EL
PENTAG
La pauta musical o pentagrama tal y como lo conocemos hoy se originó a partir de la notación musical
del canto gregoriano en la Edad Media. Hasta ese momento se utilizaba una serie de signos en
conjunción con el texto para representar la altura. Sin embargo, cuando los cantos propiamente dichos
RAMA
fueron escritos se comenzaron a emplear líneas para representar la altura, junto con los signos
indicadores de altura por encima del texto. Cuando se empieza a utilizar la pauta musical apenas se
usaba una línea coloreada, que data del siglo IX. Dicha línea se colocaba sobre el texto del canto. La
altura estaba representada por la distancia de las notas en relación con la línea. Como esto no era muy
preciso, con el tiempo se fueron añadiendo más líneas hasta configurar el pentagrama que usamos hoy
en día.
Funcionamiento general
Para escribir música se representan en el pentagrama los signos musicales pertinentes en su altura o
función correspondiente dependiendo del efecto deseado. Tales signos pueden ser colocados dentro,
por encima o por debajo del pentagrama. Los principales signos representados son las notas musicales,
los silencios, la clave, la armadura, el compás, el tempo y el carácter (maestoso, agitato, afectuoso,
marcial, etc.).
Las notas musicales se representan mediante figuras que indican la duración del sonido y su ubicación
en una línea o un espacio indica una determinada altura. Así pues, la cabeza de nota puede ser colocada
en una línea, es decir, con el centro de su cabeza de nota de intersección de una línea; o bien en un
espacio, es decir, entre las líneas tocando las líneas superior e inferior. Las líneas y espacios se numeran
de abajo arriba, la línea más baja es la primera línea y la línea superior es la quinta línea.
Cuando la melodía supera el ámbito de once notas que cubre el pentagrama, las notas que
quedan fuera se colocan sobre o entre líneas adicionales, que son líneas que se dibujan por
encima o por debajo del pentagrama según sea necesario. El intervalo entre las posiciones
adyacentes pentagrama es un paso en la escala diatónica. No obstante, la altura absoluta de
cada línea está determinada por un símbolo de clave colocada al principio del pentagrama. La
clave identifica una línea en particular como una nota específica y todas las demás notas se
determinan en relación con esa línea. Por ejemplo, la clave de sol indica que en la segunda
línea se sitúa la nota sol por encima del do central(do). Una vez establecidas las alturas por una
clave, pueden ser modificadas mediante un cambio de clave o bien mediante signos de
alteración en las notas individuales. Un pentagrama sin clave puede ser usado para
representar un conjunto de sonidos percusivos; cada línea suele representar un instrumento
diferente.
En cierto modo, el pentagrama es análogo a una gráfica matemática de altura musical con
respecto al tiempo. Las alturas de las notas están determinadas por su posición vertical en el
pentagrama y las notas que hay a la izquierda se tocan antes que las notas a la derecha. No
obstante, a diferencia de un gráfico, el número de semitonos representados por un paso
vertical de una línea a un espacio adyacente depende de la clave; y el tiempo exacto del
comienzo de cada nota no es directamente proporcional a su posición horizontal, sino que la
duración exacta es codificada mediante el signo musical de figura musical elegido para cada
nota además del tempo. Un signo de compás situado a la derecha de la clave indica la relación
entre el recuento de tiempo y las figuras musicales, mientras que las barras de compás
agrupan las notas del pentagrama en compases.
LA ESCRITURA DE UN PENTAGRAMA
Básicamente, un pentagrama desnudo no sirve para nada, ya que es imposible asociar una
línea o un espacio con una nota. Luego de asignarle una clave, todo cambia. Sin embargo, esto
no es suficiente, dado que, si no se realizan más aclaraciones, sólo será posible escribir
melodías en Do mayor o La menor (que son tonalidades relativas).
Para entenderlo de forma gráfica, es muy útil pensar en un piano; un pentagrama con clave de
Fa en la cuarta línea, nos da la posibilidad de utilizar las notas do, re, mi, fa, sol, la y si, a menos
que se indique algún accidente a lo largo de la pieza. Valga la redundancia, éstas son las notas
pertenecientes a Do mayor y su relativa menor, con lo cual quedan excluidas muchas otras
tonalidades.
FIGURAS RÍTMICAS
Las figuras rítmicas son una representación gráfica de la duración de las notas en la música. La
combinación de patrones de las figuras rítmicas y los silencios crean el ritmo.
Cada figura musical cuenta con su respectivo silencio que representa su mismo valor o
duración.
En el siguiente cuadro aparecen los distintos tipos de figuras musicales, tanto las que se
emplean actualmente como las que han caído en desuso, junto con los silencios
correspondientes y el valor relativo que tienen en un compás de 4/4.
La figura simple que representa la unidad de duración es la redonda. Cada valor simple
equivale a dos de su figura inmediata, así:
una redonda equivale a dos blancas
una blanca equivale a dos negras
una negra equivale a dos corcheas
una corchea equivale a dos semicorcheas
una semicorchea equivale a dos fusas
una fusa equivale a dos semifusas
Asimismo, podemos establecer otras relaciones sobre la base de las recién mencionadas, por
ejemplo, en 4/4, una redonda equivale a dos blancas, cuatro negras, ocho corcheas, dieciséis
semicorcheas, 32 fusas, 64 semifusas.
FIGURAS COMPUESTAS
Las figuras compuestas son aquellas que están acompañadas de uno o más puntillos que
prolongan su duración. Los silencios también pueden llevar puntillo.
En el caso de los valores compuestos, se utiliza el puntillo y cada uno equivale a una y media
de esa misma:
Una redonda con puntillo equivale a una redonda y media: 6 pulsos.
Una blanca con puntillo equivale a una blanca y media: 3 pulsos.
Una negra con puntillo equivale a una negra y media: 1.5 pulsos.
Etcétera
Como antes se mencionó con los valores simples, también en los compuestos se pueden
establecer otras relaciones teniendo como patrón a las recién mencionadas, por ejemplo: una
redonda con puntillo equivale a seis negras.
CÓMO SE COLOCAN LAS NOTAS MUSICALES EN EL PENTAGRAMA
Como ya aprendimos, el pentagrama utiliza 5 líneas que se numeran de las más baja a la más
alta (la línea más baja es la línea 1). En él contamos tanto las líneas como los espacios entre
ellas. Las notas se colocan en las líneas o en los espacios, dependiendo de qué nota se desea.
Esto también depende de la clave musical que utilizamos.
Es importante recordar los conceptos de afinación y ritmo, puesto que las notas pueden
escribirse una encima de otra (verticalmente), o una al lado de otra (horizontalmente). Cuando
colocamos notas en relación a la altura en el pentagrama, estamos escribiendo su afinación,
pero si colocamos una nota después de otra, estamos escribiendo ritmo.
Escritura de afinación
Mientras más abajo escribimos en el pentagrama, la nota será más grave. En sentido contrario,
mientras más arriba escribimos una nota, será más aguda.
En la clave de Sol por ejemplo, que es la que se utiliza con mayor frecuencia, la nota de Sol se
escribe en la segunda línea. Si seguimos el orden, la siguiente nota es La y la escribiríamos en el
espacio que sigue. En la tercera línea quedaría Si, y así sucesivamente.
Cuando escribimos notas más graves que la primera línea o más aguda que la quinta,
recurrimos a las líneas adicionales, que son líneas cortas que se escriben además de las 5 que
tenemos para seguir escribiendo notas. Con las líneas adicionales también respetamos los
espacios.
Escritura de ritmo
Esta parte puede resultar conceptualmente confusa, así que por favor lee cuidadosamente
para comprender bien cada concepto.
En música tenemos unidades de tiempo, a estas unidades les llamamos compás. En el
pentagrama podemos visualizar un compás cuando el pentagrama se divide por una línea
vertical. En un compás podemos escribir solo cierta cantidad de notas y esta cantidad es
limitada por número, una fracción escrita al principio del pentagrama que nos indica lo que
llamamos “métrica”.
Cuando escribimos notas, estas tienen un valor que ocupa espacio de tiempo en el compás. A
este valor le llamamos “duración” y nos indica cuánto tiempo se mantiene sonando una nota
musical. Las notas tienen un símbolo diferente dependiendo de cuánto queremos que duren
en el compás. De más larga a más corta, estos son los nombres de esas notas: redonda, blanca,
negra, corchea y semicorchea. Existen más, pero no entraremos en esos detalles de momento.
Cuando ya hemos escrito 2 notas o más, una después de la otra de manera horizontal y no
vertical, es entonces cuando creamos un ritmo.