Discapacidad
Visual
Discapacidad visual
La discapacidad visual se define con base en la agudeza visual y el campo
visual. Se habla de discapacidad visual cuando existe una disminución
significativa de la agudeza visual aun con el uso de lentes, o bien, una
disminución significativa del campo visual.
Los alumnos con discapacidad visual deben adentrarse a descubrir y
construir el mundo por medio de otras sensaciones mucho más
parciales, como olores, sabores, sonidos, tacto y quizá imágenes
segmentadas de los objetos. El apoyo que reciban en el centro
escolar y desde casa influirá de forma importante en esta
construcción, pues en la medida que descubran sus posibilidades y
sus habilidades podrán elaborar una autoimagen positiva
indispensable para su integración escolar y social.
El sentido de la vista
Las personas necesitan contar con órganos visuales maduros y en
buen funcionamiento (ojo, músculos y nervios que llevan la
información al cerebro) para tener una buena visión y por tanto
recibir en forma adecuada las imágenes, requieren experiencias
visuales (es decir, un ambiente que les posibilite ver objetos,
personas y lugares diferentes) y una buena concentración y atención
para interpretar lo que están viendo.
La percepción visual (según Frostig) es la
capacidad de reconocer y discriminar
objetos, personas y estímulos del
ambiente, así como de interpretar lo que
son. Significa que un niño puede ser
capaz de ver un edificio por primera vez
(en persona o en imagen), pero si no ha
tenido una experiencia previa acerca del
edificio tal vez no sabrá lo que es.
Causas de discapacidad
visual
La discapacidad visual puede originarse por un inadecuado desarrollo de los órganos visuales o por padecimientos o
accidentes que afecten los ojos, las vías visuales o el cerebro. Puede originarse en diferentes edades y mostrar una
evolución distinta, de acuerdo con la edad de aparición.
Retinopatía del prematuro
Catarata congénita
Opacidades corneales
Defectos refractivos
Alteraciones cerebrales o corticales de la visión
Hipoplasia del nervio óptico
Enfermedades congénitas de la retina
Retinoblastoma
Ceguera por trauma
Tipos de discapacidad visual
La discapacidad visual adopta la forma de
ceguera y baja visión. Las personas con
ceguera no reciben ninguna información
visual; muchas veces, los médicos las
diagnostican como NPL (no percepción de
la luz). Las personas con baja visión, aun
con lentes, ven significativamente menos
que una persona con vista normal.
Clasificación de la discapacidad visual
Apariencia de los ojos del alumno
Bizqueo (hacia adentro o hacia fuera) en cualquier momento, en especial al estar cansado.
Ojos o párpados enrojecidos.
Ojos acuosos (llorosos).
Párpados hundidos.
Lagañas frecuentes.
Pupilas nubladas o muy abiertas.
Ojos en movimiento constante.
Párpados caídos.
Signos en el comportamiento de
posibles dificultades visuales
Cuerpo rígido al leer o mirar un objeto distante.
Echar la cabeza hacia delante o hacia atrás al mirar objetos distantes.
Omisión de tareas de cerca.
Corto espacio de tiempo en actitud de atención.
Giro de cabeza para emplear un solo ojo.
Inclinación lateral de cabeza.
Colocación de la cabeza muy cerca del libro o pupitre al leer o escribir; tener el material muy
cerca o muy lejos.
Ceño fruncido al leer o escribir.
Exceso de parpadeo.
Tendencia a frotarse los ojos.
Falta de afición o de atención por la lectura.
Fatiga inusual al terminar una tarea visual o deterioro de la lectura tras periodos prolongados.
Pérdida de la línea de escritura.
Uso del dedo o lápiz como guía.
Dificultades generales de lectura: tendencia a invertir letras y palabras, o a confundir letras y números con formas
parecidas (por ejemplo, a y c, f y t, e y c, m y n, n y r); omisión frecuente de palabras o intento de adivinarlas a partir
del reconocimiento rápido de una parte.
Escritura corrida sin dejar espacios o incapacidad para seguir la línea. Inversión de letras o palabras, al escribir y
copiar.
En conclusión es fundamental, establecer con el un vínculo desde lo personal y
no desde el déficit. Esto le da permiso para diferenciarse e integrar sus propios
sentimientos. En definitiva conocer las características de este déficit, para
actuar con naturalidad y devolverle al alumno la imagen de una persona valiosa
en sí misma, por encima de su deficiencia.