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Ejercicios M Clasica

Este documento resume el capítulo 4 sobre campos de fuerzas centrales. Explica que cuando una partícula se mueve bajo la acción de una fuerza central, su momento angular con respecto al centro de fuerzas es constante. Esto significa que la trayectoria de la partícula estará confinada en un plano perpendicular a la dirección del momento angular. También describe cómo se expresan las ecuaciones de movimiento y las componentes de la velocidad y aceleración en coordenadas polares para este tipo de movimiento.

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Ejercicios M Clasica

Este documento resume el capítulo 4 sobre campos de fuerzas centrales. Explica que cuando una partícula se mueve bajo la acción de una fuerza central, su momento angular con respecto al centro de fuerzas es constante. Esto significa que la trayectoria de la partícula estará confinada en un plano perpendicular a la dirección del momento angular. También describe cómo se expresan las ecuaciones de movimiento y las componentes de la velocidad y aceleración en coordenadas polares para este tipo de movimiento.

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CAP.

IV: CAMPO DE FUERZAS


CENTRALES
4.1. Fuerzas centrales.
4.2. Problemas de los C.F.C.
4.3 Ecuaciones de movimiento. Para una partícula en un campo de
fuerzas centrales.
4.4 Movimiento bajo una fuerza central.
4.5 Leyes de Kepler.
4.6 Dispersión de partículas por un centro de fuerzas-sección eficaz.
4.7 Problemas de aplicación
https://matematicasn.blogspot.com/2016/03/gravitacion-universal-pro
blemas.html
4.1. Campo de fuerzas centrales
• Órbitas planas y ley de las áreas.- La condición de que el momento sea nulo también se satisface si F es
paralela a r; en otras palabras, si la recta directriz de la fuerza pasa siempre por el punto O elegido como
centro u origen de momentos. Una categoría especial de este tipo de fuerzas está constituida por las llamadas
fuerzas centrales; entonces, el punto O recibe el nombre de centro de fuerza. Por ello podemos establecer que
cuand na partícula se mueve bajo la acción de una fuerza central, su momento angular con respecto al centro
de fuerzas es una constante del movimiento, y viceversa.
• Este resultado es muy importante en razón de que muchas fuerzas de la Naturaleza tienen carácter central.
Así, por ejemplo, la Tierra se mueve en torno al Sol bajo la acción de una fuerza central (la fuerza gravitatoria)
cuya línea de acón pasa siempre por el centro del Sol; en consecuencia, será constante el momento angular de
la Tierra con respecto al Sol. Una situación análoga se presenta en el movimiento del electrón del átomo de
Hidrógeno; en este caso, la interacción es esencialmente electrostática y la fuerza que actúa sobre el electrón
está dirigida siempre hacia el núcleo; en consecuencia, el momento angular del electrón con respecto al núcleo
será constante.
• El movimiento de una partícula bajo la acción de una fuerza central tiene características muy importantes.
Como ya hemos visto, el momento angular de la partícula con respecto al centro de fuerzas es constante. El
que sea L = cte significa, debido a su carácter vectorial, que lo será en módulo, dirección y sentido. La
constancia de la dirección del momento angular significa que la trayectoria de la partícula estará confinada en
un plano perpendicular a la dirección del momento angular. En consecuencia, podemos enunciar:
• La trayectoria de una partícula que se mueve bajo la acción de una fuerza central se encuentra en
un plano que contiene al centro de fuerzas.
• Este enunciado es de interés histórico en relación con el movimiento planetario y se le conoce
como Primera Ley de Kepler. En general, la trayectoria plana podrá ser cerrada o abierta; en
principio, dichas trayectorias podrán ser muy variadas. En el caso de que la fuerza central sea
inversamente proporcional al cuadrado de la distancia de la partícula al centro de fuerzas, esto es,
F ∝ 1/r2, entonces esas trayectorias u órbitas serán secciones cónicas (circunferencias, elipses,
parábolas e hipérbolas), como veremos más adelante. Cuando la partícula experimenta un
desplazamiento infinitesimal, dr, bajo la acción de una fuerza central, su vector de posición (radio
vector) barre un área dS (sombreada en la Figura 1). En virtud de la interpretación geométrica del
producto vectorial podemos escribir:

• donde dS es el vector elemento de superficie, que tiene la misma dirección que el momento
angular L. Entonces, el área barrida por unidad de tiempo, o velocidad areolar es

• siendo v la velocidad de la partícula y, como L = mr × v, se sigue que


• que es la expresión de la velocidad areolar en
función del momento angular. Como el momento figura 1
angular es una constante del movimiento,
también lo será la velocidad areolar, de modo
que tenemos el siguiente resultado importante:
• En el movimiento bajo la acción de fuerzas
centrales el radio vector de la partícula barre
áreas iguales en tiempos iguales. Esto es, el área
barrida por unidad de tiempo (velocidad areolar)
es constante.

• Este enunciado, que como vemos tiene vali dez


general para el movimiento bajo la acción de
fuerzas centrales, tiene también interés histórico
en relación con el movimiento planetario; en ese
contexto se le conoce como Segunda Ley de
Kepler. Los planetas se mueven en órbitas elípticas
alrededor del Sol, el cual ocupa uno de los Figura 2
focos de dichas elipses.

figura 2
• Con objeto de que se conserve el momento angular del planeta con respecto al Sol (que ocupa la posición
del centro de fuerzas) aquél deberá moverse más rápidamente en el punto de máxima aproximación
(perihelio) que en aquel otro de máximo distanciamiento (afelio) al Sol.
• En tales puntos, llamados absidales, el radio vector r es perpendicular a la velocidad v, de modo que el
módulo del momento angular en ellos es L = mrv cumpliéndose que

• Descripción del movimiento de la partícula en coordenadas polares PLANAS


• Para facilitar el análisis del movimiento de una partícula deberemos servirnos de un sistema de
coordenadas que sea apropiado a las características generales de dicho movimiento. Puesto que nos
proponemos estudiar el movimiento de la partícula bajo la acción de una fuerza central, i.e., de una fuerza
cuya recta directriz pasa siempre por un punto fijo O (centro de fuerzas) y cuyo módulo es función
únicamente de la distancia de la partícula a dicho punto, resultará muy conveniente la adopción de un
sistema de coordenadas polares planas con origen en el centro de fuerzas. De ese modo, la fuerza central
quedará expresada en la forma

• siendo er el versor en la dirección del vector de posición r,


esto es (*)
• y donde F(r) es una función que representa el módulo de la fuerza, que será una atracción (dirigida hacia el
centro de fuerzas) si es F(r) < 0 o una repulsión (desde el centro de fuerzas) si es F(r) > 0.
• En coordenadas polares planas, la posición de la partícula en el plano del movimiento queda determinada
por la coordenada radial r (distancia al punto O tomado como origen) y por la coordenada angular θ (ángulo
que forma el vector r con una dirección o eje polar preestablecido). Los versores correspondientes son el er y
el eθ. El versor er está dirigido desde el origen a la posición que ocupa la partícula. El versor eθ es
perpendicular al anterior y marca la dirección de crecimiento del ángulo polar (θ). Tomando el eje cartesiano
x como eje polar, las fórmulas de transformación de las coordenadas cartesianas de la partícula y de los
versores cartesianos a polares son

• (**)
• Para expresar la velocidad de la partícula en coordenadas polares planas calcularemos la derivada del vector
de posición, dado por (*), con respecto al tiempo; se obtiene:

• A partir de (**), por derivación y posterior sustitución, tenemos

(&)
• de modo que la velocidad de la partícula es: (***)

• que puede escribirse como:


• con:

• La componente vr = vr er es paralela al vector r y recibe el nombre de velocidad radial6 , en razón a que


representa el cambio que experimenta la distancia r de la partícula al punto O por unidad de tiempo. La
componente vθ = vθ eθ es un vector perpendicular a r y está asociada al cambio que experimenta la
dirección del vector posición r de la partícula, por unidad de tiempo, conforme ésta se mueve; recibe el
nombre de velocidad transversal. En el movimiento circular, con centro en O, no hay velocidad radial (vr =
0) ya que r permanece constante, de modo que dr/dt = 0, y la velocidad es enteramente transversal.
• Utilizando las componentes radial y transversal de la velocidad podemos escribir para un movimiento
plano cualquiera

figura3
• ya que vr es paralelo a r. Además, teniendo en cuenta que r = rer y que vθ = rθ˙eθ, la expresión anterior también
puede escribirse como

• que es la misma expresión que obtuvimos anteriormente


• Ahora derivaremos ambos miembros de (***) para obtener la expresión de la aceleración en coordenadas
polares planas:
• (&&)
• y sustituyendo [&] en [&&] resulta

• que puede escribirse como


• siendo ar y aθ las componentes radial y transversal de la aceleración dadas por

• El término ¨r procede del movimiento en la dirección radial r; el término se denomina aceleración


centrípeta y procede del movimiento en la dirección de θ. En el movimiento circular, referido al centro de la
circunferencia a, es r = cte, de modo que r˙ = ¨r = 0, resultando que (aceleración centrípeta) y
aθ = rθ¨ = rα (aceleración tangencial).
• En coordenadas polares, la segunda ley del movimiento de Newton, desdoblada en las
componentes radial y transversal, se escribe en la forma

• y proporciona el punto de partida para resolver el problema del movimiento de la


partícula en el plano, referido a un origen de coordenadas polares.
4.3. ECU. DE MOVIMIENTO.
• Movimiento producido por una fuerza central.-
• El estudio del movimiento de los cuerpos bajo la acción de fuerzas centrales constituye una de las
áreas más ricas e interesantes de la Mecánica. El análisis de tales movimientos ha representado en
dos ocasiones de la historia de la Física grandes avances en el conocimiento y comprensión de las
leyes fundamentales de la Naturaleza: una vez a escala macroscópica, a través de la explicación del
movimiento planetario, que condujo a la formulación de lo que hoy llamamos Mecánica Clásica o
Newtoniana; y otra vez a escala subatómica, a través de los estudios de RUTHERFORD (1871-1937)
sobre la dispersión de partículas alfa por los núcleos atómicos, lo que permitió crear una nueva
imagen del átomo. Un problema frecuente, en la interacción entre dos partículas; la fuerza que
actúa entre ellas está dirigida a lo largo de la recta que las une y depende solamente de la distancia
que las separa. Entonces, si convenimos en tomar como origen O una de las partículas, la fuerza que
actúa sobre la otra viene dada por [12.17]. Ejemplos de fuerzas centrales atractivas son las fuerzas
gravitatorias ejercida por el Sol sobre los planetas o la fuerza electrostática entre un electrón y el
núcleo del átomo a que pertenece. La fuerza que ejerce el núcleo atómico sobre una partícula alfa es
una fuerza central repulsiva. En muchos casos importantes, el módulo de la fuerza central, F(r), es
inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que separa a las dos partículas. En otros
casos, como en ciertos problemas referentes a la estructura e interacciones entre núcleos, átomos
complejos y moléculas, se presentan otras formas funcionales para F(r).

• El momento angular de la partícula con respecto al centro de fuerza permanece constante en dirección
(perpendicular al plano de la trayectoria) y su módulo viene dado por:

• Cuando usamos coordenadas polares planas (r,θ), el cuadrado del módulo de la velocidad de la partícula
puede expresarse en la forma:

• de modo que la energía total se puede escribir como


• donde sustituiremos θ˙, obtenida en ($), para escribir la ec. dif. del movimiento radial; i.e., una ec. dif. en la
que no intervenga la coordenada angular θ:

• de donde despejaremos r˙ para obtener:

• Supongamos que r = r0 para t = 0; entonces, la integración de la ecuación diferencial anterior, desde el


estado inicial hasta el correspondiente al tiempo genérico t, conduce a
• ($$)
• que expresa t en función de la coordenada radial r de la partícula y de las constantes del movimiento E y L y de r0. En
principio, la solución anterior puede invertirse para obtener r como función de t y de las constantes, i.e., r(t),
obteniéndose así la solución de nuestro problema dinámico en lo que concierne al movimiento radial.
• Una vez obtenida la expresión r = r(t) se puede obtener fácilmente la θ = θ(t)
• correspondiente al movimiento angular. Para ello, basta despejar θ˙ de la expresión ($)

($$$)

• y proceder a una nueva integración, introduciendo en [$$$] la r(t) obtenida anteriormente; de esa forma, se obtiene:

• Así obtenemos θ en función del tiempo; esto es θ(t). De esta forma queda completamente resuelto nuestro problema
dinámico, una vez que hemos podido expresar los movimientos radiales y angulares en función del tiempo. En las
expresiones de dichos movimientos intervienen cuatro constantes: E, L, r0 y θ0. Estas constantes no son las únicas que
cabe considerar; igualmente pudiéramos haber tomado r0, θ0, r˙0 y θ˙ 0, pero siempre E y L quedan determinadas por ese
conjunto. Normalmente resulta más natural y conveniente tomar el conjunto de cuatro constantes que contienen la
energía y el momento angular
• En muchas ocasiones, la integral [$$] resulta demasiado engorrosa de calcular y, en el caso de que podamos efectuarla,
es difícil despejar r(t) en la ecuación resultante. Generalmente resulta más fácil hallar la ecuación de la trayectoria, i.e., la
relación existente entre r y θ (ecuación polar), que determinar las ecuaciones paramétricas del movimiento de la
partícula, i.e., r(t) y θ(t).
• En ocasiones, puede que lo que nos interese realmente sea la ecuación de la trayectoria r(θ). A fin de
determinarla, escribiremos

• de modo que sustituyendo las expresiones de r˙ y θ˙, dadas los anterior, en la expresión ultima, resulta

• (#)

• y separando las variables r y θ e integrando se obtiene:

• i.e., la ecuación de la trayectoria en coordenadas polares.


• Recíprocamente, si conocemos la ecuación de la trayectoria, de modo que podamos calcular dθ/dr (o dr/dθ),
la ecuación [#] nos permitirá calcular Ep(r);

• y, a partir de ella, la fuerza, F(r) = - grad Ep.

• Hemos resuelto el problema, en su aspecto formal, combinando las ecuaciones del momentun angular
• y la energia, que expresan la conservación del momento angular y de la energía, ilustrando la forma en que
los principios de conservación nos permiten abordar la resolución de los problemas dinámicos.
Naturalmente, también podemos abordar el problema a partir de las leyes del movimiento de Newton. Para
ello tomaremos coordenadas polares planas (r,θ) en el plano del movimiento y con origen en el centro de
fuerzas. Puesto que la fuerza es central, tenemos que Fr = F(r) y Fθ = 0, de modo que las ecuaciones del
movimiento en las direcciones r y θ son, según lo definido por la fuerzas radiales y angulares,
(##)
(##)
• Multiplicando por r la segunda ecuación ultima tendremos:

• de modo que esa ecuación expresa simplemente la conservación del momento angular respecto al centro de
fuerzas y, una vez integrada, puede escribirse como:

• donde L es una constante que deberá ser evaluada a partir de las condiciones iniciales. Sustituyendo el
resultado anterior en el momentun angular tendremos la ecuación diferencial del movimiento radial

• que puede escribirse de una forma más conveniente, para ciertas aplicaciones, si hacemos el siguiente
cambio de variable
• En efecto, derivado dos veces sucesivas la r=1/u, y teniendo en cuenta que θ´=L/mr2, tendremos

• de modo que, sustituyendo [r´ ] en [##], ésta se transforma en

• (###)
• que es la ecuación diferencial de la órbita si se conoce la ley de fuerzas F(r). Recíprocamente, esta
ultima ecuación, nos permitirá determinar la ley de fuerzas F(r) si conocemos la ecuación de la
órbita r = r(θ).
• Esta última ecuación carece de sentido si L = 0; pero entonces, teniendo en cuenta que θ´=L/mr2,
se ve que θ = cte y la trayectoria es una recta que pasa por el centro de fuerzas.
• Ejemplo I.- Determinar la fuerza central bajo la cual una partícula se mueve en una órbita elíptica
con el centro de fuerzas en unos de los focos de la órbita. Estas son las órbitas que describen los
planetas alrededor del Sol (Primera Ley de Kepler).
Energías potenciales centrífuga y efectiva.-
• No obstante, podemos obtener bastante información cualitativa sobre el movimiento de la partícula en base
sólo de las ecuaciones de conservación, aun cuando sea difícil obtener soluciones explícitas. Para ello es
conveniente reducir el problema a otro unidimensional equivalente.
• En la ecuación de energía par el movimiento radial, que no es más que la expresión de la conservación de la
energía, aparecen tan sólo r y su derivada temporal r˙, así como las constantes del movimiento E y L. Esta
ecuación se parece mucho a la ec. dif. para el movimiento rectilíneo de una partícula bajo la acción de una
fuerza conservativa, con velocidad dr/dt, si suponemos que, en lo que al movimiento radial se efiere, la
partícula dispone de una energía potencial efectiva, expresada como:

• de modo que la ecuación del principio de conservacion de la energía, puede escribirse en la forma:

• donde la cantidad Epʹ(r) desempeña el papel de una energía potencial equivalente en el problema
unidimensional radial. El término adicional L2/2mr2 tiene en cuenta, en lo que al movimiento radial se
refiere, que el vector de posición r está cambiando no sólo en magnitud sino también en dirección en el
transcurso del movimiento. Evidentemente, sus dimensiones son las de una energía, y recibe el nombre de
energía potencial centrífuga porque la "fuerza" asociada con él, utilizando la expresión del gradiente en
coordenadas polares, es
• que, siendo positiva, apunta hacia afuera y que es idéntica a la fuerza centrífuga mrω2 en un
referencial que girase con una velocidad angular ω igual al valor instantáneo de dθ/dt. Por
supuesto que no actúa ninguna fuerza centrífuga sobre la partícula, excepto la que pueda deberse
a la energía potencial real Ep(r), en el caso de que la fuerza actuante sea repulsiva. La fuerza
centrífuga Fcf = L2/mr3 no es una fuerza real; es una fuerza ficticia o de inercia, que describe la
tendencia de la partícula a moverse en línea recta en lugar de hacerlo en una trayectoria curvilínea.
Podemos comprender mejor el papel que juega esta fuerza centrífuga si observamos que la
ecuación diferencial de movimiento puede escribirse en la forma:

• ecuación que tiene exactamente la misma forma que la correspondiente al movimiento de una
partícula bajo la "acción" de una fuerza real F(r) más una fuerza centrífuga L2/mr3. Como ya
sabemos, la fuerza centrífuga no es realmente una fuerza sino una parte del producto masa ×
aceleración, traspuesta al segundo miembro de la ecuación del movimiento. Las mismas
consideraciones podemos hacer para la energía potencial centrífuga, que no es sino una parte de la
energía cinética de la partícula: la porción correspondiente al movimiento transversal con respecto
a la dirección instantánea de vector posición r; i.e., ½mvθ2 = ½mr2˙ θ2.
• La circunstancia de que esta porción de la energía cinética pueda expresarse como función
exclusiva de la posición radial, (esto es, L2/2mr2) nos permite tratar el problema del movimiento
radial como un problema unidimensional, independiente del movimiento rotacional (transversal).
Análisis de diagramas de energía
• En primer lugar, debemos observar que la energía E
determina por sí sola el carácter del movimiento
rectilíneo producido por una fuerza conservativa. En
cambio, en el movimiento bidimensional producido
por una fuerza central habrá que especificar también
el momento angular L de la partícula; i.e., el carácter
del movimiento depende tanto de la energía E como
del momento angular L. Esto resulta evidente en el
diagrama o representación gráfica de la energía
potencial efectiva en función de la distancia radial, ya
que resultan distintas curvas para distintos valores del
momento angular (Figura A). Así pues, tendremos una
familia de curvas de energía potencial efectiva,
correspondientes a distintos valores de L. En cada
problema específico deberemos conocer el valor de L
(que es una constante del movimiento determinada
por las condiciones iniciales), o discutir lo que sucederá Figura A
para diversos valores del momento angular.
• Un segundo aspecto a tener en Figura B cuenta es
que no debemos preocuparnos exclusivamente de
analizar el movimiento radial de la partícula (a
través del método de la energía potencial efectiva),
sino que también debemos preocuparnos del
movimiento alrededor del centro de fuerzas. Ambos
movimientos tienen lugar simultáneamente y el
movimiento real (bidimensional) es la superposición
de ambos. La rotación del vector de posición r no es
uniforme, salvo en el caso de que la trayectoria sea
circular, ya que la velocidad angular viene dada por

• de modo que ˙ θ disminuye cuando aumenta la


distancia radial r.
• Consideremos ahora un diagrama de energía típico, Figura B
tal como el que mostramos en la Figura B. La
energía total Ep(r) corresponde a una fuerza central
que es atractiva para cualquier valor de r; i.e.,
-dEp/dr es siempre negativa y Ep(r) es una función
creciente
• (Ep(r)→0 cuando r→∞), como se indica en la curva inferior de trazos. La curva superior de trazos representa
la energía potencial centrífuga L2/2mr2 para un valor dado del momento angular L; este término centrífugo
es muy pequeño a grandes distancias pero aumenta rápidamente para pequeñas distancias. La curva
continua representa la energía potencial efectiva Epʹ(r) = L2/2mr2 + Ep(r). En muchos casos de interés físico
la energía potencialcentrífuga predomina sobre la energía potencial Ep(r) para pequeños valores de r, en
tanto que predomina esta última para grandes valores de r; en estas condiciones, la energía potencial
efectiva Epʹ(r) presentará un valor mínimo relativo, como se muestra en la Figura 12.12, para r = r0. Para ello
será suficiente que el potencial atractivo
1) disminuya con más lentitud que 1/r2 cuando r → ∞;
2) tienda a infinito más despacio que 1/r2 cuando r → 0.
• Obviamente, si el potencial es atractivo, la energía potencial efectiva presentará siemprealgún mínimo
relativo.
• Utilizando el diagrama de energías anterior podemos obtener
información cualitativa sobre el movimiento de la partícula.
Supongamos que la energía total de la partícula sea Ea > 0, como
se indica en la Figura B. Está claro que ra será la máxima
aproximación de la partícula al centro de fuerzas; de otro modo,
si fuese r < ra , Epʹ(r) sería mayor que Ea y la energía cinética radial
[½m˙r2 = Ea - Epʹ(r)] debería ser negativa, lo que representaría una
velocidad radial imaginaria. Por otra parte, no existe límite
superior para r, por lo que se tratará de una órbita abierta e
ilimitada
Figura C
• Una partícula que proceda del infinito rebotará en la barrera centrífuga y regresará de nuevo al infinito
(Figura C). La diferencia entre Ea y Epʹ es ½m˙r2, o sea proporcional al cuadrado de la velocidad radial,
anulándose en el punto de retorno r1. Por otra parte, la distancia entre Ea y Ep en el diagrama es la energía
cinética Ek = ½mv2, de modo que la distancia entre las curvas Epʹ y Ep representa el término centrífugo ½mr2˙
θ2. Así pues, estas curvas proporcionan el módulo de la velocidad así como sus componentes radial y
transversal. Basta con esta información para tener una idea aproximada de la forma de la órbita.
• Para una energía E = 0 se obtiene una descripción análoga a la anterior.
Pero si la energía total de la partícula es negativa, tal como E = Eb, la
situación es muy diferente. Además del límite inferior r1 existe un límite
superior r2 que no puede ser sobrepasado con energía cinética radial
positiva; el movimiento estará limitado a una superficie anular definida
por las circunferencias de radios r1 (mínima distancia) y r2 (máxima
distancia) que corresponden a los puntos de retorno, también llamados
puntos absidales. Se trata por lo tanto, de una órbita limitada, aunque no
necesariamente cerrada, como se ilustra en la Figura D. El movimiento
radial será periódico, con periodo Tr, pero este periodo radial no será, en
general, el mismo que el periodo de revolución Tθ, por lo que la órbita
puede no ser cerrada, aunque esté limitada a una región finita del
espacio. Si ambos periodos son conmensurables (esto es, si su cociente
puede expresarse como el cociente de dos números enteros) la partícula
se encontrará al cabo de un cierto tiempo (igual al mínimo común
múltiplo de Tr y Tθ) en la misma posición (y con la misma velocidad) en
que se encontraba inicialmente y la órbita será cerrada. Figura D
• Obsérvese, además, que la órbita, sea cerrada o abierta, será tangente a las circunferencias
absidales en los puntos de contacto, ya que en dichos puntos (absidales) se anula la velocidad
radial, pero no así la transversal, dado que el momento angular debe permanecer constante.
• Si la energía es E0, precisamente en el mínimo de la curva de energía potencial efectiva Epʹ, los
dos puntos de retorno coincidirán en r0; la órbita será una circunferencia de radio r0. Puesto que,
para una órbita circular, es r = cte, o sea ˙r = ¨r = 0, se sigue que la condición dinamica para una tal
órbita es

• o sea que la fuerza aplicada F(r) debe equilibrar a la fuerza centrífuga L2/mr3.
• Si, por algún mecanismo, una partícula que tiene una energía igual a Eb puede absorber suficiente
energía para saltar a un nivel de energía positiva, la partícula se alejará del centro de fuerzas; esto
es, la partícula se "disociará" del centro de fuerzas. La energía mínima que tiene que absorber
para disociarse del centro de fuerzas es, evidentemente Eb y recibe el nombre de energía de
disociación o de enlace. Recíprocamente, si una partícula tiene una energía igual a Ea y, por alguna
causa, pierde energía hasta el nivel Eb, la partícula será "capturada" por el centro de fuerzas, en el
sentido de que permanecerá en una órbita limitada alrededor de dicho centro. Estas situaciones
se presentan, por ejemplo, en los procesos de ionización de los átomos. Obsérvese que los
estados ligados (órbitas limitadas) corresponden a energías negativas de la partícula.
4.4. Movimiento bajo una fuerza central.
Fuerza central inversamente proporcional al cuadrado de la
distancia
• La ley de proporcionalidad inversa al cuadrado de la distancia es la más importante de
todas las referentes a fuerzas de tipo central; por ello merece que le dediquemos un
estudio detallado. La ley de la fuerza y la energía potencial asociada se escriben en la
forma

• donde el nivel cero para la energía potencial se ha escogido a una distancia infinita del c
ntro de fuerzas (i.e., Ep(r) → 0 cuando r → ∞) a fin de evitar un término adicional
constante en la expresión de Ep(r). Un ejemplo de este tipo de fuerzas lo constituye la
interacción gravitatoria entre dos masas, m1 y m2, separadas por una distancia r; entonces

• siendo K negativa, puesto que la fuerza es atractiva. Otro ejemplo importante lo


constituye la fuerza electrostática entre dos cargas eléctricas, q1 y q2, separadas por una
distancia r;
• donde la carga eléctrica se mide en coulombs (C). En
este caso, la fuerza será repulsiva o atractiva según que
q1 y q2 sean del mismo o de distinto signo.
• Comenzaremos determinando la naturaleza de las
órbitas correspondientes a la ley de fuerzas
inversamente proporcional al cuadrado de ladistancia.
Para ello, hemos representado en la Figura ζ la energía
potencial efectiva
Figura ζ

correspondiente a diversos valores de K y de L.


• Para una fuerza repulsiva (K > 0), sólo son posibles energías totales E positivas y sólo serán
posibles las órbitas ilimitadas; i.e., la partícula viene desde el infinito hasta el punto absidal y
regresa de nuevo al infinito. En ausencia de fuerza (K = 0) la situación es análoga a la anterior, si
bien el punto absidal estará más próximo al centro de fuerzas, para un mismo valor del momento
angular L; la trayectoria será, obviamente, una recta. Si la fuerza es atractiva (K < 0) con L ≠ 0, el
movimiento será ilimitado si E > 0, pero en este caso el punto absidal se halla más próximo del
centro de fuerzas que para K > 0. Las órbitas serán como se muestra en la Figura F, donde los
segmentos rectilíneos de trazo discontinuo representan el radio vector en el pericentro (punto de
la órbita de máxima aproximación al centro de fuerzas).
• Para una fuerza atractiva (K < 0) y -mK2/2L2< E < 0, la órbita está
limitada por dos puntos absidales: el pericentro y el apocentro
(punto de la órbita más alejado del centro de fuerzas). Para K < 0,
con L ≠ 0 y E = -mK2/2L2, la órbita es una circunferencia de radio
r0 = -L2/mK (demuéstrese). Por último, si K < 0 con L = 0, el
problema se reduce al movimiento unidimensional sobre una
recta que pasa por el centro de fuerzas.
• Disponemos de diversos métodos para obtener la ecuación de la
órbita, siendo el más sencillo la sustitución de la fuerza y energía
potencia en la ecuación diferencial de la órbita [###]; se obtiene:

Figura F

• Haciendo el cambio de variable la ecuación anterior w se convierte en


• cuya solución inmediata es
• siendo A y θ0 las dos constantes de integración. Deshaciendo el cambio de variable obtenemos la
ecuación de la órbita r(θ):

• que puede escribirse en la forma


• con

• que es la ecuación general de una sección cónica (hipérbola, parábola, elipse o circunferencia) con un foco
en el origen, en la que:
❖ La constante θ0 determina la orientación de la órbita en el plano (en lo que sigue tomaremos θ0 = 0, sin
perder generalidad en nuestro razonamiento).
❖ La magnitud es la excentricidad de la cónica y determina su tipo, como se muestra en el Cuadro 1.
❖ La cantidad 2α recibe el nombre de latus rectum (ascensión recta) de la órbita; corresponde al valor de r
para θ = π/2 y su significado se comprenderá inmediatamente al inspeccionar la forma de los diversos tipos
de cónicas (vide página 318).

Cuadro 1

• SECCIONES CÓNICAS.- Ecuación general: ; con 2α = ascensión recta; = excentricidad


TIPOS DE ORBITAS
GRAVITACIONALES
A. ELIPSE
Lugar geométrico de los puntos del plano
cuya suma de distancias (2a) a dos
puntos fijos (F,Fʹ), llamados focos, es
constante.
B. HIPERBOLA
Lugar geométrico de los puntos del plano
cuya diferencia de distancias (2a) a dos
puntos fijos (F,Fʹ), llamados focos, es
constante.
PARABOLA
• Lugar geométrico de los puntos del
plano que equidistan de un punto
fijo F (foco) y de una recta DDʹ fija
(directriz).
RELACION DE PARAMETROS, ORBITALES Y CTES.
• Deseamos ahora relacionar los parámetros y α de la órbita con las constantes del
movimiento E y L; esto es, con la energía total y el momento angular. El parámetro α ya
quedó expresado en función del momento angular por ; obsérvese que α es
negativo (sin significado físico) para una fuerza central repulsiva (K > 0). Por otra parte,
como en los puntos absidales (pericentro y apocentro) la energía cinética radial es nula,
podemos escribir

• y sustituyendo en esta ecuación las expresiones de rmín y de α, dadas por

• (ver las orbitas gravitacionales) se obtiene, después de algunas operaciones,


Tabla 1.- Fuerza central inversamente proporcional al cuadrado de la distancia
• Podemos ahora clasificar las órbitas de acuerdo con la energía total E de la partícula en
movimiento, como se muestra en la Tabla 1. Estos resultados concuerdan con los
obtenidos en nuestra discusión cualitativa previa. Cuando la fuerza es atractiva (K < 0), la
órbita será una hipérbola (rama +), parábola, elipse o circunferencia según sea E > 0, E =
0, Emín < E < 0 ó E = Emín. Cuando la fuerza es repulsiva (K>0) habrá de ser E>0, y la
órbita sólo puede ser una hipérbola (rama -). En el caso de órbitas elípticas e
hiperbólicas, el semieje mayor viene dado por:

• que, como vemos, depende tan sólo de la energía total de la partícula y no de su


momento angular, resultado de gran importancia en la teoría del modelo atómico de
Bohr. En cambio, en el caso de órbitas elípticas, el semieje menor:

• depende de las dos constantes del movimiento (E,L).


4.5. LEYES DE KEPLER
• Tras una laborioso análisis de las numerosas y precisas mediciones astronómicas realizadas por el
gran astrónomo danés Tycho BRAHE (1546-1601), el que fue su discípulo y asistente, el astrónomo
alemán Johannes KEPLER8, enunció las leyes del movimiento planetario. Estas leyes empíricas,
conocidas como leyes de Kepler, son una descripción cinemática del movimiento de los planetas en
el sistema solar y sirvieron de base a Isaac NEWTON (1642-1727) para la descripción dinámica del
movimiento planetario y para el descubrimiento de la ley de la fuerza responsable de dicho
movimiento, esto es, la ley de la Gravitación Universal. Kepler enunció las tres leyes,
esencialmente, en la forma siguiente:
1. Los planetas describen órbitas elípticas, en las que el Sol se encuentra en uno de sus focos.
2. El vector de posición de cualquier planeta con respecto al Sol (radio vector) barre áreas iguales en
tiempo iguales; i.e., la velocidad areolar es constante.
3. Los cuadrados de los periodos de revolución de los diversos planetas alrededor del Sol son
proporcionales a los cubos de los semiejes mayores de sus órbitas.
• La segunda ley de Kepler (constancia de la velocidad areolar) es un teorema general referente al
movimiento bajo la acción de fuerzas centrales. Como acabamos de demostrar, la primera ley de
Kepler se refiere exclusivamente a fuerzas inversamente proporcionales al cuadrado de la distancia.
• A continuación vamos a deducir la tercera ley de Kepler.
• Con el objetivo de calcular el periodo de revolución en una órbita elíptica, referente a la
velocidad areolar, en la forma
despejando

• Ahora, integrado la ecuación anterior para un periodo completo, durante el cual el radio
vector barre toda la superficie de la elipse, se tiene

• y teniendo en cuenta que el área de la elipse es S = πab, donde a y b son los semiejes
mayor y menor, respectivamente, y elevando al cuadrado esta última expresión, resulta:
entonces

• Los semiejes mayor y menor de la elipse vienen dados por:

• Del resultado de a nos permite despejar L2, entonces:


• Reemplazamos estos dos últimos resultados el T2, se obtiene:

• La constante K, en la ley de la fuerza gravitatoria, expresado como en T2 sera:

• donde M representa la masa del Sol. El coeficiente de a3 es una constante para todos los planetas
del sistema solar, de acuerdo con la tercera ley de Kepler. El resultado de T2, permite "pesar" el Sol,
si se conoce el valor de G y si conocemos el semieje mayor y el periodo de revolución de cualquier
órbita planetaria.
• Es interesante comprobar el valor de T2, para el caso de una órbita circular; puede hacerse
fácilmente porque en dicho tipo de órbita la aceleración del planeta es exclusivamente centrípeta,
ya que el módulo de la velocidad permanece constante, lo que nos permite escribir

• que es la misma ec. obtenida para T2


• Debemos destacar que la tercera ley de Kepler, al igual que la primera, es válida solamente para
fuerzas inversamente proporcionales al cuadrado de la distancia; la segunda ley de Kepler es
menos restrictiva.
• En este artículo y en el anterior hemos demostrado las leyes de Kepler a partir de las leyes del
movimiento de Newton y de la ley de Gravitación Universal; esto es, hemos supuesto conocida la
ley de la fuerza. El problema inverso, esto es, deducir la ley de la fuerza a partir de las leyes de
Kepler (revise Ejemplo I) es de mayor importancia histórica, pues así fue como dedujo Newton la
ley de la gravitación.
• Es de esperar que el movimiento de los planetas se aparte ligeramente del previsto por las leyes
de Kepler, ya que el problema que hemos resuelto en los artículos anteriores corresponde a una
idealización simplificada del problema físico real. En primer lugar, hemos supuesto que el Sol,
como objeto más másico del sistema solar, permanece fijo, definiendo así un centro de fuerzas
estacionario; de hecho, el Sol deberá tener algún tipo de movimiento como resultado de las
fuerzas con que es atraído por los planetas que se mueven a su alrededor. Este efecto es
realmente muy pequeño y puede corregirse por los métodos que introduciremos en una lección
posterior (El problema de dos cuerpos). En segundo lugar, sobre un planeta dado actúan
también los otros planetas, además del Sol. Como las masas de los planetas, incluso la de los más
pesados, representan una pequeñísima proporción de la del Sol (la masa del planeta Júpiter, el
mayor de todos, es 1042 veces menor que la del Sol), la acción de los demás planetas sobre uno
dado representará tan sólo pequeñas desviaciones, aunque medibles, de las órbitas planetarias
respecto a las predichas por las leyes de Kepler. De hecho, los planetas Neptuno (ADAMS y
LEVERRIER, 1846) y Plutón (LOWEL, 1930) se descubrieron como resultado de sus efectos sobre
las órbitas de los demás planetas.
4.6 Dispersión de partículas por un centro de fuerzas-sección
eficaz.
A Sección eficaz diferencial de dispersión.
Examinemos una idealización de una situación experimental típica. Un flujo uniforme J de partículas idénticas
con impulso k incide desde el infinito sobre un blanco compuesto por N centros de fuerza. El número de
proyectiles I dispersados por unidad de tiempo y de ángulo sólido en una cierta dirección no es adecuado para
describir el proceso de colisión, pues depende de las caracterpísticas de cada experimento. Sin embargo, bajo
ciertas condiciones, podemos considerar que cada proyectil interactúa con sólo un centro de fuerzas del
blanco. En este caso, el número de partículas detectadas es proporcional a la intensidad del flujo incidente y al
número de centros en el blanco, ver figura 1. Introducimos la cantidad

Flujo Transmitido
Este cociente, que llamamos sección eficaz diferencial,
J, tiene unidades de área y es independiente de la
N intensidad del haz incidente, del número de partículas
en el blanco y de la resolución del sistema de detección.
Blanco Está completamente determinada por la forma de la
interacción de los proyectiles con cada centro de fuerza.
Figura 1.- Esquema del
proceso de dispersión y la
Particulas Dispersas
sección eficaz diferencial
B. Sección eficaz clásica

Figura 2.- Dispersión de una


partícula por un centro de
fuerzas.


Ejemplos
1. ¿Cual es la distancia media de un planeta al sol?

2. A partir del principio de conservación de la energía, determinar la ecuacion de la


trayectoria θ(u).
3. A partir del principio de conservación de la energía, Demostrar la ecuación del Binet.
4. Determinar la ecuación de las trayectorias de una partícula de masa μ que se mueve
bajo la acción de la fuerza central.
5. Determinar la fuerza central necesaria para que una partícula que describa la espiral
r =aθ.
6. Encontrar la sección eficaz de dispersión para un campo central f (r)= k/r3, con k > 0.

12. Se lanza verticalmente, desde la superficie de la Tierra, un objeto con una velocidad nicial de 5 kms.
¿Hasta qu´e altura subir´a, si se prescinde del rozamiento con el aire? Dato: RT = 6370 km.
13. En la Tierra un saltador de altura alcanza los 2 m con un brinco que le comunica una velocidad inicial
adecuada. Calcula el radio m´aximo que debe tener un asteroide esf´erico (de densidad igual a la
terrestre), para que el saltador, al dar en el asteroide el mismo brinco que en la Tierra, salga despedido
de ´este escapando de su acci´on gravitatoria. Dato: radio medio de la Tierra, R = 6,37 · 106 m
14. Un saletite gira en torno al planeta M, ubicado en el polo F1, empleando 18 meses. Si el tiempo para ir
de A a B es de 1 mes, y de C a D es de 3 meses, ¿Qué parte de toda la elipse es la region sobreante?. F2=
segundo foco de la elipse (ver figura)
• CAP. VI: DINAMICA DE UN SISTEMA DE PARTICULAS EN
CUERPOS RIGIDOS
• 6.1 Concepto de sistema de partículas y tipos
• 6.2 Propiedad de sistema de partículas
• 6.3 Centro de masas
• 6.4 Dinámica de un sistema de partículas
• 6.5 Principio de conservación de la energía
• 6.6 Movimientos constreñidos
• 6.7 Principio de D´alembert (equilibrio dinámico)
• 6.8 Movimiento General de un cuerpo rígido
• 6.9 Problemas de aplicación

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