Gametos:
Células germinales primordiales se forman en el epiblasto durante la segunda semana.
Se desplazan hacia la línea primitiva durante la gastrulación.
Migran desde el saco vitelino hacia las gónadas en desarrollo durante la cuarta semana. Llegan al
finalizar la quinta.
Se incrementan las divisiones mitóticas.
Gametogénesis.
Citodiferenciación (proporciona un carácter y una significación bien definidos).
En la ovogénesis las CGP con carácter y significado femenino se diferencian en ovogonias. Sufren
divisiones mitóticas hasta formar cúmulos circundados rodeados por células epiteliales planas o
células foliculares (epitelio celómico) al tercer mes de gestación.
Algunas ovogonias se detienen en la profase I denominándose ovocitos primarios. El resto se
multiplica y sufre atresia.
Los ovocitos primarios se rodean individualmente de células foliculares: folículo primordial.
Cerca del nacimiento, los ovocitos entran en la etapa de diploteno: fase de reposo propia de la
profase producida por el inhibidor de la maduración de los ovocitos (péptido pequeño) hasta la
pubertad.
En la pubertad se establece una reserva entre 15 y 20 folículos en desarrollo para madurar. Algunos
mueren y otros retienen líquido en el antro: etapa antral o vesicular. Si el líquido se acumula, pasan a
llamarse folículos vesiculares maduros o de Graaf.
Las células epiteliales planas de los folículos primordiales mudan a cúbicas, y proliferan para
estratificarse y conseguir células de la granulosa. Dan como resultado al folículo primario.
La teca folicular es una membrana basal que separa a las células de la granulosa del tejido conectivo
circundante. Y se divide en interna (secreta esteroides y ricas en vasos sanguíneos) y externa (fibrosa
y se fusiona con el tejido conectivo ovárico).
Las células de la granulosa y los ovocitos secretan una capa de glucoproteínas que rodea al ovocito:
zona pelúcida.
Pequeños procesos digitiformes (canales de filtración) atraviesan la zona pelúcida y se enlazan con
microvellosidades de la membrana plasmática del ovocito.
Las células de la granulosa constituyen el cúmulo oóforo.
Cuando el folículo secundario está maduro, un pico de hormona luteinizante induce a la fase de
crecimiento preovulatoria. Sufre dos divisiones mitóticas de las cuales dará como resultado 3 o 4
células haploides y sólo una recibe la cantidad de citoplasma necesario para detenerse en metafase 3
horas antes de la ovulación. Y esta se completa si existe fertilización. De lo contrario, la célula
degenera 24 horas después de la ovulación. El resto son cuerpos polares que se arrojan en el espacio
perivitelino.
La espermatogénesis también se inicia por CGP dispuestas en los cordones sexuales de los
testículos circundadas por células de soporte: células sustentaculares o de Sertoli.
Poco antes de la pubertad, los cordones sexuales de los testículos desarrollan un lumen (espacio
interior de una estructura tubular) y se convierten en túbulos seminíferos.
Las CGP dan origen a células troncales, y estas a espermatogonias de tipo A, que se multiplican
ilimitadamente.
Las espermatogonias de tipo B se diferencian en espermatocitos primarios.
Los espermatocitos primarios ingresan a una profase prolongada (22 días) y se dividen
meióticamente en espermatocitos secundarios.
Durante la segunda división meiótica se forman las espermátidas haploides.
La LH en glándula pituitaria se une a las células de Leydig y estimula la síntesis de testosterona.
La hormona estimulante del folículo (FSH) se une a las células de Sertoli estimulando la producción
de fluido testicular y la síntesis de proteínas intracelulares receptoras de andrógenos.
Ocurre la espermiogénesis, donde se forma el acrosoma (encimas hidrolíticas), se condensa el
núcleo, se forma el cuello, la pieza intercalar y la cola, y se elimina la mayor parte del citoplasma.
Una vez maduros, los espermatozoides son impulsados por contracciones del lumen de los túbulos
somníferos hacia el epidídimo (órgano en el borde posterior del testículo).
Ciclo sexual:
El hipotálamo es el encargado de liberar hormona liberadora de gonadotropinas, provocando que la
adenohipófisis libere gonadotropinas.
La FSH estimula a un grupo de entre 15 a 20 folículos, de los cuales sólo uno alcanza la completa
madurez.
Los folículos que no la alcanzan sufren atresia, el ovocito y las células foliculares degeneran y son
sustituidos por tejido conectivo para formar un cuerpo o folículo atrésico.
La FSH también va a estimular el crecimiento de las células foliculares junto al factor del crecimiento
9, lo cual da como resultado que las células de la teca interna y la granulosa produzcan estrógenos.
El endometrio uterino entra en la fase folicular o proliferativa.
El moco cervical se adelgaza para el fácil desplazamiento de los espermatozoides.
La adenohipófisis es estimulada y produce LH.
La LH provoca que los ovocitos terminen su primera división meiótica e iniciar su segunda para
inducir la rotura del folículo y, por ende, la ovulación.
La concentración de LH también incrementa la actividad de la colagenasa y prostaglandinas. Las
últimas van a inducir contracciones musculares locales en la pared del ovario.
Algunas de las células del cúmulo oóforo se reacomodan en la zona pelúcida y dar la corona radiada.
Las células de la granulosa del folículo roto y la teca interna son vascularizadas por las células
sanguíneas circundantes, desarrollan un pigmento amarillo y se convierten en células luteínicas, que
constituyen un cuerpo lúteo que sintetiza estrógenos y progesterona. Estos hacen que la mucosa
uterina entre en la fase progestacional o secretora (se prepara para la implantación del embrión).
Las fimbrias de la tuba uterina barren la superficie poco antes de la ovulación y se contrae de
manera rítmica.
Las células del cúmulo retraen a sus procesos citoplasmáticos de la zona pelúcida y pierden el
contacto con el ovocito.
Quien luego transporta al ovocito son las contracciones peristálticas y cilios de la tuba. La velocidad
con la que llegue a la cavidad uterina es dependiente del ambiente endocrino (aproximadamente 3 o
4 días).
Si la fecundación no ocurre, el cuerpo lúteo alcanza du madurez a los 9 días después de la ovulación.
Este cuerpo degenera (luteólisis) y constituye una masa de tejido cicatrizal fibrótico: cuerpo blanco.
La síntesis de progesterona disminuye y precipita la hemorragia menstrual. Pero si el cuerpo lúteo es
fecundado, la gonadotropina coriónica humana (sincitiotrofoblasto del embrión en desarrollo) evita
la degeneración del cuerpo lúteo el cual crece: cuerpo lúteo del embarazo.
La progesterona continúa sintetizándose hasta el cuarto mes, donde el componente trofoblástico de
la placenta es suficiente para mantener el embarazo.
Pared del útero:
Endometrio (recubrimiento mucoso de su pared interna), miometrio (capa gruesa de músculo liso) y
perimetrio (capa peritoneal que cubre su pared externa).
En resumen, el endometrio pasa por una fase folicular o proliferativa, una fase secretoria o
progestacional y una fase menstrual.
Texto: La fase proliferativa inicia al final de la fase menstrual, se encuentra bajo la influencia del
estrógeno y ocurre en paralelo al crecimiento de los folículos ováricos. La fase secretoria comienza
cerca de 2 a 3 días después de la ovulación, en respuesta a la progesterona producida por el cuerpo
lúteo. Si no tiene lugar la fecundación, el desprendimiento del endometrio (capas compacta y
esponjosa) marca el inicio de la fase menstrual. Si hay fecundación, el endometrio facilita la
implantación y contribuye a la formación de la placenta. Más adelante, durante la gestación, la
placenta asume la tarea de la síntesis hormonal y el cuerpo lúteo se degenera.
Durante la fase secretora en el endometrio se reconoce una capa compacta (superficial), una capa
esponjosa (intermedia) y una capa basal (delgada/arterias basales reconstruyen glándulas y arterias
en la fase proliferativa).
Atención: para que la fecundación pueda realizarse el espermatozoide debe sufrir un proceso de
capacitación (se retira una capa de glucoproteínas y proteínas del plasma seminal a partir de su
cabeza) y una reacción acrosómica (se liberan sustancias similares a la tripsina y acrosina para
permitir la penetración a la zona pelúcida). Y deben penetrar la corona radiada, zona pelúcida y
membrana celular del ovocito.
Cuando el espermatozoide ingresa al ovocito, este termina su segunda división meiótica y forma el
pronúcleo femenino. La zona pelúcida se vuelve impenetrable por otros espermatozoides. Y el
espermatozoide pierde su cola, se dilata y forma el pronúcleo masculino.
El ADN de ambos pronúcleos se duplica y se entremezclan.
Etapa bicelular: división mitótica.
Dando como resultado la recuperación del número diploide de cromosomas, la determinación del
sexo cromosómico y el inicio de la segmentación.
La segmentación es un proceso de divisiones mitóticas. Incrementan las células dando origen a los
blastómeros. Después de tres divisiones experimentan la compactación, quedando agrupadas en
una esfera celular con capas externa e interna.
Al llegar a los 16 blastómeros se forma la mórula.
Aparece en ella una cavidad y se forma el blastocisto.
La masa celular interna, que se forma en el momento de la compactación y se convierte en el
embrión mismo, se ubica en un polo del blastocisto. La masa celular externa, que rodea a las células
internas y al blastocele, formará el trofoblasto (placenta).
Capítulos 2 y 3 del Langman.