN en una célula), el proceso se realiza a partir de la entrada de materia y
133
energía a la célula (sistema abierto), y en el curso de las reacciones químicas, parte de la energía será
utilizada por la célula para generar esta molécula ordenada (disminución entropía del sistema), pero otra
parte se disipará en forma de calor (forma de energía muy desordenada debido a la colisión aleatoria de
moléculas). Este calor se liberará al entorno celular, lo que provoca un aumento de la entropía, de manera
que, según estipula la segunda Ley de la Termodinámica, la entropía total del universo (la célula más su
entorno) siempre aumenta (Figura 8):
Características de la entropía:
i. La entropía es una función de estado.
ii. Mide el grado de desorden o de libertad de un sistema. Los sistemas desordenados tienen una
entropía elevada, mientras que los sistemas ordenados tienen una entropía muy baja.
iii. En los sistemas abiertos hay que tener en cuenta el intercambio de entropía con el entorno o
exterior.
iv. En las reacciones exotérmicas (donde se produce desprendimiento de calor) aumenta la
entropía del entorno.
v. En las reacciones endotérmicas (se absorbe calor) disminuye la entropía del entorno.
vi. Una reacción es más probable si se da en situación de aumento de entropía.
vii. Un incremento de entropía para un sistema y su entorno no varía en procesos reversibles y es
positiva en procesos irreversibles
En las reacciones exotérmicas aumenta la entropía del entorno, ya que libera calor al entorno provocando un
mayor desorden. Ocurre lo contrario con las reacciones endotérmicas, puesto que, al absorber calor del
entorno, las moléculas del entorno estarán menos libres.
Los seres vivos, durante el proceso de combustión de los alimentos a partir de la energía química contenida
en los nutrientes, liberan calor y gracias al conjunto de rutas metabólicas, son capaces de aprovechar parte
de esta energía al acoplarla a reacciones que generan orden. Este nexo entre la producción de calor y el
incremento de orden es lo que diferencia el metabolismo de una célula y el derroche de energía que se
produce, por ejemplo, al quemar un combustible con una llama. En este caso, la entropía del universo
aumenta, pero no se genera orden, ni se obtiene información.
La Segunda Ley de la Termodinámica permite predecir si una reacción es espontánea cuando aumenta la
entropía del universo (el sistema más el entorno). La Energía Libre de Gibbs (G) definida como ΔG=-ΔS del
universo, se ocupa de sólo de las variaciones del sistema, sin necesidad de medir el entorno. Permite predecir
la dirección de las reacciones químicas, su posición exacta en el equilibrio y la cantidad de trabajo que puede
llevar a cabo, a temperatura y presión constantes.
134
ΔG = ΔH - TΔS
Lo importante es que si se conocen estos valores se podrá saber si los reactivos se van a transformar
espontáneamente en productos.
Una reacción exotérmica (ΔH<0) que incrementa la entropía (AS>0) ocurre espontáneamente. Una reacción
endotérmica ocurrirá espontáneamente (ΔG<0) si el valor T Δּ S es mayor que ΔּH, aun cuando el proceso sea
endotérmico (AH>0)
El curso de la reacción viene determinado por la energía libre almacenada en sus moléculas y por la
concentración de ellas. Por lo tanto, existe una forma de expresar y calcular la energía libre de un sistema en
términos de la concentración de sus moléculas o valor energético de las mismas. Hay que distinguir entre dos
cantidades diferentes, la variación de la energía libre ΔG y la variación de energía libre estándar (ΔG°). ΔG
real de una reacción:
El valor de energía libre muestra en que sentido va a transcurrir la reacción y en que punto va a alcanzar el
equilibrio.
Condiciones especiales:
P = 1 atmósfera
[Productos] = [Reactivos] = 1M, al inicio de la reacción
pH=7, sólo se fija en reacciones bioquímicas
ΔG° representa las condiciones estándar del sistema, mientras que ΔG°´representa las condiciones estándar
transformadas en los estudios bioquímicos, donde se debe fijar también el pH fisiológico (pH=7), en este caso
muy alejado de [H+]=1M.
135
Si la reacción alcanza el equilibrio, se llegará a un valor constante, la constante de equilibrio (K´eq). Que los
reactivos se conviertan en productos o viceversa (que la reacción ocurra hacia la derecha o hacia la izquierda)
en condiciones estándar, donde se ha partido de la misma concentración, sólo dependerá del potencial
químico o valor energético de las moléculas. Por lo tanto, este valor será constante para una determinada
reacción. Como se desprende de la expresión:
Si se permite que el sistema alcance el equilibrio, es decir, que no haya variación de energía libre; ΔG=0.
Ya que en equilibrio:
Entonces:
La energía libre estándar está relacionada con el valor de la constante de equilibrio de la reacción. Si se
conoce el valor de ΔG°´ se puede saber si una reacción tiene tendencia a producirse espontáneamente,
aunque sólo si se conocen las concentraciones reales en la célula, o en un determinado experimento, se
podrían determinar si se producirá o no de forma espontánea.
136
En la célula la temperatura y presión son constantes, sin embargo, las concentraciones de los reactivos y los
productos van a variar constantemente y nunca serán del orden de 1M. Si se vuelve a expresar la expresión:
Se puede consultar el calor de ΔG°´para una reacción dada (ya que es un valor constante y se dispone de
registros), y en consecuencia se puede predecir si la reacción va a ocurrir espontáneamente siempre que se
conozcan las concentraciones de los reactivos y de los productos en el momento que va transcurrir dicha
reacción.
11.7. REACCIONES METABÓLICAS ACOPLADAS
Cuando una reacción tiene un valor positivo de energía libre estándar, lo que indica que son procesos
endergónicos, o lo que es lo mismo que al no ser espontáneos no podrían darse, esto se puede contrarrestar
si se aumenta la concentración de los reactivos. La célula ha diseñado un sistema de reacciones encadenadas
o secuenciales, de manera que una reacción que tenga un aumento de energía libre estándar positivo se
puede dar si el producto es arrastrado a convertirse muy espontáneamente en otro compuesto.
A →B →C
Si ΔG°´1 > 0, la reacción (1) no se producirá de forma espontánea. Sin embargo, si ΔG°´2 es lo
suficientemente exergónico de modo que ΔG°´1 + ΔG°´2 < 0, la reacción (1) podría realizarse gracias al
acoplamiento de ambas. De esta forma, la vía global:
Donde ΔG°´3= ΔG°´1+ ΔG°´2 <0. Por lo tanto, la reacción global es exergónica.
El intermediario común en la mayoría de las reacciones no espontáneas que se dan en la célula va a venir
determinado por el acoplamiento de esta reacción a la hidrólisis de ATP. Esto es debido a que la reacción de
transferencia de un grupo fosforilo del ATP es termodinámicamente muy favorable en la dirección de la
hidrolisis de ATP.
137
11.8. COMPUESTOS DE ELEVADA ENERGÍA DE HIDRÓLISIS
Las reacciones que constituyen el catabolismo son en general procesos termodinámicamente viables, es decir
con ΔG°´negativo, mientras que, por el contrario, el conjunto de reacciones anabólicas se desarrolla en
sentido opuesto, es decir, con ΔG°´ positivo. Ello supone que para que puedan llevarse a cabo es necesario la
utilización de los denominados compuestos ricos en energía, que actúan como intermediarios acoplando los
procesos endergónicos y exergónicos. Se clasifican en función del grupo que transfieren ya que son
compuestos ricos en energía y están ligados a la transferencia de un determinado grupo.
138
Los principales transportadores de electrones son el NAD+ y el NADP+. Ambos tienen la misma función,
actuar de intercambiador de electrones en un sistema de oxidación-reducción. El anillo de nicotinamida de la
molécula oxidada puede aceptar dos electrones y un protón (el equivalente a un ión hidruro H+), pasando a
la forma reducida NADH y liberando un H+ al medio (Figura 11).
El NAD+ y el NADP+ realizan el mismo proceso de oxido-reducción, sin embargo, tienen bien diferenciadas
sus funciones como coenzimas: el NAD+ ayuda a catalizar las reacciones implicadas en el catabolismo,
aceptando los electrones de las moléculas que se oxidan, mientras que la forma reducida del NADP+, el
NADPH, actúa en las reacciones anabólicas donando los electrones ricos en energía necesaria para las
moléculas que se van a sintetizar. En las células la relación NAD+ /NADH es muy alta, y, por el contrario, la de
NADP+ /NADPH es baja, de esta manera está garantizada la disponibilidad de NAD+ para la vía catabólica y la
de NADPH cuando se requiere la vía anabólica.
Otras coenzimas que también desempeñan un importante papel en el metabolismo celular son la FAD
(dinucleótido de flavina y adenina) y el FMN (mononucleótido de flavina). La flavina es capaz de reaccionar de
manera reversible, aceptando uno o dos electrones en forma de uno o dos átomos de H (cada átomo
consiste en un electrón más un protón) desde un sustrato reducido (Figura 12).
El ATP se denomina comúnmente como “la moneda de energía libre”. El medio de intercambio. Las células
intercambian la energía liberada en la rotura del ATP para llevar a cabo funciones esenciales, a menudo
convirtiendo la energía química liberada en la hidrólisis de ATP en otras formas de energía como por ejemplo
energía mecánica de la contracción muscular, o energía eléctrica en la conducción de los impulsos nerviosos
o energía osmótica en el transporte de sustancias a través de las membranas en contra de un gradiente de
concentración.
Las reacciones que tienen lugar en las vías catabólicas irán transfiriendo la energía contenida en sus enlaces
hacia una forma química utilizable. Así mediante reacciones acopladas, si una molécula como la glucosa se
oxida en la vía catabólica, la energía liberada en este proceso espontáneo se acoplará a una reacción
energéticamente desfavorables.
¿Cómo son capaces de almacenar las moléculas transportadoras (ATP) la energía desprendida de la
combustión de nutrientes?
139
La reacción de hidrólisis de ATP:
ATP ↔ ADP + Pi
el valor ΔG°´de la hidrólisis es de -30,5Kj/mol que corresponde a una reacción muy favorable.
En la reacción opuesta de la síntesis de ATP, la célula necesita mucha energía para poder llevar a cabo esta
reacción. Todas las vías catabólicas irán almacenando la energía para transferirla a la vía de síntesis de ATP, y
así obtener siempre energía para el momento que se requiera.
La energía almacenada en el ATP podrá ser utilizada para multitud de reacciones. Una reacción muy común
en la célula es la biosíntesis de moléculas mediante enlaces de condensación.
A – H + B – OH ↔ A – B + H2O.
El ATP posee dos enlaces fosfoanhídirido. La rotura de uno produce adenosina difosfato y fosfato inorgánico
(Pi) y a rotura del otro, da adenosina mpnofofato (AMP) y pirofosfato (PPi)
140
TEMA 12. MITOCONDRIA
12.1. MITOCONDRIA
La oxidación del piruvato, la β-oxidación de los ácidos grasos, la oxidación de los aminoácidos y el ciclo del
ácido cítrico se producen en la matriz mitocondrial.
La mayor parte de las células de vertebrados contienen varios cientos de mitocondrias, pero su número
puede ser de tan sólo uno o hasta 10.000.
La mitocondria está formada por 4 subregiones (figura 1), la membrana externa, la membrana interna, el
espacio intermembrana, y la matriz, situada dentro de la membrana interna. La membrana interna está muy
plegada formando crestas que se proyectan hacia el interior de la mitocondria, y que a menudo llega hasta
casi el otro lado, de la misma.
Dado que las proteínas respiratorias están unidas a la membrana interna, la densidad de las crestas está
relacionada con la actividad respiratoria de la célula.
Todos estos procesos generan transportadores de electrones reducidos fundamentalmente NADH. La mayor
parte de este NADH se reoxida, con la producción simultánea de ATP, por las enzimas de la cadena
respiratoria que están firmemente embebidas en la membrana interna. Esta membrana está formada por
aproximadamente un 70% de proteínas y un 30% de lípidos, lo cual hace que sea la membrana biológica con
mayor abundancia de proteínas.
A la membrana externa están unidas un tipo de proteínas completamente distintas, entre las que se
encuentran las proteínas de la oxidación de aminoácidos, de las de elongación de ácidos grasos, la de la
biosíntesis de los fosfolípidos de membrana y los de las hidroxilaciones enzimáticas.
141
complejo V. La energía liberada por este proceso exergónico impulsa la síntesis endógena de ATP a partir de
ADP y Pi.
12.2. SEÑALIZACIÓN
La unión del ligando al receptor conduce a la inducción de la cascada, que se inicia por la activación de un
efector que genera un segundo mensajero. La producción de este segundo mensajero amplifica la señal y la
transmite a las proteínas de señalización de la cascada, que generalmente son enzimas. A partir de estas
enzimas, y generalmente a través de cascadas que incluyen fosforilacióndefosforilación, se transmite la señal
hasta los efectores finales que dan lugar a la respuesta celular.
Algunos ligandos se pueden unir a varios tipos de receptores, como la acetilcolina que puede unirse al
receptor nicotínico, que es un canal de iones, o al muscarínico, que está acoplado a proteínas G. En algunas
ocasiones, incluso un mismo ligando puede ejercer efectos opuestos dependiendo del receptor al que se una,
como la noradrenalina, que puede activar o inhibir la proteína quinasa dependiente de AMPc (PKA) en
función del receptor adrenérgico al que se asocie.
La unión del ligando al receptor induce un cambio de conformación de éste, lo cual favorece que se una y se
active el denominado efector, que puede ser un canal o una enzima y que es la molécula que inicia la
señalización. Cuando el efector es un canal iónico se produce un cambio en el potencial de membrana,
mientras que si es una enzima, se genera un segundo mensajero.
142
Los segundos mensajeros son moléculas pequeñas (iones, nucleótidos cíclicos o lípidos de membrana) que
transmiten y amplifican una señal o mensaje (de ahí su nombre) desde el receptor, al cambiar su
concentración drásticamente en respuesta a esa señal.
La mayor parte de las vías de señalización son cascadas de fosforilación que incluyen a proteína quinasas y
fosfatasas.
Las quinasas se suelen clasificar en función del aminoácido diana, como tirosina quinasas o serina/treonina
quinasas. En algunos casos, la proteína fosforilada es a la vez otra quinasa, lo que genera una cascada de
quinasas que amplifican la señal. Las fosfatasas, que también suelen presentar especificidad por el
aminoácido fosforilado, al desfosforilar a determinados elementos de la vía bloquean la cascada de
señalización. Dicho bloqueo puede ser tanto fisiológico como patológico.
Otro grupo de proteínas de señalización son las proteínas G, que conforman una gran familia de proteínas
con actividad GTPasa.
La síntesis del AMPc la cataliza la adenilato ciclasa, que utiliza ATP y genera PPi. A su vez, la degradación del
AMPc la catalizan la fosfodiesterasas (PDE2, PDE3, PDE4, PDE7, PDE8: específicas de AMPc y PDE1, PDE10 y
PDE11: de AMPc y GMPc). El balance de la síntesis y degradación de este segundo mensajero da lugar a la
transmisión o bloqueo de la señal.
143
El AMPc continúa la cascada de señalización activando a la PKA (cAMP Protein Kinase). Esta quinasa es un
tetrámero compuesto por dos subunidades α (catalíticas) y dos β (reguladoras). La forma tetramérica de la
enzima es inactiva, mientras que las subunidades α libres son activas.
La unión del AMPc a las subunidades reguladoras induce la disociación de la PKA, quedando libres las
subunidades α y activándose por tanto la quinasa. Numerosas proteínas celulares son dianas de la PKA.
Algunas son enzimas del metabolismo de la glucosa y de los lípidos, otras son quinasas que participan en
cascadas de fosforilación, o bien son canales o transportadores de iones.
Además, la PKA activa puede entrar en el núcleo, donde regula la transcripción de numerosos genes a través
de la fosforilación del factor de transcripción CREB (cAMP Sensitive Regulatory Binding Factor).
1. La unión del ligando al receptor acoplado a proteína Gαs activa a la adenilato ciclasa (AC),
produciéndose AMPc y pirofosfato (PPi) a partir del ATP.
2. Si la unión tiene lugar a través de un receptor acoplado a proteína Gαi se inhibirá la AC.
3. Los niveles de AMPc se pueden modular por su transformación a 5′AMP en una reacción catalizada
por una fosfodiesterasa de AMPc (PDE).
4. El AMPc se une a la subunidad reguladora de la proteína quinasa A (PKA), la cual se disocia de la
subunidad catalítica que queda así activada.
5. PKA fosforila proteínas diana en el citosol.
6. PKA se puede translocar al núcleo, donde fosforila al factor de transcripción CREB (cAMP Response
Element-Binding).
7. p-CREB dimeriza y se une la secuencia CRE (cAMP Response Element) en el DNA induciendo la
transcripción de sus genes dian
144
VIAS DE LOS INOSITOLES FOSFA TO
Existen fosfolipasas que hidrolizan fosfolípidos de la membrana celular dando lugar a diversos productos que
pueden actuar como segundos mensajeros.
Entre las más relevantes se encuentran:
- fosfolipasa C, que hidroliza fosfolípidos de inositol.
- fosfolipasa D, que actúa preferentemente sobre los de colina o etanolamina.
Los GPCR que activan la vía de los inositoles fosfato poseen una subunidad α de tipo q (Gα q), que al unir GTP
activa a la isoforma β de la fosfolipasa C. Esta enzima hidroliza al fosfatidilinositol 4,5- bisfosfato (PIP2)
generando dos segundos mensajeros, el diacilglicerol (DAG) y el inositol-trisfosfato (IP3).
El IP3 induce un rápido aumento de la concentración citoplasmática del Ca2+. Este catión actúa como
segundo mensajero, ya que no sólo su concentración cambia bruscamente en respuesta a una señal exterior,
sino que además puede unirse a proteínas, como la calmodulina, e inducir cambios conformacionales en
éstas.
El papel del DAG como segundo mensajero incluye la activación de la PKC, la cual necesita también Ca2+ para
interaccionar con este fosfolípido y activarse.
El Ca2+ regula, entre otros procesos, la contracción muscular o el metabolismo del glucógeno.
1. La unión del ligando al receptor acoplado a proteína Gαq activa a la isoforma β de la fosfolipasa C.
2. La fosfolipasa cataliza la hidrólisis del fosfatidil inositol 4,5-bisfosfato (PIP2) a inositol trisfosfato (IP3)
y diacilglicerol (DAG).
3. Por su carácter polar, el IP3 se transloca al interior celular y se une a canales de Ca2+ de la
membrana del retículo endoplásmico (RE), lo que permite un aumento de la concentración del
catión en el citoplasma de unas diez veces.
4. El DAG, que permanece anclado a la membrana, es reconocido por la proteína quinasa C (PKC).
5. El Ca2+ activa a diversas proteína quinasas, como la PKC o la proteína quinasa dependiente de Ca2+
6. y calmodulina (PKCaM), que modulan diferentes respuestas celulares
145
TEMA13. METABOLISMO DE LOS HIDRATOS DE CARBONO
13.1. DISGESTIÓN DE GLÚCIDOS
El metabolismo de los hidratos de carbono es una de las principales rutas del metabolismo celular (figura 1).
Entre los azúcares utilizados como fuente de energía para la célula destaca uno principalmente, la glucosa,
que es la base de muchos polisacáridos.
146
Se estima que la cantidad de carbohidratos que necesitamos adquirir a través de la alimentación es de unos
150-350 g/día, lo que supone que los carbohidratos deben proporcionar entre el 45 y el 50% de la energía
total de la dieta (figura 2).
147
No obstante, a pesar de que la fibra alimentaria no tiene un papel como nutriente, desempeña diversas
funciones fisiológicas importantes, como estimular la peristalsis intestinal y facilitar el correcto tránsito
intestinal. Ralentizan el vaciamiento gástrico y aumentan la distensión, prolongando la sensación de
saciedad, esto provoca un descenso de la absorción de glucosa, lípidos y aminoácidos, que ayudan a regular
los niveles glucémicos y de colesterol.
Dentro de los hidratos de carbono digeribles, hay que destacar el papel del almidón, principal hidrato de
carbono de la dieta (≈50% calorías consumidas). En el almidón existen dos tipos de estructuras, la amilosa y la
amilopectina, lo que implica una mayor complejidad a la hora de poder digerir y asimilar totalmente los
monosacáridos del almidón. Otros son los disacáridos, principalmente la sacarosa y la lactosa.
En general, el proceso digestivo de los hidratos de carbono implica la transformación del azúcar en sus
constituyentes básicos, es decir, los monosacáridos a través de enzimas digestivas específicas. Estos
monosacáridos posteriormente serán asimilados por la acción de los transportadores específicos a nivel
intestinal. Relacionados con los procesos digestivos de los hidratos de carbono y su absorción se encuentran
diversas patologías conocidas normalmente como intolerancia alimentaria.
La digestión consta de dos tipos de procesos: mecánicos y químicos. Los procesos mecánicos son comunes
para todas las macromoléculas y consiste en la masticación del alimento y en los movimientos peristálticos
del estómago. La disgregación del alimento en fragmentos más pequeños estimula la secreción de enzimas y
elementos químicos (HCl, bicarbonatos, etc) al tiempo que facilita la acción de éstos sobre las
macromoléculas a digerir.
La digestión de los hidratos de carbono tiene como objetivo la hidrólisis completa de los hidratos de carbono
hasta sus monosacáridos constitutivos, ya que son éstos los únicos carbohidratos que el intestino puede
absorber.
Aunque algunos alimentos contienen cantidades importantes de monosacáridos (como en el caso de las
frutas), la mayor parte de los carbohidratos de nuestra dieta están en forma de polisacáridos como el
almidón (pan, patatas, cereales, etc.) y en forma de disacáridos, como la sacarosa (dulces) y la lactosa (leche
y derivados). La transformación se polisacáridos y disacáridos a monosacáridos se realiza de forma
secuencial, a medida que el alimento va avanzando por el sistema digestivo. En la boca, la saliva contiene α-
amilasa salival, una enzima que actúa sobre los polisacáridos, principalmente el almidón, hidrolizando al azar
sus enlaces α (1→4) siempre que no están cerca o al final de la cadena. El resultado es una mezcla de
148
polisacáridos lineales con menos unidades que las iniciales y de oligosacáridos ramificados con enlaces α
(1→6), que la α-amilasa no ha podido hidrolizar y que se conocen como α-dextrinas (figura 3).
En el intestino, el pH ácido del bolo alimenticio induce la liberación de secretina, una hormona que estimula
la producción en el páncreas del jugo pancreático y su secreción al yeyuno. El jugo pancreático es rico en
bicarbonato, que inhibe la secretina y neutraliza el pH ácido del quimo, pero además contiene diversos
enzimas, entre las que se encuentra la α-amilasa pancreática. Se trata de una isoenzima de la α-amilasa
salival, que al igual que aquella rompe al azar enlaces α(1→4), pero en este caso lo hace sobre fragmentos
que han llegado al intestino, actúa con mayor velocidad y su único requisito es que los enlaces sobre los que
actúa estén separados por tres osas. Como resultado, se obtienen oligosacáridos de pocas unidades
(oligosacáridos y trisacáridos de glucosa: la maltosa y maltotriosa) y dextrinas límite, formadas por
oligosacáridos que contiene los puntos donde inicialmente se localizaban las ramificaciones (figura 4).
Esta mezcla junto con los monosacáridos y disacáridos que formaban parte inicialmente del alimento, accede
a las microvellosidades de las células de la mucosa intestinal. En la superficie de estas células intestinales se
localiza un conjunto de enzimas, conocidas genéricamente como oligosacaridasas, que se encargan de la
hidrólisis de aquellos enlaces que han resistido a la acción de las α-amilasas. Las oligosacaridasas, son
glucoproteínas que se encuentran ancladas en la matriz extracelular de las células intestinales donde llevan a
cabo su acción. Tiene un pH óptimo próximo a 6 y son mucho más específicas que las α-amilasas, tanto por el
tipo de enlace sobre el que actúan como por los monosacáridos que participan en dicho enlace. Los
pequeños oligosacáridos lineales de glucosa que llegan hasta la membrana apical de las células de las
microvellosidades intestinales son sustratos de las α-glucosidasas (también llamada glucoamilasa o maltasa),
que desde el extremo no reductor de ese oligosacárido lleva a cabo la ruptura secuencial de los enlaces
α(1→4), liberando los monosacáridos constituyentes.
Otros monosacáridos que llegan al borde en cepillo de la mucosa intestinal son las α-dextrinas límite, sobre
las que actúan la α-dextrinasas límites capaces de romper enlaces α(1→6) así como enlaces α(1→4) cercanos.
De este modo, la acción conjunta de la α-glucosidasas y las α-dextrinasas permite liberar toda la glucosa que
149
formaba parte del polisacárido inicial. También los disacáridos que alcanzan las células intestinales son
sustrato de oligosacaridasas específicas; así la lactasa (o β-galactosidasa) actúa sobre la lactosa rompiendo el
enlace β(1→4) entre la galactosa y la glucosa y la sacarasa (o β-fructofuranosidasa) actúa sobre la sacarosa,
rompiendo el enlace α(1→2) entre la fructosa y la glucosa (figura 5).
La digestión de los alimentos tiene otros componentes, que aunque no están directamente relacionados con
la hidrólisis de los carbohidratos, si lo están con otros procesos implicados en el metabolismo posterior de los
monosacáridos. La llegada del alimento al estómago activa la secreción a la sangre de una serie de hormonas
gástricas, que a su vez activan circuitos neuronales que se comunican con órganos periféricos, como el
hígado, el músculo. El tejido adiposo y el páncreas, para coordinar y promover el metabolismo de dichos
monosacáridos. Este es el caso de la colecistoquinina y la gastrina, dos hormonas gástricas que regulan la
secreción gástrica y pancreática y que además ejercen acciones relevantes para el control de la glucemia,
como el incrementar la síntesis de insulina en las células β del páncreas, la ghrelina que inhibe la secreción de
insulina por el páncreas, mientras que las incretinas (hormona gastrointestinales), GIP (polipéptido
insulinotrópico dependiente de glucosa) y GLP-1 estimulan la secreción de insulina e inhiben la de glucagón
controlando así la homeostasis glucídica.
A medida, que los monosacáridos van apareciendo en la superficie de las células intestinales como productos
de las oligosacaridasas, se inicia la absorción de los mismos al interior de las células intestinales (enterocitos).
El proceso se realiza mediante transportadores específicos que son saturables y regulables.
El mecanismo a través del cual se lleva a cabo la absorción de la glucosa es dependiente de su concentración
en la superficie apical del enterocito. Cuando esta concentración baja, la entrada de glucosa y de galactosa en
el enterocito se realiza a través de un co-transportador 1 de sodio y glucosa o SGLT1 (sodium/glucose
transporter 1), una proteína integral de membrana (figura 4), específica del borde del cepillo (lado apical) de
las células del intestino delgado y cuya expresión es inducida por la presencia de esos monosacáridos en la
superficie del enterocito.
Este transportador facilita la entrada simultánea de una molécula de glucosa (o de galactosa) y 2Na+ desde el
lumen del intestino hasta el citoplasma del enterocito. Este proceso se hace a favor de gradiente de sodio y
por lo tanto, es dependiente de que dicho gradiente se mantenga. De ello se encarga una ATPasa Na+ /K+
localizada en lado basolateral del enterocito (el contrario del lado apical y más próximo a los vasos
sanguíneos), que mantiene baja la concentración de Na+ en el citoplasma celular al expulsar Na+ e introducir
K+ en contra de gradiente, lo que realiza a expensas de ATP.
Existe otro mecanismo de absorción de la glucosa cuando su concentración es elevada, que se lleva a través
del transportador GLUT2, que es una proteína integral de membrana, de alta capacidad, pero baja afinidad.
150
Su absorción se realiza a favor de gradiente, por lo que es funcional sólo cuando la diferencia de
concentración de glucosa a ambos lados de la membrana celular es apreciable.
Una vez que los monosacáridos han entrado en el enterocito por la vía correspondiente, todos salen a través
de un transporte a favor de gradiente, facilitado por GLUT2 del lado basolateral. Gran cantidad de la glucosa
procedente de la dieta será asimilada por el hígado, órgano encargado de mantener los niveles de glucosa.
La capacidad de los enterocitos de absorber los monosacáridos constituye el punto clave que regula la
digestión. Cuando los sistemas de transporten fallan o pierden capacidad, los monosacáridos se acumulan en
la superficie de las células intestinales, produciendo la inhibición de las oligosacaridasas. Esto, a su vez, inhibe
la hidrólisis de los disacáridos y oligosacáridos presentes en el borde del cepillo de la mucosa intestinal,
pasando al intestino grueso sin haber sido digeridos. A diferencia de la fibra, estos carbohidratos son
fermentados por las bacterias intestinales hasta (H, CO2 y CH4 y ácidos grasos de cadena corta (acetato,
butirato y propionato), lo que produce dolor abdominal, flatulencia e hinchazón. También pueden inducir la
salida de agua hacia el lumen intestinal produciendo importantes diarreas y riesgo de deshidratación.
13.2. GLUCÓLISIS
La glucólisis es la ruta degradativa de la glucosa. Es una de las rutas más importantes del metabolismo, ya
que constituye uno de los primeros pasos en el procesamiento y aprovechamiento de la glucosa para obtener
energía para la célula. Puede considerarse como el proceso oxidativo de la glucosa, bien hasta su degradación
hasta formar piruvato o bien mediante su fermentación para dar lactato.
El tipo de glucólisis más común y más conocida es la vía de Embden-Meyerhoff. Se encuentra estructurada en
diez reacciones enzimáticas que permiten la transformación de una molécula de glucosa a dos moléculas de
piruvato, mediante un proceso catabólico.
La glucolisis tiene lugar en el citosol o citoplasma de la célula, tanto de células eucariotas como procariotas.
Clásicamente la glucólisis se divide en dos fases: la fase preparativa y la fase de beneficios o rendimiento
energético (Figura 6):
- La fase preparativa: implica la transformación y escisión de glucosa en dos triosas fosfato, el
gliceradehído-3-fosfato y la dihidroxiacetona fosfato, entre las cuales existe un equilibrio. En
esta fase se produce un gasto energético: dos moléculas de ATP por molécula de glucosa. La
finalidad de esta fase es la de activar y preparar las moléculas de glucosa para su posterior
procesamiento.
- La fase de beneficios o rendimiento energético: implica la transformación de la molécula de
gliceraldehido-3-fosfato en piruvato, mediante una serie de reacciones que liberan energía. Se
obtienen cuatro molécula de ATP y dos de NADH + H+ por molécula de glucosa. La energía que
se obtiene de la oxidación del gliceraldehido -3-fosfato la aprovecha la célula para
desempeñar todo tipo de funciones celulares. Esta fase de rendimiento se produce dos veces
por cada molécula de glucosa que se hidroliza, ya que en cada una de las vueltas se
metaboliza una de las dos triosas fosfato en las que se escindió la glucosa.
151
13.2.1. LAS DIEZ REACCIONES DE LA GLUCÓLISIS
Fase Preparativa.
1. Fosforilación de la glucosa a glucosa-6-fosfato: requiere el gasto de una molécula de ATP y, en las
condiciones fisiológicas, es una reacción irreversible. Esta reacción está catalizada por la
hexoquinasa, si bien en el hígado también la puede realizar la glucoquinasa.
2. Conversión de la glucosa-6-fosfato a fructosa-6-fosfato: es una reacción reversible catalizada por la
fosfoglucosa isomerasa.
3. Fosforilación de la fructosa-6-fosfato a fructosa-1,6-bisfosfato: requiere el gasto de una segunda
molécula de ATP y, en las condiciones fisiológicas de la célula, en una reacción irreversible. Esta
catalizada por la fosfofructoquinasa-1.
4. Escisión de la fructosa-1,6-bisfosfato en dos triosas fosfato: la dihidroxiacetona fosfato y el
gliceraldehído-3-fosfato. Es una reacción reversible catalizada por la aldosa.
5. Interconversión de las triosas fosfato: es un equilibrio catalizado por la enzima triosa fosfato
isomerasa. Dicho equilibrio se encuentra desplazado hacia la formación de gliceraldehído-3-fosfato,
152
puesto que es el compuesto que puede ser metabolizado en los siguientes pasos de la glucólisis, en
la fase de los beneficios.
Teniendo en cuenta estos procesos la ecuación global o balance de la glucólisis y de cada una de las fases de
la glucolisis sería:
La ruta de la glucólisis no sólo sirve para degradar glucosa, sino que se utiliza para catabolizar otra serie de
monosacáridos. Entre estos monosacáridos destacan la fructosa, la manosa y la galactosa (figura 7).
153
La manosa va a ser activada a través de la hexoquinasa mediante el gasto de una molécula de ATP,
originando una molécula de manosa-6-fosfato, que será isomerizada a fructosa-6-fosfato por la fosfomanosa
isomerasa, entrando ya de esta manera en la ruta glucolítica.
La ruta de entrada de la galactosa es algo más compleja, ya que este monosacárido se suele aprovechar para
la formación de los oligosacáridos de los glucolípidos, que son de importancia en la formación de las
membranas celulares sobre todo de las células cerebrales. La galactosa se activa, pero a través de su unión a
UDP, y, posteriormente se transforma en UDP-glucosa, que se convertirá en glucosa-6-fosfato y entrará en la
glucólisis.
El piruvato que se genera principalmente gracias a la ruta de la glucólisis, es un metabolito intermediario que
va a ser aprovechado por diversas rutas metabólicas, tanto catabólicas como anabólicas, con el fin de
aumentar la producción de energía o para servir de síntesis se varias moléculas (Figura 8), destacan
principalmente dos: las fermentaciones (láctica y alcohólica) y la descarboxilación oxidativa del piruvato.
154
13.4.1. LAS FERMENTACIONES
Dos moléculas de piruvato tienen exactamente el mismo número de carbonos y de oxígenos que una
molécula de glucosa: sin embargo, existe un déficit de cuatro hidrógenos, ya que cada piruvato tiene 4
hidrógenos, un total de 8 hidrógenos en dos piruvatos, comparados con los 12 de una molécula de glucosa.
Los cuatro hidrógenos “perdidos” permanecen en forma de 2 NADH y 2 H+ formados en la reacción de la
GAPDH. El NAD+ existe sólo en cantidades catalíticas en la célula y es un cofactor esencial para la glucólisis (y
otras reacciones), por lo que debe existir un mecanismo de regeneración de NAD+ si tiene que continuar la
glucólisis.
Las fermentaciones constituyen una serie de rutas metabólicas que permiten el reciclaje de NAD+ gastado en
la formación de NADH + H+ en la ruta glucolítica. En la mayoría de las células eucariotas, la regeneración del
NAD+ se produce en la mitocondria gracias a la cadena transportadora de electrones, dependiendo de un
aceptor de electrones que en este caso es el oxígeno.
Esta reacción permite generar la cantidad suficiente de NAD+ para que la glucólisis siga funcionando, al
menos durante un período corto de tiempo en aquellas situaciones en las cuales el suministro de oxígeno se
ve reducido, como en células musculares que se contraen rápidamente y presentan una demanda energética
elevada.
155
FERMENTACIÓN ALCOHÓLICA: UNA DESCARBOXILACIÓN NO OXIDATIVA DEL PIRUVATO
Se da sobre todo en levaduras y en algunos tipos de bacterias y tiene un interés industrial elevado, ya que
está implicado en la elaboración de bebidas alcohólicas como la cerveza o el vino y también en la fabricación
del pan. Consta de dos reacciones consecutivas: la primera implica la descarboxilación del piruvato por la
enzima piruvato descarboxilasa, que utiliza como factor el pirofosfato de tiamina y posteriormente, el
producto se reduce a etanol por acción de la alcohol deshidrogenasa.
- Piruvato descarboxilasa: produce la eliminación del átomo de carbono del piruvato. Para
actuar requiere de pirofosfato de tiamina como cofactor y origina como producto el
acetaldehído.
- Dihidrolipoil transacetilasa: emplea dos lipoaminas como cofactores enzimáticos que utiliza
para transferir el acetaldehído a una molécula de coenzima A, a la vez que lo oxida originando
el acetil-CoA.
- Dihidropoil deshidrogenasa: ayuda a la regeneración de lipoaminas de la dihidropil
transacetilasa, para lo cual requiere como cofactor FAD que las oxida. Finalmente, los
electrones de la oxidación serán cedidos por el FADH2 a una molécula de NAD+, formando
NADH + H+.
En este proceso no se gasta NADH + H+ para regenerar NAD+ , sino que se consume una nueva molécula de
NAD+ que origina una nueva molécula de NADH +H+ .
156
13.5. RUTA DE LAS PENTOSAS FOSFATO
La ruta de las pentosas fosfato es una vía citosólica presente en todas las células que se denomina así porque
es la vía primaria para la formación de las pentosas fosfato Es una ruta metabólica catabólica que parte de la
glucosa. En esta ruta la glucosa se oxida y se obtiene energía, pero no en forma de ATP. Finalidades:
157
13.5.2. REGULACIÓN DE LA RUTA DE LAS PENTOSAS FOSFATO
El punto clave de regulación es el primer paso de la fase oxidativa, que está catalizado por la glucosa-6-
fosfato deshidrogenasa. Esta enzima se inhibe fuertemente por el NADPH + H+ , uno de sus productos finales
y se activa por el glutatión oxidado (GSSG). También se activa por la presencia de su propio sustrato: la
glucosa -6- fosfato.
13.6. GLUCONEOGÉNESIS
Es la ruta que utilizan las células para sintetizar glucosa. Constituye una ruta muy importante, ya que permite
suministrar glucosa a los tejidos cuando el aporte de la dieta o los niveles de glucosa presentes en sangre no
son adecuados. Comparte con la glucólisis los pasos reversibles, pero presenta tres pasos exclusivos. La
gluconeogénesis va a permitir sintetizar glucosa a partir de piruvato, a través de un proceso anabólico que
requiere una importante inversión de energía, en forma de moléculas de ATP y NADH + H+. También permite
la formación de glucosa a partir de aminoácidos, lactato, glicerol o intermediarios del ciclo de Krebs, como
fuentes de carbono.
158
1. Síntesis de fosfoenolpiruvato: la conversión del piruvato en fosfoenolpiruvato requiere dos
reacciones catalizadas por sendas enzimas: la piruvato carboxilasa, que cataliza la conversión de
piruvato en oxalacetato (requiere una molécula de ATP, para fijar un nuevo átomo de carbono,
procedente del CO2, proceso que requiere biotina como cofactor); y la fosfoenolpiruvato
carboxiquinasa, que cataliza la conversión de oxalacetato en fosfoenolpiruvato. El proceso de
conversión de una molécula de tres carbonos en una de cuatro ocurre en la mitocondria.
Posteriormente la hidrólisis de GTP impulsa la transformación de oxalacetato en fosfoenolpiruvato y
CO2, gracias a la fosfoenolpiruvato carboxiquinasa, enzima que puede actuar tanto en la
mitocondria como en el citoplasma celular, dependiendo de la especie. Posteriormente el
fosfoenolpiruvato se convertirá en fructosa-1,6-bisfosfato siguiendo, en sentido contrario, las
reacciones reversibles de la glucólisis.
3. Formación de glucosa a partir de glucosa-6-fosfato: ésta es una reacción hidrolítica por la cual se
libera el grupo fosfato en posición 6 de la glucosa por acción de la glucosa-6- fosfatasa. La enzima
sólo se encuentra en el hígado y en el riñón. Tampoco en esta reacción se regenera ATP, pero se
obtiene Pi. La glucosa originada en esta ruta se libera a la sangre para ser aprovechada por otros
tejidos que la necesiten, ayudando a mantener unos niveles estables de glucosa.
Balance global:
2 Piruvato + 4 ATP + 2 GTP + 2 NADH+ H+ → Glucosa + 4 ADP +2 GDP + 6 Pi + 2 NAD
1. El lactato, se genera en cantidades importantes en diversas células que no poseen mitocondrias (ej.
eritrocitos), o que presentan en determinados momentos unas bajas concentraciones de oxígeno
(músculo durante el ejercicio intenso), se libera y transporta por vía sanguínea hasta el hígado. En
este órgano se transforma en piruvato, que servirá para la síntesis de nuevas moléculas de glucosa.
Este ciclo conocido como Ciclo de Cori, permite compartir el gasto metabólico entre diversos tejidos
y el hígado (figura 12).
2. El glicerol, producto de degradación de los lípidos puede ser utilizado para formar glucosa gracias a
la gluconeogénesis y a las enzimas glicerol quinasa y glicerol 3-P deshidrogenasa. Estas enzimas
transforman el glicerol en dihidroxiacetona fosfato a través de una oxidación que requiere NAD+
(figura 11).
3. La alanina, uno de los aminoácidos capaces de convertirse en sustratos gluconeogénicos, gracias a la
actividad de las enzimas aminotransferasas, se convierte fácilmente en piruvato y éste a su vez en
alanina, este origina el Ciclo de la glucosa alanina, que permite transformar el piruvato en alanina y
transportarla desde los tejidos al hígado para que éste sintetice piruvato de nuevo, que dará
glucosa, a la vez que permite transportar nitrógeno de forma segura por la sangre, para
posteriormente eliminarlo en forma de urea (figura 12).
159
13.7. REGULACIÓN DEL METABOLISMO DE LA GLUCOSA
La hexoquinasa está regulada alostéricamente por su producto, la glucosa-6-fosfato, que inhibe la actuación
de la enzima. También se inhibe por ATP, un indicador de que las necesidades energéticas de las células están
satisfechas. Esta regulación controla la cantidad de glucosa que será aprovechada por la célula.
La fosfofrutoquinasa-1 está activada por fructosa-2,6-bisfosfato y AMP (un indicador de una baja producción
de energía), inhibiéndose por citrato, ATP y H+. La fructosa-2,6-bisfosfato se produce por acción de la
fosfofructoquinasa-2 o PFK-2/FBPasa-2 que es una enzima controlada por la acción de la insulina y el
glucagón, lo que permite un control hormonal de la glucólisis. Así, la insulina, una hormona que indica un alto
160
nivel de glucosa en sangre, favorece la glucólisis, y el resultado es que disminuye los niveles de glucosa en
sangre, mientras que el glucagón actúa de forma opuesta, inhibiendo la glucólisis (figura 13.b).
El último paso regulado de la glucólisis es la fosforilación catalizada por la piruvato quinasa. Esta reacción
inhibida cuando hay suficiente ATP o existen otros combustibles como el acetil-CoA o la alanina y está
potenciada por la presencia de AMP y fructosa-1,6-bisfosfato. Además, el glucagón regula la piruvato
quinasa, cuando los niveles de glucagón son altos, se activa una proteína quinasa A, que produce la
fosforilación y la consiguiente inactivación de la piruvato quinasa (figura 13.c)
161
13.8. METABOLISMO DE GLOCÓGENO Y SU REGULACIÓN
Los eritrocitos y el cerebro tienen una necesidad absoluta de glucosa sanguínea para el metabolismo
energético. Estas células consumen aproximadamente el 80% de los 200g de glucosa que consume el
organismo al día. En el plasma y en el volumen de líquido extracelular sólo hay unos diez gramos de glucosa,
de manera que el contenido de glucosa sanguínea debe rellenarse constantemente. De lo contrario, aparece
hipoglucemia, que compromete a la función cerebral dando lugar a confusión, desorientación y,
posiblemente, a un estado de coma de riesgo vital a concentraciones de glucosa por debajo de 2,5 mmol/l
(45mg/dl). Absorbemos glucosa de nuestro intestino sólo durante las 2-3h siguientes a una comida que
contenga hidratos de carbono, así que debe haber un mecanismo para mantener la glucosa en sangre entre
las comidas.
El glucógeno es un polisacárido de origen animal, formado por una gran cantidad de moléculas de glucosa.
Presenta una estructura ramificada. Su función es constituir un reservorio de moléculas de glucosa con el fin
de cubrir las necesidades a corto plazo de este monosacárido. Aunque todas las células pueden tener
glucógeno, éste principalmente se forma en dos tejidos: el músculo y el hígado. El tejido muscular va a utilizar
las reservas de glucógeno para cubrir las necesidades propias de este tejido, especialmente en los momentos
de un ejercicio intenso, mientras que el hígado almacena el glucógeno con la finalidad de mantener los
niveles de glucosa en sangre, en ese sentido, el hígado también se ayuda de la gluconeogénesis para
sintetizar glucosa y mantener los niveles en sangre.
El metabolismo del glucógeno se suele dividir en dos procesos: la gluconeogénesis o síntesis de glucógeno y
la glucogenólisis o degradación del glucógeno. Estos son dos procesos opuestos: el primero es anabólico
mientras que el segundo es catabólico.
13.8.1. GLUCOGENOGÉNESIS
La síntesis de glucógeno se produce normalmente después de la ingestión, sobre todo si la dieta es rica en
carbohidratos, pues en este momento habrá una gran cantidad de glucosa procedente de la dieta. Esta
glucosa será almacenada tanto en el tejido muscular como en el tejido hepático en forma de glucógeno. El
tejido hepático será el que se encargue de acumular la mayor cantidad de glucosa en forma de glucógeno,
debido a la presencia de la glucoquinasa, enzima que permite almacenar gran cantidad de glucosa en la
célula en forma de glucosa-6-fosfato.
162
• La enzima glucógeno sintasa, cuyo papel será alargar las cadenas lineales del glucógeno mediante la
adición de moléculas de glucosa procedentes de la UDP-glucosa, uniéndolas mediante enlaces O-
glucosídicos α(1→4) con la cadena preexistente de glucógeno.
• La enzima ramificante, cuyo papel es crear los puntos de ramificación mediante enlaces O-
glucosídicos α(1→6). Esta enzima tiene una actividad glucosil tranferasa, que transfiere parte de la
cadena de moléculas de glucosa con enlaces O-glucosídicos α(1→4), uniéndola al glucógeno a través
de un enlace O-glucosídicos α(1→6) (figura 16)
13.8.2. GLUCOGENÓLISIS
La degradación de glucógeno normalmente se produce horas después de las comidas, tras haber descendido
los niveles de glucosa en sangre. En estos momentos el tejido hepático empezará a degradar el glucógeno
para intentar liberar la mayor cantidad posible de glucosa a la sangre. Mientras que en el tejido muscular, la
degradación tendrá lugar cuando se realice un mayor gasto energético que no pueda ser cubierto por el
aporte de glucosa desde la sangre, normalmente cuando se produce un ejercicio intenso. Se necesitan dos
enzimas (figura 17):
163
- La glucógeno fosforilasa, cuyo papel será eliminar las moléculas de glucosa de los extremos no
reductores de tal forma que va recortando las cadenas lineales del glucógeno. La glucógeno
fosforilasa rompe los enlaces O-glucosídicos α(1→4), liberando moléculas de glucosa-1-
fosfato.
- La enzima desramificante, cuyo papel es el de eliminar los puntos de ramificación. Esta enzima
cuenta con dos actividades: una actividad glucosil transferasa, que transfiere la cadena de
moléculas de glucosa con enlaces O-glucosídicos α(1→4) a una cadena central de glucógeno,
mediante un enlace O-glucosídicos α(1→4), dejando únicamente la molécula de glucosa que
tiene el enlace O-glucosídicos α(1→6); y por otra parte una actividad glucosidasa, que
eliminará el enlace O-glucosídicos α(1→6) liberando una molécula de glucosa.
CEstas hormonas (insulina, glucagón, adrenalina), actúan a través de receptores celulares que regulan
normalmente la actividad de una enzima adenilato ciclasa, de modo que el glucagón y la adrenalina
estimulan la síntesis de AMPc, mientras que la insulina inhibe su síntesis. El AMPc es un mensajero
secundario que activa una serie de quinasas encargadas de fosforilar a la glucógeno fosforilasa y la glucógeno
sintasa. La glucógeno fosfoforilasa fosforilada es activa, mientras que la glucógeno sintasa fosforilada es
inactiva, de tal forma que el glucagón y la adrenalina, al favorecer las formas fosforiladas, impiden la síntesis
de glucógeno y favorecen la degradación del mismo. La insulina, por el contrario, no incrementa los niveles
de AMPc y, por tanto, en su presencia, no se activa la quinasa que fosforilará las enzimas del metabolismo del
glucógeno. Además, la insulina favorece la actividad de unas enzimas fosfatasas que desfosforilan a la
glucógeno fosforilasa y a la glucógeno sintasa, lo que provocan a una forma inactiva y activa (figura
164
TEMA 14. VÍAS CENTRALES DEL METABOLISMO INTERMEDIO
El metabolismo oxidativo de las principales biomoléculas, hidratos de carbono, ácidos grasos y aminoácidos,
habitualmente se divide en tres etapas (Figura 1):
165
14.1. CICLO DEL ÁCIDO CÍTRICO O CICLO DE KREBS
También llamado ciclo de Krebs o ciclo de los ácidos tricarboxílicos. Forma parte de la vía catabólica que
realiza la oxidación de las moléculas de acetil-CoA provenientes de monosacáridos, ácidos grasos y
aminoácidos hasta producir CO2, liberando gran cantidad de energía química, sobre todo en forma de poder
reductor, que será utilizado en la síntesis de ATP, gracias a la cadena transportadora de electrones y la
fosforilación oxidativa. Aparte de este poder catabólico, el ciclo de Krebs, también presenta una parte
anabólica, ya que proporciona precursores para muchas rutas biosintéticas de diferentes biomoléculas. Por
ello se le considera una vía anfibólica, catabólica y anabólica al mismo tiempo (Figura 2).
Tiene lugar en la matriz mitocondrial de las células eucarióticas. Por ello algunos tipos celulares carentes de
mitocondrias, como los glóbulos rojos no pueden realizar el ciclo de Krebs, ni la cadena transportadora de
electrones y depende de la energía generada en la glucólisis para cubrir sus necesidades energéticas
166
14.1.1. REACCIONES DEL CICLO DEL ÁCIDO CÍTRICO O CICLO DE KREBS
1. Condensación entre una molécula de acetil-CoA (de dos carbonos) y una molécula de oxalacetato
(de cuatro carbonos). Es una condensación aldólica a la que sigue una hidrólisis que libera la
coenzima A libre. Catalizada por la citrato sintasa, dando como producto final el citrato. Es un paso
irreversible.
2. Transformación del citrato en isocitrato. Con esta reacción que sucede en dos pasos, una
deshidratación seguida de una hidratación. Esta reacción se lleva a cabo por la aconitasa formando
un intermediario conocido como cis-aconitato.
3. Primera descarboxilación oxidativa. Se produce la transformación del isocitrato (de seis carbonos) a
α-cetoglutarato (de cinco carbonos), reacción que conlleva a la reducción de una molécula de NAD+
a NADH + H+ y la eliminación de un átomo de carbono en forma de CO2. Está catalizada por la
isocitrato deshidrogenasa, es la primera etapa en la que se produce NADH +H+ y también en la que
se genera CO2. Es un paso irreversible.
4. Segunda descarboxilación oxidativa. Se produce la transformación del α-cetoglutarato (de cinco
átomos de carbono) a succinil CoA (de cuatro carbonos), que conlleva la generación de NADH+ H+ y
167
la eliminación de un átomo de carbono. Realizada por el complejo multienzimático α-cetoglutarato
deshidrogenasa. Como resultado, se obtiene, además de la succinil-CoA, la reducción de una
segunda molécula de NAD+ a NADH +H+ y la generación de una segunda molécula de CO2. La
reacción es un paso irreversible.
5. Fosforilación a nivel de sustrato. En esta reacción se acopla la ruptura del enlace de alta energía del
succinil-CoA con la síntesis de una molécula GTP, a partir de GDP y Pi, liberando succinato y
coenzima A libre. Esta reacción la lleva a cabo la succinil-CoA sintetasa.
6. Oxidación de succinato a fumarato, por acción de la succinato deshidrogenasa. Es una reacción de
deshidrogenación, en la cual se produce la oxidación del enlace sencillo situado en el centro de la
molécula de succinato, dando lugar a un doble enlace trans. El hidrógeno eliminado se acopla a la
síntesis de FADH2 a partir FAD.
7. Hidratación del doble enlace del fumarato, originando una molécula de L-malato. La enzima que
cataliza esta reacción es la fumarasa.
8. Oxidación del L-malato a oxalacetato, gracias a la enzima malato deshidrogenasa que oxida el grupo
alcohol secundario del malato a la correspondiente cetona. Conlleva la reducción de una tercera
molécula de NAD+ a NADH + H+ . Se genera el oxalacetato que se utilizará, junto con una nueva
molécula de acetil-CoA, en la generación de citrato, al principio de un nuevo ciclo.
Se pueden oxidar un número ilimitado de grupos acetilo con la mediación de una sola molécula de
oxalacetato, ya que ésta se regenera en cada vuelta de ciclo (Figura 4).
Acetil-CoA + 3NAD+ + FAD + GDP + Pi + 2 H2O → 2CO2 + 3 NADH + 3H+ + FADH2 + GTP + Coa-SH
El NADH + H+ y el FADH2, que son productos clave del ciclo, se van a reoxidar rápidamente a través de la
cadena de transporte electrónico y la fosforilación oxidativa, siendo el aceptor final de los electrones el
oxígeno. De esta manera se completa la degradación de los metabolitos celulares, maximizando la obtención
168
de energía mediante la síntesis de nuevas moléculas de ATP. El GTP se puede utilizar como fuente de energía
en determinadas reacciones, o bien se puede utilizar para sintetizar ATP a través de la siguiente reacción
catalizada por la nucleósido difosfoquinasa: GTP + ADP ↔ GDP + ATP
La regulación del ciclo de Krebs sucede principalmente a dos niveles (figura 6):
169
disponibilidad de estos sustratos estimula fuertemente la síntesis de citrato y, por consiguiente, el
ciclo de Krebs. La disponibilidad del acetil-CoA en gran medida de la piruvato deshidrogenasa,
mientras que la disponibilidad de oxalacetato depende sobre todo de la actuación de la piruvato
descarboxilasa.
➢ Modulación de enzimas clave: Diversas enzimas clave del ciclo de Krebs (principalmente aquéllas
que catalizan pasos irreversibles) están finamente reguladas mediante efectores alostéricos. Esta
regulación afecta sobre todo a la citrato sintasa, isocitrato sintasa, isocitrato deshidrogenasa y α-
cetoglutarato deshidrogenasa. La citrato sintasa y la α-cetoglutarato deshidrogenasa se inhiben
principalmente por succinil-CoA, NADH + H+, mientras que la isocitrato deshidrogenasa se inhibe
principalmente por ATP y NADH +H+.
Las reacciones anapleróticas aportan intermediarios al ciclo del ácido cítrico diferentes al acetilCoA para
mantener la actividad del mismo. Gran cantidad de rutas catabólicas convergen en el ciclo del ácido cítrico o
ciclo de Krebs (figura 7). Estas reacciones que tienen su origen en el metabolismo de los hidratos de carbono,
de los lípidos, tienen gran importancia a la hora de reponer los intermediarios del ciclo. La reposición de un
intermediario, teniendo en cuenta que es un ciclo cerrado, lleva a la larga la reposición de cualquier
intermediario que falte.
Las reacciones anapleróticas permiten que el ciclo continúe funcionando, a pesar de que ciertos
intermediarios sean utilizados para la síntesis de diferentes biomoléculas.
Destacan entre estas reacciones anapleróticas la actuación de la piruvato carboxilasa (figura 8a) y de la
enzima málica (figura 8b) que permiten restablecer diversos intermediarios del ciclo de Krebs (malato y
oxalacetato) a partir de piruvato.
170
La doble naturaleza, catabólica y anabólica, del ciclo es lo que se conoce como carácter anfibólico del ciclo de
Krebs y viene determinado por el hecho de que alguno de los intermediarios del ciclo interviene como
precursores de diversas rutas biosintéticas. Entre los distintos intermediarios del ciclo que pueden utilizarse
como precursores destacan (Figura 7):
- El citrato, que se puede emplear en la síntesis de lípidos. Se utilizan para sacar acetilCoA que
se genera en la mitocondria y que no puede atravesar la membrana mitocondrial interna, ya
que la síntesis de colesterol o de los ácidos grasos requiere acetil-CoA y dichas síntesis ocurren
en el citoplasma.
- El α-cetoglutarato, que se utiliza en la biosíntesis de aminoácidos como el glutamato y sus
derivados; algunos de ellos intervienen además en la síntesis de bases púricas.
- El succinil-CoA, que es precursor de la síntesis de porfirinas de las cuales se obtienen los
grupos hemo y los citocromos.
- El oxalacetato, que se emplea en la gluconeogénesis (principalmente en el citosol) y en la
síntesis de aminoácidos como el aspartato y sus derivados (también relacionados con la
síntesis de bases púricas y pirimidínicas).
14.3. LANZADERAS
171
14.3.2. LANZADERA ASPARTATO -MALATO
La lanzadera aspartato-malato aprovecha el intercambio de aminoácidos e intermediarios del ciclo de Krebs
entre el citoplasma y la mitocondria para introducir los electrones fijados en el NADH + H+ durante la
glucólisis (figura 10).
El NADH + H+ se utiliza para reducir el oxalacetato (proveniente del aspartato por transaminación) a malato,
que penetra en la mitocondria a través de un cotransporte con αcetoglutarato. El malato, dentro de la
mitocondria, se oxida por la malato deshidrogenasa, que utiliza NADH + H+ como cofactor, para generar de
nuevo oxalacetato. El oxalacetato se transforma por acción de una transaminasa en aspartato, el cual sale de
la mitocondria a través de un cotransporte con glutamato, cerrando el mecanismo. Como resultado de la
actuación de esa lanzadera, el NADH + H+ citosólico se introduce dentro de la mitocondria originando NADH
+ H+ mitocondrial que, posteriormente, cederá los electrones a la cadena transportadora de electrones,
produciendo una media total de 2,5 moléculas de ATP por molécula de NADH+ H+ citosólico. Esta lanzadera
se encuentra principalmente en las mitocondrias del hígado y del corazón.
Los seres vivos consumen oxígeno y producen dióxido de carbono como parte de su metabolismo celular.
En los seres vivos, los electrones involucrados en las oxidaciones celulares no pasan directamente al oxígeno,
sino que se transfieren a través de diversas vías con múltiples etapas. Los electrones de las oxidaciones se
emplean en una primera etapa para reducir el NAD+ y FAD a NADH+ +H+ y FADH2 respectivamente. Los
electrones fijados en estas coenzimas pasan entonces a la cadena transportadora de electrones, gracias a la
reoxidación mitocondrial del NADH + H+ y del FADH2 a NAD+ y FAD respectivamente. Los electrones sufren
un proceso de oxidación-reducción secuencial a través de determinados centros redox (complejos
mitocondriales) para finalmente reducir el oxígeno a agua. Este proceso, por el cual, se transfieren los
electrones desde las biomoléculas del alimento hasta el oxígeno, suele denominarse respiración aerobia o
respiración celular. En este proceso una serie de protones se transfieren desde la matriz mitocondrial hacia el
espacio intermembrana de la mitocondria, de modo que se crea un gradiente de protones (gradiente
electroquímico). Este gradiente resultante sirve para impulsar la síntesis de ATP, a partir de ADP y Pi, a través
de la llamada fosforilación oxidativa.
172
La respiración celular (cadena transportadora
de electrones) se localiza en la membrana
mitocondrial interna. Embebidas en la
membrana interna se encuentran proteínas
transportadoras, principalmente, los
citocromos que forman la cadena respiratoria
(figura 11). Se ensamblan en cinco complejos
multiproteicos, denominados I, II, III, IV y V.
La mayoría de los electrones que se van a utilizar en la cadena transportadora de electrones provienen de la
acción de las deshidrogenasas, que recogen los electrones de los distintos procesos catabólicos y los
canalizan hacia los aceptores universales de electrones (principalmente NAD+ y FAD). Entonces los electrones
fijados por estas coenzimas se transfieren a una serie de transportadores asociados a la membrana interna
de la mitocondria. Estos complejos transportadores de electrones son de naturaleza proteica (Figura 12) y
poseen diversos grupos prostéticos capaces de aceptar y de donar electrones (Figura 13).
173
En la cadena transportadora intervienen tres tipos de moléculas capaces de transferir electrones. La
ubiquinona o coenzima Q, los citocromos (proteínas que tiene como grupos prostéticos grupos hemo con
hierro) y las proteínas con agrupaciones sulfoférricas (centros FeS). El tránsito de electrones a través de los
complejos de produce en orden creciente de afinidad electrónica, transfiriendo los electrones desde las
coenzimas reducidas hasta el oxígeno, aceptor final de los electrones. Los complejos implicados en la
transferencia de electrones son:
- El complejo I, también llamado NADH-ubiquinona oxidorreductasa o NADH deshidrogenasa,
que transporta electrones del NADH a la ubiquinona.
- El complejo II es la succinato deshidrogenasa, única enzima del ciclo de Krebs unida a la
membrana, que pasa los electrones del FADH2 a la ubiquinona.
- El complejo III, también llamado citocromo bc1 o complejo ubiquinona-citocromo c
oxidorreductasa, que acopla la transferencia de electrones desde la ubiquinona al citocromo
c.
- El complejo IV, también llamado citocromo c oxidasa, es la última etapa de la cadena de
transporte electrónico de la respiración y conduce a los electrones desde el citocromo c hasta
el último aceptor de los electrones, el oxígeno, que se reduce a agua.
Los electrones del NADH + H+ se transportan al complejo I, y allí son aceptados por el nucleótido de flavina
FMN; posteriormente se transfieren a una serie de centros Fe-S que, finalmente trasladan los electrones a la
ubiquinona. El paso de los dos electrones del NADH + H+ por el complejo I permite el tránsito de un total de
cuatro protones al espacio intermembrana (figura 14).
174
El complejo citocromo IV, se encuentra en forma de dímero en la membrana mitocondrial interna. Oxida el
citocromo c móvil y transporta electrones a través de los citocromos a y a3, finalmente reduce el oxígeno a
agua en una reacción de transferencia de 4 electrones; si bien como el NADH + H+ cedió solo dos electrones
por cada molécula, el complejo IV únicamente transfiere dos protones, lo cual supone un total de diez
protones por molécula de NADH+H+ reoxidada a NAD+. Los electrones de las moléculas de FADH2, entran en
la cadena transportadora a través del complejo II, que transfiere sus electrones a la ubiquinona, aunque en
este proceso no logra transladar ningún protón al espacio intermembrana. A partir de la ubiquinona, los
electrones del FADH2 siguen el mismo camino que los electrones del NADH + H+ , siendo transferidos al
complejo III, al citocromo c, al complejo IV y finalmente cedidos al oxígeno formándose agua. El trasiego de
los electrones procedentes del FADH2 permite el paso de un total de seis protones por molécula al espacio
intermembrana.
Revistiendo la cara matricial interna de la membrana mitocondrial interna se encuentran miles de copias del
complejo de la ATP sintasa, también denominado complejo V. Peter Mitchell en 1961 propuso el mecanismo
conocido como “teoría quimiostática de acoplamiento” que infiere que la síntesis de ATP está acoplada al
transporte de electrones mitocondrial (figura 16).
El transporte electrónico provoca que los complejos I, III y IV muevan protones a través de la membrana
mitocondrial interna de la matriz (una región de baja concentración de protones y potencial eléctrico
negativo) al espacio intermembrana (una región de elevada concentración de protones y potencial eléctrico
positivo). Esto hace que las moléculas de NADH + H+ originen una mayor transferencia de protones que las
moléculas de FADH2, y produce que las primeras generen un gradiente mayor, lo cual permitirá una mayor
síntesis de ATP. La ATP sintasa (figuras 17 y 18) es una de las estructuras más complejas de la membrana
mitocondrial: contiene dos subestructuras (F0 y F1), cada una con una función determinada. La porción F0 es
una proteína submembranal insoluble en agua y que contiene una canal transmembrana para los protones;
la denominada F1 es una proteína periférica de membrana, soluble en agua, que participa directamente en la
síntesis de ATP a partir de ADP y Pi.
175
Actualmente se piensa que la entrada de tres protones desde el espacio intermembrana impulsa un
movimiento rotatorio de la F0. Este giro es aprovechado por la F1 para sinterizar una molécula de ATP a
partir de ADP y Pi. Se necesita otro protón para la entrada de Pi en la matriz mitocondrial, mientras que el
ADP se transporta gracias a la salida del ATP. Esto hace que, aproximadamente, la reoxidación de cada
NADH+H+ dé lugar a la síntesis de 2,5 ATP y la de una FADH2 a 1,5 ATP (Figura 19)
176
RENDIMIENTO ENERGÉTICO DE LA GLUCOSA
La glucosa se oxida a CO2, en primer lugar, mediante las reacciones de la glucólisis; posteriormente los
productos de ésta sufren la descarboxilación oxidativa y finalmente entran en el ciclo de Krebs. De tal manera
que la oxidación completa de la glucosa se puede describir como indica la siguiente expresión:
Una gran cantidad de energía queda englobada en los electrones. Los electrones involucrados en la oxidación
de la glucosa no pasan directamente al oxígeno, sino que se transfieren a las coenzimas NAD+ y FAD,
formándose las correspondientes formas reducidas, que se utilizarán para obtener energía. Los electrones de
las coenzimas reducidas pasan a la cadena transportadora de electrones donde participan (por la reoxidación
mitocondrial del NADH + H+ y el FADH2) en un proceso de oxidación-reducción secuencial de determinados
centros rédox antes de reducir el oxígeno al agua. En este proceso, los protones son expulsados de la matriz
mitocondrial creando un gradiente, conocido como fuerza protón motriz, que impulsará la síntesis de ATP, a
partir de ADP y Pi, a través de la fosforilación oxidativa. A continuación, se va a calcular cuántas moléculas
energéticas en forma de ATP se pueden obtener como consecuencia de la degradación del ATP.
Glucólisis (citoplasma)
Fase preparatoria:
-1 ATP (hexoquinasa)
-1 ATP (fosfofructoquinasa-1)
Fase de beneficios:
+2 NADH + H+ (gliceraldehído-3-fosfato deshidrogenasa)
+2 ATP (fosfoglicerato quinasa)
+2 ATP (piruvato quinasa)
Ciclo de Krebs
+2 NADH + H+ (isocitrato deshidrogenasa)
+2 NADH + H+ (α-cetoglutarato deshidrogenasa)
+2 GTP (succinil-CoA sintetasa)
+2 FADH2 (succinato deshidrogenasa)
+2 NADH +H+ (malato deshidrogenasa)
Las moléculas de NADH+ H+ mitocondriales originarán 2,5 ATP cada una, las moléculas de FADH2 generarán
1,5 ATP cada una y las moléculas de NADH +H+ citosólicas darán 1,5 ATP, al entrar en la mitocondria por la
lanzadera glicerol -3-fosfato o 2,5 ATP al usar la lanzadera malatoaspartato. El total es de 30 ATP al usar la
lanzadera glicerol-3-fosfato, o 32 ATP al intervenir la lanzadera malato-aspart
177
TEMA 15. METABOLISMO DE LOS LIPIDOS
15.1. DIGESTIÓN Y ABSORCIÓN INTESTINAL DE LOS LIPIDOS
Los lípidos son un grupo muy heterogéneo de sustancias en los cuales la única característica común es la de
ser insolubles en agua y solubles en disolventes orgánicos. Principales rutas del metabolismo lipídico (figura
1).
Aproximadamente el 90% de las grasas de la dieta se encuentran en forma de triacilglicerol (TAG, también
llamados triglicéridos). El resto consiste en colesterol, colesterol ésteres, fosfolípidos y ácidos grasos no
esterificados. Los triacilgliceroles proceden de tres orígenes principales: i) la alimentación, ii) la biosíntesis de
novo, en especial en el hígado y iii) las reservas existentes en los adipocitos (figura 1).
178
Los lípidos se preparan para su digestión en el estómago. La trituración y la mezcla que tiene lugar en el
estómago los convierte en una emulsión, una mezcla de gotas de lípido y agua. Sin embargo, los TAG no
pueden atravesar libremente las membranas celulares. Para que se produzca la correcta asimilación de los
lípidos, éstos deben ser hidrolizados por distintas enzimas digestivas intestinales hasta formar compuestos
anfipáticos, que sí podrán atravesar las membranas celulares, principalmente a nivel del yeyuno
Las gotas de grasa presentan sólo una superficie limitada para la acción enzimática. Estos problemas se
resuelven con el proceso de emulsificación. El cambio de naturaleza física de los lípidos empieza en el
estómago: la temperatura corporal ayuda a licuar los lípidos de la dieta y los movimientos peristálticos
ayudan a formar la emulsión lipídica. Las lipasas salival y gástrica estables en medio ácido también ayudan el
proceso de emulsificación.
Cuando los lípidos salen del estómago, la emulsificación se intensifica con ayuda de las sales biliares. La
colecistoquinina, estimula su secreción por la vesícula biliar, aunque son moléculas sintetizadas en el hígado
a partir del colesterol. Una molécula de sal biliar está formada por un ácido biliar, como el ácido cólico, el
ácido glicólico entre otros y un catión asociado. La molécula de sal biliar tiene superficies hidrófobas e
hidrófilas. Este carácter anfipático permite a las sales biliares orientarse en una interfase aceite-agua, de tal
manera que la superficie hidrófoba esté en contacto con la fase apolar y la superficie hidrófila con la fase
acuosa (figura 2). Esta acción detergente emulsiona los lípidos y da lugar a la formación de micelas, que
permiten el ataque digestivo por parte de las enzimas hidrosolubles y facilitan la absorción de los lípidos a
través de la mucosa intestinal. La emulsión de las grasas se ve favorecida por los movimientos peristálticos
intestinales.
179
Sobre los TAG actúa principalmente la lipasa pancreática, junto con la colipasa. La lipasa pancreática se
secreta como una proenzima inactiva en presencia de sales biliares. Esta inhibición se supera por la secreción
concomitante de la colipasa por el páncreas, que se une a la lipasa pancreática, fijando y activando
simultáneamente a la enzima. Estas enzimas hidrolizan los triacilglicéridos produciendo fundamentalmente
monoacilgliceroles (MAG) y dos moléculas de ácidos grasos, aunque puede liberar glicerol en algunos casos.
Dichas sustancias ya son anfipáticas y pueden atravesar con facilidad las membranas celulares, pudiendo ser
asimiladas por las células de la mucosa intestinal. Una vez dentro de la célula, los lípidos son reconstruidos a
triacilgliceroles.
Sobre los fosfolípidos actúa la fosfolipasa A2, liberando un ácido graso y una acil lisofosfolípido, mientras que,
sobre los ésteres de colesterol, interviene la colesterol esterasa rindiendo colesterol y ácidos grasos. Todos
estos compuestos anfipáticos son asimilados por los enterocitos y en su interior se regeneran los lípidos
iniciales. Para poder ser transportados al resto del organismo, los lípidos no pueden estar en forma libre, sino
que deben constituir un complejo estable uniéndose a las apoproteínas para originar las llamadas
lipoproteínas. En el intestino se origina, principalmente un tipo de lipoproteína denominado quilomicrón, que
es liberado en la linfa.
180
15.2. DIGRADACIÓN TISULAR DE LOS LÍPIDOS
En general, el transporte de la grasa de la alimentación a los lugares de reserva no está regulado. Todo
aquello aparece en el cuerpo procedente de la alimentación se absorbe, y la mayor parte se transporta al
tejido adiposo para su almacenamiento. La falta de control de este proceso es evidente en la obesidad en el
ser humano, el que la grasa se almacena en exceso respecto a la necesidad de aporte energético. En cambio,
la liberación de grasa a los depósitos de almacenamiento del tejido adiposo se controla hormonalmente, para
satisfacer las necesidades del organismo en la generación de energía.
La lipólisis es el mecanismo de movilización de los lípidos que se encuentran almacenados como reservorio
de energía. Esta movilización sucede cuando hay una deficiencia del aporte energético o cuando se ayuna.
Estos lípidos acumulados en forma de triglicéridos se encuentran en forma anhidra, como gotitas de grasa, en
el citoplasma de las células adiposas. El primer paso para su catabolismo es la hidrólisis, por medio de la
triglicérido lipasa intracelular, que origina como productos los componentes de los triacilglicéridos: glicerol y
tres ácidos grasos. La enzima triglicérido lipasa (también llamada lipasa sensible a hormona) actúa bajo una
estrecha regulación hormonal; el glucagón y la adrenalina potencian su actividad, favoreciendo la lipólisis al
fosforilar a la triglicérido lipasa a través de la proteína quinasa A dependiente de AMPc, mientras que la
insulina, al potenciar una fosfatasa que desfosforila la triglicérido lipasa bloquea la lipólisis.
Los ácidos grasos salen del adipocito y se unen en la sangre a la albúmina. Esta proteína plasmática,
transporta típicamente entre dos y cuatro moléculas de ácidos grasos, si bien puede llegar a transportar seis.
Estos ácidos grasos movilizados llegan, transportados por la albúmina, hasta los tejidos que requieran
energía: típicamente, el hígado, el músculo cardíaco y el músculo esquelético (figura 4). En estos tejidos, los
ácidos grasos serán oxidados en una vía metabólica muy importante, denominada, β-oxidación, para producir
grandes cantidades de energía. Otra fuente importante de ácidos grasos son los fosfolípidos, componentes
de la membrana celular. Estos lípidos estructurales están sometidos a una renovación continua, y, por tanto,
su degradación y síntesis son constantes.
El glicerol también sale a la sangre, pues el tejido adiposo no puede metabolizarse; de la sangre es retirado
por el hígado, donde se transforma en dihidroxiacetona fosfato, gracias a la actuación secuencial de la
181
glicerol quinasa, enzima no presente en los adipocitos y la glicerol-3-fosfato deshidrogenasa. La
dihidroxiacetona fosfato suele entrar en la gluconeogénesis a nivel hepático, aunque también puede seguir la
vía glucolítica, sirviendo para la producción de energía, sobre todo si los niveles de glucagón o adrenalina son
elevados, situación habitual cuando se origine la lipólisis.
Esta ruta fue postulada por Knoop en 1904 y confirmada por Leloir, Lehninger y Lynen. En la βoxidación se
producen sucesivas oxidaciones en el carbono β, que van separando fragmentos de dos carbonos en forma
de acetil-CoA, que se incorporarán después al ciclo de Krebs. Al tiempo se producen, tanto en la β-oxidación
como en el ciclo de Krebs, coenzimas reducidas que serán reoxidadas en la cadena respiratoria rindiendo
energía en forma de ATP; La β-oxidación tiene lugar en la matriz mitocondrial, por lo que es necesario que el
ácido graso entre en el orgánulo. Así puede dividirse la oxidación de los ácidos grasos en tres fases:
i. la primera fase implica la activación de ácido graso esterificándose con el CoA y a expensas de
ATP;
ii. la segunda fase supone la entrada en la mitocondria, gracias a un transporte mediado por
carnitina;
iii. y la tercera fase será la β-oxidación propiamente dicha, degradándose el ácido graso a
moléculas de acetil-CoA.
Los ácidos grasos que entran en la célula rápidamente van a ser transformados en su correspondiente éster
tiólico con la CoA (figura 5), con el fin de activar el compuesto y solubilizarlo mejor en el entorno celular.
Esta transformación está catalizada por la acil-CoA sintetasa. La acil-CoA sintetasa se encuentra localizada en
la membrana del RE y en la membrana externa de la mitocondria. La enzima de la membrana del RE activa los
ácidos grasos, que se incorporarán a la síntesis de lípidos, mientras que la enzima de la membrana externa de
la mitocondria activa los ácidos grasos, que entrarán en el interior de la mitocondria para su degradación en
la β-oxidación. En un primer paso, la enzima produce la adenilazión del ácido graso formando el acil
adenilato, que permanece unido a la enzima, y el pirofosfato; posteriormente el ácido graso se transfiere a la
molécula de CoA, formando el acil-CoA, con la consiguiente liberación de AMP.
Las largas moléculas de acil-CoA no pueden entrar en la mitocondria, al no poder atravesar su membrana
interna. Logran entrar a través de un sistema de lanzadera (figura 6): el ácido graso se transfiere a un
transportador llamado carnitina para formar un intermediario, acil-carnitina, gracias a la acción de la
182
carnitina transferasa-1. La acil-carnitina puede atravesar las membranas mitocondriales debido a la presencia
de un transportador específico: la carnitina acil-carnitina translocasa, que se localiza en la membrana interna
mitocondrial. Este transportador, a la vez que introduce la acil-carnitina en el interior mitocondrial, saca
carnitina al espacio intermembrana. Ya en la matriz, el ácido graso es cedido a una molécula de CoA, en una
reacción catalizada por la carnitina aciltransferasa-II, quedando la carnitina disponible nuevamente para salir
al espacio intermembrana e introducir nuevos ácidos grasos al interior de la mitocondria. Este mecanismo de
transporte al interior mitocondrial tiene como finalidad mantener aisladas la molécula de CoA de la
mitocondria de las del resto de las células, de tal manera que la relación existente entre CoA libre y la acil-
CoA o acetil-CoA sirve como indicador del nivel energético de la mitocondria y permite un mejor control del
gasto metabólico.
Una vez dentro de la matriz mitocondrial, las moléculas de acil-CoA comienzan propiamente el proceso
degradativo de la β-oxidación. Mecanismo que se basa en cuatro pasos que se repiten consecutivamente
hasta que toda la molécula de acil-CoA ha sido degradada en moléculas de acetil-CoA, que finalmente entrará
en el ciclo de Krebs produciendo más energía (figura 7)
183
Los cuatro pasos son:
1. Deshidrogenación: gracias a la actuación de la enzima acil-CoA deshidrogenasa se introduce un
doble enlace trans (entre los carbonos α y β del ácido graso), obteniéndose una molécula con poder
reductor, FADH2, y originando una molécula de enoil-CoA.
2. Hidratación: la molécula de enoil-CoA se transforma en un hidroxiacil-CoA, mediante la
incorporación de una molécula de agua por acción de la enoil-CoA hidratasa: el OH procedente de la
molécula de agua se introduce en la posición β, y el H se introduce en la posición α.
3. Deshidrogenación: gracias a la hidroxiacil-CoA deshidrogenasa se oxida la molécula hasta una
molécula de cetoacil-CoA, oxidando el grupo hidroxilo a un grupo ceto. Esta oxidación sirva para
reducir una molécula de NAD+ a NADH + H+ .
4. Ruptura tiólica: catalizada por una tiolasa y con la intervención de una molécula de CoA libre. Se
genera una molécula de acetil-CoA y un acil-CoA que tiene dos carbonos menos en su cadena que en
el original. El acetil-CoA se incorporará al ciclo de Krebs, mientras que el acil-CoA acortado en dos
carbonos inicia una nueva “vuelta” en la β-oxidación. El ciclo se repite tantas veces como sea
necesario hasta “cortar” totalmente la cadena de ácido graso en fragmentos de acetil-CoA de dos
carbonos.
Todos los productos originados en la β-oxidación se aprovechan en la mitocondria para rendir energía. Por
cada vuelta en la β-oxidación, un ácido graso rinde una molécula de NADH+H+ , una molécula de FADH2 y
una molécula de acetil CoA. Además, en la última vuelta se genera no una, sino dos moléculas de acetil-CoA.
Las moléculas de NADH + H+ y FADH2 entrarán en la cadena transportadora de electrones, donde se oxidarán
para producir energía en forma de ATP; mientras que las moléculas de acetil-CoA se degradarán en el ciclo de
Krebs, originando GTP y más moléculas de poder reductor (NADH + H+ y FADH2) que también se utilizarán
para la síntesis de ATP a través de la fosforilación oxidativa (figura 8).
184
Las degradaciones de los ácidos grasos insaturados se oxidan por la vía general, pero al encontrarse con el
doble enlace, lo primero que sucede es que no se origina la primera deshidrogenación de la β-oxidación. Si el
o dobles enlaces están en una posición o una configuración inconveniente, deben intervenir otras dos
enzimas para que estos ácidos grasos se oxiden: la enoil-CoA isomerasa y la 2,4-dienoil-CoA reductasa,
enzimas que se encargan de colocar el doble enlace en la posición apropiada para que actúe la enoil-CoA
hidratasa y pueda continuar la β-oxidación.
15.4. CETOGÉNESIS
El hígado emplea ácidos grasos como su fuente de energía para la gluconeogénesis durante el ayuno y la
inanición. Los cuerpos cetónicos, acetoacetato, hidroxibutirato y acetona, son sustancias que se producen a
partir del acetil-CoA en las mitocondrias del tejido hepático cuando la velocidad de la β-oxidación supera a la
velocidad de oxidación del acetil-CoA en el ciclo de Krebs. Estos compuestos, que se pueden distribuir a
través del sistema circulatorio por todos los tejidos, sirven como fuente de energía para el corazón, el
músculo y otros tejidos. Así, favorecen un ahorro de glucosa, glucosa que es fundamental para otra serie de
tejidos que dependen más estrechamente de este hidrato de carbono para obtener energía como, por
ejemplo, el cerebro y los glóbulos rojos.
Los cuerpos cetónicos se utilizan para producir moléculas de acetil-CoA que serán degradadas en el ciclo de
Krebs. El uso de los cuerpos cetónicos depende de las fluctuaciones de los niveles de glucosa en sangre. Así
después de las comidas, cuando la cantidad de glucosa es elevada, todos los tejidos, incluidos el músculo liso,
usan la glucosa como principal fuente de energía. En ese momento el hígado aprovecha para almacenar
glucosa en forma de glucógeno. Cuando los niveles empiezan a descender, el hígado intenta mantener los
niveles de glucosa liberando las reservas que había almacenado en forma de glucógeno, así como generando
nuevas moléculas de glucosa a través de la gluconeogénesis. A su vez, ciertos tejidos como el músculo
cardíaco y esquelético, comienzan a usar como principal fuente de energía los ácidos grasos procedentes de
la lipólisis del tejido adiposo, favoreciendo un menor consumo de glucosa. Estos ácidos grasos también los
emplea el hígado para realizar la β-oxidación, obtener gran cantidad de moléculas de acetil-CoA y con ellas
generar los cuerpos cetónicos. Los cuerpos cetónicos son enviados a la sangre para que también sirvan de
fuente de energía a diversos tejidos, principalmente el tejido muscular.
Cuando el proceso de inanición o ayuno es muy prolongado y se agotan las reservas de glucógeno decayendo
los niveles de glucosa en sangre de forma importante, la gran mayoría de los tejidos pasa a alimentarse de
185
ácidos grasos y cuerpos cetónicos. Incluso el cerebro puede adaptarse y utilizar cuerpos cetónicos como
fuente de energía, en parte debido a que no puede aprovechar los ácidos grasos. Esta situación de ayuno
lleva a un descenso importante del consumo de glucosa, que queda reservada casi exclusivamente para los
glóbulos rojos, los cuales, al carecer de mitocondria, solo pueden realizar la glucólisis para obtener energía.
Además, el hígado sigue generando pequeñas cantidades de glucosa a través de la gluconeogénesis;
principalmente a partir del glicerol procedente de la lipólisis, pero también a partir de la degradación de
aminoácidos o del aprovechamiento del lactato. Así seguirá abasteciendo a los eritrocitos de la glucosa que
realizan para seguir realizando sus funciones
Un incremento importante de los niveles de los cuerpos cetónicos en sangre puede originar lo que se conoce
como cetoacidosis, que es un trastorno grave que puede poner en riesgo la vida y que exige tratamiento
inmediato. Algunos síntomas de este trastorno son náuseas, vómitos, dolor abdominal, respiración rápida y
en casos graves, pérdida de consciencia. La cetoacidosis más conocida es la cetoacidosis diabética que es una
forma grave y específica de acidosis metabólica
La mayoría de los ácidos grasos que necesita el ser humano la obtiene de la dieta; sin embargo, la vía para su
síntesis de novo a partir de dos compuestos de 2 carbonos está presente en numerosos tejidos, como el
hígado, el cerebro, el riñón, las glándulas mamarias y el tejido adiposo. En general, la vía para la síntesis de
novo es sobre todo en situaciones de ingesta excesiva de energía y, en particular, en forma de exceso de
hidratos de carbono y en menor medida precursores de aminoácidos, se convierten en ácidos grasos en el
hígado y se almacena como triacilglicerol (TAG) en gotículas lipídicas celulares. Esto puede ocurrir en varios
tipos celulares, pero los adipocitos (y el tejido adiposo) se dedican a almacenar grandes cantidades de TAG.
En el ser humano, es posible que el tejido adiposo no sea el lugar cuantitativamente importante para la
síntesis de ácidos grasos; el principal órgano con actividad lipogénica es el hígado.
186
Al igual que en el caso de la degradación de los ácidos grasos, el proceso de síntesis consta de tres pasos:
1. En una etapa preparatoria, se transfiere acetil-CoA desde las mitocondrias, donde se produce, al
citoplasma, donde tiene lugar la síntesis de ácidos grasos. La acetil-CoA se transporta en forma de
citrato, que se escinde generando acetil-CoA y oxalacetato.
3. Elongación: Requiere el complejo multienzimático ácido graso sintasa que construye la molécula de
ácido graso hasta una longitud de 16 carbonos. Es un complejo formado por distintas enzimas,
donde cada una de ellas desempeña una función diferente en la síntesis de ácidos grasos y posee,
además, de una proteína portadora de acilos (ACP),(Figura 13).
La síntesis de ácidos grasos consta de una serie de reacciones de condensación, reducción,
deshidratación y reducción (Figura 14). La secuencia de reacción se repite 6 ciclos más (en total siete
ciclos). Una vez que se forma la cadena de 16 átomos de carbono (palmitato), el complejo acil
187
saturado-enzima activa la tiosterasa, liberando la molécula de palmitato del complejo enzimático. La
síntesis de una molécula de palmitato requiere: 8 moléculas de acetil-CoA, 7 ATP y 14 NADPH y 14H+
.
La elongación de una cadena de ácidos grasos más allá de la longitud de 16 carbonos requiere otro
grupo de enzimas. El proceso tiene lugar en el retículo endoplasmático por acción de la ácido graso
elongasa.
En el hígado y en el tejido adiposo, los TAG se producen por una vía en la que intervienen el ácido fosfatídico,
como intermediario. Sin embargo, el glicerol-3-P tiene un origen diferente en ambos tejidos: en el hígado, el
propio glicerol es precursor de ácido fosfatídico, pero en el tejido adiposo, la fuente indirecta del glicerol es la
glucosa debido a la falta de expresión de la glicerol quinasa, siendo el metabolito glucolítico dihidroxiacetona
fosfato (figura 15). A continuación,se produce la activación de los ácidos grasos, por efecto de la acil-CoA
sintetasa. Y la transferencia de los ácidos grasos activados para originar el ácido fosfatídico, gracias a la
actuación de acil transferasas que transfieren los ácidos grasos de la molécula de acil-CoA a las posiciones 1 y
2 del glicerol-3-fosfato.
188
➢ Se activa mediante el CDP el alcohol (CDP-alcohol) y así se une al ácido fosfatídico para originar el
fosfolípido. En ambos casos de libera nucleótido Monofosfato CMP.
El colesterol es un componente esencial de las membranas de las células de los mamíferos. También es
precursor de componentes importantes, como los ácidos biliares, las hormonas esteroideas y la vitamina D.
Los seres vivos sinterizan aproximadamente 1 gramo de colesterol al día. La tasa de síntesis de colesterol
endógeno y su ingesta dietética determinan su concentración plasmática. El exceso de colesterol en la dieta
reduce su síntesis endógena.
La vía de la síntesis de colesterol en sus primeras etapas proporciona sustratos para la síntesis de compuestos
importantes para la proliferación celular, el transporte de electrones y para combatir el estrés oxidativo. Los
intermediarios clave en la síntesis de colesterol son mevalonato, farnesil pirofosfato, escualeno y lanosterol.
La síntesis de colesterol tiene lugar en el citoplasma a partir de moléculas de acetil-CoA y se puede dividir en
tres fases (figura 17):
1. Primera etapa: síntesis de los isoprenos activos a partir de acetil-CoA. Esta fase comienza con un
mecanismo análogo a la síntesis de cuerpos cetónicos, por lo que a partir de tres moléculas de
acetil-CoA se obtiene una molécula hidroximetilglutaril-CoA (HMG-CoA). Posteriormente el grupo
carboxilo del HMG, que está formando un tioéster con la coenzima A, se reduce a aldehído y
después a un alcohol. El NADPH + H+ es el agente reductor en las dos etapas de la reacción,
originando el mevalonato. La reacción de reducción está catalizada por HMG-CoA reductasa y es la
etapa limitante en la síntesis de colesterol. La enzima está muy regulada es una diana
farmacológicamente importante. El mevalonato es activado para dar los isoprenos activados,
isopentil pirofosfato y dimetilalil pirofosfato, paso que implica la descarboxilación del grupo ácido
del mevalonato y el gasto de tres moléculas de ATP. Estas moléculas de isopreno activadas son las
moléculas claves en la biosíntesis de gran número de moléculas, entre ellas el colesterol y los
terpenos.
189
2. Segunda etapa: condensación de seis moléculas de isopreno activados para formar escualeno (C30).
A partir de la condensación de una molécula de isopentil pirofosfato y otra dimetilalil pirofosfato se
origina el geranil pirofosfato, el cual se condensa, a su vez, con otra molécula de isopentil
190
pirofosfato dando lugar al farnesil pirofosfato. La condensación posterior de dos moléculas de
farnesil pirofosfato, de tres isoprenos cada una, genera el escualeno, molécula lineal de seis
isoprenos.
3. Tercera etapa: ciclación del escualeno a lanosterol (C30) y conversión final a colesterol (C27). La
formación del núcleo esteroideo a partir del escualeno comienza con la formación del epóxido de
escualeno. Este intermediario se protona para formar un carbocatión que se cicla para formar una
estructura tetracíclica, que, a su vez.se reorganiza para formar el lanosterol. El lanosterol se
convierte en colesterol mediante un proceso de múltiples pasos, 19 etapas en total, que comprende
la eliminación de tres grupos metilo, la reducción de un doble enlace por el NADHP y la migración de
otro doble enlace.
Las lipoproteínas son unas estructuras complejas que sirven para transportar los lípidos por el organismo, a
nivel sanguíneo y linfático. También colaboran en el transporte de aminoácidos (figura 18).
Una lipoproteína está formada por una capa externa constituida por fosfolípidos, apoprotreínas y colesterol
libre, de naturaleza anfipática mientras que en el interior se acumulan los triacilglicéridos y el colesterol
esterificado, compuestos totalmente hidrófobos. La principal lipoproteína del intestino es el quilomicrón. Los
quilomicrones son vertidos a la linfa y vía linfática, son transportados hasta la sangre, de tal manera que
llegan primero a los tejidos periféricos y posteriormente al hígado, facilitando su almacén en músculo y el
tejido adiposo.
Existen distintos tipos de lipoproteínas: quilomicrones (QM), VLDL (lipoproteínas de muy baja densidad), IDL
(lipoproteínas de intensidad intermedia), LDL (lipoproteínas de baja densidad), y HDL (lipoproteínas de alta
densidad). Se diferencian principalmente por su densidad y tamaño, de modo que su nombre deriva de esta
propiedad. Las diferencias de densidad permiten su aislamiento fácilmente mediante técnicas de
ultracentrifugación o de electroforesis (figura 19 y 20).
191
En el intestino se forman gran cantidad de quilomicrones, pero también se pueden originar pequeñas
cantidades de otras de otras lipoproteínas. Estas lipoproteínas se vierten a la linfa, que las transporta hasta la
sangre, sin pasar por la circulación enterohepática, de tal manera que llegan primero a los tejidos periféricos
(figura 21).
En los capilares de estos tejidos la enzima lipoproteína lipasa plasmática ataca los triacilglicéridos,
hidrolizándolos en glicerol y ácidos grasos, que son asimilados por las células tisulares principalmente
adipocitos y miocitos, gracias a que reconocen a la apoC-II típica de los quilomicrones y las VLDL. El glicerol y
los ácidos grasos entran por difusión simple a las células de los tejidos periféricos y son utilizados para formar
triacilglicéridos y almacenar así grandes cantidades de energía cuando sea necesaria. De esta forma se
produce el transporte de los TAG de la dieta (exógeno) hasta los tejidos. Los restos de los quilomicrones que
quedan tras la actuación de la lipoproteína lipasa plasmática se conocen como quilomicrones remanentes
pobres en triglicéridos pero no es fosfolípidos y apoproteínas; estos restos son retirados por el hígado,
suministrándose así fosfolípidos, colesterol, ácidos grasos y aminoácidos al tejido hepático. Con las VLDL
ocurre un proceso similar, aunque estas lipoproteínas suelen ser de origen hepático y transportan los
triacilglicéridos propios del organismo, sintetizados a nivel hepático (TAG endógenos).
La actuación de la lipoproteína lipasa sobre las VLDL origina igualmente glicerol y ácidos grasos que serán
asimilados por los tejidos. Además, se generan las IDL o VLDL remanentes que son ricas en colesterol; estas
lipoproteínas residuales son retiradas igualmente por el hígado, que las usa como fuente de fosfolípidos,
colesterol y aminoácidos. Estas IDL se pueden enriquecer aún más en colesterol por acción de la proteína de
transporte de colesterol esterificado que actúa a nivel sanguíneo, provocando que las IDL se transformen el
LDL, que son una forma de transporte de colesterol a los tejidos. Las LDL son retiradas por las células de los
tejidos periféricos a través de transportadores específicos. Las células incorporan la lipoproteína entera por
192
un proceso de endocitosis mediado por un receptor dependiente de clatrina (Figura 22), así las LDL
suministran fosfolípidos, colesterol y aminoácidos a los tejidos.
A nivel sanguíneo también aparecen las HDL, que tienen un origen principalmente hepático y sirven para
recoger el exceso de colesterol depositado en los tejidos periféricos y transportarlo al hígado. Las HDL tienen
un papel importante en la esterificación del colesterol catalizada por la enzima lecitina colesterol
aciltransferasa, que esterifica el colesterol que las HDL han recogido con ácidos grasos procedentes de los
fosfolípidos presentes en los quilomicrones y VLDL principalmente. Existen diversas patologías por defecto en
las lipoproteínas, conocidas como dislipemias (figura 23)
193
TEMA 16. METABOLISMO DE LOS AMINOÁCIDOS Y DE LA PROTEINA
16.1. PROTEÓLISIS
Cuando los aminoácidos se metabolizan, el exceso de nitrógeno resultante debe excretarse. Dado que el
amoníaco es la forma principal por la que el nitrógeno se elimina de los aminoácidos y como el amoníaco
libre es bastante tóxico, los seres humanos y los animales más evolucionados convierten rápidamente el
194
amoníaco derivado del catabolismo de los aminoácidos en urea, que es neutra, menos tóxica, muy soluble y
se excreta en la orina (figura 1).
La degradación de proteínas debe estudiarse a dos niveles dependiendo de la localización del proceso:
1. En el tracto digestivo, donde se procesan las proteínas exógenas o ingeridas en la dieta: digestión de
proteínas. Este proceso digestivo permite obtener los aminoácidos en forma libre, necesarios para
sinterizar proteínas, así como otras biomoléculas que se forman a partir de ellos.
2. En el interior de la célula, donde se procesan las proteínas endógenas, lo que se suele reconocer
como intercambio proteico. De gran importancia para reciclar los aminoácidos de proteínas que ya
no son útiles para el organismo y generar nuevas proteínas, u otras biomoléculas a partir de
aminoácidos preexistentes. También sirve para la eliminación de aminoácidos dañados. Aunque las
proteínas corporales representan una proporción significativa de las reservas potenciales de energía,
en circunstancias normales no se utilizan para la producción de energía.
En cualquier organismo existe, en un momento dado, una reserva de aminoácidos corporales que debe
mantenerse constante. En el caso del hombre, dicha reserva de aminoácidos corporales disminuye entre 60 y
100 g diariamente por degradación y eliminación a través de la vía urinaria y fecal, o bien por la conversión
metabólica de los aminoácidos a otros compuestos. Diariamente se procesan entre 300 y 400 g de proteínas
tisulares hasta rendir aminoácidos libres, mientras que se generan aproximadamente la misma cantidad de
proteínas a partir de aminoácidos.
El proceso digestivo de las proteínas de la dieta se ve favorecido por la desnaturalización de las mismas en el
estómago, proceso meramente químico, en el que la fuerza desnaturalizante procede del pH ácido del
estómago debido a la presencia de ácido clorhídrico (figura 2). Este proceso genera cadenas de proteínas más
o menos lineales, mediante la ruptura de los enlaces débiles que establecen la conformación nativa, lo que
facilita la posterior acción de las enzimas digestivas
195
Una vez desnaturalizada la proteína, comienza la hidrólisis proteica, mediante rotura de enlace peptídico. En
dicha fase se degradan las proteínas desnaturalizadas hasta dar péptidos, dipéptidos y aminoácidos libres
que son las únicas formas que pueden absorber las células epiteliales del intestino. Las enzimas digestivas se
sintetizan normalmente en forma de zimógenos o proenzimas, desde células de la mucosa gástrica, células
del páncreas exocrino y enterocitos del intestino.
El pepsinógeno es un zimógeno que, al entrar en contacto con el pH ácido del estómago, se convierte en
pepsina activa. La pepsina hidroliza parcialmente las proteínas de la dieta. A nivel estomacal, también
interviene la renina, proteasa que actúa sobre la caseína de la leche permitiendo su digestión. Estas enzimas
estomacales suelen generar grandes fragmentos peptídicos que pasan al intestino.
En el intestino delgado, se encuentran las enteropeptidasas, que actúan sobre un primer zimógeno, el
tripsinógeno, para generar tripsina. La tripsina tiene capacidad autoproteolítica y puede atacar a otros
zimógenos como proelastasas, procarboxipeptidasas y quimotripsinógenos, originando elastasas,
carboxipeptidasas y quimotripsinas respectivamente. Estas enzimas intestinales degradan las proteínas y los
grandes péptidos y algunos aminoácidos libres.
196
hidrolasas, principalmente de la familia de las catepsinas, encargadas de la digestión de las
proteínas. Dicha digestión puede ser:
o Autofágica o Macroautofágica, si procesa proteínas intracelulares como, por ejemplo,
proteínas de membrana, receptores hormonales o de ribosomas. Una porción del
citoplasma es internalizada en una vesícula rodeada de una membrana doble,
autofagosoma. Su destino es la fusión con lisosomas para formar un autofagolisosoma, en
cuyo interior se produce la degradación de las proteínas.
o Heterofágica o Microautofágica, si actúa sobre proteínas extracelulares capturadas por
endocitosis, por ejemplo, las procedentes de las lipoproteínas, sobre todo las LDL.
- Proteólisis citoplasmática o no lisosómica. Tiene lugar bien a partir de proteasas dependientes
de Ca+2 como la calpaína, o bien mediante una estructura especializada llamada proteosoma
(complejo multienzimático con diversas unidades catalíticas)
Los aminoácidos no se almacenan para ser utilizados en otro momento. Cualquier aminoácido que no sea
necesario como material de construcción se degrada liberando diversos compuestos, en función del tipo de
aminoácido y del tejido donde se ha originado. En mamíferos, el principal lugar donde se lleva a cabo la
degradación de aminoácidos es el hígado. En el proceso de degradación de los aminoácidos hay dos partes
claramente diferenciadas: la primera la determina el grupo amino, que debe ser eliminado de la estructura
del aminoácido y transportado de forma segura hasta su eliminación del organismo y la segunda implica la
eliminación o aprovechamiento del aminoácido, es decir, el esqueleto carbonado.
197
específicas para casi todos los aminoácidos, en la mayoría de los casos el aceptor del grupo amino es el 2-
oxoglutarato, que se convierte en glutamato (Figura 4).
El 2-oxoglutarato es el principal aceptor de los grupos amino que se separan de los aminoácidos. Una vez
formado, el glutamato es transferido a la mitocondria. Existe una importante excepción: el oxalacetato, que
es un oxoácido intermediario del ciclo de Krebs, recibe el grupo amino del glutamato, esencialmente en la
mitocondria, convirtiéndose en aspartato, la reacción está catalizada por la aspartato aminotransferasa (AST,
Figura 4)
Aproximadamente la mitad del glutamato que es transferido a las mitocondrias pierde el grupo amino,
transfiriéndolo al oxalacetato que se convierte a aspartato. La otra parte del glutamato mitocondrial
experimenta un proceso diferente. Su grupo amino se separa a través de una reacción conocida como
desaminación oxidativa. Ese grupo amino se desprende directamente como amonio y se regenera 2-
oxoglutarato (que puede ser exportado al citosol para participar en nuevas transaminaciones). La glutamato
deshidrogenasa (GDH), cataliza este proceso (Figura 4). El amonio se genera principalmente en el hígado,
debido a que éste se convierte rápidamente en urea.
Aunque la mayoría de los aminoácidos se degradan en el hígado, éste órgano por sí solo es incapaz de
desaminar los aminoácidos de cadena ramificada: leucina, valina o isoleucina. Otros tejidos, sobre todo el
músculo, utilizan los aminoácidos de cadena ramificada como fuente de combustible.
En el músculo, primero se produce la eliminación del nitrógeno del aminoácido. Sin embargo, el músculo
carece de las enzimas del ciclo de la urea. El nitrógeno se trasporta desde el músculo de dos maneras: en
forma de alanina y en forma de glutamina.
Una vez que el grupo amino se encuentra con el glutamato, se transferirá a través de la GTP, a una molécula
de piruvato, procedente de la glucólisis, para formar alanina. Este aminoácido sale a la sangre sirviendo de
medio de transporte inocuo del grupo amino. La alanina es retirada de la sangre por el hígado, el cual a
través de la GTP forma glutamato y piruvato. En el hígado el glutamato sufrirá la desaminación catalizada por
la glutamato deshidrogenasa produciendo ion amoníaco que dará lugar a urea. El piruvato puede ser
aprovechado por el hígado para formar nuevas moléculas de glucosa por la gluconeogénesis: ciclo de la
glucosa-alanina (figura 5).
198
La glutamina posee dos átomos de nitrógeno, a diferencia de la mayoría de los aminoácidos que poseen sólo
uno. Esta característica convierte a la glutamina en una molécula ideal para colaborar en el transporte de
nitrógeno a través del cuerpo. La glutamina, es muy abundante en la circulación, pues sirve como una forma
de transporte inocua del amoníaco, que es tóxico, hacia el hígado y el riñón (figura 6) La glutamina y la
alanina trasportan más de la mitad del nitrógeno del organismo.
199
16.3. CICLO DE LA UREA
Parte del NH4 + formado durante la descomposición de los aminoácidos se consume en la biosíntesis de
compuestos nitrogenados. Los animales ureolíticos, como el hombre, eliminan el nitrógeno de los
aminoácidos en forma de urea en la orina, de tal manera que el nitrógeno ureico representa el 80% del total
de nitrógeno excretado. La molécula de urea presenta dos átomos de nitrógeno y se forma por un
mecanismo cíclico denominado ciclo de la urea.
Las reacciones bioquímicas del ciclo se producen en la mitocondria y en el citosol, siendo la ornitina la
molécula que ensambla todos los compuestos para la posterior eliminación. Los dos grupos amino que
formarán la urea se incorporan al ciclo en dos puntos distintos y proceden de dos vías diferenciadas (figura
7):
La ornitina se forma en el citosol pero viaja a la mitocondria. Allí el carbamoil-fosfato se ensambla con la
ornitina mediante la ornitina transcarbomoilasa, produciendo citrulina, que mantiene el carbono y el
aminoácido procedentes del carbamoil-fosfato. La citrulina abandona la mitocondria gracias a un
trasportador específico ubicado en la membrana interna mitocondrial. En el citosol, la argininosuccinato
200
sintetasa condensa el aspartato al grupo carbonilo de la citrulina utilizando ATP para generar AMP +PPi.
Como resultado se forma el argininosuccinato, un compuesto intermediario del ciclo de la urea en los que
están condensados el carbono y los grupos amino. Este compuesto se convierte en arginina gracias a la
enzima citosólica argininosuccinasa, liberándose fumarato que servirá para dar malato y regenera el
oxalacetato en la mitocondria a través del ciclo de Krebs; el oxalacetato es necesario para formar una nueva
molécula de aspartato por medio de la GOT.
La arginina formada a partir del argininosuccinato posee el carbono y los dos grupos amino necesarios para
originar la urea. Por la acción de la arginasa, se produce urea y ornitina que se introduce en la mitocondria
para iniciar un nuevo ciclo. Finalmente, la urea será eliminada del organismo vía renal.
CO2 + NH4 + +3 ATP + aspartato +H2O → Urea + 2ADP + 2 Pi + AMP+ PPi + fumarato
Una vez eliminado el grupo amino, el siguiente paso en la degradación de los aminoácidos es hidrolizar el
resto del esqueleto carbonado. Según el compuesto que se obtenga al fraccionar el esqueleto carbonado
(figura 8), los aminoácidos se clasifican en:
- Glucogénicos: los aminoácidos que, al degradarse, producen piruvato o compuestos
intermediarios del ciclo de Krebs. Todos los compuestos intermediarios del ciclo de Krebs
pueden ser transformados a oxalacetato, y derivados a la síntesis de glucosa a través de la
gluconeogénesis.
- Cetogénicos: los aminoácidos que se convierten en acetil-CoA o acetoacetato. Pueden
desviarse fácilmente a la formación de cuerpos cetónicos. También pueden ser desviados a la
síntesis de lípidos o bien se liberan al torrente sanguíneo para su eliminación.
La leucina y la lisina son aminoácidos claramente cetogénicos, mientras que el aspártico, asparagina,
metionina, treonina, valina, arginina, glutamato, glutamina, histidina y prolina son gluconeogénicos. Sin
embargo, algunos aminoácidos pueden ser degradados de ambas formas: alanina, cisteína, serina, triptófano,
fenilalanina, tirosina e isoleucina.
201
16.5. ASIMILACIÓN BIOLÓGICA DEL NITRÓGENO
Los aminoácidos conocidos como esenciales, sólo pueden ser sintetizados por un número pequeño de
organismos, principalmente las bacterias y las plantas.
En la biosíntesis de los aminoácidos y de otros compuestos nitrogenados, la principal dificultad que hay que
superar es la fijación de los átomos de nitrógeno atmosférico (N2) en estructuras orgánicas. El nitrógeno, que
constituye el 80% de la composición del aire, no puede ser utilizado por la mayoría de los organismos, porque
es demasiado estable y, por lo tanto, inerte para su utilización en la mayor parte de procesos biológicos.
Solo ciertas bacterias (figura 9), las llamadas nitrificantes, son capaces de asimilar el N2 del aire, mediante un
proceso biológico llamado nitrificación: consiste en la reducción del nitrógeno atmosférico a compuestos
nitrogenados, es decir, se combina el nitrógeno gaseoso con hidrógeno para formar principalmente
amoníaco. Existen tres tipos de bacterias nitrificantes:
- Las cianobacterias son las principales fijadoras en los océanos e incorporan nitrógeno a la
cadena alimentaria marina.
- Las simbiontes, como el género Rhizobium, se asocia a las raíces de las leguminosas,
estableciendo una interacción específica: la bacteria reduce N2, que la planta utiliza, y a
cambio la planta le proporciona a la bacteria fuente de carbono para el crecimiento del
microrganismo
- Otras bacterias no se encuentran asociadas a plantas y su fuente de nitrógeno la constituyen
los nitratos y nitritos del suelo, como ocurre con las bacterias Gram negativas del género
Azotobacter, Klebsiella o el fotosintetizador Rhodospirillum, una bacteria purpúrea.
Para romper el enlace entre los dos átomos de nitrógeno (N2) se necesita un complejo en enzimático
conocido como nitrogenasa (figura 10) y es capaz de transformar el nitrógeno en amoniaco mediante la
siguiente reacción:
202
La mayoría de los organismos, incluidos los animales, aprovechan el nitrógeno en forma de NH3 o NH4 + ,
procedente de la actuación de los organismos nitrificantes o de la eliminación de grupos amino fijados ya en
estructuras orgánicas. Las formas de integración de dicho nitrógeno en los compuestos orgánicos son
principalmente.
Los aminoácidos son agrupados en familias; que son aminoácidos que se agrupan porque comparten un
origen o precursores comunes (figura 11)
203
1. Familia del glutamato (α-cetoglutarato). Esta familia de aminoácidos está estrechamente
relacionada con el ciclo de Krebs, pues proceden de uno de sus intermediarios, el α-cetoglutarato,
que sirve para la síntesis de glutamato. El glutamato resultante es precursor para la síntesis de otros
aminoácidos como la ornitina, citrulina y arginina, gracias al ciclo de la urea. Pero también se utiliza
para la síntesis de prolina
(y a partir de éste, se origina su derivado hidroxilado, la hidroxiprolina) y de la glutamina a través de
la glutamina sintetasa. La glutamina es, a su vez, el punto de inicio para la síntesis de los
aminoácidos histidina y triptófano, de los aminoazúcares y nucléotidos.
2. Familia del aspartato (oxalacetato). Esta familia está relacionada con el oxalacetato, también
perteneciente al ciclo de Krebs, y que origina aspartato por transaminación con el glutamato. A
partir del aspartato se sintetizan muchos otros aminoácidos, como la asparagina por acción de la
asparagina sintetasa, y la arginina a través del ciclo de la urea. El aspartato también es el punto de
origen de la síntesis de la lisina, así como de aminoácidos que poseen azufre, ya que se transforma
en homoserina, que se utiliza para la síntesis de metionina y treonina, además de originar
homocisteína. La treonina, a su vez, genera isoleucina.
4. Familia de piruvato (alanina). Muchos aminoácidos pueden reaccionar con el piruvato a través de
distintas transaminasas, originando alanina, pero, sobre todo, se origina a través de la GPT/ALT.
Además, el piruvato es el precursor de la valina y la leucina, a través de un intermediario común que
es el α-cetoisovalerato.
204
1. Síntesis de porfirinas (grupo hemo): La vía de síntesis de porfirinas y del grupo hemo parte de
aminoácidos diferentes según se trate de animales o bacterias y plantas. En el caso de los animales,
la glicina es el punto de partida y reacciona con la succinil-CoA mediando la correspondiente sintasa
(figura 13) para originar δ-aminolevulinato (δ-ALA)
205
Para formar el anillo pirrólico se tienen que condensar dos moléculas de δ-ALA y gracias a una enzima
deshidratasa se forma el porfobilinógeno. Cuatro porfobilinógenos reaccionan en una desaminación
mediante la porfobilinógeno desaminasa, dando un tetrapirrol lineal, que se va ciclando para generar el
uroporfirinógeno III que se irá modificando hasta formar finalmente el grupo hemo por unión de un
átomo de hierro, mediante la ferroquelatasa
2. Síntesis de creatina y cretinina. La creatina es un nutriente esencial para los músculos, formado a
partir de la glicina y arginina en el hígado (figura 14).
Es la fuente directa e inmediata para regenerar ATP en las células musculares, donde se almacena en
forma de fosfocreatina o creatina fosfato. Esta reserva es necesaria para desarrollar energía
muscular rápidamente, en caso de demanda de energía muscular anaeróbica urgente.
206
a. Derivados del triptófano. La serotonina, que regula el peristaltismo intestinal, actúa como
vasoconstrictor, regula el SNC y ayuda a regular el sueño y la vigilia; y la metionina, que
también regula el sueño y la vigilia.
b. Derivados del glutámico. GABA que interviene en la transmisión del impulso nervioso, es el
principal neurotransmisor inhibitorio cerebral
c. Derivados de la tirosina. 1. Catecolaminas: como Dopa, dopamina, noradrenalina y
adrenalina, implicadas en la transmisión del impulso nervioso. 2. Melaninas 3. Hormonas
tiroideas: triyodotironina (T3) y tiroxina (T4)
d. A partir de serina y glicina se forman compuestos muy activos metabólicamente, tales
como las bases nitrogenadas, glutatión, esfingosina, y además grupos polares como la
etanolamina, serina y colina, necesarios para la síntesis de fosfoglicéridos de las
membranas biológicas.
207
TEMA17. METABOLISMO DE LOS ÁCIDOS NUCLÉICOS
17.1. DEGRAGACIÓN DE LOS ÁCIDOS GRASOS
Los nucleótidos son compuestos formados por un grupo fosfato, un azúcar y una base nitrogenada. Estos
compuestos son de gran importancia como sillares para la formación de los ácidos nucleicos, moléculas
imprescindibles para el almacenamiento y transmisión de la información genética de un organismo. Pero los
nucleótidos, además de desempeñar otros muchos papeles vitales para las células: como mensajeros
(AMPC), como transportadores de energía (ATP), como transportadores de ácidos grasos (coenzima A) y
como coenzimas (FAD).
208
La mayoría de los alimentos contiene ácidos nucleicos que se degradan en el duodeno dando nucleótidos,
por acción de las nucleasas pancreáticas y las fosfodiesterasas intestinales. Una gran variedad de enzimas
hidroliza los nucleótidos a nucleósidos para que puedan ser absorbidos por la mucosa intestinal. Se degradan
a bases nitrogenadas libres y ribosas, o ribosa-1-fosfato por la acción de varias nucleosidasas y fosforilasas.
Muy pocas de las bases ingeridas serán incorporadas a nucleótidos: la mayoría se degradan a ácido úrico y se
excretan a la orina. El resto de purinas de la dieta son metabolizadas por la fibra intestinal.
En cuanto a la degradación metabólica, sobre los ácidos nucleótidos actúan endonucleasas y exonucleasas
para generar nucleótidos.
Los nucleótidos que no se utilizan son degradados ya que no se almacenan. En el caso de los nucleótidos de
purina, se degradan hasta el ácido úrico y en el caso de los de la pirimidina hasta distintos intermediarios
carbonados y finalmente el nitrógeno es excretado como urea. La formación de ácido úrico es una de las
consecuencias del excesivo consumo de nucleótidos.
Los nucleótidos de purina sufren una eliminación secuencial que produce ácido úrico como producto final del
catabolismo de humanos.
La adenosina-5-monofosfato (AMP) presenta dos vías distintas de degradación dependiendo del tejido:
- Ruta general, que ocurre en la mayoría de los tejidos: una nucleotidasa libera el grupo fosfato
y se forma un nucleósido de adenosina que sufrirá una desaminación, mediante la adenosina
desaminasa, transformándose en inosina.
209
- En el tejido muscular, se realiza primero la desaminación, pasando a inosina monofosfato
(IMP) que sufrirá una desfosforilación para obtener inosina
La inosina, punto de confluencia de ambas vías perderá el azúcar fosfato (la ribosa) pasando a hipoxantina
(pruina oxidada libre) que, tras una oxidación originará cantina y tras una segunda oxidación dará ácido úrico
En la formación de las bases nitrogenadas que componen los nucleótidos intervienen de forma relevante
distintos aminoácidos (figura 4).
Tanto para la síntesis de los desoxirribonucleótidos como para los ribonucleótidos existen dos vías
complementarias de síntesis:
El hecho de que la capacidad biosintética de “novo” de algunos tipos celulares sea limitada, junto a que la
síntesis de nucleótidos es un proceso costoso energéticamente, hace que la recuperación sea muy
importante.
210
La cantidad intracelular relativa de los nucleótidos de purina y pirimidina suele mantenerse constante gracias
a las múltiples conversiones entre ellos y la estimulación cruzada mediante la cual los nucleótidos de un tipo
estimulan o reprimen a los de otro, o viceversa para que todos queden equilibrados.
La demanda de biosíntesis de los nucleótidos puede ser sumamente variable. Es alta durante la fase S del
ciclo celular, cuando las células están a punto de dividirse. El proceso es muy activo en tejidos en
crecimiento, en células con proliferación activa, como células sanguíneas y células cancerosas y en tejidos en
regeneración.
211
Las rutas de salvamento o de rescate vuelven a añadir a estos nucleósidos un grupo fosfato por efecto de la
nucleósido-quinasa dependiente de ATP. Así, se generan nuevos nucleótidos trifosfato que serán utilizados
en la síntesis de ácidos nucleicos.
Los nucleósidos pueden romperse en un azúcar más en una base nitrogenada mediante enzimas nucleósidos
fosforilasas. Estas bases nitrogenadas pueden transformarse en otros compuestos, cómo ácido úrico o ser
utilizadas para volver a formar un nucleótido. Para el proceso de transformación de base a nucleótido, se
requiere la utilización del fosforribosilpirofosfato (PRPP), un azúcar fundamental para las rutas de
salvamento, que se han sintetizado gracias a la fosforribosilpirofosfato sintetasa (figura 6) a partir de la
ribosa-5´-fosfato y ATP. El PRPP se encarga de generar los nucleótidos monofosfato, ya que es esencial para
la transferencia de la base al C-1 del azúcar, activando el compuesto y liberando PPi para así obtener energía.
La enzima más habitual es la hipoxantina fosforribosiltransferasa, que transfiere la hipoxantina o la guanina a
la fosforribosa, originando la inosina-5´-monofosfato (IMP o ácido inosínico) o la guanosina-5´-monofosfato
(GMP).
En la parte común, el proceso se inicia en presencia del azúcar de cinco carbonos, PRPP, y los aminoácidos
glicina, glutamina y aspartato, necesarios para construir el núcleo de purina. En la ruta hay distintos puntos
en los que ocurren sucesivas transaminaciones y transferencia de glicina. También se necesitan otros átomos
de carbono que son aportados por el N10-formil H4 folato. En esta compleja ruta, que consta de diez pasos,
van interviniendo todos los compuestos necesarios para la síntesis de purina, hasta llegar al último
compuesto de esta parte de la síntesis, el FAICAR (N-formilamino-imidazol-4-carboxamida ribonucleótido),
212
que, ciclándose, forma el anillo de purina, dando el primer nucleótido de purina: el IMP (figura 7). Una
diferencia importante con la síntesis de pirimidinas es que, en la síntesis de pirimidinas, se forma primero la
base nitrogenada y posteriormente se une al azúcar fosforilado dando lugar al nucleótido. El punto de
regulación más importante es el primero de la ruta, catalizado por la PRPP amidotransferasa. Los nucleótidos
finales (AMP y GMP), cuando están en elevadas concentraciones, inhiben alostéricamente esta primera
enzima de la vía.
Al sintetizarse el IMP, la ruta se bifurca para acabar en los dos nucleótidos derivados de la purina típicos de
los ácidos nucleicos, AMP y GMP, pasando respectivamente en cada caso por compuestos intermediarios:
adenilosuccinato y xantilato. Una vez obtenidos el AMP y GMP se pueden sintetizar el resto de los
nucleótidos de purina, incluidos los desoxirribonucleótidos, por acción de la ribonucleótido reductasa (figura
8).
213
La síntesis de los nuevos nucleótidos de pirimidina difiere de la síntesis de los nucleótidos de purinas en que
lo que se sintetiza primero es la base nitrogenada conocida como ácido orótico u orotato, a partir del
aspartato y carbamoil-fosfato. El carbamoil-fosfato se sintetiza habitualmente en mamíferos por la acción de
la carbamoil-fosfato sintetasa II citosólica, a partir de CO2 y el grupo amino de la glutamina. Una vez formado
el ácido orótico, éste se une al fosforribosilpirofosfato para sintetizar un primer nucleótido: la orotidina-5´-
monofosfato o orotilidato (OMP), el cual, por descarboxilación, forma el primero de los nucleótidos de
pirimidina: la urudina-5´-monofosfato (UMP; figura 7). La acumulación de ácido orótico produce la aciduria
orótica. A partir de la UMP, y mediante enzimas específicas, se obtienen los demás nucleótidos como la
citosina-5´-monofosfato (CMP), y los desoxirribonucleótidos como, por ejemplo, la desoxitimidina-5´-
monofosfato (TMP; figura 9)
Respecto a la biosíntesis de desoxirribonucleótidos, cabe decir que en cualquier célula se encuentra entre
cinco y diez veces más cantidad de RNA que de DNA, ya que los nucleótidos que componen el primero son las
bases para la síntesis del segundo, que se forman a partir de los nucleótidos difosfato, es decir ADP, GDP (de
purina), CDP y UDP (de pirimidina, figuras 8 y 9).
A partir de ellos, y mediante la NDP-reductasa (rNDP, enzima común para todos los nucleótidos), se
transforma la β-ribofuranosa de los ribonucleótidos en β-desoxirribofuranosa de los desoxirribonucleótidos,
con pérdida de un hidroxilo (-OH). Esta enzima necesita para su actuación la colaboración de una pequeña
proteína, conocida como tiorredoxina, que actúa como transportador de hidrógenos procedentes del NADHP
+ H+ . Posteriormente, reciben un fosfato y se transforman en dNTP. Sólo hay una excepción: los
desoxirribonucleótidos de timina que se originan a partir del dUMP, dando dTMP.
214